Crítica de libros
LA NO CALLADA VOZ DE SONIA LUZ CARRILLO
(WINSTON ORRILLO)
COLUMNA “LA MEMORIA DEL AIRE”, EN LA REVISTA “GENTE”
El nuevo poemario de Sonia Luz Carrillo, “Callada fuente” (“Paracaídas editores”) nos devuelve la impronta de una lirida que, sin prisa pero sin pausa, va pergeñando un estilo que, desde “Sin nombre propio” (1973), se caracteriza por su tono leve, por brindarnos una poesía que nos toca, sutilmente, como el ala de una libélula; un poetizar que no es estridente sino que, en forma sutil, nos hace aprehender nuestros propios meandros.
La Tesis doctoral de Julio Carmona: LITERATURA COMO CURSO DEL ÁREA DE FORMACIÓN ARTÍSTICA
(Roque Ramírez Cueva)
Cerrando diciembre intenté escribir algo sobre las otras navidades, de aquellos que las padecen y no las gozan, pero el tema fue abordado con mejor criterio por periodistas, especialmente por poetas. Por otro lado no suelo comentar sobre lo que nos espera en el llamado año nuevo. Entonces decidí cubrir una deuda, reseñar un buen libro que haya leído el 2011.
PARA LEER AL QUIJOTE
Por Olmedo Beluche
A pesar de los pesares, pese al casi nulo apoyo oficial a la cultura y el conocimiento, pese a la promoción de lo chabacano y lo mediocre por parte de los medios de comunicación de masas, pese a los valores mercantiles, los egoísmos, la codicia, la banalidad y la venalidad de la clase gobernante; pese a todo ello, en este país hay gente que trabaja con esfuerzo propio para el desarrollo cultural y científico de Panamá.
LA MEMORIA DEL AIRE: DANIEL AMAYO, POETA
Por WINSTON ORRILLO
Cerca pero lejos. En la misma Facultad y en dos Escuelas Académicas diferentes: él en la de Literatura, yo, en la de Comunicación Social (aunque mis genes están allí, pues mi grado académico proviene de aquélla).
ODETTE AMARANTA. LOS RIESGOS DE UN ARBOL SIN NOMBRE
(Elid R. Brindis Gómez)
Osadía, es la primera impresión que Odette Amaranta Vélez Valcárcel vierte en su obra Árbol sin nombre (2010), que por sí mismo se deshoja en una arriesgada sucesión de años; años/hojas que no caen sino vuelan y se desvanecen en la perenne memoria: raíz de 1986 hasta la copa de 2009 y luego al infinito.