varios artículos para un balance del terremoto en Chile
Terremoto en Chile y la Concertación de rodillas
Leon Espinoza
Latinoamérica 21
El manejo del terremoto da asco. La concertación, derrotada, inepta, cobarde, saca a luz su naturaleza de fuerza subordinada al empresariado y milicaje. Parece Golpe de Estado. La televisión hace la apología de la “manu militari”. La portada del diario La Cuarta del día miércoles es asquerosa, inmoral, fascista con todas sus letras. En una foto aparecen varios milicos reduciendo en el suelo, en la vereda de una calle de Concepción, a "supuestos saqueadores". A los muchachos los tienen en el suelo apuntándolos, casi apuñalándolos con el cañón de los fusiles en la espalda. Idem a las fotos del Golpe del 73. Pero la guinda de la torta es el titular con que la ilustran esta foto: "SE ACABÓ EL WEBEO SIÑURES". Tal cual. Las resonancias de la frase esa, los paralelismos y los subtextos que deslizan. Todo Chile sabe que quien decía "siñures" es el dictador Pinochet. Otra vez son los "salvadores de la patria", los que garantizan la paz y tranquilidad extirpando a los vándalos- subversivos....y no es que la prensa y la Cuarta no tomen en cuenta la supuesta memoria histórica del país. Es muestra de que la lucha por la memoria la vuelven a ganar ellos. Que están orgullositos de su pasado, de sus "logros" y de su manera de construir país. Ellos vuelven a "poner orden".
¿Dónde está la supuesta conciencia nacional de los derechos humanos, de la fuerza de la ciudadanía, de la sociedad civil, construida por el Estado "democrático"? Nada. La Concertación se alió con los empresarios, se corrompieron administrando sistema y burocracia, destruyeron las organizaciones sociales, nunca apostaron a fortalecerlas y ahora golpean las puertas de los cuarteles.... Otra vez, y con la algarabía prepotente de la derecha que no nunca se cansa de pedir sangre.
Como muestra un ejemplo. Inmediatamente después del terremoto se declaró un incendio en Colina, al norte de Santiago, en una fábrica con elementos químicos, lo que hacía muy difícil apagar las llamas y al mismo tiempo generó una peligrosa nube tóxica que afectaba a la gente de la zona norte. Los bomberos NO PODIAN ENTRAR AL RECINTO para apagar el fuego porque no tenían permiso de los dueños. El gobernador les pide autorización y dicen que no. Que solo el lunes pueden hacerlo luego de que la aseguradora haga la evaluación...todo para poder cobrar el seguro!! El gobernador impotente....una mierda. El Estado, en este caso vale hongo. Pero si vale para sacar su "razón última" (FFAA) para proteger los hipermercados.
Con cinismo e hipocresía la prensa, la TV, los políticos de derecha y concertados se preguntan ¿de donde salieron estos lumpen que asolan mercados y viviendas?
Los mismos que han construido la economía más desigual, los que se solazan de haber constituido las formas de exclusión social más refinadas y efectivas (por lo poco explosivas) del continente, donde a cada ciudadano-consumidor se le entrega un cuchillo y una bolsita para sobrevivir como pueda en la selva mercantil, y se extrañan que ahora se les revienten en la cara los bolsones de miseria que ellos mismos crean y que mantienen domesticados a punta de clientelismo mediocre, de trabajos y sueldos de mierda que permiten acceder a un consumo precario pero "reconfortante".
Todos los días te dicen que hay que salvarse solo y como se pueda. Y ahora, es eso lo que la gente está aplicando: salvarse solo y como se pueda.
Desnudo el Estado, paralizadas las instituciones, desesperada la gente y ante las primeras señales de lo que parecía una inorgánica guerra de clases, la muy democrática clase política chilena clama por los milicos.
Y la derecha se soba las manos y afila los corvos y ya piden sangre a gritos. El martes , en la portada de la Segunda, diario capitalino, mostraban a la clase media alta de Concepción como se armaba para enfrentar a los saquedores. Las fotos los retrataban con pistolas y escopetas listos para la guerra.
Ahora mismo, Bachelet les asegura tranquilidad a los dirigentes de la CPC!! (la Confederación de la Producción y del comercio) a la Organización de los Dueños de Chile y les garantiza que no habrán más saqueos!!!!
La alcaldesa de Concepción, la fascista y popular Van Risselberger -con histeria histórica- dice que no habrá ayuda para las poblaciones que participaron de los saqueos.... tal cual.
Todo un manejo asqueroso. Nadie dice que en el supermercado "Líder" de Conce, cuando empezó la recuperación de alimentos, los que mejor actuaron fueron un par de carabineros que viendo la necesidad y la magnitud de la masa hambrienta, organizaron a la gente para que, haciendo una fila de mujeres, entraran a las bodegas y sacaran los alimentos y productos de primera necesidad. Todo bien hasta que después llegó el llamado de los dueños. Arriban las Fuerzas Especiales a reprimir y empieza el caos. Los ejemplos de la condición lacaya del gobierno frente a los empresarios son interminables.
Así termina la concertación, arrodillada al empresariado, golpeando cuarteles, derrotada, con miles de milicos en las calles, desprestigiada en el pueblo y permitiendo que la derecha más fascista vuelva con todo. Incluso dándose el lujo de rescatar y reparar la memoria de su sirviente favorito. El gobierno de Piñera dice que va a reconstruir Chile: lo primero que están reconstruyendo, sin ninguna vergüenza, es la imagen de Pin8.
Al mismo tiempo, miles buscan a sus familiares en medio de la desolación de millones que perdieron todo. Por las radios la gente trata de ubicar a sus parientes diciendo "Soy Juanita Perez, busco a mi hijo Luis Gonzalez que desapareció en el puerto de ..." . Se habla, nuevamente de desaparecidos con todas las resonancias históricas que trae esto. Pero este pueblo tiene fuerza. Y a pesar de todo aquí, seguimos tratando...
El terremoto social de Concepción
Pepe Burgos
Rebelión
Es procurante la situación en Concepción, La situación es mala desde el mismo día del terremoto, es decir del sábado 27 de Febrero, La población esta sin agua, sin electricidad, sin abastecimiento de alimentos. Los comerciantes dueños de los supermercados cerraron sus establecimientos, los almacenes de barrio hicieron lo mismo y dejaron a la gente sin el abastecimiento, bàsico... Ese es el principal motivo que hace gatillar los saqueos. Es la desesperación de la gente que se quedo sin los suministros básicos
Un poco de su historia reciente
La región del Bio Bio se convirtió en un importante centro productor de fierro y acero a traves de la fundición y refinería de Huachipato, La Enap aportaba con la refinería de petróleo. Lota coronel, Lebu, Curanilahue fueron importantes centros mineros que abastecieron de energía al país con el carbón.
En la zona se refinaba azúcar, las pesqueras absorbían la mano de obra y abastecían al paìs de estos importantes alimentos. La Zona producía calzado de excelente calidad, los centros madereros de la zona aportaban con la materia prima para la construcción. Toda la zona de Tome se convirtió en importante centro empresas textiles, Lirquen producía el vidrio, Tome los artefactos sanitarios de losa como wc, lavamanos etc. Los 5 Puertos De Lota Coronel, San Vicente, Talcahuano y Lirquen permitían la importación y exportación. Importantes empresas químicas producían la materia prima para la industria chilena las maestranzas del puerto de San Vicente han tenido la capacidad de construir, reparar embarcaciones.
De los años 30 en adelante la región del Bio Bio fue conocida políticamente como la zona roja, las luchas de los mineros del carbón iniciaban el andar de la clase obrera chilena una larga lucha por la dignidad de los trabajadores chilenos. El mineral de Lota fue expropiado por Allende y administrado por sus trabajadores. La Zona de Lebu, curanilahue, los Álamos etc. Tenían alcaldes que fueron mineros de Lota. Ese era el cuadro de una zona hasta que el golpe militar del 11 de Septiembre de 1973 que reprimiera a la clase trabajadora con fusilamiento y detención de dirigentes en campos de concentración.
El nuevo orden de clase destruye el avance de la clase obrera de Chile y de la Octava Región e impone un nuevo modelo de acumulación del capital el llamado Neoliberalismo.
La instalación del modelo neoliberal y sus estragos en la población
La implementación del modelo neoliberal en Chile como plan piloto en América Latina lleva a los Chicagos Boys a desarrollar una politica que levanta los aranceles a los productos importados permitiendo el ingreso de la manufactura importada a un precio muy bajo, eso deja fuera de competencia a los productos manufacturados nacionales, este hecho desencadena el cierre de las industrias del vestuario, del calzado, metal mecánica y otras y nos vamos poco a poco quedando sin industria nacional. Cuando se busca la causa de la cesantía radica precisamente ahí en el cierre de la industria nacional.
Por otro lado las clases dominantes chilenas se dan un nuevo orden de clase. Hasta la época de Allende la Burguesía chilena se encontraba agrupada en el siguiente orden de clase: Burguesía industrial, comercial, Bancaria, Minera y Terrateniente. El desarrollo del capital monopólico a nivel mundial y sus rasgos imperialistas expresado en la exportación de capitales genera una burguesía criolla aliada del capital extranjero, una burguesía pro-imperialista. Es el carácter de los sectores oligarcas de la burguesía chilena expresados en la burguesía Bancaria, comercial, Terrateniente y Minera que llevan una contradicción de intereses con la burguesía industrial. Esta última es una burguesía que nace con un rasgo dependiente del capital industrial extranjero.
El dictado del FMI del Banco Mundial a los gobiernos militares latinoamericanos es desarrollar una serie de politicas orientadas a la destrucción de la industria nacional y en paises como Mexico y Centroamérica acondiciona la industria nacional para ser un apéndice como industria de maquila con una compleja red industrial de ensamblaje de los productos manufacturados en la Metrópolis que requieren alta tecnología. Pero el ensamblaje se hace en la periferia del imperio eso permite abaratar los costos mano de obra, y les permite competir a escala mundial... Los paises del cono sudamericano son desprotegido en este aspecto y el imperio decide aplastar la industria nacional caso Chile, Argentina y adaptar nuestras economías a explotar las materias primas.
En Chile surge una nueva burguesía monopólica con carácter de Holding, con inversiones en varias áreas de la economía que pertenece a los grupos económicos y a las transnacionales, es decir al capital monopólico, la oligarquía chilena se cobra la revancha después de haber sido golpeada por el gobierno de Salvador Allende. Los grupos económicos vienen a expresar el nuevo orden de clase de la burguesía chilena como una burguesía pro-imperialista que hace asociación de intereses con empresas Trasnacionales para tomarse el mercado nacional y el de la región en un contexto internacional. La instalación del modelo neoliberal en Chile y en América Latina da como resultado un nuevo orden de clase con nuevos sujetos social
CESANTÍA: emigración y disgregación de la familia
Los trabajadores cesantes de la octava región comienzan a emigrar a Santiago y al Norte del país a trabajar en actividades mineras y también emigran a la Argentina. La familia proletaria de la octava región se disgrega, el jefe de hogar emigra y la dueña de casa se queda con los hijos a espera del envío de dinero. Con el paso de los años los hombres se fueron arraigando en la capital y el Norte formaron nuevas familias y se olvidaron de su antigua mujer e hijos lo que quedaron en situación de abandono.
El gobierno de
Organización y Lucha : DE LOS SINDICATOS DE CESANTES
Los mineros de Lota son finalmente derrotados por las politicas del gobierno de Eduardo Frei llegando a pactar un plan de reconversión laboral para los mineros, a los más antiguos les adelantó la jubilación. Pero los mineros conservaron sus sindicatos como mecanismos de organización que garantizara los acuerdos tomados con el gobierno La experiencia de los sindicatos de cesantes se expandió como un reguero de pólvora llegando a implementarse los sindicatos de cesantes hasta en Osorno y Valdivia, pero el proceso de construcción parte de la zona minera que va de Lebu a Coronel conocida como la cuenca del carbón, que agrupara a sindicatos de pueblos como Lebu Los Álamos, Curanilahue, Pilpilco, San José de Colico, Lota Coronel. En el año 2000 se extiende esta experiencia sindicatos de cesantes al Norte de Coronel en San Pedro de la Paz , Concepción, Hualpencillo, Talcahuano, Penco.
De acuerdo a las entrevistas que venimos realizando desde 2003 hasta 2009 calculamos una aproximación de más de 100 sindicatos de cesantes. Que tienen asiento territorial poblacional y cada uno agrupa a un mínimo de 400 a 600 socios, logrando agrupar a un universo cercano a 20 mil jefes de hogar. De estos el 80 % son mujeres jefes de hogar en situación de abandono Este hecho constituye un verdadero movimiento politico social al incorporara a un proceso de organización y lucha a un importante numero de cesantes.
EL TERREMOTO DEL 27 DE FEBRERO DEL 2010
Decíamos que es procurante la situación en Concepción, La situación es mala desde el mismo día del terremoto, es decir del sábado 27 de Febrero, La población esta sin agua, sin electricidad, sin abastecimiento de alimentos. Los grandes Consorcios dueños de los supermercados cerraron sus establecimientos, los almacenes de barrio hicieron lo mismo y dejaron a la población sin el abastecimiento, bàsico... Ese es el principal motivo que hace gatillar los saqueos. Es .la desesperación de la gente que se quedo sin los suministros básicos. La causa es la politica de marginalidad social aplicada por la dictadura militar y continuada por la Concertación Democrática en sus 20 años de gobierno que crea bolsones de pobreza, en Boca Sur, Michaigue en San Pedro de la Paz , Chiguallante, Leonera, barrio Sur, Talcahuano en Villa Badaran, Cerro Nueva los lobos, Hualpen, Penco, Coronel, Lota en donde hay un alto índice Cesantía, de consumo de drogas y de delincuencia social, .los males de la pobreza.
Otra causa de este conflicto es la inoperancia del gobierno regional que dejo a la población en más completo abandono, El Gobierno central hizo lo mismo., priorizo por su visión politica centralista de resolver los conflictos en Santiago y se despreocupo de las regiones. .La situación no puede ser más trágica e injusta para el pueblo de Concepción que no solo sufrió el terremoto sino que ademas un maremoto en Talcahuano...
El pueblo se encuentra con un gobierno desgastado, fatigado que en 8 días entregara el mandato. Su preocupación principal esta en las gestiones burocráticas del traspaso de mando y desentenderse definitivamente de las responsabilidad de gobernar y no en la tragedia que vive la gente como resultado del terremoto y maremoto. La Onami , organismo para atender emergencias y catástrofes, no movilizó oportunamente la ayuda para asistir a la población. En poblados de la quinta, sexta, septima región a 5 días de la catástrofe aún no llega la ayuda.
EL TERREMOTO SOCIAL
El gastado gobierno de la Bachelet por presión de la derecha involucra a los militares en una operación gigantesca de ocupación de la ciudad de Concepción, y de Constitución bajo el argumento de frenar los saqueos.
Es sabido que quien crea las condiciones para los saqueos fue el desgobierno de la Concertación y el oportunismo politico del gobierno entrante de la derecha que le beneficia un gobierno de unidad nacional con militares en las calles controlando la población civil. De esa forma garantiza la neutralización de la movilización social que se estaba preparando para Marzo. Recordemos que en el terremoto de Haití Estados Unidos mando un contingente militar de 3 mil soldados en consecuencia que el pueblo haitiano precisaba alimentos medicinas. El terremoto social, es controlado por militares pareciera ser esa la formula...
En Concepción y en Constitución el gobierno decreto estado de catástrofe y ha movilizado a un contingente de 7 mil efectivos del ejercido a restablecer el orden bajo toque de queda. Impresionante fue ver por la televisión los tanques anfibios armados de cañones y ametralladoras, salir de los cuarteles de Santiago rumbo a Concepción a controlar el orden social, bajo la doctrina de la seguridad nacional… “a guerrear en nombre de los ricos en contra de civiles hambrientos”. Impone un toque de queda de 15 horas diarias.
Los medios de comunicación de la derecha han creado un clima alarmante de rumores de saqueos y de inseguridad, para general el clima de la intervención militar con toque de queda en Santiago, es decir los militares en las calles del gran Santiago DE 5 millones de habitante. Así como lo hizo en la segunda ciudad más poblada de Chile Concepción y sus alrededores que cuenta con cerca de 2 millones y medio de habitantes. Todo esto a solo 8 días del cambio de mando, la derecha de nuevo entrara en la moneda y con los militares en las calles…extraña coincidencia que nos hace recordar un fatídico 11 de Septiembre de 1973...
La Concertacion Democrática abandona el gobierno derrotada en las urnas por la derecha y derrotada politica y moralmente por la explosión social de los marginados que salen de los bolsones de pobreza que son las poblaciones marginales y que dejan de manifiesto que la Concertación gobernó desde el primer día durante 20 años para los ricos, hasta el ultimo día..
Por ultimo la pregunta puede resulta inocente, pero no por eso es menos justa,… ¿cuando volverán los militares a los cuarteles?,
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NOTA: El autor del articulo ha realizado 3 documentales en la región del Bio Bio: “El silencio de la Cuenca del Carbón”, año 2003, “Los Cesantes Choreros de Talcahuano”, año 2006, y “Mujeres Piqueteras del Sur de Chile”, año 2009.
De la catástrofe natural a la ira popular
Igor Goicovic Donoso
Rebelión
El terremoto y posterior tsunami que afectó a una parte importante del territorio de Chile en la madrugada del sábado 27 de febrero, y que hasta la fecha ha provocado la muerte de más de 800 personas, puso al descubierto una serie de problemas que la prensa oficial ha denominado, eufemísticamente, como “terremoto social”. Miles de personas, especialmente en las ciudades más afectadas por la catástrofe (Concepción, Talcahuano, Lota, Coronel, Constitución, entre muchas otras), salieron a las calles a recuperar por cuenta propia los alimentos y el agua que las autoridades y las cadenas de supermercados, se negaban a distribuir rápida y eficientemente.
En su desesperación y angustia, y dando cuenta de una profunda tradición histórica, los más pobres, y a la vez los más golpeados por el desastre, no se contuvieron. En una explosión desbordante de rabia y necesidad arrasaron con todo lo que encontraron a su paso. Ello, evidentemente, favoreció el exceso y, en algunas circunstancias, el despliegue de conductas delictivas. Pero estas conductas puntuales no pueden encubrir el problema de fondo: Quienes salieron a las calles a reclamar y recuperar de hecho lo que necesitaban fueron las más pobres. Hombre, mujeres y niños, muchos de ellos agrupados como núcleos familiares o como redes comunitarias. Aquellos que sistemáticamente el capitalismo ha explotado, reprimido y excluido. Aquellos que en las visitas oficiales de autoridades extranjeras y en el discurso público son sistemáticamente encubiertos.
Aquellos a los cuales se pretende integrar precariamente a través del trabajo ocasional y del consumo marginal. Aquellos que son recluidos en liceos gueto donde se les condena reproducir el fracaso del sistema educacional. Aquellos que no reciben prestaciones de salud de calidad, porque la medicina se convirtió en mercancía y los médicos, hace mucho tiempo, perdieron su “vocación social”. Aquellos para los cuales se organizan planes cuadrantes y cárceles concesionadas. Aquellos que en los informes de MIDEPLAN y del PNUD continúan representando un 14% de la población. Una población a la que generalmente no queremos ver y cuando se nos configura en la cotidianeidad mediática lo hace transgrediendo el “orden burgués”.
No es extraño, entonces, que ante el “clamor ciudadano” (aquel que fue inducido por los medios de comunicación burgueses y que expresó la demanda de la derecha y del capital), el Gobierno haya decretado el Estado de Catástrofe Nacional, medida que, a su vez, permite la imposición del toque de queda y el despliegue de fuerza militares en las ciudades afectadas por el vendaval popular. Así, las imágenes del pasado dictatorial retornaron nuevamente al escenario del Chile actual: Milicos armados hasta los dientes deteniendo y golpeando a los más pobres; poniendo cerco a las principales poblaciones populares y custodiando los centros comerciales y financieros del gran capital. Da pena y rabia comprobar que las demandas de los pobres, expresadas en contingencias críticas, continúan siendo enfrentadas con la fuerza de las armas.
La paradoja radica en que los delincuentes que inmediatamente después de la catástrofe comenzaron a subir los precios de los artículos de primera necesidad o aquellos que comenzaron a acaparar recursos básicos para posteriormente medrar con precios más altos, no han sido denunciados y mucho menos sancionados como se lo merecen.
Tampoco, hasta el momento, han recibido el castigo que se merecen aquellos que con negligencia criminal (en la Armada y el Gobierno) no informaron adecuadamente a la población del litoral central del tsunami que posteriormente afectó a la población ribereña. Ellos son los responsables directos de la muerte de más de 500 personas en esta catástrofe. En relación con ello cabe consignar que ninguna persona ha muerto como consecuencia directa de los saqueos llevados a cabo por la población.
No se trata de justificar la violencia criminal del lumpen que, regularmente y en su extrema cobardía, no ataca al capital y a sus defensores (salvo cuando replegado en la masa actúa sobreseguro); por el contrario, estos cobardes, habitualmente, atacan a los más pobres y de ellos medran a través del narcotráfico, imponiendo en las poblaciones la ley del más fuerte (que no es otra que de la aquel que porta las armas). Esos parásitos sólo se merecen el desprecio. Tampoco se debe desconocer que en estos actos participaron activamente sujetos provenientes de estratos sociales más acomodados; aquellos que se desplazaban en camionetas y camiones y que se dedicaron sistemáticamente a robar artículos electrónicos, de línea blanca e incluso maquinaria pesada.
Distinto es el caso de los sectores populares que agobiados permanentemente por la miseria y afectados coyunturalmente por la catástrofe, han salido a las calles a recuperar por su propios medios los recursos que necesitan para subsistir. Su legítimo accionar ha puesto al descubierto todas las inequidades e injusticias que el sistema neoliberal, montado por la Dictadura y afianzado por la Concertación, ha instalado en nuestro país. No sólo ha develado, una vez más, la existencia de la pobreza; también ha puesto de manifiesto que hace mucho tiempo late en el seno del pueblo más pobre una rabia contenida que episódicamente se desborda, poniendo en jaque la institucionalidad y los valores más preciados del orden burgués. Y ello tiene que ver con el Chile que sistemáticamente se nos ha querido imponer y del cual ahora, como en otras etapas de nuestra historia, las clases dominantes se horrorizan. El Chile escindido.
Aquel que no toma vacaciones en el Caribe, sino que con suete va un domingo de febrero al balneario local. Aquel que se apiña solidariamente en 40 mts.2 construidos, pero que eventualmente conoce los departamentos de 6.000 UFs de las principales ciudades del país, porque presta servicios de aseo o jardinería para la burguesía. Aquel que cotidianamente ocupa entre 2 y 4 horas de su vida para desplazarse desde su hogar hasta su empleo en micros atestadas, mientras sus patrones y gerentes utilizan automóviles último modelo. Aquel que percibe como salario mensual el mismo dinero que su patrón se gasta en una noche de diversión. Estas inequidades no sólo han sembrado frustración y desesperanza; también han engendrado un profundo odio de clase del cual, al parecer, sus instigadores materiales no son conscientes.
Por ello cuando la plebe insurrecta emerge desde la periferia urbana se aterran; y sus corifeos, en los medios de comunicación, desatan la letanía criminalizadora de siempre; terroristas ayer, anarquistas y encapuchados más tarde, saqueadores hoy día. La misma putrefacta monserga de siempre para banalizar o encubrir los problemas estructurales que arrastra esta sociedad desde hace más de tres décadas.
No se trata tampoco de idealizar el reventón popular y pretender que éste, en sí mismo, adquiera el estatuto de hecho político. Efectivamente, en estos momentos esa rabia carece de orientación política y de metas claras; es pura pasión e intuición popular. En consecuencia le resulta fácil al Estado burgués y a sus organismos represivos encuadrarla y reprimirla. De esta manera, tras el vendaval de ira popular los más pobres retornan nuevamente a su miseria, pero esta vez más golpeados y heridos. La ira popular es sólo la expresión de una malestar profundo y es también la demostración inveterada de que el pueblo movilizado ha constituido históricamente una fuerza social y política de grandes proporciones. Le corresponde, entonces, a las aletargadas organizaciones revolucionarias chilenas, ensimismadas en un diletantismo retórico estéril, en el caudillismo y en cortoplacismo, ponerse a la cabeza de la rabia popular y convertirla en fuerza social y política revolucionaria. De lo contrario no habremos aprendido nada, como en otras ocasiones, de esta dolorosa tragedia.
Noami Klein
www.naomiklein.org
Traducción del inglés para Rebelión por Carlos Valladares
Desde que la desregulación causo un colapso económico de ámbito mundial en septiembre del 2008 y todo el mundo se convirtió de nuevo al keynesianismo, no ha sido sencillo ser un seguidor fanático del economista Milton Friedman. Está tan ampliamente desprestigiada la marca de los fundamentalistas del libre mercado que sus seguidores han desarrollado una creciente desesperación por reclamar victorias ideológicas aunque sean nulamente convincentes. Tenemos un ejemplo particularmente desagradable a mano. Sólo dos días después de que Chile fuera golpeado por un devastador terremoto, el columnista del Wall Street Journal Bret Stephens informaba a sus lectores de que “seguramente el espíritu...” de Milton Friedman” ... planeaba de manera protectora sobre Chile” porque,” gracias en gran parte a él, el país ha resistido una tragedia que en otro lugar habría sido un apocalipsis... No es por casualidad que los chilenos vivieran en casas de ladrillo –y los haitianos en casas de paja- cuando el lobo llegó y trató de derrumbarlas”.
Según Stephens, las radicales políticas de libre mercado prescritas al dictador Augusto Pinochet por Milton Friedman y sus tristemente célebres “Chicago Boys” son la razón de que Chile sea una próspera nación con “una de las más estrictas normativas de construcción del mundo.”
Hay un problema bastante grande con esta teoría. La normativa de construcción antiseísmos, redactada para resistir terremotos, se promulgó en 1972. Ese año es de un significado enorme porque fue un año antes de que Pinochet alcanzara el poder con un sangriento golpe apoyado por Estados Unidos. Esto significa que la persona que merece el elogio por la ley no es Friedman, o Pinochet, sino Salvador Allende, presidente socialista democráticamente elegido de Chile. (En verdad muchos chilenos merecen el elogio pues las leyes fueron la respuesta a una larga historia de terremotos, y la primera ley fue promulgada en 1930).
Parece significativo, por otra parte, que la ley se pusiera en marcha en mitad de un paralizante embargo económico (“haced gritar de dolor a la economía” famoso gruñido de Richard Nixon después de que Allende ganara las elecciones de 1970). La normativa se instauró al día después en los noventa, bastante después de que Pinochet y los Chicago Boys estuvieran, finalmente, fuera del poder y la democracia fuera restaurada. Una pequeña cuestión: como señala Paul Bruman, Friedman era ambivalente acerca de las normativas de construcción viéndolas como otro atentado contra la libertad capitalista.
En cuanto al argumento de que las políticas de Friedman son la razón de que los chilenos vivan en “casas de piedra” en vez de “paja” está claro que Stephens no sabe nada del Chile pre-golpe. El Chile de los sesenta tenía los mejores sistemas educativo y sanitario del continente a la vez que un dinámico sector industrial y una clase media en rápida expansión. Los chilenos creían en su sistema por lo cual eligieron a Allende para llevar el proyecto aun más lejos.
Después del golpe y la muerte de Allende, Pinochet y sus Chicago Boys hicieron todo lo posible para desmantelar el sector publico de Chile, subastando empresas del Estado y desmembrando las regulaciones financieras y comerciales. Se creó enorme riqueza durante este periodo, pero a un costo terrible: en los primeros ochenta las políticas, prescritas por Friedman, de Pinochet habían causado una rápida desindustrialización, una multiplicación del desempleo por diez y el surgimiento explosivo de inestables y visibles zonas de infraviendas. Llevaron también a una crisis de corrupción y a una deuda tan fuerte que, en 1982, Pinochet se vio forzado a cesar a sus consejeros clave entre los Chicago Boys y a nacionalizar varias de las grandes instituciones financieras desreguladas (¿Suena familiar?)
Afortunadamente, los Chicago Boys no se las apañaron para deshacer todo lo que Allende consiguió. La compañía nacional de cobre, Cudelco, siguió en manos del Estado, extrayendo riqueza para las arcas públicas e impidiendo a los Chicago Boys hacer explotar del todo a la economía chilena. Tampoco llegaron a desmantelar la dura normativa de construcción de Allende, una pasada por alto ideológica de la que todos deberíamos estar agradecidos.
Fuente: www.naomiklein.org/ articles/2010/03/chiles- socialist-rebar