Panamá
Compañero Antonio Smith, Primer Mártir de la Lucha Popular y Social Panameña Contra la Ley 30
Foto de Antonio Smith.
¡TODOS SOMOS ANTONIO SMITH!
Compañero Antonio Smith, Bocatoreño de sólo 25 años de edad se constituyó el pasado jueves 8 de julio del 2010 en el Primer Mártir de la Lucha Popular y Social Panameña contra la Ley 30 mejor conocida como "Ley Chorizo" y del gobierno autoritario y represivo del Presidente Ricardo Martinelli. Ese día miembros de la Unidad de Control de Multitudes U.C.M. de la Policía Nacional comenzaron a reprimir salvajemente a los manifestantes con el fin de sofocar a sangre y fuego la protesta y la huelga de los trabajadores bananeros y el pueblo de Bocas del Toro. El joven trabajador bananero laboraba en la Finca Independiente 72 COBANA las 30, afiliado al sindicato SITRAPBI, que a su vez forma parte de Convergencia Sindical.
¡Gloria Eterna a Antonio Smith y la Clase Trabajadora Panameña!
¡Viva la Lucha del Pueblo Panameño en las Calles!
¡La Sangre Derramada Jamás Será Olvidada!
¡Sin Luchas No Hay Victorias!
Domingo 11 de julio de 2010
Tomado de http://samuelpradof.blogspot.com/2010/07/companero-antonio-smith-martir-...
COMUNICADO
SERVICIO DE PAZ Y JUSTICIA EN PANAMÁ
El Servicio de Paz y Justicia en Panamá se dirige a la comunidad nacional e internacional con el fin de expresar su posición en torno a los hechos suscitados en las últimas semanas y que comprometen la vigencia de los derechos humanos y la democracia en nuestro país.
En primer lugar, condenamos la represión a la que fue sometida la población de Changuinola, provincia de Bocas del Toro, que se unió a las demandas laborales de los trabajadores del Sindicato de Trabajadores de la Industria del Banano y Afines, iniciadas el pasado 2 de julio, quienes propugnaban por el pago de sus salarios retenidos y el descuento de la cuota sindical por parte de la empresa Bocas Fruit Co., así como la derogación de la Ley 30 de 2010. Esta represión dio como resultado dos muertos, según la prensa escrita: Antonio Smith y Virgilio Castillo, así como centenares de heridos y detenidos. El gobierno nacional de manera negligente reconoce una semana después de los hechos, que la empresa incumplió con el Código de Trabajo, y llama a una negociación a la dirigencia sindical.
De igual modo, condenamos el encarcelamiento injusto del periodista Carlos Núñez, las presiones al periodista Paco Nadal, de La Prensa, el maltrato al periodista Mauricio Valenzuela, del Panamá-América, y hostigamiento a Jean Marcel Chery, del Siglo.
En este aspecto deseamos reproducir el pronunciamiento de la Directora de la Oficina Regional del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Carmen Rosa Villa, sobre los acontecimientos, quien deploró los hechos de violencia en Changuinola y señaló: “…que de conformidad con los estándares internacionales, el empleo de la fuerza y las armas de fuego por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley debe ser restringido y excepcional, guiándose en todo momento por los principios de necesidad y de proporcionalidad, con pleno respeto de los derechos humanos, en particular, el derecho a la vida e integridad personal, los que no pueden ser restringidos bajo ninguna circunstancia”.
En segundo lugar, cuestionamos las órdenes de allanamiento, conducción y detención, así como las acciones de hecho que han llevado a cabo las autoridades nacionales, llámense Ministerio Público, Departamento de Investigaciones Judiciales (DIJ) o Policía Nacional en contra de dirigentes reconocidos del movimiento social panameño, como Genaro López, Gabriel Castillo, Saúl Méndez, Juan Jované, Damián Espino, entre otros, las cuales son claras muestras de persecución política contra las voces que disienten de las medidas antipopulares adoptadas por el gobierno actual.
Como parte de estas medidas se han aprobado las leyes No 14 y 30 de 2010, que afectan seriamente el derecho a la protesta, echan por tierra el derecho a huelga, comprometen el derecho de sindicación; otorgan excesivos privilegios a las unidades de policía y exoneran de estudios de impacto ambiental a las empresas transnacionales que ejecuten proyectos declarados de “interés social y público” por el Ejecutivo, por lo cual muy diversos sectores de la sociedad panameña han manifestado su fuerte descontento, motivo por el que han sido presentadas múltiples demandas de inconstitucionalidad de dichas leyes.
Las autoridades gubernamentales juraron cumplir hace un año, cuando fueron electas, la Constitución y la Ley, las cuales garantizan un Estado de Derecho y las bases de la participación democrática de la población, la cual no se limita al ejercicio del sufragio cada cinco años, sino que abarca el ejercicio de derechos civiles y políticos como la libertad e integridad personal, el derecho de reunión, de asociación –incluyendo la asociación sindical-, de libre expresión –incluyendo el derecho a disentir- y manifestación pública.
Consideramos que se está promoviendo un peligroso clima de intolerancia política desde las altas esferas de gobierno, lo cual compromete la vigencia de los valores democráticos y de los derechos humanos en nuestro país.
Hacemos un llamado a las autoridades gubernamentales a que cese la represión contra el movimiento popular, sean liberados los detenidos políticos, sean investigadas imparcialmente las muertes de Antonio Smith y Virgilio Castillo, derogadas las Leyes 14 y 30 de 2010 y se retorne a la senda del diálogo constructivo, el respeto al disenso y a la legalidad.
Panamá, 12 de julio de 2010.
En Panamá la lucha de clases se agudiza: trabajadores contra gobierno y empresarios
Pedro Echeverría V.
1. Panamá, uno de los países de Centroamérica que más ha sido explotado y sojuzgado por el imperialismo estadounidense y la burguesía criolla, otra vez está en pie de lucha. Desde el pasado viernes 2 de julio, después de grandes manifestaciones y acciones de protesta en todo el país, más de 5 mil trabajadores de la Bocas Fruit Company -a los que se le han unido los trabajadores de las bananeras independientes y otras organizaciones sindicales y gremiales- desarrollan una huelga por la derogación de la Ley 30, contra la negativa de la empresa de descontar la cuota sindical y por la retención de la quincena que le corresponde a los trabajadores. Se espera que mañana martes, 13 de julio estalle una huelga mucho más grande y combativa pues los trabajadores se han hecho más conscientes de las leyes represivas y antihuelgas que les están imponiendo.
2. El gobierno panameño, encabezado desde el 1 de julio de 2009 por el multimillonario derechista, dueño de supermercados, Ricardo Martinelli, en su afán de promover los negocios y beneficiarse directamente de ellos, señaló cínicamente que “este país está listo para la inversión extranjera” porque ya no existe derecho a huelga para los trabajadores, se desarrolla un proceso de extinción de los sindicatos, se imponen condiciones de esclavitud en el sector laboral; no hay que realizar los “engorrosos” estudios de impacto ambiental y existe una policía dispuesta a sofocar a sangre y fuego las protestas sociales amparada en la impunidad y la licencia para asesinar que le otorga la Ley 30, a lo que se agrega la llamada Ley “Carcelazo” que sanciona con penas de 6 meses a 2 años de prisión a todo aquel que ose manifestarse en las calles.
3. Panamá es un pequeño país de menos de tres y medio millones de habitantes. Su historia ha estado ligada totalmente al Canal interoceánico de más de 80 kilómetros dominado por los EEUU desde 1914, aunque inaugurado formalmente seis años después. La economía del país ha dependido de los negocios del Canal dando lugar al desarrollo de una gran flota mercante petrolífera y una economía bancaria y financiera de nivel internacional que convirtió a pequeño Panamá en la producción más alta de Latinoamérica. Sin embargo mientras los empresarios y gobernantes, asociados con el gobierno de los EEUU durante todo el siglo XX, obtienen gigantescos ingresos, han mantenido a la población en condiciones de aguda explotación, pobreza y miseria; además de han dedicado a destruir lo que queda del sindicalismo obrero.
4. En este país todo ha sido Canal de Panamá, pero también gobiernos muy fuertes y represivos al servicio de los EEUU. En los últimos años los generales Omar Torrijos y Manuel Antonio Noriega tuvieron algunos signos de querer rebelarse a la total dominación del gobierno yanqui. Torrijos logró en 1977 firmar con el presidente Carter el mantenimiento y defensa del Canal hasta 1999 y, por su parte Noriega en 1989 reprimió un nuevo intento de golpe de Estado y EEUU invadió Panamá instalando en el poder a Guillermo Endara. Fue hasta diciembre de 1999 cuando al fin el Canal pasó a manos panameñas. Sin embargo los EEUU no han dejado de dominar la economía y la política de aquel país por medio de mil negocios que se crearon alrededor del Canal. ¿Qué otra cosa es el presidente Martinelli sino un instrumento a su servicio?
5. Pero en Panamá existe una organización de trabajadores que se llama Frente Nacional por la defensa de los Derechos Económicos y Sociales (FRENADESO), que junto a la Coordinadora de Lucha por el Respeto a la Vida y Dignidad del Pueblo, ha hecho un llamado al pueblo para enfrentar en las calles las terribles medidas que “el Gobierno de Martinelli pretende imponer después de los Carnavales, que incluyen, entre otras, las reformas inconsultas y arbitrarias a la Caja de Seguro Social (CSS), el aumento del costo de la vida con el incremento del ITBMS del 5% al 7%, el alza del agua, del pasaje, la intención de imponer a toda costa el retrógrado e improvisado proyecto de transformación curricular en la Educación; además de continuar con el plan de control absoluto de todos los poderes del Estado”.
6. No olvidemos que estamos frente a un Gobierno de mercaderes, declaran los trabajadores. Se trata de uno de los clanes más peligrosos y arcaicos de la mafiocracia que siempre ha gobernado en Panamá, vinculado a los grupos más recalcitrantes a nivel internacional que son nada menos que: los sectores más belicosos de Estados Unidos, la mafia de Miami, el gobierno narcomilitar de Alvaro Uribe, el del corrupto de Silvio Berlusconi, el régimen de facto y de Escuadrones de la Muerte de Honduras; y al servicio de agencias tenebrosas y terroristas como la Mossad de Israel y la CIA. Mientras gobierno y empresarios dicen no querer diálogo bajo presión y huelga, los obreros denuncian la negativa del gobierno a derogar la ley laboral, una ley fascista que sólo busca a exprimir y asesinar obreros intensificando más el trabajo.
7. Lo único que podemos esperar es que los líderes y los obreros sigan adelante en sus luchas porque su liberación sólo puede ser obra de ellos mismos; pero también deben estar muy atentos para evitar que los millonarios y militares panameños, con apoyo del gobierno de Colombia y del imperio, logren encarcelarlos y asesinarlos. Panamá, un pueblo mestizo con mucha influencia negra, es un pueblo que durante décadas a sufrido golpes de Estado y gobiernos militares; pero es un pueblo que siempre ha estado de pie defendiendo sus derechos con dignidad. ¿Busca acaso Martinelli hacer un conflicto grande para justificar una represión brutal contra los obreros e imponer una ley laboral? El mundo debe estar atento a lo que pudiera suceder en este país porque a pesar de su pequeñez sirve para medir la posición de Obama, de Colombia y el futuro de América. ¡Viva la lucha de los panameños!