La crisis en el Banco Central (VII)
Dante Gullo: “La política no es un juego de escondidas, hay que dar la cara”
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) El diputado nacional Juan Carlos Dante Gullo expresó hoy que se armó un escenario sobre el Fondo del Bicentenario donde “juegan proyectos personales, situaciones de intromisión, manipuleo, apertura a la campaña electoral y de alguna oposición buscando la oposición por la oposición misma, sin alternativa ni propuesta”. Además, manifestó que “Hay que dejar de hacer política mediática o virtual y meternos de lleno en la Argentina real” y consideró desapropiado tanto “judicializar la política” como “politizar la justicia”. También señaló que “Los decretos de necesidad y urgencia son ley, no los inventó Cristina, los usó menos que nadie y para ampliar los derechos de los argentinos”.
“Hay que explicar -manifestó el Diputado- que esta deuda que estamos pagando no es un invento de Cristina o de Néstor, es una deuda que nos precede y nosotros lo único que decimos es que vamos a pagar, a demostrarle al mundo que la Argentina es solvente y garante de sus pagos. Nosotros estamos sacando del fuego unas papas que no son nuestras”. También indicó que el mayor daño a la calidad institucional es la posición de Julio Cobos porque “no se puede ser principal opositor y vicepresidente” y destacó que “En los últimos años la Argentina se ha cuidado mucho: ya no estamos sujetos al Fondo Monetario para la toma de decisiones como durante las relaciones carnales y muchos de los que hoy están embarullando se arrodillaban ante el Fondo Monetario”.
Además, coincidió con que hay intentos de desestabilización: “Hay empujones, alguno que hace cálculos electorales u otro tiene intereses no confesos, hay muchos que están tirando mal de la piola”. Y añadió que “Hoy la Argentina tiene otro margen de maniobra, otro respaldo, y queremos discutir en mejores condiciones para liquidar esta deuda para entrar en el mercado de crédito de un modo menos oneroso y que no sea tan desigual para el país”. El diputado del Frente para la Victoria también recordó que “todos los pronósticos que se hicieron a principio de 2009, algunos más tremendistas, otros apocalípticos o agoreros, otros mal intencionados, varios con una carga de ideología -yo creo que ciertos consultores o gurúes de la city tendrían que recapacitar-, fueron hechos trizas por la realidad”.
Dante Gullo también reclamó responsabilidad por parte de la oposición y les sugirió reflexionar ya que “Lo mejor que les puede pasar a ustedes es que la deuda quede paga, que podamos acceder al mercado de crédito con unas tasas más accesibles y que sigamos teniendo en el Banco Central nada más y nada menos que cuarenta y pico de mil millones de dólares, que, sumado a lo que va a significar el ingreso de divisas de este año, nos va a ubicar a fin de año con una reserva de casi 50 mil millones de dólares”. A continuación la entrevista realizada al diputado nacional Juan Carlos Dante Gullo, en la que también participó Carlos Raimundi, en el programa Mediodía con Mauro, Canal 26, el martes 12 de enero de 2010, a las 13 hs.
P: La oposición pide diálogo, ayer se reunieron y entre varios puntos piden diálogo y que el oficialismo les diga qué quieren hacer con estos fondos.
Dante Gullo: Vamos por partes, el diálogo está abierto a quien quiera dialogar tanto a nivel del ejecutivo como también los mecanismos propios de los distintos bloques de las Cámaras. En cuanto a información sobre las reservas del Banco Central yo creo que ha sido ampliamente explicitado el 14 de diciembre cuando se lanzó el Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad, donde tanto la Presidenta como el Ministro de Economía fueron clarísimos, y a nadie se le escapó en estos últimos meses lo que significa para la Argentina entrar con una fuerte garantía en la negociación de la deuda con tenedores de bonos y de títulos. Hoy la Argentina tiene otro margen de maniobra, otro respaldo, y queremos discutir en mejores condiciones para liquidar esta deuda para entrar en el mercado de crédito de un modo menos oneroso y que no sea tan desigual para el país. Hoy no se está haciendo nada que no se haya hecho en el 2006, con la mayor tranquilidad de que hoy en el Banco Central hay reservas por 48.000 millones de dólares y, como lo explicó ayer la Presidenta por vigésima vez, de los cuales se toma solamente un tercio de los excedentes que tenemos en el Banco Central. O sea, del excedente que son 18.000 millones de dólares se utilizan un tercio que son 6.500 millones de dólares. Hay que destacar que los decretos de necesidad y urgencia son ley, no los inventó Cristina, que los usó menos que nadie y para ampliar los derechos de los argentinos, por eso creo estamos en una situación que es necesario descomprimir cuatro circunstancias: primero, dejar de hacer que los temas políticos pasen a la justicia, que no se judicialice la política. Segundo, que la justicia no puede politizarse. Tercero, que los ámbitos de resolución de esta temática son el legislativo, el ejecutivo y, obviamente, sólo debería intervenir la justicia si nos encontramos con situaciones que no tienen frontera. Y cuarto, creo que hay que dejar de hacer política mediática o virtual y, en serio, meternos de lleno en la Argentina real.
La Argentina real da para todos los gustos pero es una Argentina que hoy está en crecimiento, que tiene muchos elementos para trabajar, incluso, la discusión de la deuda. Esta es una materia que viene pendiente desde los setenta ¿Por qué no podemos discutirlo? Pero hay que discutirlo dentro de una situación razonable, inteligente, yo no puedo discutir hoy como discutía en los ochenta, porque han pasado muchas cosas y ha habido muchos hechos que dejaron de ser como antaño. También tenemos que discutir o confrontar cuál es el rol que tiene que cumplir el Banco Central, porque en el año 2009 ningún país escapó a la necesidad de discutir cuál es el rol de su banco central y muchos países echaron manos a sus reservas y nadie se asustó. Lo hizo Brasil y lo hizo, incluso, Estados Unidos. Lo hicieron grandes países del mundo, pero igual hay que discutirlo. Si esto que está pasando, que es un elemento de barullo, donde juegan cosas personales, juegan situaciones de intromisión, manipuleo, de apertura a la campaña electoral, de alguna oposición buscando la oposición por la oposición misma sin alternativa ni propuesta, que es la realidad, no lo invento yo.
P: Esta explicación clara que hacés de porqué se necesitan esos 6500 millones de dólares, ¿por qué no lo discutieron en el Congreso?
Dante Gullo: Todo el mundo sabe que en el 2010 hay que remontar una deuda de 6.500 millones de dólares, todo el mundo sabe que la Argentina después del default tiene una situación muy encontrada en los mercados internacionales, además, todo el mundo comprobó que ante el solo anuncio del Fondo del Bicentenario comenzaron a bajar el riesgo país, bajaron las tasas de interés, se valoraron los títulos y es un mérito de todos los argentinos, más allá de la administración de la Presidenta. De todas las cosas que se dijeron a principios de 2009, que se achacaban a la situación interna, a lo que se sumaba la explosiva situación externa, no sólo no hubo crisis, quiebras, ni desocupación, y si uno revisa todas las variables económicas de final del 2009 y principio del 2010, todos los pronósticos, algunos más tremendistas, otros apocalípticos o agoreros, otros mal intencionados, varios con una carga de ideología -yo creo que ciertos consultores o gurúes de la city tendrían que reflexionar-, fueron hechos trizas por la realidad. Argentina goza de buena salud, hay buen margen de maniobra, sería una lástima que por este barullo entremos en una espiral tonta.
P: ¿Qué pasó de ese 2009 en el que la Argentina pudo salir de la mejor manera y se esperaba un 2010 de crecimiento, bueno para la economía argentina, por qué caímos en esto en los primeros días de enero cuando surge esta discusión innecesaria, en qué se equivoca el oficialismo?
Dante Gullo: Puede ser que nos equivoquemos, pero hay tres cosas que debemos tener en cuenta: estamos discutiendo cuestiones de fondo, discutir el rol del Estado, una economía en función de todos los sectores que integre a 40 millones de argentinos, en un mundo tan complejo, no es fácil. Segundo, se suma un problema cultural que es como acostumbramos a ciertos sectores sociales que están acostumbrados a hacer y deshacer a gusto, a que tienen que tener una visión un poco más amplia. Si cada uno ve su ombligo y su sector y desmerece la posibilidad de otro, va a haber contradicciones, juegos de intereses, porque algunos exigen la suya y los demás que se embromen. Esto, que es cultural no lo resuelve un solo gobierno, esto se resuelve con muchas cosas: con inteligencia, con buena dirigencia, con aciertos en las políticas y con la observación del un mundo que integramos. Y tercero, hay un tema más pequeño, más mezquino, más de entrecasa, que hace a las apetencias electorales y políticas, en mérito a esto, cada uno mete la mano en la olla y hace ruido, pero es un error, porque se puede hacer buena política con conducta, con convicciones y dar la cara. También hay que explicar que esta deuda que estamos pagando no es un invento de Cristina o de Néstor, es una deuda que nos precede y lo único que decimos nosotros es vamos a pagar, a demostrarle al mundo que la Argentina es solvente y garante de sus pagos. Pero nosotros estamos sacando del fuego unas papas que no son nuestras. En los últimos años Argentina se ha cuidado mucho: ya no estamos sujetos al Fondo Monetario para la toma de decisiones como eran las relaciones carnales y muchos de los que hoy están embarullando se arrodillaban ante el Fondo Monetario. Además, la Argentina se cuidó de tomar la menor cantidad de crédito en los últimos años porque la tasa de interés es tan alta que nos obliga a ponernos a futuro en un compromiso que ya no es del gobierno de Cristina, puede ser del que venga. Yo les digo a los opositores: qué mejor les puede pasar a ustedes que la deuda quede paga, que podamos acceder al mercado de crédito con unas tasas más accesibles y que sigamos teniendo en el Banco Central nada más y nada menos que cuarenta y pico del mil millones de dólares, que, sumado a lo que va a significar el ingreso de divisas de este año, nos va a ubicar a fin de año con una reserva de casi 50 mil millones de dólares. Si a esto le sumás los 6.500 millones que vamos a pagar ahora y los 10.000 millones que se le pagaron al FMI durante el gobierno de Néstor Kirchner, la Argentina en estos años acumuló 66.000 millones de dólares de reservas. Es una situación muy diferente a la del gobierno que dejó a la Argentina con 800 millones de dólares en el 89 ó con De la Rúa que dejó a la Argentina con 8000 millones de dólares de reserva y un país que desgraciadamente significó un final con muertes, zozobra y una crisis que después nos llevó a lo que todos conocemos.
P: ¿Creés que la gente entiende el mensaje del kirchnerismo de que la oposición fue la que dejó el país en ruina y ustedes mejoraron la situación en números reales?
Dante Gullo: Yo marco una realidad, no estoy juzgando ni política ni ideológicamente, yo no inventé las crisis ni lo que significó el 2001, es más, muchos hemos trabajado tanto en el gobierno del doctor Alfonsín como en el de De la Rúa para no generar condiciones de zozobra, porque los que creen que cuando peor, mejor, se equivocan, yo apuesto a que cuando mejor, mejor. Y si los que vienen son mejores, mejor.
P: ¿Creés que hay un plan desestabilizador?
Dante Gullo: Totalmente. Hay empujones, alguno hace cálculos electorales u otro tiene intereses no confesos, hay muchos que están tirando mal de la piola. En una realidad en la que muchos estamos acostumbrados a que en esta Argentina cuando había una situación encontrada con un ministro de economía o con un presidente del Banco Central, no solo había corridas sino que había una crispación real y, además, feriado bancario, feriado cambiario y la gente salía corriendo a comprar fideos. Algunos somos grandes y no nos olvidamos de ese pasado. Yo lo que quiero es actuar a la altura de las circunstancias, si tengo que trabajar en vez de 24 horas, 48 horas por día, laburo 48 horas por día, esa es mi responsabilidad, después el resto es un cúmulo de situaciones que está en la voluntad y en la decisión de millones y millones de hombres y mujeres de la Argentina.
P: ¿Planteaste los dos temas de fondo: la autonomía del Banco Central y la discusión de la deuda externa?
Dante Gullo: Creo que hoy, por la estructura y monto de la deuda, determinar qué parte es legítima o ilegítima tal cual planteábamos en los años ochenta... Yo era de la idea que no había que pagar la deuda, así como muchos de nosotros achacábamos por qué el pueblo argentino tenía que hacerse cargo de lo que significó en la época de la dictadura la decisión de Cavallo de agarrar la deuda privada y hacerla pública, para meterla sobre las espaldas de todos los argentinos. Son cosas que parecen lejanas pero está en un pasado reciente y no tiene que asustarnos discutirlas porque nosotros vivimos ese momento ¿Por qué tenemos que decir no vamos a abrir cofre del pasado y revisar cosas?
P: ¿Carlos no debe estar muy en desacuerdo en discutir la legitimidad de la deuda?
Carlos Raimundi: No, pero en muchas cosas que plantea Dante Gullo estoy de acuerdo. Es que el proceso de la deuda sufre una transformación muy grande en estos años, con Dante Gullo formábamos parte del movimiento de juventudes políticas cuando se recupera la democracia, y ahí hacíamos un planteo que era distinto, porque la deuda en los países de Latinoamérica es política, no es económica, aunque es obvio que es dinero, pero dinero que nos prestaban sabiendo que no íbamos a poder devolver para después quedarse con todo el patrimonio nacional, tanto privado como público, es decir, la deuda se pagó con YPF, con las telefónicas, con Aerolíneas, con todo eso se pagó la deuda. Era una deuda que en un momento se contraía con el Fondo Monetario Internacional o con el Club de París, con organismos financieros internacionales; después, en los noventa se produce la cuestión de que esa misma deuda al intermediar los fondos de inversión se le reparten títulos a millones de personas, tanto en la Argentina como afuera, entonces hoy plantear la cuestión política de la deuda en los mismos términos no perjudica a los mismos, antes yo decía: no pago la deuda, y el que se perjudicaba era el Fondo Monetario. Si yo hoy digo: no pago la deuda, estoy perjudicando a un montón de gente que compró títulos. Entonces no se puede discutir en los mismos términos que hace veinte años. Además, este gobierno, la verdad, puede haber hecho mejor, regular o peor las cosas, lo que es cierto es que este gobierno encuentra una relación deuda externa-producto bruto que reduce completamente. Hoy la relación macroeconómica deuda-producto bruto es mucho más beneficiosa, mucho más positiva para la Argentina que cuando comenzaron a gobernar. También es parte de una ola regional porque también pasa en Brasil, pasa en Chile, pasa en muchos países de América Latina. La verdad, yo no estuve de acuerdo con muchas de las cosas que hizo este gobierno con la deuda pero sí tengo que reconocer que este gobierno no endeudó a la Argentina, a la Argentina la endeudaron los gobiernos anteriores. Acá en la Argentina había un mito que era que si uno se va de los organismos de crédito, desaparece el país: te embargan los aviones, te compran las cosechas y una serie de fantasmas. La cuestión es que la Argentina bien, mal, por necesidad o por lo que sea, entró en default, es decir, salió del sistema. Vos fijate qué curioso, por eso ahora todos quieren que la Argentina vuelva al sistema, porque la Argentina salió del sistema y rompió un mito, porque se empezó a recuperar y empezó a crecer y empezó a exportar y empezó a generar empleo cuando salió del sistema. Eso que los grupos financieros no toleraban, que saliera del sistema porque iba a desaparecer y se demostró que nadie desaparece.
P: También ayudaron los precios internacionales de los commodities.
Carlos Raimundi: Nunca en estos procesos hay una sola causa ni un solo responsable. Pero hay una cosa que no quiero dejar de decir: yo no creo y no creí nunca en la independencia de los bancos centrales. Para mí los bancos centrales no tienen que ser independientes, lo digo así de clarito y lo discuto con cualquiera, porque si hoy la Argentina tiene las reservas que tiene no es por mérito del Presidente del Banco Central, es por una política que mantuvo un tipo de cambio competitivo, que generó crecimiento económico, que apostó al superávit y no al déficit, que no se endeudó con los organismos de crédito internacional. Yo creo que el Banco Central tiene autonomía operativa en política monetaria y cambiaria, en el marco de una estrategia mucho mayor que la diseña un gobierno legítimo. Acá, mediáticamente se quiere hacer aparecer esto como un conflicto de poderes, como si hubiera dos poderes paralelos, el de la Presidenta de la Nación y el del Presidente del Banco Central, cuando para mí hay un problema de subordinación. El Presidente del Banco Central es una persona que está subordinada a una estrategia de política económica, de este gobierno y de cualquier otro. Hay un conflicto de poderes armado porque hay un proceso desestabilizador, de eso no cabe ninguna duda. Y es por eso que el Vicepresidente, que siempre apela a la calidad institucional, y sin embargo es el primer violador de la calidad institucional porque es a la vez el candidato de la principal fuerza opositora y al mismo tiempo es el número uno en la línea sucesoria por si mañana a la Presidenta le pasa algo. Entonces lo que tiene que hacer es renunciar y decir soy el jefe de la oposición. No puede ser al mismo tiempo primero en la línea sucesoria y jefe de la oposición, porque si mañana la Presidenta trastabilla y no puede ir a la Casa Rosada, gobierna el Vice. ¿Por qué no lo hace? Porque hay sectores que le están diciendo quedate ahí, no te vayas, que tal vez te hagamos subir antes. Estos procesos ya los conocemos, como decía Dante, ya los hemos vividos muchas veces.
P: ¿Estás de acuerdo con Raimundi?
Dante Gullo: Sí, lógico.
P: ¿Cobos tiene que renunciar?
Dante Gullo: Totalmente.
P: ¿Redrado tiene que renunciar?
Dante Gullo: Sí. Cobos tiene que renunciar porque si hablamos de calidad institucional, la mejor calidad institucional es que si vos sos opositor, y tenés un proyecto antagónico o alternativo, no lo hagas siendo vicepresidente del gobierno al que te oponés.
P: Cobos dice a mí me votó la gente, igual que a Cristina.
Dante Gullo: Está claro que la gente votó a los K, para algunas cosas es todo K, nos abruman los K, y después se ponen a ver cuál figurita era la mía, es más, si es por tu pregunta te digo, perdió en su provincia, Mendoza. Pero, vale esto decirlo, yo creo que acá la cosa pasa por aspectos más serios y más determinantes de lo que es una república, un gobierno o la democracia. La política no es un juego de escondidas, hay que dar la cara y mostrar los proyectos primero ante tu sector o partido y luego ante la sociedad.
P: Gracias por haber venido.
Dante Gullo: Gracias a vos.
Diputado Nacional Juan Carlos Dante Gullo Riobamba 71 4º (0054-11) 6310-8138 privada.jgullo@diputados.gov.ar (Agencia Paco Urondo)
El conflicto con Redrado en el contexto latinoamericano, por Pablo Torres
Córdoba (Agencia Paco Urondo) No tenemos que perder de vista, a la hora de evaluar el entuerto entre el gobierno nacional y Martín Redrado, Clarín y la oposición, el contexto latinoamericano. Es sabido que el conflicto en Honduras inauguró lo que luego dio en llamarse "hondurazos", es decir, los "golpes democráticos" o "institucionales", en los cuales el imperio, al no poder echar mano a los golpes de estado convencionales como lo hizo durante los '60 y '70, pergeñó esta nueva modalidad, en la cual se utiliza a la siempre dispuesta oligarquía local (eterna aliada de los intereses imperialistas, sea del país que sea) y a sus vasallos (mediáticos, políticos y del ámbito judicial) para provocar "crisis institucionales" en base a medidas tomadas por el gobierno que no ameritan tal grado de conflictividad, como fue el caso de Mel Zelaya y la "cuarta urna" y como lo es la creación del Fondo Bicentenario actualmente.
Digo que no tenemos que perder de vista el contexto latinoamericano, ya que la actual coyuntura da sobradas señales de que el año en el que acabamos de entrar va a ser pródigo en conflictos similares en varios de los países del resto del continente (con la excepción, por supuesto, de EEUU, Canadá y los países cuyos gobiernos son serviles a la Casa Blanca, como por ejemplo Perú, Colombia, México, Panamá, Costa Rica y muy posiblemente Chile, ya que todo indica que Piñera, el "Macri chileno" como se dijo por ahí, ganará el ballotage que se celebrará este próximo domingo en el hermano país).
No hay que olvidar que tenemos, como antecedentes, los repetidos intentos golpistas en Venezuela y Bolivia en lo que va desde el inicio de este siglo a esta parte, ambos probadamente apoyados y financiados por Washington.
Pero en lo que a "golpes institucionales" respecta, y luego del caso de Honduras, tenemos actualmente el conflicto en Paraguay, donde el Partido Colorado, hoy oposición al gobierno, intenta impulsar un juicio político para destituir al presidente Fernando Lugo, contando con la inestimable ayuda del diario derechista ABC. Los congresistas que promueven el juicio político, casualmente, avalan el golpe de estado en Honduras.
Rafael Correa, presidente de Ecuador, denunció el sábado 2 de enero a través de su programa de radio y televisión que hay en marcha una conspiración "al estilo Honduras" para desestabilizar su gestión, por parte de ciertos grupos dentro del ejército, apoyados por grupos financieros de la derecha norteamericana y ecuatoriana.
Se puede también, si se quiere, incluír en esta lista la bizarra situación que ocurrió en Guatemala en mayo del año pasado, en la cual el presidente progresista Álvaro Colom fue implicado como potencial responsable de la muerte del abogado Rodrigo Rosenberg en un video que éste grabó, y quien fue efectivamente asesinado poco después. Las investigaciones revelaron que fue todo preparado por el mismo Rosenberg para desestabilizar al gobierno, por muy retorcido que ésto parezca.
Volviendo al caso de nuestro país, podemos notar que hay varios elementos que indican que estamos ante una situación similar a la que están sufriendo los gobiernos de los países arriba mencionados.
En primer lugar, la forma persistente en que Clarín y La Nación caratulan el conflicto del gobierno con Redrado como una "crisis institucional", insistiendo incluso con la idea de que éste sería similar en gravedad a la crisis con los ruralistas del 2008. El claro objetivo de ésto es sobredimensionar el conflicto y dar la sensación de que el gobierno habría entrado en una especie crisis terminal que podría poner en peligro su continuidad.
Segundo, el rol que tomó la jueza Sarmiento en este conflicto, poniendo todos los palos en la rueda que están a su disposición poner con respecto a los dos DNUs (el de la creación del Fondo Bicentenario y el de la expulsión de Redrado) relacionados a este caso.
Tercero, la acusación que hace Aníbal Fernández a Redrado de haber mantenido reuniones con cuatro periodistas que trabajan para el diario Clarín, previas al conflicto, hecho que no fue desmentido por el presidente del BCRA.
Y por último, y quizá como dato más significativo, varios dirigentes de la oposición (Cobos a la cabeza) junto con el estudio de abogados que "defiende a la Argentina en todas las causas contra el default", como reza una nota de Clarín del jueves 7 de enero, se encargaron de advertir durante estos últimos días sobre el riesgo de que el dinero destinado al Fondo bicentenario sea embargado por los denominados "fondos buitre". Oh casualidad, el juez norteamericano Thomas Griesa embargó ayer u$s 1700000 que el BCRA tenía en una cuenta en Nueva York.
Esto último no es para nada menor. Deja en claro que esta movida político-jurídico-mediático-económica está fogoneada por actores locales claramente articulados con grupos norteamericanos de poder, tal como ha sucedido con los otros conflictos mencionados más arriba. Y, por supuesto, como ha sucedido siempre.
El imperialismo podrá perder el pelo, pero no las mañas.(Agencia Paco Urondo)
Paremos el Golpe!, por Daniel Kaminszczik
Capital Federal (Agencia Paco Urondo)El 28 de Junio del año pasado, mientras en La Argentina el pueblo concurría a las urnas, el imperio y sus aliados internos daban un golpe de estado en la hermana república de Honduras.
El 5 de Enero pasado, en un reportaje realizado por Anguita, Lewin y Brieger al senador del Partido Liberal de Paraguay Alfredo Luis Jaeggli, este último anunciaba el golpe institucional en marcha contra el Presidente Lugo al tiempo que cuestionaba la legitimidad de los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina.
Ahora, la alianza opositora/mediática/rural con el Iscariote Cobos a la cabeza, con la colaboración de la jueza Sarmiento, hija de un represor y hermana de un defensor de represores quien, en dos horas apenas, dió curso a un amparo contra el Fondo del Bicentenario y, por el contrario, dió largas a la apelación del Poder Ejecutivo Nacional ordinarizando la causa y con más la activa participación de los fondos buitres amparados por el juez Griesa (un embargador serial al servicio del imperio y sus capitales rapaces) dando el apoyo externo, se cierne sobre nuestra Patria el fantasma de un nuevo golpe de estado.
Hoy más que nunca, compañeros, tenemos que pensar seriamente en poner en marcha la defensa, no sólo del orden constitucional sino también de este Gobierno Nacional y Popular que, por primera vez desde la restauración democrática de 1983, ha defendido y defiende los intereses argentinos ante el mundo y los intereses de los trabajadores ante el atropello del capital concentrado.
Por nuestros pibes, por nuestros viejos, por nuestra dignidad como Nación debemos frenar esta embestida caiga quien caiga y cueste lo que cueste.
Y no será con tonos conciliadores ni haciendo gala de paciencia como le pondremos coto a esta situación que los enemigos históricos de la Patria y el Pueblo han creado buscando la caída del Gobierno y el fin del Proyecto Nacional y Popular que representa sino ganando las calles para demostrarles que esta vez no se la van a llevar de arriba.
Para que entiendan, de una vez y para siempre, que NUNCA MÁS vamos a permitir que trunquen el sueño de la Patria Libre Justa y Soberana que nos legaron Perón y Evita y por el que tantos Compañeros entregaron su vida.
¡Respetemos la memoria de nuestros Heroes!
¡Paremos el golpe!(Agencia Paco Urondo)
"Banco Central: un conflicto de intereses", por Ariadna Somoza Zanuy- GEENaP
Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en http://www.elargentino.com/Content.aspx?Id=73617) El llamado conflicto por el Banco Central o el “efecto Redrado” es manejado desde los medios como un problema “de formas”, “jurídico” o basado en una persona: Redrado.
Pero el problema es mucho más profundo que ese planteo. Lo que se está discutiendo realmente es en qué se utilizan los recursos que las políticas macroeconómicas aplicadas por este Gobierno consiguieron. Mientras la política era acumular reservas todo iba bien, y las contradicciones internas del Gobierno no se expresaban. Hoy, ante la necesidad de esos recursos, ya sea para pagar compromisos de deuda o seguir financiando el gasto público, surge una discusión que es plenamente distributiva: si ante los vencimientos de la deuda externa de 2010 se recorta el gasto público o se sigue pidiendo deuda. Aunque parezca una tontería, veamos cuáles son las diferencias de ambos caminos y por qué el Gobierno toma un tercero.
Seguir contrayendo deuda para pagar deuda, además de ser un perverso mecanismo económico de nunca acabar, tiene una profunda implicancia acerca de la independencia a la hora de poder plantear políticas económicas soberanas. Hasta hace poco tiempo parecía irreal pensar un plan económico sin el visto bueno del FMI, y hoy, luego de la histórica renegociación de 2005, esto ya es moneda corriente. Más allá de los beneficios económicos a corto plazo, como pagar menos cantidad de dinero, implicó consecuencias político-económicas en el mediano plazo, como la exitosa implementación de un programa económico que permitió el crecimiento del PBI a elevados niveles, tras una de las más profundas crisis económicas que sufrió nuestro país.
Por otro lado, reducir el gasto público es la salida ortodoxa por excelencia. Aquellos que achicaron el Estado en los ’90 lo hicieron desde esta concepción, principalmente porque lo ven como “gasto” y no como inversión o redistribución progresiva. Si consideramos al gasto público como inversión del Estado nos encontramos, por un lado, con que el Estado invierte en infraestructura para el país que queda instalada y, por el otro, que para montar esa infraestructura se requiere mano de obra, lo cual dinamiza la economía. Lo mismo ocurre con el dinero que se destina a planes sociales, que no es otra cosa que el Estado direccionando recursos a los sectores que más los necesitan.
El Gobierno, ante los vencimientos de deuda externa, eligió utilizar los recursos hasta acá ahorrados como forma de no tomar ninguno de estos caminos que implicarían un desaceleramiento de la economía, la falta de independencia para continuar con el modelo económico y un freno en la distribución de la riqueza.
Ante esta decisión del Gobierno, el poder económico decidió no quedarse de brazos cruzados. Ese dinero que el Estado se ahorra por la reducción de intereses de deuda es dinero que a un sector de la economía no le llega: son los sectores concentrados de la especulación financiera, tanto locales como internacionales. La “supuesta” autonomía del Banco Central del Estado o Gobierno encubre, en realidad, una relación y dependencia muy estrecha entre esa entidad y el poder económico local o foráneo.
Intereses. Esto es importante porque nos tiene que quedar claro que lo que está ocurriendo aquí no es otra cosa que un conflicto de intereses y no un problema de determinadas figuras, ni un problema legal sobre las atribuciones de la Presidenta o del Banco.
Es por ello que este conflicto nos debe abrir las puertas a discutir lo importante: cómo se genera riqueza y cómo se la distribuye. Esa es la discusión de fondo, la discusión que la restauración conservadora no quiere dar de frente y disfraza de farsas judiciales. Para poder continuar con un modelo económico soberano que apueste a la producción y al trabajo debemos, entre otras cosas, lograr modificar la carta orgánica neoliberal del Banco Central, que se presenta, a la vista de los acontecimientos, como un obstáculo para tener los recursos a disposición de las medidas de política económica que se toman desde el Gobierno.
La autora es Socióloga del GEENaP. (Agencia Paco Urondo)
Red Kirchnerista de Militantes Para la Victoria
COMUNICADO DE PRENSA/
la campaña para fabricar crisis institucionales está en marcha
La Argentina enfrenta una de las más feroces embestidas de la derecha política, económico-financiera y judicial local –que muestra sus íntimas conexiones tentaculares a nivel internacional, ahora como aliada al servicio de los fondos Buitres-.
En el juego de intereses desatados, el mismo vicepresidente de la Nación, quebrando su juramento se pone a la cabeza de la troupe del monopolio mediático opositor: Sanz, Morales, Carrió, Solanas, Macri. En cada causa injusta e innoble el Judas Cleto sigue operando desde el lugar que le dio el proyecto al que le debe su cargo para desestabilizarlo. Y ahora, el grupo de desestabilizadores gana otro socio: Martín Redrado. Es que el (ex) presidente del Banco Central se opone (como su mentor Cleto) al Gobierno al que le debe lealtad. Es más, la jueza Sarmiento también suma su grano de arena al judicializar la política (al restituir en su cargo a quien fue despedido por su jefa), cual fiel reflejo a la historia de su familia: su padre, oficial de la SIDE del Proceso y su hermano, abogado de los genocidas de Margarita Belén.
Contra aquella galería de miserias y mezquindades, que huele a traición a la Patria, el gobierno está empeñado en la reconstrucción de la Nación. Una de sus medidas económicas más importantes de los últimos tiempos es la creación del Fondo del Bicentenario, que dará impulso cualitativo al desarrollo nacional y al bienestar popular; hará bajar las tasas de interés; abaratará los créditos para los sectores populares y las pymes y facilitará el consumo de aquellos, además de robustecer nuestra autonomía como país soberano frente a la comunidad internacional al desendeudarnos y crear confianza internacional para la inversión en nuestro país.
En la convicción de que los sectores nacionales, populares y democráticos debemos avanzar en un consenso que priorice los intereses mayoritarios por encima de los intereses corporativos de las minorías, creemos que el señor Redrado debe renunciar ya mismo. El gobierno popular tiene una conducción y una institucionalidad: Cristina preside. El proyecto nacional es prioritario.
Los intereses mayoritarios deben primar por encima de los intereses personales y la traición debe ser condenada. Como dijo Cristina “A este país del Bicentenario donde hay lugar para hombres y mujeres de distintas edades, trabajadores, estudiantes, empresarios, el único requisito que se necesita es que como los hombres de Mayo aprendamos que antes que el sector, que las individualidades, están los intereses del país, de la patria, esa es la generación del Bicentenario.”
Firman: Por las comunas: Yeni Amaya (Ag. Ahora o Nunca - c. 9), Jorge Martinena (Centro Social y Político San Telmo - c1), Carolina Lister (FTV- c. 5); Cecilia Rojas (Partido de la Gente – c. 4); Marcela Colcerniani (Ag. De América Profunda - c. 12); Emilio Badra (UB. Cristina Kirchner - c. 3), Mateo Ramos (Ag. Zupay - c. 12), Ernesto Marcelo Lenga (Ag. Zupay - c. 7), Néstor Corsini (Red K - c. 14); Carlos Fagalde (Ag. La Fontana – c. 10), Patricio Pérez (Ag. Ahora o Nunca – c. 9); Daniela Colcerniani (Ag. De América Profunda - c. 3); Enrique Castellano (c. 1), Alejandro Peñaloza (Centro Social y Político Soldati - c. 8), Berta Revilla (FTV – c.8), Beatriz Baltroc (Partido para la Victoria. com. 6), Carlos Baraldini y Alejandra Perez (comuna 7) Adhieren: Hugo Barcia (miembro Ag. Faro de la Comunicación); Ag. ALUVION MILITANTE - Enrique Masllorens y Oscar Rovito. FARO de la Comunicación. Comisión Nicolás Casullo de Medios Audiovisuales en Carta Abierta, Agrupación de Periodistas y Trabajadores de Comunicación Los 100: Julio Fernández Baraibar, Jorge Rachid, Mabel Maidana, Mario Paulela, Horacio Cesarini, Ricardo Vallejos, Luis Gargiulo, Alberto Nadra, Juan Carlos Trofeli, Marcelo Veiga, Coco Plaza, Ariel Magirena, Movimiento Peronista Bloguero, Javier González, Alberto Ferrari, Martín Fedele, Martín de Vedia y Mitre, … siguen las firmas…
Adhesiones y contacto: Yeni Amaya 15-3293064 / Jorge Martinena 15-50185670 / Marcela Colcerniani 15-60069607
Entre lo legítimo y lo ilegal
La renuncia no positiva de Redrado merece algunas consideraciones. Se produce en momentos en que la oposición más dura encontraba dificultades para proseguir su labor de demolición del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El impasse forzado de la Mesa de Enlace fue consecuencia lógica de un estado de fragmentación de la oposición, imposibilitada de consensuar un liderazgo en función del 2011, divisiones potenciadas por el mantenimiento y desarrollo de la iniciativa política del kirchnerismo.
Sin embargo el gobierno pareciera tropezarse con sus propias piernas y sus opositores, apuntalados como siempre por los medios, se están acostumbrando a alentar traidores para fogonear el escándalo y alimentar a la picadora de carne cotidiana. Ahora creyeron encontrar una situación polarizante y aglutinante que genere un revival destituyente equivalente al conflicto de la 125. Martín Redrado, con su gesto cobiano, atentó contra la estabilidad institucional, explotando irresponsablemente e ilegítimamente los límites de la legalidad.
Por eso es necesario colocar el foco en ésta contradicción en desarrollo entre lo legal y lo legítimo. La autarquía del Banco Central, admitida y no modificada a pesar del valioso proyecto de Mercedes Marcó del Pont cajoneado por el mismo kirchnerismo, se corresponde al período de relaciones carnales con EEUU y es de pura cepa neoliberal, cuya más acabada expresión fue el menemismo. Como es posible visualizar en este crítico conflicto, fue (es) un pilar institucional de dicho modelo.
Como en otros aspectos, el kirchnerismo avanzó en transformaciones económicas y políticas contribuyentes a la reconstrucción de una república soberana, que son la que dan legitimidad a este gobierno y a las medidas adoptadas por la presidenta.
Pero la legislación debiera estar en consonancia con éstas legítimas prerrogativas soberanas. Por tanto hay que terminar de liquidar la legislación regresiva antinacional y promonopólica sembrada durante un período que rechazaron la inmensa mayoría de los argentinos. La ley de entidades financieras de la dictadura, la carta orgánica del Banco Central adoptada por el menemismo y el sistema impositivo regresivo constituyen obstáculos para el crecimiento y la equidad y aunque pretendamos postergar los enfrentamientos a que sus cambios den lugar, la realidad es implacable y éstos se producirán.
Hubo un Cobos y un Redrado y seguramente –todos lo sabemos- no son los únicos que por ambiciones personales o de grupo están dispuestos a cruzar las vallas que separan la nación de la antinación.
La profundización de los cambios para consolidar el rumbo hacia la plena soberanía nacional, el crecimiento económico sustentable y una mas justa distribución de la riqueza impone edificar una nueva legalidad antineoliberal y popular y también reconfigurar, adecuándola a la etapa actual, la línea de alianzas que dé sustento al proyecto popular. Amplia y generosa, pero confiable y transformadora de la realidad
El Banco Central, entre otras cosas regulador de la masa monetaria, afecta directamente el tipo de cambio y gravita sobre la inflación. Es un instrumento central de la economía nacional. Su insubordinación al poder político democrático, amparada en la legislación neoliberal antes mencionada, redunda en un poder corporativo “de facto” que apunta a desestabilizar el gobierno, y a la economía de todos los argentinos. Es imprescindible que los argentinos rechacemos enérgicamente esta pretensión de los sectores que saquearon al país durante décadas, hoy expresados por la oposición de derecha y las empresas dueñas de los medios de comunicación, para que haya en la argentina dos ministerios de economía , uno democrático a cargo del poder ejecutivo nacional y otro De facto manejado por corporaciones financieras, bancos y grupos económicos.
Más grave aun se vuelve esta pretensión de restauración conservadora en la actualidad, donde los sectores reaccionarios dueños de los monopolios y formadores de precios, alientan la inflación para maximizar sus ganancias y minar la estabilidad política, licuando periódicamente los ingresos populares y buena parte de las medidas redistributivas que desde el ejecutivo se impulsaron e impulsan. Defender los ingresos y el poder adquisitivo de la población exige el férreo control del poder democrático, sobre la economía nacional y sus principales instrumentos.Por un repudio franco y contundente a la conducta tramposa y desestabilizadora de Martín Redrado y a los políticos que se prestan a su provocación. Defender la autarquía del Banco Central es defender la sujeción de semejante resorte decisivo al poder trasnacional.
Por la Reforma Financiera, la de la Carta Orgánica del Bco. Central y la Reforma impositiva. Contra la judialización de la política y por la defensa de la calidad institucional: fuera Cobos de la Vicepresidencia de la Nación, fuera Redrado del Banco Central.
Convocatoria Popular: Rubén Dri, Lido Iacomini, Ignacio Ivancich, Alejandro Kacero, Silvia Díaz, Julio Goméz Carrillo, Carlos Berman, Raúl Ramírez, Ana González, Marcelo Coria, Gabriel Rubinstein, M. Rosa Olano, Roberto Páez Gonzáles, Cecilia Hopen, Grazia Civinini, Aurelio Argañaraz, Santiago Obligado, Jorge Baletto, Luis Echeandía, Ricki barrientos, Yani Magliocchini, Tito De angelis, Ana María Lodola, Nicolás Codesido, Ana Galván
De como se aMASSA el neoliberalismo dentro del Peronismo.
Casi nadie reconoce a Sergio Massa como dirigente del peronismo en la Pcia de Bs As solo un grupo funcional que trabaja con el en el municipio y por supuesto el diario "La
Nación" tribuna del gorilismo.
Dice este pichon de Cobos, que sería lamentable prescindir de las condiciones Técnicas de Martín Redrado.
Humildemente y con todo respeto queremos decirle al joven maravilla que lo técnico tiene
categoria política, o sea no es lo mismo ser funcional a los fondos buitres o al ideario de la U.C.D. que defender los intereses nacionales y populares.
Dice como analista político, "venimos de perder" y no es cierto por lo tanto confunde , ganamos en todo el país, se perdío en la Pcia de Bs. As. por el triple efecto ( Traición, billetera del colorado narco y el mediático que fue el mejor logrado).
También dice que el estilo K es poco diplomatico para la etapa que se viene, quienes son los violentos, ( sus amigos)los que derraman la leche en los caminos, y con sus cortes hicieron aumentar los precios de los alimentos, quienes son los violentos, la patronal yanqui que militariza la fabrica y desconoce el derecho de los trabajadores.
Quienes son los que impulsan a una jueza a desconocer lo que manda la Jefa del Estado.
Sergio, sacate la careta y la camiseta el Chicho Basile es parte del viejo peronismo que se enriquecia mientras los pobres se multiplicaban.
Sergio, para ilustrarte algo en política lee o estudia a Karl Schmit en la esencia de la política, donde abunda sobre la puja permanente de intereses que estan en disputa.
Intuimos que sos parte del golpe blando que están llevando adelante , la oposición y los peronistas oligarquicos como Puerta, socio de Macri , Romero el de Salta cultor de la harina, Mendez el liquidador de Anillaco y otros extrañamente afortunados.
Lic. Fernando R. Pérez
LA GOTA PREVISTA
Un artículo de jorge rachid
Sin dudas en algún lugar, del país o del exterior, se está festejando el inicio del intento de desplazamiento del gobierno nacional, largamente anunciado por comunicadores y embajadas que responden a intereses que representan el proceso de concentración de las riquezas de los últimos 33 años de neoliberalismo, entre las dictaduras y los gobiernos atados a los dictados del Consenso de Washington.
Esa decisión fue tomada hace tiempo y sólo necesitaba de los elementos de decisión política permanentes en el ejercicio del poder. Esa decisión era y es avanzar en cada paso que dé el gobierno hacia la destitución por juicio político, la nueva marca registrada del “golpe blanco” de la administración estadounidense, ya probada en Honduras y en vías de ejecución en Paraguay.
Poco importa si es el BCRA, la ley de medios, el tema del fútbol por TV, la asignación universal o la re estatización de la aerolínea de bandera, todo sirve para esmerilar y deteriorar frente a la opinión pública con el poderoso instrumento de los medios de comunicación, transformando en delincuencial la imagen y los procedimientos de gobierno. Siempre está a mano la frase “atrapen al ladrón” que persigue el fin de que todas las miradas confluyan sobre el sospechoso, en este caso la demonización gubernamental, mientras las maniobras destituyentes corren en las sombras.
Sin dudas la falta de definiciones políticas de fondo, impiden una respuesta política masiva y popular. Perón cerró la etapa inglesa de la autonomía del BCRA, un estado dentro de otro estado, nacionalizando la banca y el crédito y colocando al mismo al servicio de los intereses nacionales, la producción y el empleo. Una medida así convocaría de inmediato a los indecisos y a los enredados en discusiones formales que esconden los intereses sectoriales que están llevando a una lucha fratricida a la Argentina.
Por ello, la confrontación debe ser de ideas claras y concretas, de proyectos de país, de formas de concretarlos con participación efectiva o contraposición también clara y consistente. Solamente esta clarificación de objetivos nacionales permitirá avanzar conociendo con certeza quienes están de acuerdo en uno u otro camino; quienes pueden sumar y quienes restarán; quienes ayudarán a construir y quienes destruyen, mas allá de los discursos, el centimetraje de los diarios o los minutos de apariciones en la televisión.
Para eso hacen falta definiciones por parte de quienes llevan adelante desde el Gobierno esta Política, aunque sabemos que en el poder no se hace lo que se quiere sino lo que se puede, pero es indudable que abrir las puertas, dar un debate de cara a la sociedad como se hizo con la Ley de Medios, con participación popular plena en todo el país, con movilización y definiciones técnicas en un marco político, es el único camino posible para sacar al debate de la simple pugna electoralista en el mejor de los casos y golpista siempre, que se está induciendo arteramente hoy.
Toda medida del gobierno será sospechada, mirada por el ojo de la cerradura por aquellos que solamente piensan en las candidaturas del 2011 y por quienes quieren ya el acceso a la llave constitucional del desplazamiento, para coronar al vice en sus esfuerzos de garantizar intereses “amenazados”, en algunos casos por simples competidores. No quieren nuevos jugadores en la cancha los que usufructaron el poder durante décadas llevando al pueblo argentino a sufrir vejámenes y privaciones que pretenden hacer olvidar, como si las consecuencias sociales todavía no se estuvieran pagando por toda la sociedad. No tiene el gobierno todavía claridad necesaria para evitar caer en el juego que le proponen, ni un marco estratégico definido donde apoyarse.
Sin dudas debe profundizarse el proceso de “deconstrucción” del neoliberalismo estructural para que se vislumbre el camino nacional. Deben contenerse los sectores que por exigir profundizaciones, golpean al gobierno por izquierda; los sectores del campo nacional y popular deben evitar incluirse alegremente dentro de la nueva unión democrática ; el Gobierno debe ampliar el sistema de alianzas y fortalecerse el peronismo militante recreando conducciones claras y de objetivos superiores a los electorales. Perón sufrió traiciones y deserciones, pero su amplia base de sustentación popular tenía no sólo liderazgo sino objetivos claros: la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación.
De esa forma se podrá superar la maniobra del desplazamiento que llevaría a la Argentina a un abismo ya conocido y padecido.
JORGE RACHID
CABA, 12/01/10
jorgerachid2003@yahoo.com.ar