La crisis en el Banco Central

çINFORMACIÓN SINTÉTICA Y COMPLETA SOBRE LA CRISIS POLÍTICA ENTRE EL GOBIERNO Y EL BANCO CENTRAL

Por Stella Calloni

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner pidió la renuncia al titular del Banco Central, Martín Redrado, quien rehusó el pedido de la mandataria en medio de una disputa por 6.569 millones de dólares de reservas que el gobierno quiere utilizar para pagar la deuda en 2010. Decenas de empleados del organismo salieron a la calle en apoyo al jefe de la autoridad monetaria.
El jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, de la derechista Propuesta Republicana, reclamó a Fernández que respete la independencia del Banco Central.

Según informes, Redrado se niega a renunciar y el gobierno amenaza con recurrir a la Justicia.

El argumento opositor es que la renuncia le fue pedida porque se niega a liberar las reservas que el Ejecutivo quiere usar para el pago de deuda externa.

Le pidieron la renuncia. Él respondió que no va a dimitir y que en todo caso se aplique el artículo 9 de la Carta Orgánica del Banco, que dispone que pase por una comisión bicamaral del Congreso, dijo una fuente de la autoridad monetaria, que pidió el anonimato.

Minutos después de que Redrado comunicó su decisión, el jefe de gabinete, Aníbal Fernández, redobló la presión y dijo que la mandataria ha decidido aceptarle la renuncia que (el titular de la autoridad monetaria) había puesto públicamente a disposición en reiteradas ocasiones.

Banco Central (BCRA) es una institución autónoma y su titular debe contar con acuerdo del Congreso para asumir el cargo, como ocurrió con Redrado en 2004, durante el gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007), esposo de la mandataria.

La controversia se generó debido a que Redrado se resistía a liberar reservas del BCRA para conformar el llamado Fondo del Bicentenario por 6 mil 569 millones de dólares, que el gobierno prevé destinar al pago de la deuda pública como parte de los vencimientos por 13 mil millones de dólares en 2010.
Las reservas del Banco Central suman algo más de 48.000 millones de dólares.

Si finalmente no prosperara la creación del fondo, Argentina se verá obligada a recurrir a créditos internacionales pagando altas tasas de interés, debido a que aún mantiene parte de su deuda en mora tras la crisis de 2001.

Poco antes de que el gobierno pidiera la dimisión a Redrado, Aníbal Fernández indicó que si el titular del Banco Central se negara a abrir el fondo para pagar parte de la deuda de 2010, estaría incumpliendo los deberes de funcionario público.

El gobierno ofreció el cargo a Mario Blejer, quien ocupó esa función en el gobierno de Eduardo Duhalde (2001-2003), durante la peor crisis económica de las últimas décadas.

Blejer no desestimó el ofrecimiento, pero aclaró en un comunicado que actualmente el Central tiene presidente y estoy inhibido de asumir.

La formación del fondo fue anunciada en diciembre pasado por la presidenta, quien dijo que permitirá dar a los mercados internacionales la seguridad del cobro de la deuda.

El gobierno oficializó en diciembre pasado por decreto la reapertura del canje de la deuda en mora por unos 20.000 millones de dólares, tendiente a normalizar la situación financiera del país.
[La Jornada]
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/01/07/index.php?section=mundo&article=01...

Jueves 7 de enero del 2010
EL MAYOR ENEMIGO INTERNO QUE TIENEN EL PUEBLO Y LA NACIÓN ES EL BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA.

Por Walter A. Moore

El mayor enemigo interno que tiene el Pueblo y la Nación es… ¡el Banco Central de la República Argentina! Esta institución desde hace años opera como una mera sucursal del Banco de Descuentos Internacionales de Basilea [1], del cual su actual presidente, Martín Redrado, es un funcionario que responde a los intereses de la banca internacional y no a nuestras necesidades.

Es el Cerco Financiero que ya nos tendieran durante el gobierno de De La Rua, por el cual los bancos saquearon los ahorros de todos los argentinos y crearon el espacio para que caiga el gobierno, está de nuevo avanzando hacia la desastrosa situación creada en el año 2001, en un movimiento de pinzas de la extrema derecha argentina, aliada con los intereses de las multinacionales, que impulsa las acciones del llamado Campo contra el gobierno, pero que, coordinadamente con esta ofensiva, ataca por otro lado produciendo el deterioro financiero que pone en apuros al gobierno.

Esta ofensiva está organizada desde el Banco Central generando los problemas caja del Gobierno, y obligándolo a una derrota simbólica, pues brindan como salida un nuevo acercamiento al FMI, organismo destinado a saquear a los pueblos (Perón dixit).

Para romper este cerco financiero destinado a generar una debacle similar a la desatada en el gobierno de De LaRua (salvando las distancias entre ambas gestiones), es necesario comprender como opera.

LAS CAUSAS DEL CERCO FINANCIERO SON DOS: LA MÍNIMA EMISIÓN DE CIRCULANTE (10% del PBI) Y LA ALTA TASA DE INTERÉS BÁSICO (10% anual).

1: LA BAJÍSIMA EMISIÓN.

La banda neoliberal que controla la política monetaria y financiera nacional ha convencido al gobierno que mantener la emisión en un miserable 10% de nuestro PBI, mientras en los países centrales la emisión de dinero (designada en algunos casos como M2 y en otros como M3) se ubica alrededor del 100%, excepto en Estados Unidos, donde para salvar a los bancos de la catástrofe (que ellos mismo organizaron), su banco central está emitiendo más del 200% de su PBI, medida desesperada para mantener al dólar como divisa de referencia.

En los países europeos centrales la emisión ronda más del 90% de sus respectivos PBI y en Japón supera el 115% de su PBI. La pueril excusa para mantener desmonetizada a la Argentina es que, de esta manera, se impide que la gente compre dólares, haciendo referencia a la monumental fuga de divisas de 43.000 millones de dólares de los últimos años, fuga que no se debe a este motivo, sino a la falta de una política firme contra este proceso que, en muchos países, es considerado como un delito capital (En China se ejecutan a los particulares que generan fuga de divisas).

El proceso de extranjerización de la economía a través de las mismas políticas monetarias, comenzó con José Martinez de Hoz, que hizo quebrar a 16.000 empresas productivas, siguió con Alfonsín, en cuyo gobierno quebraron 46.000 empresas, y culminó con la catástrofe menemista en la cual quebraron 103.000 empresas productivas.

Esta destrucción del país, sin que mediara un declaración formal de guerra, tuvo como frutilla del desastre la compra de votos senatoriales (llamado la banelco) durante el gobierno de De LaRua, para que se vote una ley destinada a destruir las pocas ventajas que aún tenían los trabajadores, y en ese clima de impunidad, los bancos se robaron los ahorros de los argentinos.

En este proceso la responsabilidad del Banco Central nunca se explicitó, pero la dolarización de la economía se logró gracias una bajísima emisión de dinero.

Como ejemplo del explosivo resultado de esta política podemos mencionar que en diciembre del 2001, la emisión de dinero argentino equivalía al ¡1,3%!! de nuestro PBI, o sea que, por cada 100 pesos de riqueza real producida, sólo había un peso con 30 centavos de dinero circulando.

Ahora, por cada 100 pesos de riqueza real producida, sólo hay 10 pesos circulando.

Esta forma de convertir al dinero en un bien escaso, se hace para que los bancos aumenten su precio (es decir los intereses) por volcarlo al mercado, hacen lo mismo con los bonos (clave del conflicto con el INDEC), los traidores a la patria del Banco Central emiten bonos (que pagan intereses), en lugar de emitir dinero que no le cuesta nada al Estado, es decir a todos los argentinos.

2DA. CAUSA DE LAS DIFICULTADES DEL GOBIERNO: LA ASTRONÓMICA TASA DE INTERÉS QUE FIJA EL BANCO CENTRAL.

Mientras en los países centrales (Estados Unidos y Europa atlántica) la tasa de interés básica establecida por el Banco Central, y que condiciona el costo del crédito de toda la economía, oscila entre el 0,5% y el 0% anual, en nuestro país esta tasa ronda hoy el 10% anual.

Este encarecimiento artificial del crédito sirve para brindar enormes ventajas a las empresas multinacionales que consiguen financiamiento barato mientras aquí los créditos locales “más baratos” cobran un interés del 14% anual y normalmente la tasa comercial supera el 17% anual. Este procedimiento sirvió para extranjerizar a las empresas privadas mientras se regalaban las empresas públicas a los intereses extranjeros, y en general produce un debilitamiento general de toda la economía y grandes problemas al gobierno pues este no tiene una recaudación fiscal que le permita satisfacer las enormes demandas de una sociedad que está harta de vivir en crisis, siendo esta situación de sequedad monetaria la que fabrica la mayor cantidad de pobres de nuestro país, que tiene los precios de los países europeos y los salarios de Ruanda.

Hoy no son los piquetes de los chacareros rentistas los que van a poner en jaque al gobierno, que es el frente visible del ataque de la derecha decimonónica que busca voltear al gobierno (que afortunadamente ya no cuenta con la cooperación de las fuerzas armadas, que aprendieron duramente como pagan sus servicios la derecha dura) sino que se busca crear el descontento popular, pero esto no puede lograrlo hoy un grupo que se ha desenmascarado a sí mismo, sino las políticas monetarias del Banco Central que, por ejemplo, está llevando a las propiedades a valores inalcanzables para cualquiera que trabaje estableciendo sus valores en moneda extranjera cuando nadie construye ni gana en esta moneda sino en pesos.

Es la misma política dictada desde los antros neoliberales, por la cual la especulación es premiada impositivamente, la que permite que las empresas extrajeras puedan llevarse libremente el esfuerzo de los argentinos afuera del país, o es imposible emprender nada nuevo porque no es posible conseguir los recursos iniciales, creando la delincuencia y la enfermedad provocada por la miseria ante la inexistencia de presente, ni de un futuro laboral predecibles.

Modelos que están llevando a nuestro sistema económico hacia un desastre similar al que ya pasamos.

Las soluciones para resolver simultáneamente todos estos problemas están al alcance de la mano, pero para esto debemos salir del brete intelectual en que nos han metido con el pensamiento único.

¿QUÉ HACER?

En la crisis anterior fue el Pueblo Argentino el que elaboró las soluciones que permitieron evitar la disolución nacional:

• Ante la anomia del sistema político, aparecieron los piquetes y las asambleas populares, hoy dos sistemas de lucha incorporados a quehacer nacional, y que constituyen la vanguardia política real.

•Ante la desmonetización se crearon dos recursos originales: Una gigantesca Red de Trueque y luego la emisión de monedas provinciales, que reactivaron las economías locales en forma casi instantánea.

Ahora, en el fragor de la batalla destituyente, el gobierno debe:

•Erradicar ese nido de víboras que es el Banco Central, recortando drásticamente sus funciones, dejándolo como mera policía bancaria y creando una o dos nuevas instituciones, una responsable de la emisión y el control de la circulación del dinero, de carácter federal, que ajuste equilibre la distribución del dinero en todo el país, y otra que regule el intercambio monetario con el exterior, eliminando en todo lo posible el uso de divisas. Esto puede hacerse comparando el valor de las monedas de las naciones con las cuales comerciamos, de acuerdo a su capacidad de compra[2].

• Para controlar la gran fuga de divisas, además de definir una legislación y un sistema adecuado de control para las mismas, debemos crear una segunda moneda nacional inconvertible y abundante. Una moneda que represente la totalidad de la riqueza que crean cada año todos los argentinos y que circule exclusivamente en el mercado interno, estableciendo reglas claras para todo el país, y emitiendo de acuerdo a las necesidades de cada región argentina. De esta manera se podrá:

• Destinar esta gran masa monetaria inconvertible a una veloz reactivación del mercado interno, donde los aumentos de los sueldos son el primer paso, pues lo que genera el desarrollo económico es la creación de puestos de trabajo y el consiguiente incremento del consumo. Perón decía: -No es posible que haya gente sin trabajo en un país donde está todo por hacerse.

• Someter la producción destinada al mercado externo a las necesidades geopolíticas de nuestra Nación (por ejemplo a integrar complejos productivos con las naciones del Unasur) y no a fomentar los beneficios de multinacionales envenenadoras, como las productoras de agroquímicos y semillas transgénicas y mineras que destruyen nuestras fuentes de agua.

•Redistribuir armónicamente la población nacional, ocupando los gigantescos espacios vacíos que hoy son comprados por interés extranjeros y defender con nuestra población el perímetro de nuestras fronteras, creando nuevos asentamientos urbanos que permitan una calidad de vida equivalente a la que se encuentra en las grandes ciudades. Estas obras, con todo el descomunal desarrollo industrial que debe abastecerlas, debe ser el principal destino de la Moneda Inconvertible.

• Controlar inmediatamente el proceso inflacionario con dos medidas básicas:

o Disminuir la tasa de interés de mercado a un máximo del 2%, pues la tasa de interés es el principal generador de inflación.

o Estatizar todos los grandes mercados y supermercados, para que sea el estado, y no las multinacionales, el que fije los precios de referencia de los productos de primera necesidad.

• Integrar físicamente todo el territorio nacional, para lo cual es necesario:

o Correr el centro de decisiones políticas al centro del país, disminuyendo la influencia de los intereses portuarios anclados en Buenos Aires, trasladando la capital federal a la ciudad de Córdoba y la capital de esa provincia a otra ciudad de esa misma provincia.

o Rediseñar toda la red ferroviaria, de autopistas y de ductos energéticos para integrar un sistema productivo nacional que comunique a todo el interior y con los países sudamericanos.

• Integrarnos políticamente con la República de Chile, de manera de conformar una unidad política bi-oceánica y recrear la unidad político-ideológica instalada hace dos siglos por el pensamiento sanmartiniano-bolivariano, instalando un bloque común a todas las naciones suramericanas hispano parlantes que pueda discutir de igual a igual con el gigante luso parlante.

Ha llegado el momento de -dejar de pensar en las próximas elecciones para pensar en las próximas generaciones, y cambiar los mezquinos intereses partidocráticos por la grandeza necesaria para instalar en el mundo a la Gran Patria Suramericana.
[nota del 3 de agosto del 2009]

Fuente http://www.elchango.info/
De la pagina de Nac y Pop
Escrito por Walter Moore
Buenos Aires, 7 de mayo de 2008
El País se salvará si dejan de emitir deuda y emiten pesos.
PORQUE HAY QUE INTERVENIR EL BANCO CENTRAL

WM:-La pregunta es ¿porqué los intereses son tan grandes en la Argentina?
Porque el dinero circulante es escaso porque el Banco Central no emite
dinero.

EL PAÍS SE SALVARÁ SI DEJAN DE EMITIR DEUDA Y EMITEN PESOS.

Por Walter A. Moore

Con préstamos al 3% mensual ninguna empresa puede sobrevivir en la
Argentina.

Cualquier PyME que quiera trabajar, necesita dinero al menos, para invertir
en insumos, y dejar que el pago de su trabajo vuelva después de fabricar su
producto y venderlo.

Y si quiere ser más eficiente, necesita invertir en maquinaria, cuyo costo
debe amortizar en un plazo mínimo de 3 años, por ejemplo, pero al actual
costo del crédito, al final de los 3 años pagó dos máquinas completas, una
se la tragó el banco y la otra la tiene en su fábrica.

La pregunta es ¿porqué los intereses son tan grandes en la Argentina?

Por un único motivo: Porque el dinero circulante es escaso. Y es escaso
porque el Banco Central no emite dinero.

En lugar de emitir dinero (que no cuesta nada), emite bonos, o sea pide
prestado a los famosos capitales extranjeros (o sea a la corporación
bancaria mundial, que, dicho sea de paso, estaría quebrando en todo
Occidente si no fuera porque sus bancos centrales emiten dinero para
salvarlas).

Para pedir prestado el Banco Central debe pagar intereses, y como debe
sostener a su propia burocracia, cobra intereses más altos que los que paga,
y como el dinero no llega al mercado sino por medio de los bancos
comerciales, ellos suman sus propios intereses, el resultado es que el que
produce la riqueza debe parar el 36% anual a la cadena de usura.

Y como para poder sobrevivir necesita por lo menos una ganancia del 15%
anual, ese 50% se convierte en inflación.

En otras palabras, los intereses son la causa de la inflación y no su
efecto, como los bancos quieren hacernos creer.

¿PARA QUÉ HACEN TODO ESTO SI LA EMISIÓN DE DINERO ES GRATIS?

La pregunta tiene una sola respuesta: Para que los bancos privados ganen
gigantescas fortunas a costa del trabajo y la riqueza de todo el país.

En todos los países capitalistas la emisión de dinero se mueve entre más del
100% (como en el caso de Japón) y un 68% (por ejemplo, Francia), estos
porcentajes son la proporción entre el PBI, o sea la totalidad de la riqueza
económica de un país que circula mediante su moneda, que en la jerga
bancaria se llama M2. (ver cuadro)

Nivel de desmonetización relativa de la economía argentina (valores promedio
en dólares USA) PAISRelación entre M2 / PBI
Japón115.4 %
Inglaterra96.9 %
Francia67.6 %
Argentina7.4 %

En la Argentina, esa emisión de pesos (medidos en dólares), hoy es del 7,4%
de nuestro PBI.

¿Esto que significa?

Significa que, si se emitiera un razonable 74% de nuestro PBI, por cada peso
que hay en el circuito económico (dinero circulante, cuentas corrientes y de
ahorro, y plazos fijos), debería haber 10.

Imaginemos como sería nuestra situación económica personal si en lugar de
tener cien pesos en el bolsillo tuviéramos mil pesos.

Eso mismo sucede con la economía argentina.

¿Y que pasaría en ese caso con los intereses?.

Bajarían abruptamente, hasta un 2% anual o menos, por la sencilla razón de
que el dinero abunda, y a través del Banco de la Nación se consigue de todos
lados.

Como los bancos no ganan nada teniendo el dinero en sus cajas, para ganar
algo, tienen que prestarlo, y si hay mucho dinero en la calle, el costo del
dinero tiene que bajar, lo cual obligará a los bancos comerciales a ser más
eficientes, y ellos pronto buscarán asociarse a los empresarios, porque la
ganancia empresaria quedaría estable en ese 15%, con lo cual en lugar de
prestarles les conviene convertirse en socios de los que trabajan,
participando de sus ganancias, pero también de los riesgos!.

LA GRAN MENTIRA DE LOS ECONOMISTAS LIBERALES

Paul Samuelson, el principal teórico neoliberal, decía "No me importa quien
tenga el poder, siempre que estudien por mis libros".

Y esa es la formación que tienen todos los economistas que existen en los
medios económicos... y en las oficinas gubernamentales.

Para estos personajes el sentido común en el campo económico no existe, pues
viven sumergidos en la cábala monetarista en la cual los enterraron tipos
como Samuelson y Friedman, apoyados en el teórico del Imperialismo Británico
y de la Banca Rostchild, Adam Smith.

Estos señores salidos de Harvard no saben que existe el pensamiento de
Silvio Gesell, de Mariano Fragueiro, de Giacinto Auriti, de Mauricio
Prelooker, para mencionar sólo a algunos de los que pensaron maneras
diferentes de encarar los problemas económicos.

En otras palabras, los defensores de los intereses de los bancos van a
argumentar que: "¡¡¡Si se emite esa cantidad de dinero se va a disparar la
inflación!!!".

La verdad es todo lo contrario, pues mientras a fines del siglo 20, Japón
emitía el 115,4% de su PBI, y tenía su economía deprimida, mientras nosotros
emitíamos el 1,4% de nuestro PBI y entrábamos en hiperinflación.O sea que
emitir dinero, por sí mismo, no genera inflación.

Lo que importa es el destino de ese dinero emitido adicionalmente, que debe
ser destinado a los sectores económicos que producen de la riqueza real.

Y contrariamente a eso, no debe volcarse al circuito especulativo (bolsas,
bonos, cambios, agio, etc.) o se cambia por otras monedas y se deja en el
extranjero, lo cual no sólo no genera riqueza, sino que la absorbe o la
lleva fuera del país y la esteriliza.

Se va a generar inflación si el sistema financiero toma ese dinero barato
para comprar otras monedas que pagan intereses más altos, o bien si una gran
masa de gente lo gasta en viajes turísticos al extranjero o en la compra de
insumos de lujo importados.

También se crea inflación cuando se importan grandes volúmenes de bienes
suntuarios, o el dinero se destina a actividades rentísticas o a cualquier
tipo de actividad que no produzca de bienes y servicios físicos.

La especulación destruye la riqueza.

La nueva emisión se debe entregar velozmente a los sectores que ocupan la
mayor cantidad de personas, que con sus sueldos demandan a la producción
local.

O sea que deben destinarse a préstamos a las PyMEs, al desarrollo de obras
de infraestructura, a recomprar las empresas que fueran desnacionalizadas y
vaciadas, (para impedir que la riqueza generada por ellas siga fugándose del
país, e invirtiendo sus utilidades en optimizar y abaratar sus servicios), a
adquirir tierras extranjerizadas, a desarrollar energías no contaminantes, a
reconstruir los sistemas de transportes, a formar corporaciones estatales
que jueguen en el mercado mundial de alimentos (nosotros los producimos y el
precio se lo ponen los especuladores de la Bolsa de Chicago).

Todas estas actividades pueden hacerse emitiendo enormes cantidades de
dinero, sin que generen inflación, sino todo lo contrario, pues a medida que
se incrementa la producción, aumenta el PBI (la riqueza), y por eso puede
emitirse más dinero sin variar el porcentaje de la emisión con respecto al
PBI.

Esto debe explicarse un poco más, porque es importante comprender como se
genera la riqueza: Si alguien produce algo, que tiene un costo de producción
de 100 pesos y consigue que alguien lo compre por 115 pesos, ha producido 15
pesos de nueva riqueza.

Ahora bien, si en un día, yo hago 2 operaciones como esta, genero 30 pesos
de riqueza, pero si en ese mismo tiempo, yo realizo 20 operaciones genero
300 pesos de nueva riqueza.

En otras palabras, cuantas más veces el dinero cambia de manos en una unidad
de tiempo, mayor es la producción de riqueza, por eso el dinero no debe
inmovilizarse, sino colocarse en situación de reproducir la riqueza, y la
misma cantidad de dinero debe circular anualmente la mayor cantidad de veces
posibles, porque cuanto más transacciones se generen, más riqueza se genera.

En otras palabras, para no crear inflación, el dinero que se emite debe ser
destinado exclusivamente a la producción de economía física (productos,
servicios y conocimientos) y a sectores que no lo usen para especular o para
inmovilizarlo.

El ahorro nacional debe ser destinado de inmediato al sistema productivo, de
acuerdo a la velocidad con que deba devolverse, por ejemplo, los fondos
jubilatorios deben destinarse a la construcción de viviendas, porque su
plazo de devolución de estos fondos es similar al plazo de amortización del
costo de una vivienda.

LA SIGUIENTE PREGUNTA ES ¿CUÁNTO VALE NUESTRO DINERO?

El dinero vale por lo que podemos obtener a cambio de él.

Esto no requiere demasiada comprobación, veamos:Si voy a Europa, y pago 40
euros por una comida en un restaurante sin lujos, y luego en la Argentina y
pago 40 pesos por una comida parecida en un restaurante similar, quiere
decir que mis pesos valen lo mismo que los euros, por el simple motivo que
yo puedo comprar las mismas cosas en el país que emite cada moneda.

Ahora bien,

¿Cuál es el motivo por el cual, si alguien viene con esos mismos 40 euros a
la Argentina, lugar de comprar una comida, compra cinco?.

¿Que tiene de diferente ese euro que no tenga el peso?.

Nada.

Entonces, el valor del peso debería ser igual al del euro, porque su poder
adquisitivo es igual.Pero no es así.

¿Porqué?

Porque el Banco Central de la República Argentina decide pedir prestado en
lugar de emitir dinero.

¿Y porque pide prestado?

Porque pidiendo prestado generan la sensación de que nosotros somos pobres y
los que nos prestan son ricos.Pero esto no es cierto.

Porque nosotros tenemos un inmenso territorio fértil, capaz de producir
alimentos para 10 veces los habitantes de nuestro país (y eso no lo puede
hacer ningún país de Europa).

Porque tenemos gigantescas reservas de agua potable, y ellos no.

Porque podemos fabricar prácticamente todo lo mismo que fabrican ellos.

Porque disponemos de enormes recursos mineros y pesqueros que podemos
explotar con sólo organizarnos un poco mejor.

Y además, porque mientras nosotros tenemos un promedio de 14 habitantes por
kilómetro cuadrado, ellos tienen 140 bocas que alimentar con la misma
superficie.

En otras palabras, no necesitamos ningún capital extranjero para fabricar o
explotar nada, sólo tenemos que emitir el dinero y, si es necesario, comprar
los equipos y el conocimiento que nos falte.

Entonces, si nosotros tenemos un potencial de riqueza mayor que el que tiene
cualquier país europeo, ¿por qué el peso vale la quinta parte que el euro?.

Eso es porque alguien nos está estafando, y ese alguien está en el Banco
Central de la República Argentina.

Esto ha quedado claro.

Ahora:

VEAMOS NUESTRO VERDADERO POTENCIAL.

El PBI de la Argentina, (estimado por los mismos que nos estafan) se
determina en 280.000 millones de dólares, o sea en 882.000 millones de
pesos.

Pero si el valor del peso debería ser igual al del euro, el PBI real sería
de 882.000 millones de euros, y como ahora un euro vale al menos 1,50
dólares, el PBI real de la Argentina es de un billón trescientos veintitrés
mil millones de dólares (US$ 1.323.000 millones).

Ahora bien, si tenemos que emitir dinero de acuerdo a nuestra verdadera
riqueza (el PBI), deberíamos emitir al menos el 70% de esa cantidad o sea
que nuestra capacidad de emisión es US$ 926.100 millones de dólares.

Ahora comparemos esta cifra, (equivalente al actual PBI de España), con lo
que emiten los que manejan el Banco Central que equivale al 7,4% de US$
280.000 millones, o sea US$ 20.720 millones y tendremos la magnitud de la
estafa que estamos padeciendo.

No existe país en el mundo que tenga la capacidad de invertir 900.000
millones de dólares en otro, pero nosotros los podemos generar, y con ellos
desarrollar nuevas industrias, y ocupar productivamente todo el territorio
nacional.

Lo único que tenemos que hacer es sacar del Banco Central a los
continuadores de los personeros de la banca Baring Brothers (que nos explotó
durante más de un siglo), a los discípulos de Samuelson, a los continuadores
de Krieguer Vasena, de José Martinez de Hoz (implementador local de la
doctrina del Shock de Milton Friedman), los discípulos de Domingo Cavallo,
que organizó la entrega de nuestra soberanía política como canciller y la
entrega de nuestra economía como ministro de economía.

Esos son nuestros verdaderos enemigos, no los chacareros.

WM/

Buenos Aires, 7 de mayo de 2008

PATRIA Y PUEBLO APOYA A LA PRESIDENTA

CONTRA EL ESTÁBLISHMENT FINANCIERO

El partido Patria y Pueblo aprueba sin vacilación alguna la decisión presidencial de forzar la renuncia del ex Presidente del Banco Central de la República Argentina e insta al Gobierno Nacional a terminar con la dictadura neoliberal y financiera enquistada en dicha institución.

Basta para justificar la medida presidencial el obsceno coqueteo de Redrado con una oposición cuya única táctica consiste en buscar la desestabilización del gobierno a cualquier precio.

Pero además, el contenido político de la medida es la defensa de la soberanía popular. Por ejemplo, el Sr. Carlos Rodríguez saludó cálidamente la “firmeza con que Redrado intentó ponerle freno al Ejecutivo”. El CEMA que dirige Rodríguez está pensado como una fábrica de vendepatrias que en nombre de la “independencia” del Banco Central defienden la dictadura del capital financiero más concentrado sobre el conjunto del pueblo argentino. Alinearse hoy con Carlos Rodríguez es peor que alinearse con la Sociedad Rural en el debate por los aranceles de comercio exterior: es haber perdido toda conexión con la defensa de la soberanía popular, que es el único núcleo válido de un régimen democrático.

Redrado, en su intento de atrincherarse en el cargo conspirando con la fracción opositora del Congreso, y Mario Blejer, al negarse a aceptar el ofrecimiento de la Presidencia de asumir en su reemplazo, defienden el programa del estáblishment y saben que cuentan con su apoyo, lo que explica la grosera altanería con que se han venido conduciendo en todo este asunto. Solo reconocen como amo al poder imperialista. Apenas sienten alguna forma de debilidad en un gobierno popular, se suman a la conspiración para promover su caída o su derrota electoral.

Esta crisis es consecuencia de una política excesivamente benévola hacia el sector financiero. Es urgente subsanar este error. Esta crisis no se la puede patear para adelante. El estáblishment vuelve a mostrar la claridad con que percibe sus intereses. La “independencia” del Banco Central (con respecto a los gobiernos electos por el pueblo argentino) es innegociable. Hasta el momento en que se modifiquen la Carta Orgánica del Banco Central y la Ley de Entidades Financieras, es urgente imponerle al Banco Central una conducción patriótica y respetuosa de la soberanía popular. Si se demora en esta tarea, se asumen riesgos gravísimos de desestabilización.

Mesa Nacional del Partido Patria y Pueblo:

Néstor Gorojovsky, Secretario General

Hugo Santos, Juan María Escobar, Ricardo Solohaga, Gustavo Battistoni, Almendra Cisneros de Lara, Rubén Rosmarino, Baylon Gerez, Pablo López

Texto sib autor
En 1936 Raúl Scalabrini Ortiz denunciaba: “La opinión pública argentina es la opinión de los ferrocarriles y del Banco Central. El verdadero pueblo argentino, pobre o rico, ha sido enmudecido”*

A la salida de la crisis de 1929, Gran Bretaña descubre que: “el oro ya no es indispensable para el mantenimiento del equilibrio financiero, porque lo importante es prevenir el peligro de la excesiva e incontrolada emisión de papel moneda”. La institución especializada en el manejo de la nueva piedra filosofal será el Banco Central.”
El modelo de Banco Central se impone en toda el área de la Libra Esterlina, primero serán los países vencido en la guerra del 14 (plan Dawes), luego los países subordinados al imperio y por ultimo serán todos los países, con la excepción de los EE.UU con su Reserva Federal y la Rusia bolchevique.
En argentina, el Banco Central se creó el 6 de junio de 1935. Sir Otto Niemeyer llegó como delegado por el propio Banco Central de Inglaterra para organizarlo, cobrando por sus servicios al Estado Argentino. Junto a la creación del Banco Central se creó el Instituto Movilizador de Inversiones Bancarias, que distribuyó 700 millones de pesos entre los Bancos (de capital inglés) y la oligarquía, producto de la desvalorizació n de la moneda nacional.
La autonomía conferida al Banco Central lo transformaba en un Estado dentro del Estado. La concepción de su creación bajo la premisa de que los problemas económicos no se resuelven con votos, frase entonada por un tal William Beaulac, le hacen decir a Scalabrini, que el banco Central se coloca por encima de la política y mella su soberanía y la de la nación.
Sus primeros funcionarios fueron Contador, Carlos Beckmann, (dinamarqués) ; Jefe del Departamento del Tesoro Anibal Muschietti, (suizo); Jefe del Departamento de Créditos, Silva, (español); Departamento de Cambios, Grumbach, (belga); Departamento de Títulos, Koeler (cuñado de Grumbach) y Aris (español); y sigue, todos fueron designados por los delegados ingleses, solo dos de los funcionarios de primer orden serían argentinos.
En nombre de la autarquía del Banco Central no se tomó recaudo alguno a los efectos indagar sobre el compromiso de los funcionarios designados con la empresas de capital extranjero y se le otorgaron facultades que la Constitución de 1853 reservaba al Congreso Nacional.**
La facultad de disponer de las reservas que no afecten el equilibrio monetario, no puede emanar de un funcionario de segundo orden, sino de quien tiene la suma de la soberanía por la vía del voto popular, esto es el gobierno nacional.
No debemos confundir la autonomía del Banco Central , con la pretendida independencia del mismo y de sus funcionarios, que deben estar al servicio del país y no de ciertos y particulares intereses.

*Cuatro Verdades sobre nuestra crisis. Raul Scalabrini Ortiz. Ed. Lancelot. 2009
**Bases para laReconstrucció n Nacional. Raul Scalbrini Ortiz. Ed. Plus Ultra. 1985