ILUSIONES DE LIBERTAD

(Jorge Polanco Novoa)

DESDE EL PENAL DE LURIGANCHO

LIMA - PERU

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PROLOGO

La problemática penal crece día a día con aproximadamente cerca de 48,000 internos

en todas las cárceles del Perú, con casi mas del 70% sin sentencia.

A pesar de los grandes cambios que tienen los penales de nuestro país ha habido

logros satisfactorios por algunos pocos gestores del gobierno como nuestra Sub-

Directora del E.P.lurigancho Lic.Yolanda Cárdenas en el penal de Lurigancho, Carlos

Álvarez Osorio Director de la asociación Dignidad Humana y Solidaridad, facilitando

siempre el desarrollo y cambios en las mentes de los internos desarrollando así

proyectos de vida para lograr micro empresas ejecutadas desde el penal,

consiguiendo desde hace un tiempo la producción en el área industrial de cerámicas,

útiles de limpieza, etcétera.

Aproximadamente siete proyectos se están gestionando para el beneficio del interno

que lucha por su familia y busca su libertad, a pesar que dividieron en dos posiciones

más o menos contradictorias. Una de ellas considera la cárcel como una respuesta

adecuada a la delincuencia, poniendo más énfasis en la rehabilitación de los

prisioneros que en el castigo.

La otra posición duda que la prisión sea útil, afirmando que debería existir únicamente

en los casos en que es necesario proteger a la sociedad de aquellos que representan

un verdadero peligro para sus semejantes.

El sesgar la vida normal de las personas sin darles un objetivo en sus vidas sin darles

siquiera la oportunidad de poder ayudar a sus familias y a si mismos, el tan solo

arrojarlos al peor hoyo de destrucción y olvido privando a muchos de ver crecer a sus

hijos y perder a sus familiares uno a uno, tan solo hará que estos infortunados seres

azotados por el infortunio desde que nacieron, en el resultado que se autodestruyan y

también a todos a su alrededor. Es imperativo que se les de un plan de vida que

pueda ayudarlos y que puedan retomar el camino de la vida, de la legalidad que

tengan la oportunidad que no tuvieron, para desde ese punto crecer como personas y

sean así útiles para sus familias y para la sociedad, evitando así que sigan siendo

cuando salgan el mismo problema para las demás personas siendo un circulo vicioso

de nunca acabar.

Se debe tomar conciencia que es muchas veces inhumano castigar a seres que por un

error lo pierden todo, desde sus derechos y su libertad, hasta el honor y la dignidad

misma, que es cruel condenar a personas a pasar meses, hasta años, hasta que

esperen una condena que muchas veces es absolutoria, pero que llega demasiado

tarde cuando el ser humano ya perdió las fuerzas la fe y la esperanza y se sumió en la

perdición de la cual ya no saldrá.

Muchas veces los que nos hemos vistos sumergidos en este infierno, sentimos que

morimos un poco cada día, que el sufrimiento es eterno al querer dar manotazos de

ahogados para no perder lo poco que nos queda afuera y cuando lo perdemos

nuestras almas solo pueden albergar tristeza y depresión acabando con cualquier

buen sentimiento que pudiera construirse para un futuro.

En cualquier caso, se sugirió a través de un análisis evaluado por internos, también

profesionales y muchos compañeros conocedores de esta gran problemática social,

reincidentes, con el apoyo de psicólogos y sociales, a cargo de nuestra Sub-Directora

la cual desempeña incansablemente su labor con apoyo al interno recluido en un

penal, que debería haber métodos alternativos a las prisiones.

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La posición de los internos, es considerada como alternativa los proyectos de vida o

laborales, enseñándoles mientras estén en este lugar con la supervisión de técnicos

,profesores, y los talleres del ceo y así aplicar lo que se aprende aquí con la

posibilidad de desarrollarse como empresas, para así conseguir solventar a nuestras

familias, como se vio claro a lo largo de la discusión y en las visitas a diversos centros

penitenciarios que se efectuaron por personas que realmente desean el porvenir y que

el cambio se contagie con entusiasmo en todos los penales del Perú y que se orienta

en principio por la despenalización, enfatizando en la práctica actual la rehabilitación.

Con proyectos de vida para la población penitenciaria mundial, y considerando que

las cárceles sudamericanas han sido siempre un fracaso, actualmente gracias al

esfuerzo dado por los mismos internos del penal Lurigancho del Perú, se han logrado

grandes pasos en la reforma carcelaria. Con la presencia de identidades del poder

judicial, defensoría del pueblo, Ministerio de Justicia, se descartó punto por punto las

justificaciones usuales de la encarcelación, argumentando que el encarcelamiento

raras veces disuade del delito, ya que la mayoría de los delitos son cometidos

impulsivamente, a menudo bajo la influencia del alcohol y las drogas, sin pensar en

absoluto en las consecuencias de la acción para la víctima o para el delincuente,

aprovechándose también señores responsables de grandes empresas cerveceras que

no hacen nada para actuar en favor de la prevención del delito en nuestro país.

Piensan en satisfacciones e intereses personales. Quisiéramos invitar a todas esas

potencias financieras a aportar algo a la prevención del delito.

Para ellos, la justificación de la "protección social" es también cuestionable, excepto

con aquellos sujetos que se han vuelto incontrolablemente violentos, los cuales

constituyen un pequeño porcentaje de la población carcelaria.

La mayoría de los individuos encarcelados en el PERU lo están por delitos no

violentos, generalmente delitos menores. Dijeron que debido a que los estudios

criminológicos han demostrado irrefutablemente que el encarcelamiento aumenta las

posibilidades de una reincidencia en el delito, la sociedad actúa no a favor sino en

contra de sus intereses arrojando a gran número de gente a las prisiones. Finalmente,

se señaló que la rehabilitación es difícil en un medio coercitivo y represivo, aislado del

resto de la sociedad. "Es obvio que cuando la privación de libertad y de derechos se

usa como castigo, las consecuencias para el individuo incluyen la pérdida y reducción

de su autoestima, de la confianza en sí mismo, de su dignidad y de su sentido de

responsabilidad. La agresividad y la frustración aumentan, mientas que la oportunidad

de aprender a dar cauce a estos sentimientos disminuye. Estos resultados son

opuestos a los objetivos de la rehabilitación".

En las líneas de este libro cada palabra y cada historia esta escrita basándose en

hechos reales, cada rasgo dibuja con sangre y lagrimas el padecimiento de cada

segundo que purgamos en este valle de penalidades e intenta reflejar la intensa lucha

que mantenemos para sobrevivir la esperanza que no se apaga de poder otra vez

estar libres y las lagrimas y gotas de sangre que derramamos con cada pedazo de

alma que muere cada día dentro de los muros de este Penal de Lurigancho.

Empecemos con los proyectos de vida y tratemos de que cada hora sea utilizada para

la rehabilitación de cada hombre.

Agradecemos de corazón a la Sra. Yolanda Cárdenas (Subdirectora del

E.P.Lurigancho), al Señor Carlos Álvarez Osorio (Director de la Asociación Dignidad

Humana y Solidaridad), quienes como impulsadores de los proyectos de vida y

magnificas intenciones hacia la verdadera resocialización del interno.

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Y a mis compañeros por su gran participación en este libro del camino a los hombres

libres y de buenas costumbres: Diego García, Alfredo Marin, Jorge Murguía Arias,

Celso Quispe, Henry Cutipa, Richard Ibarra, Andrés Oshita, Rafael Agurto Chiguan y

Héctor Javier Espinoza, Juan Carlos Juárez.

Y a las personas con su apoyo incondicional de fuerza y solidaridad e inspiración al

alma y a mi gran cambio, mis queridas amigas Amparo Climent de España y Cristina

Castello de Argentina (Paris – Francia) y María Estela Ramírez Vittori de Argentina,

Monona Toledo de Argentina, Gilda Noemí Adorno de García de Paraguay, José

Suárez de México, Elizabeth Valero de Venezuela, Julio Pacheco Polanco de Arequipa

Perú. Y a mi incansable amiga Angélica Alegre Norza de Perú.

Y un agradecimiento muy especial a la mujer que me acompaño en la lucha de mi

libertad y fiel compañera de todos estos años de mi vida, y esposa Gloria Castillo

Vera.

Y a mis hijos María Julissa, Jorge Eduardo, Jorge Enrique, María Antonieta, María

Antonella, Jorge Fabricio, Jorge Sebastiani, María Luisa, Renzo a ellos todo el cariño y

el apoyo mío.

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PUERTA AL INFIERNO

Mientras el sol ardiente abrasa

la piel y la ennegrece por medio

del hedor y el polvo, la marchita

esperanza y las ilusiones se

quiebran en las personas que

han sido expulsadas de los

pabellones a manera de

castigo.

Se le llama el Módulo al

callejón, sucio, impregnado de

miles de historias con cada día

que pasa en este infierno

llamado Penal de Lurigancho.

Le dicen Módulo porque hay

unas oficinas que pasan

totalmente desapercibidas casi

a la entrada de lo que

conforman los pabellones,

donde mueren por pocos y por

pedazos, seres humanos

privados de la libertad. En esas

oficinas se localiza la

documentación que ayuda a

resocializar a los internos.

Pero afuera y más lejos de

esas oficinas moran seres en

desgracia que tuvieron el

infortunio de ser expulsados por un tiempo o permanentemente de sus pabellones, por

un error, por una falta, por tantas razones.

Y ahí los abandonan, intentan recursearse de cualquier forma, trayendo la carga de la

comida, hacen hazañas para conseguir una tarjeta telefónica para así poder llamar a

sus familiares y que les envíen ayuda en el próximo día de visita, o para venderlas,

intercambiarlas por el veneno del escorpión blanco…

En el módulo, algunos sobre un plástico sucio colocan cigarrillos, detergente, jabones,

ropa usada; a veces paso por ahí y se me asemeja uno de los mercadillos cerca de mi

casa, esa casa que no veo hace tantos años, esas calles que me sabía como la palma

de mis manos y que ahora se están borrando de mi mente y de mis recuerdos así

como mi esperanza.

En el módulo particularmente se percibe un olor nauseabundo, se mezcla el hedor de

la droga, de las peleas, el sudor, las lágrimas, orines y necesidades de los que

permanentemente han hecho de este lugar su hábitat. Mientras caminas rápido

evitando mirarlos, olerlos o que te pidan algo, notas como hacen pases de droga,

como algunos se pelean hasta sacarse sangre, otros ruegan con miradas como de

cachorros moribundos hacia el techo y las escaleras dentro del pabellón que colindan

con este pasadizo llamado Módulo; nos miran con tanto dolor en sus caras, suplican

por un poco de agua mientras nos alcanzan una botella sucia usada una y mil veces

llena de agujeros pequeños de igual forma que nuestros corazones y nuestra minada

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voluntad…

Muchos yacen tirados en los suelos, algunos sobre una frazada inmunda, otros sobre

el suelo ardiente lleno de polvo y escupitajos de otro día.

Cuando suena la campana de la comida se alborotan, en ese momento lamentan

tantos haber perdido el envase donde

siempre recibieron la comida. Cada vez

que alguno de nosotros pasamos

incidentalmente nos piden a gritos que

les regalemos un poco de comida,

cuando se la alcanzamos se pelean por

lo poco que hay, es la situación donde

muchas veces faltan los alimentos…

El agua los abrasa, sus pieles se tornan

totalmente oscuras, mientras fuman en

pipa. Luchan el día entero no por volver

al pabellón de donde los botaron, pero si

para procurarse la droga que les hará

imaginar que no es cierto que estén

muertos ahí, tirados en un patio de

fusilamiento, la droga que les hará olvidar

por un momento la triste y cruel realidad.

Anochece ya en el módulo de los

sufrimientos, en el módulo de la injusticia,

comienzan a pasear sus miradas

buscando como locos que les compren

su veneno adictivo antes de que cierren

en los pabellones donde se expende.

Vocean tarjetas de teléfono, pedazos de comida que sacaron con astucia de la carga

que transportaron, juntan sus centavos para así comprarse el ultimo pedacito de

piedra que fumarán en un tubo oxidado por el veneno que los consume y los hace

parecer muertos vivientes y que me recuerdan a los sobrevivientes de los campos de

concentración.

Está ya todo oscuro, muchos fueron llevados al pabellón 21, donde sufrirán maltrato,

vejación, donde dormirán amontonados sin esperanza de dormir, cuidándose el honor,

cuidando cada prenda que lleven consigo para no ser víctimas. Otros pudieron

esconderse de una u otra forma y en las noches se acercan a los pabellones para

pedir algo de comida, una ayuda, una llamada para sus familiares.

Muchos fueron sacados por el policía corrupto que les solicitó dinero y ellos, al no

tenerlo, tuvieron que salir del pabellón por un día por dos, pasando el peor rato desde

que han ingresado por la puerta del infierno al pabellón de la muerte.

UNA LÁGRIMA ETERNA QUE NO PODEMOS SECAR

Que difícil es imaginarse un lugar donde tantas personas sufren, donde tantas

personas están dejando sus vidas o lo que les queda de ellas, incapacitadas

físicamente, sin derecho a atención medica, sin derecho a siquiera una contemplación

por el sistema jurídico.

No puedo dejar de pensar en casos de viejecitos que arrastrando los pies sucumben

bajo los estragos de las penurias de un infierno al que ni los más fuertes pueden

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sobrevivir sin mostrar las heridas de las penas, en una prisión olvidada de los hombres

y de la justicia.

Personas que a su edad sufren para digerir alimentos que no están pensados para un

ser humano, que son difíciles, o bien hartos en grasa o bien menguados en proteínas;

personas así sufren a cada momento de enfermedades, son más propensos a caer

indispuestos; por la humedad de las cárceles donde llueve a cada momento y el

hacinamiento nos hace dormir

apiñados en los patios, una

neumonía es fatal y así

muchos mueren olvidados para

siempre.

Otros, en muletas, los más

afortunados; otros en maderas

que les lastiman los brazos

intentan sostenerse sobre un

solo pie mientras hacen

esfuerzos para acomodarse en

la fila de la comida que nos

sirven; ¿se imaginan como

harán personas que se

arrastran por el suelo al no tener otra ayuda? ¿Como harán para poder sentarse en

silos ya que carecemos de tazas para hacer nuestras necesidades? ¿Como harán

para subir y bajar escaleras en lugares que no están diseñados para personas con

discapacidad?

¿Una persona ciega puede acaso sin ayuda poder bajar escaleras que no conoce, en

un lugar inundado de basura y escupitajos de agua donde un resbalón puede costarles

la vida?

¿Cuando se pondrán a pensar que no somos animales extraídos de la jungla africana?

sino que somos seres humanos que padecemos, nos enfermamos, sufrimos

enfermedades terminales mientras que pasamos los que podrían ser nuestros últimos

días, tratando de estar mas cerca de nuestras familias, en este lugar de penas y dolor.

Muchos nos contagiamos de TBC, pues cada persona aquí intenta compartir un

cubierto, un envase para poder comer, sin saber lo que el compañero padece, no

podemos preguntarle de que esta enfermo pues tal vez él mismo no lo sabe…Ni

siquiera tenemos folletos que nos ayuden a prevenir este tipo de enfermedades,

muchos vienen ya afectados desde fuera, otros recaen con viejas dolencias, que se

agravan.

Algunos descubrieron que tenían Sida, algunos la contrajeron aquí, unos al

experimentar, otros al perder la dignidad, por la droga o por necesidad.

Aquellos enfermos, mueren de a pocos, dramáticamente. Muchos tratamos de agilizar

sus documentos, que por un indulto humanitario puedan vivir siquiera unos minutos

más con su familia, por lo menos unos minutos más de aire puro, pero sus papeles

mueren al igual que ellos en los escritorios de los señores de la alfombra roja y sillones

grandes, perecen esos documentos que pueden salvar vidas al menos por unos días!

vamos ya!

Hablando hipócritamente, qué pueden ahorrarles unos centavos al estado en clínica o

internamiento en un centro reclusorio, para así desembarazarse de gastos y

endosárselos a la familia. Pero el gobierno, los jueces, el poder judicial, no tienen

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alma, juegan a ser Dios, y prefieren que ese ser que pudo pasar unos minutos más

mirando su libertad en un lugar más decente, en una casa donde vivieron sus

recuerdos de sus mejores días, mirando tan sólo unos minutos más a sus hijos crecer,

recibir la visita de otros familiares que jamás vendrían a verlos a una prisión inmunda,

prefieren que esos seres mueran de a poquitos olvidados, que los descubran fríos al

día siguiente después de pasar una noche de agonía terrible.

Las clínicas están llenas de personas muriendo sin siquiera poder ver a sus familias

por última vez. No habrá derecho de gracia para estos seres que un día cometieron un

error y sin que nadie se lo dijera se les condenó literalmente a una pena de muerte…,

sin último deseo, sin honor alguno.

Ojala que este poder Judicial, esta injusticia peruana reflexionara, y se acordara que

atenta contra nuestros derechos humanos al mantenernos privados de una gracia

humanitaria, cuando prefieren esperar que la persona que solicita un indulto, ya que le

quedan pocos días de vida, muera antes que sus documentos sean siquiera

examinados.

Muchos documentos recién aprobados llegaron cuando la persona ya había muerto y

este papel ya no era más que una cruel broma de los burócratas de la GESTAPO, más

que una gracia de vida.

Los que estamos a punto de morir con los días contados, solicitamos se cree una

comisión de emergencia, especial para cada día revisar las solicitudes de indultos por

gracia humanitaria y enfermedades terminales, para que así nos den la oportunidad de

vivir siquiera unos minutos más con nuestros familiares, respirando los últimos

segundos de vida en libertad.

SEÑORA DE LOS OJOS VENDADOS

Señora de ojos vendados y de cuerpo frío

que estás en los tribunales,

sin ver, sin escuchar el dolor humano a los abogados, aquellos que abandonan a los

hombres sin leyes bajo sus promesas no cumplidas.

Baja de tus pedestales.

Quítate la venda y mira a tu alrededor cuánta injusticia, cuánto dolor, cuánta mentira,

no inclines tu balanza al peso del dinero.

Sé justa.

Actualiza la balanza

y arremete con la espada del sufrimiento,

que sin tus buenos oficios

no somos nada.

Lávanos de sangre y tinta,

resucita al inocente

y haz que los muertos entierren

el expediente.

Espanta a las aves negras y malagüeras

y aniquila a los gusanos

y que a tus plantas los hombres

se den la mano.

Ilumina al juez dormido,

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apacigua toda guerra

y hazte reina para siempre

de nuestra tierra.

Señora de ojos vendados,

con la espada y la balanza,

a los justos humillados

no les robes la esperanza.

Dales la razón y llora

porque ya es hora de que busquen su libertad.

YA BASTA

Cada vez que escucho decir por qué los presos deben de tener refrigerador o

congeladora, me entra una indignación. Cuando estaba en la calle ni me importaba ni

me fijaba en esas cosas, pero al estar acá he tenido tiempo de darme cuenta de

muchos detalles que yo ignoraba en mi vida.

Escucho cómo en la calle se ofenden y se rasgan las vestiduras, simplemente por el

hecho de que tenemos refrigeradoras o congeladoras en prisión; dicen cómo es

posible que los directores de Establecimientos Penitenciarios del país no hagan nada

en contra de esas gollerías, pero la verdad es son unos verdaderos ignorantes que no

conocen la realidad carcelaria del país. Veamos lo siguiente, les aseguro que la gran

mayoría, sino es el 100% de ellos, nunca han estado presos y no saben lo que es

comer la "paila".

En las mañanas nos dan un poco de agua sucia, la cantidad de leche que se toma es

mínima, pan inflado; en la tarde solamente un plato de comida y dependiendo del

pabellón en que te encuentres en la noche te dan algo más de comida, pero eso

depende de la habilidad del delegado de alimentación por racionar las porciones y

lograr ese objetivo.

Como pueden ver solamente se da liquido una sola vez por día; la cantidad alimenticia

no es suficiente como para impedir las enfermedades, si no tomamos leche, frutas,

casi no existe la carne en nuestros menús, ¿qué creen que esos alimentos perecibles

los vamos a poder tener sin refrigeración?

Y sin esos alimentos, ¿qué es lo que nos espera?, contagiarnos de TBC, ir muriendo

lentamente. Está bien que estemos presos, pero por amor al cielo, sean humanos, y

tengan consideración con los demás, saben lo que es morir de TBC, yo he podido ver

esa clase de muerte, es una muerte lenta y colectiva. En el penal todos estamos

propensos de ser contagiados por la TBC ya que el 45% de la población penitenciaria

está con esta enfermedad.

No saben lo que es escuchar que alguien esta tosiendo y no saber si es una simple

tos, o si esta con TBC, no saben lo que es eso, no saben que se debe de tener

alimentos perecibles y se necesitan, en verdad se necesitan. Por favor dejen de hablar

tonterías, qué cosas prohibidas y no prohibidas en los penales, ¿qué creen que somos

animales para tener que tratarnos de esa forma?

JUEGAN CON NUESTRAS ILUSIONES

Cuando estamos sumidos en una tristeza, en una rutina que parece que no podemos

sacudir, cuando meditamos mirando a una pared despintada, sucia y carcomida por

donde caminan tantos insectos que te cansas de borrar a cada instante.

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Cuando oyes la campana que te avisa la paila, la comida que hará que cambie tu día,

que por unos momentos pienses en cómo te reunías ante una mesa, en el mueble, en

un comedor con tu familia y todos comían tan felices…Cuando uno no quiere ni

siquiera ir al baño, uno prefiere hasta cerrar los

ojos para olvidarse de las caras que has

aprendido a ver tantos años, tantas veces que

hasta en tus sueños las puedes ver y conoces sus

voces y a veces hasta sus problemas.

Cuando situaciones así te estresan al máximo, es

entonces que mueres por aferrarte a una luz de

esperanza que llega hasta ti desde lo más lejano,

desde el mundo exterior….

Algunas veces cuando ya ha pasado tanto

tiempo, cuando cada día ha sido un siglo

entero…y aún no has sido sentenciado, piensas

que cada documento, cada visita de un abogado cambiará tu suerte para siempre. Te

sientes en forma de cuadrado y con el corazón hecho marfil, que tus palabras son

puntos sobre tu rostro, que eres un dado humano que te lanzan sobre una alfombra de

suciedad esperando que marques el numero de la suerte…Pero el 99.9 % de las

veces tu vida resulta volcarse en el peor de los destinos.

Aún no hemos decidido los que pasamos años en este infierno, quienes son peores, si

los señores de las alfombras rojas o los que se colocan piel de cordero mientras que

son viles lobos hambrientos, buscando despojarte de lo que los nazis de la GESTAPO

no te quitaron cuando hicieron la finta de detenerte y robaron todo lo que había en tu

casa y en tu vida.

Esos que pretenden ser tus amigos y son sólo unos chacales, esperando ver qué

queda de la víctima después de ser enfrentada a las fauces del león de la injusticia.

Muchos, en nuestra desesperación, nos aferramos como si nos ahogáramos en la

inmundicia del mar oscuro y podrido, a cualquier salvavidas aunque tenga aletas de

tiburón, y este tiburón simula llevarnos a salvo a la orilla, pero luego nos devora y

deshecha nuestros restos en lo mas profundo de un remolino en ese mar del olvido

que son las cárceles del Perú.

Muchas veces nos hacen llamar, viene un tipo disfrazado de encargado a pedirte el

último centavo que lograste ahorrar limpiando el patio a la vez estrecho y a la vez

inmenso, superpoblado e inmundo…Te trae un papel que tú en tu angustia piensas es

una esperanza; esta hojita sellada dice tu nombre, es alguien que se hace pasar por tu

amigo, el “abogado”, tú te acercas, lo ves enternado, con su mejor perfume y corbata,

recién afeitado, con un lapicero de esos que no ves hace años y solo recuerdas

haberlo visto en el escritorio de tu papá mientras eras niño y jugabas

despreocupadamente….

Es un momento en el que te sientes súper cochino a pesar que pudiste bañarte con

agua helada en la madrugada, pero cuando ves a tu abogado recuerdas partes del

mundo exterior que ya casi habías olvidado. Él ensaya su mejor labia, te dice que tu

caso no es complicado, que no te preocupes, que él estará a tu lado el día de la

audiencia, que te acompañara y te defenderá, que será tu ángel guardián, que no

debes estar nervioso, que pronto saldrás…

De la misma forma le habló a tu madre que en lágrimas le rogó que sacara a su único

hijo; con esa misma mirada firme le dijo a tu esposa que no llorara más, que no se

angustiara pues tú estarías a más tardar a fin de mes con ella y tus hijos.

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Tú tratas de exponerle tus dudas, tus preguntas, sacas un papel mil veces doblado y

borroneado con tus consultas e interrogantes, con el número de tu expediente. Se lo

muestras al abogado, él te dice que pasó dos días leyendo tu sumario, que ha tenido

que “conversar” al secretario de juzgado para así sacarle copia a las miles de hojas de

tu caso. Dice que ya tiene una estrategia, que no te preocupes, que todo está listo.

Dice que conoce a tantas personas, que el señor de la alfombra roja ya accedió a tu

razón, tu estás casi convencido, ya casi esbozas una sonrisa, sientes que ya estas a

punto de volver a vivir…

El abogado te dice que necesitará este billete para ir a tu juzgado, este otro para

movilizarse, este otro para volver a ver el expediente, más billetes para conversar en

fiscalía, y claro, cómo no, para invitar a almorzar al secretario, sin olvidar obviamente

sus honorarios. Tú accedes a llamar y decirle a tu esposa, que con un nudo en la

garganta accederá a no visitarte durante casi un mes para ahorrar y vender todo lo

que le queda para así poder juntar lo que el abogado pide, tu accederás a incluso

olvidar las llamadas que tanto necesitas hacer a tu familia…

Todo con tal de soñar con una ilusión de libertad…

Muchos te dicen que ya está todo “arreglado”, te mencionan miles, te pintan la calle, te

dicen que ya tu esposa te espera, que te olvides de los problemas puesto que ya todo

está solucionado y tienes solamente que asegurarle el dinero del arreglo y su

correspondiente tajada al tiburón disfrazado de salvavidas…

Cuando sales de ese recinto, miras a los muertos vivientes en la misma rutina de

siempre, drogándose, golpeándose por un pedazo de crack o un pedazo de comida, y

suspiras, casi sientes alivio al pensar que ya sólo te faltan horas para abandonar este

infierno perdido olvidado del Cielo.

Y es que después de tantos meses, años, parece imposible volver a resucitar, ser una

persona más en este mundo y dejar de ser el despellejado ser sin alma en el que te

han convertido, al sumirte en terrible lugar sin derecho a reclamo.

Piensas que ya todo esto acabará, que ya era tiempo que tenía que llegar el día. Y

que pronto podrás correr a abrazar a tu familia.

Cuando regresas a tu pabellón vas por el patio, te dedicas a comunicarte con tus seres

queridos diciéndoles que no hace falta derramar más lágrimas, les prometes a tus

bebés que estarás con ellos ya jugando este fin de semana en el parque, incluso

haces promesas que todo cambiará desde ese momento; hasta tu alma sientes que da

brincos sintiendo que ya dejó los errores en el pasado y que limpia al fin purgada,

ahora si… podrá comenzar una nueva vida, te juras a ti mismo y a tu familia que ya no

cometerás errores.

Estos abogados corruptos, jamás han tenido alma, cual tradición de Ricardo Palma

vendieron la suya a un demonio ruín y cualquiera. Se necesita ser una hiena para

olvidar que somos seres humanos que también tenemos hijos y familia que nos

espera.

Cuando suponemos que está ya todo listo, que ya nos iremos, comenzamos a pensar

en los que se quedan, en esos compañeros de penas de sufrimiento, de lágrimas de

desgracia e infortunio; empezamos a regalar nuestra poca ropa , nuestros alimentos

más preciados que nos trajeron en la última visita, les regalamos el espejo quebrado

para que se puedan afeitar, el peine casi sin dientes, la frazada delgada, el colchón

que tanto nos costó conseguir después de años de estancia aquí, la almohada que

con tanto cariño nos regaló nuestro hijo.

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Les regalamos nuestro último medio de comunicación, encargamos nuestros

recuerdos, y las cartas que recibimos, las fotos las guardamos lo más seguras posible.

En la mañana ya el abogado recibió el dinero completo que nuestras familias les

dieron, les mostró un documento donde decía que nos íbamos a la calle, que ya no

sufriéramos más pues era cuestión de horas.

Esa misma noche nos despedimos con una mezcla agridulce de felicidad y tristeza,

vemos a nuestros compañeros que dejamos como en aquellas películas de guerra,

donde hemos estado corriendo en una inhóspita selva en el séptimo circulo del

infierno, lado a lado, nos persiguen los que nos quieren muertos sin explicación, nos

matarán si nos alcanzan; hemos oído los gritos de nuestros compañeros al caer en el

camino de este infierno…Y hoy, que llega nuestra libertad, lo vemos como si fuéramos

los únicos, que si subiéramos a un helicóptero y dejáramos a nuestros compañeros

alzando sus brazos tras nosotros, nos alejaríamos llorando al ver como se quedan

atrás.

Esperamos, miramos con ansiedad hacia la alcaldía, esperando que nuestra hoja ya

haya llegado, seguramente está demorando. Nuestra familia ya nos avisó que nos

estará esperando afuera toda la noche si es necesario…

Pasan las horas, tus amigos te acompañan; caminas ida y vuelta en el patio, los

minutos de ese día siempre se hacen largos y más largos, no imaginas qué es lo que

sucede, las palabras de tus compañeros te dicen que tal vez hayan demorado y ya

mañana será, tu familia congelada y dolorida llama al abogado para preguntarle, pero

la penosa voz de la grabadora será lo único que podrán oír. Tú también llamas y mil

veces llamas incrédulamente al oír esa voz de la grabadora, el día entero diciendo que

dejes tus mensajes.

Entonces, como si despertaran todos de un sueño, preguntamos en el juzgado de la

sala qué sucedió con nuestro papel de libertad, y llega la terrible noticia que te hiela

hasta lo más hondo…, jamás han tramitado ninguna libertad tuya, es más… jamás

siquiera preguntaron por ti ni se movió ningún papel tuyo….

Muchos subimos a Sala, al Juzgado a ver esas alfombras rojas, con una tranquilidad

en el corazón, pues el abogado nos dijo que ya todo estaba arreglado, nos mostraron

papeles fraudulentos diciendo que eran nuestra resolución de libertad, al final, el

baldazo de agua fría con la sentencia que te entierra para siempre en este nicho de

penas y sangre.

¿Cómo es posible que existan personas que juegan con algo tan delicado como la

libertad? Es como si después de un accidente de bus les dijeran a las familias que no

se preocupen, que no hubo muertos, cuando bien saben que no sobrevivió nadie.

¿Cómo es posible que puedan decirles que pronto serán libres? ¿Cómo se le puede

mentir a alguien que está sumido en la desesperación, en la frustración y angustia?,

¿cómo se le puede mirar a los ojos a nuestras madres que viejecitas hacen el último y

mejor de los sacrificios en toda su vida para liberarnos y mentirles tan descaradamente

para arrebatarles el último soplo de vida? ¿Qué tipos de personas son estos abogados

que visitan nuestras casas, miran las miradas inocentes y llorosas de nuestros bebés y

les dicen que ya pronto papá va a estar con ellos en casa? ¿Qué es lo que se creen al

mentirles? ¿Al decirle a mi esposa que ya esta noche estaré yo abrazándola otra vez?

Lo que hacen ellos no se le hace a nadie..., vienen y nos ven, saben que estamos

hechos guiñapos y sin embargo aún así quieren chupar nuestra sangre y exprimir

nuestros últimos pellejos.

Al día siguiente muchos que nos odiaban se burlan de que hayamos sido vilmente

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estafados, y nosotros, arrastrando los pies por el patio incrédulamente y atontados por

el golpe buscamos una explicación.

Sólo nos queda acostumbrarnos a seguir desmoronándonos de a pocos, a seguir

dejando gotear nuestra sangre en cada paso que damos... Nuestras ilusiones y

desilusiones de libertad.

PARA TODOS LOS COMPAÑEROS PRESOS EN EL MUNDO

Escribe lo que sufres

compañero, escribe lo que

te ocurre, escribe lo que

sientes, descifra tu dolor,

no calles compañero que

mi dolor es tu dolor, que la

paila que comemos es la

misma, que aquel maltrato

es el mismo para todos,

que sabemos lo que es

prisión. Pide, reclama,

hasta que alguien nos

escuche, no pelees con la

fuerza y la violencia, sabes

que es perder, no agotes la

esperanza de nuestra libertad.

MUERTE EN EL PENAL

La verdad que nunca antes me había afectado ver la muerte tan de cerca. Siempre

que en mi familia fallecía alguien, o por motivos de la labor que hacía en la calle tenia

que ver a alguien morir, nunca me embargó este tipo de dolor, pero ver cómo mis

compañeros de prisión van muriendo lentamente, poco a poco, es algo que hasta el

momento me tiene muy marcado, y que sé que estará en mi memoria y en mi corazón

por el resto de mi vida. El ver morir a mis compañeros es tan duro.

Día a día, he ido a visitar a alguno de mis compañeros de prisión a la clínica, a otros

los he visto cómo se iban consumiendo en el interior de sus celdas o en las cuadras.

Cada vez que le preguntaba a alguien de la clínica por qué no se hizo nada por

salvarlos, solamente se quedaban callados.

Un día alguien me dijo, “lo peor que puedes hacer es preguntar”. Acá a nadie le

agrada que se esté preguntando acerca de la muerte de los internos, sobre todo si

mueren en la clínica. La verdad es que nadie hacía nada simplemente porque no

tenían dinero, para ustedes les parecerá extraño, pero ¿acaso en las prisiones se

debe pagar por la salud? La verdad que acá es donde más se paga, no podían pagar

y por eso no los trasladaban a un hospital, ya que esos privilegios de salud en los

penales está solamente dado para los grandes señores, pero para los pobres presos

comunes es peor que estar en la calle y ser pobre.

Acá te tratan como a un perro, como si fueras la peor escoria, no les importa si vives o

mueres, solamente les importa saber cuanto dinero te van a sacar. Ellos lo que

quieren es el maldito dinero, tú puedes estar con el corazón en la mano a punto de

fenecer, pero a ellos no les importa nada, solamente les importa tu dinero, y aún

cuando mueres, cuando tu familia viene a recoger tu cadáver, les inventan que debías

por las medicinas cantidades exorbitantes, y si no pagan la deuda ellos, no podrán

retirar el cuerpo.

15

Los familiares, ignorantes, pagan simplemente por poder sacar supuestamente el

cuerpo del difunto, pero no saben que les están estafando, y los que quedamos vivos

no podemos decir nada, si no queremos ser los próximos muertos cuando nos toque

llegar a la clínica.

La verdad que estar preso

de por si ya es difícil, pero

estar enfermo en prisión,

sin dinero, es el sufrir una

pena de muerte. Por más

que en el Perú, esté

desterrada esta condena,

a excepción de traición a

la patria, el estar enfermo

en prisión, es haber

firmado tu sentencia de

muerte y estar esperando

el día en el cual te saquen

en tu terno de madera, o

en el peor de los casos en

tu bolsa de plástico.

Y LO RECORDÉ

ENSEÑANDO

En este libro trataré de dar

a conocer lo que de la

manera mas dura he

podido aprender en la

vida. Nunca me imaginé

que lo que estoy pasando

me haría volver a tener los

ideales y esperanzas que

hace muchos años perdí;

me he dado cuenta que el

dinero y el poder no lo es

todo, agradezco a

aquellos que a pesar de

mis errores me siguen llamando amigos, a mis familiares y todos los que como yo

pasan sus vidas día a día en prisión.

Cuando la vi sentada en la mesa del patio recordé por qué es que no quería recibir

visitas en el penal. Yo me encontraba leyendo absorto, perdido y de un momento a

otro levanté la mirada y la vi, sentada al otro lado del patio con los ojos llenos de

lágrimas, sentada sola, con un rostro perdido y abatido. No se necesitaba ni siquiera

acercarse para oler su temor, sus ojos lo decían todo, eran tan expresivos; por un

momento me olvidé de ella y me concentré en mi lectura, la verdad que a la primera

vista, solamente me causó un poco de pena verla llorando, sola, esperando a que

apareciera aquél al que había venido a visitar.

Durante casi media hora no me acordé de ella, pero cuando me paré para ir por un

cigarrillo, ahí la vi, nuevamente, seguía sola, seguía esperando; esta vez sus lágrimas

ya se habían secado, en su rostro se observaba el miedo; la verdad que comprendía

bien el sentimiento que embargaba al que venía a visitar, me imagino que él no quería

ver a nadie, que él sentía que no es lo suficientemente bueno para que nadie lo quiera

o lo venga a visitar. Cuando uno se encuentra privado de su libertad, los peores

16

sentimientos se arraigan en el interior, el dolor, la desesperación, la frustración, y no

quieres ver a nadie, pero al verla a ella cómo esperaba, cómo lloraba, me hizo acordar

por qué no quiero que nadie me venga a visitar, es que no quiero que nadie llore por

mí.

Ya estoy cansado de

ver sufrir a las

personas por mi culpa,

mi madre, mis abuelos,

mi familia, las mujeres

que quise y amé en la

vida, aún a pesar que

ahora ella, la que me

ama como yo la amo,

quiere seguir al lado

mío y yo al lado de

ella, no quiero que

sufra, no quiero que

llore por mí. He

cometido muchos

errores en la vida, he

hecho mucho daño a las personas, merezco estar donde estoy, pero sufriendo yo,

sólamente yo, que los que están cerca de mí no sufran, ya que nadie tiene que sufrir

por mí, únicamente yo.

Es ese sufrimiento, ese dolor, lo que me hace decir no quiero que me vengan a visitar,

por mas que me sienta solo, pero mientras estén en mi corazón y yo en el corazón de

las personas que me quieren no necesito que me vengan a ver, sólamente que se

acuerden de mí en sus oraciones.

Tal vez sea un actuar egoísta, ya que sé que aquellos que están afuera desean verme,

para saber como estoy, como me encuentro de salud, pero la verdad que cada día me

siento peor, cada día es un día que veo más cerca la muerte a mi, y cada día es un día

que la fe y la esperanza van muriendo, pero también sé que cada día es un día más

de vida, un día menos de prisión.

BULLING EN LA PRISION

El bulling se da en todas las etapas de la vida, y lo mas duro que he podido vivir hasta

el momento es el bulling dentro de la prisión, y digo que es lo mas duro debido a que,

a pesar que te sientas deprimido, débil y sin posibilidades de defenderte, tienes que

sacar fuerzas de flaqueza y por más que termines mal parado, mal herido o tal vez

muerto, te tienes que hacer respetar dentro de la prisión.

Desde que caí preso pude ver como el bulling no se aplicaba solamente de un preso a

otro, sino que he podido comprobar cómo el bulling se aplica por parte de las

autoridades, ya sea el personal del INPE o los efectivos de la PNP en contra de los

internos. Lo primero que pude observar es el maltrato por parte de los efectivos

policías a los internos que no tienen recursos económicos, los encierran en pequeñas

celdas dentro de las comisarías donde no tienen ni donde dormir, algunos en el piso,

otros donde pueden y ahí empieza el abuso por parte de los reincidentes con aquellos

parroquianos que no saben ni donde están parados, quitándoles todo lo que puedan

antes que los policías se lo quiten.

17

Cuando pasé a la fiscalía, vi lo mismo, sobre todo cómo los policías martirizaban a

aquellos que trataban de comunicarse, no importa a gritos con sus familiares que

están en la calle, mientras ellos se encuentran encerrados en el sótano de la fiscalía, y

vienen los policías a callarlos amenazándolos con golpearlos como si ellos no tuvieran

madres, hermanas, esposas, hijos, hijas que estarían gritando a voz en cuello si

estuvieran en la misma situación.

Cuando somos trasladados a la carceleta de palacio, ahí los efectivos del INPE son

peores, te cobran hasta por respirar, te tiran en el piso para que pernoctes y si quieres

un colchón te costara mas de diez soles, tal vez hasta veinte. El uso del teléfono

público que está ubicado ahí, es casi imposible, tienes que rogarles para que te dejen

hacer una llamada, o mejor dicho tienes que "pagarles", luego en el momento de la

clasificación al penal que te va a corresponder a ellos no les importa, te enviarán al

peor lugar si no tienes el dinero para arreglarlo.

Cuando llegas al penal, te reciben de la peor manera posible, te torturan, te golpean, y

peor si eres un violador, recuerden que en este tema no estoy viendo el delito, por mas

que a pesar de estar en prisión mi opinión personal fue, sigue y seguirá siendo en

contra de los violadores; en este tema estoy tratando acerca del bulling que sufren los

internos.

Cuando uno llega al penal lo primero que pasa es que te ponen frente al presidio y los

efectivos policías te denigran; a ellos no les interesa si estás en calidad de prisión

preventiva, sentenciado o cualquier otra, a ellos solo les interesa denigrarte, torturarte.

He visto casos en los cuales los efectivos del INPE o de la PNP les quitan su ropa a

los internos y se las cambian por harapos. Cuando termina todo esto te llevan a la lata,

donde todos los recién llegados, ahí es la ley del más fuerte, pero no el más fuerte

físicamente, el más fuerte dentro del hampa, dentro de su batería como acá se les

llama. Se dan las posiciones iniciales que tomarán las personas dentro de la prisión, y

ahí uno tiene que aprender a que la vida cada vez será mas dura, a los violadores o

como acá los llaman ñatos, los golpean casi a morir; los bandidos se agrupan en torno

de un jefe de un cabecilla, los narcotraficantes o nachos como se les llama y los que

tienen dinero no tienen que esperar en la lata inmediatamente, serán llevados a

pabellones con lujos o charlys y no sufren de los castigos, vejámenes o maltratos que

se sufren en la lata.

Yo la verdad que no lo sufrí, pero si lo vi; cómo se recibe la comida en la mano, bolsas

llenas de excremento, comen con las manos sucias con las cuales se limpiaron

después de hacer sus necesidades, no existe agua ni espacio, es el infierno en vida,

no se les da nada más que lo necesario para sobrevivir durante esos días en

condiciones infrahumanas.

Cuando estás en los pabellones, los policías hacen contigo lo que les da la gana en el

caso de Lurigancho, y en el caso de los demás penales son los miembros del INPE los

que te hacen la vida insoportable, quitándote muchas veces las cosas; si les gustan

tus zapatillas te las quitan, si por ahí tienes algunas cosas te las quitan a su antojo.

No sólamente existe el abuso por parte de la PNP o el INPE, el abuso entre los

internos también existe, delegados abusivos que explotan a otros internos,

destruyéndolos física, emocional y económicamente.

Los tiempos están cambiando no sé si para bien o para mal, ojala que todo termine

pronto.

Algún día escuché EL DESARROLLO DE UN PAIS SE VE EN EL TRATO QUE DA A

18

SUS PRESOS, en el Perú en lugar de estar mejorando, ¿tal vez estaremos

empeorando?

UN AÑO MÁS, UN AÑO MENOS

Algunas veces recuerdo cómo mi padre me decía que la etapa más feliz era cuando

uno es niño. Tantas veces pensé que estaba equivocado, pero ahora siento y pienso

que tenía toda la razón. Cuando veo a los niños que visitan a sus padres en este lugar

tan terrible puedo aún ver esas miradas llenas de ilusión, de alegría, de sueños, de

esperanzas, puedo ver esa luz en ojos límpidos, su alegría reflejada en saltos, sus

emociones traducidas en gritos mezclados con risa.

No puedo menos que contrastarlos con nuestras miradas, con nuestras palabras y

nuestras voces, me miro al espejo y soy sólo sombra de lo que antes era, soy sólo un

fantasma de la tranquilidad que antes tenía, y la luz en mi mirada ya se apagó hace

mucho. Ya no he vuelto a tener una alegría y gruesas ojeras se dibujan en torno a mis

ojos, tengo todavía la suerte de dormir sobre una colchoneta delgada, acceder a las

comidas una vez al día, resguardarme de la intemperie del sol, del frío y la lluvia, más

hay todavía miles de infelices aquí, que padecen día a día el sol en sus rostros, el frío

les quema la piel y les abre surcos de preocupación la pensadora. Corroe sus almas la

ausencia de la visita, y para siempre los destruye en vida el olvido y el veneno del

escorpión blanco.

Por eso los años tan duros en prisión los han consumido, y personas que parecen de

sesenta años apenas tienen treinta y cinco. Años, muchos de los cuales se cumplieron

esperando una sentencia, mientras sus documentos descansaban el plácido sueño

burocrático en los juzgados de la injusticia, ciega, sorda, y muda.

Mientras esperamos que nos llamen a juicio, que nos encadenen como animales

peligrosos, como vulgares títeres circenses para llevarnos ante los pulcros y vanidosos

jueces que se han creído el papel de Dios y a través de unas rejas nos miran con

desdeño, osan gritarnos en nuestras caras, quieren que, atemorizados, les digamos lo

que ellos quieren escuchar.

Tenemos que crear una mentira para que ellos se convenzan de la verdad que quieren

oír, puesto que nuestra verdad, nuestra sinceridad, no la creen y seguirán teniéndonos

aquí, torturándonos sin sentencia hasta que escuchen la teoría que ellos elaboraron y

en su megalomanía quieren escuchar para sentirse endiosados porque piensan que

son los únicos que poseen la verdad, su injusta verdad.

Utilizaran un criterio de conciencia en el cual sin prueba alguna, sólo por presumir la

culpabilidad y sin prestar atención a los hechos, ni a las versiones, impondrán la

sentencia mas alta que puedan encontrar para así destrozar y asesinar en vida a un

ser humano que la vida pudo poner como juez y a ese juez como prisionero de la

injusta sociedad.

Seguimos esperando día tras día, mes tras mes, la ansiada libertad, un sueño muchas

veces, la mayoría una quimera, puesto que por cada diez personas que ingresan al

infierno, apenas sale una sola y psicológicamente con un trauma irreversible el resto

de su vida

Sentimos después de tanto tiempo que nuestros días ya acabaron hace mucho

tiempo, que jamás nos conocimos, que jamás estuvimos aquí, somos apenas un

recuerdo ya casi olvidado. Nuestras familias nos dan ya por muertos y para mitigar su

dolor ya no hablan de nosotros, sentimos que estamos muertos en el corazón y que

19

nuestras vidas no le interesan a nadie, ni a nosotros mismos. Si hubieran

oportunidades de vivir para volver a pasar por esto…, desearíamos seguir muertos ya

que muchos aquí han escogido diversas formas de suicidarse, sienten que están entre

Dios y el diablo, pues ya ninguno los quiere, no tienen lugar ni en este mundo ni en el

otro, muchos somos rechazados, desde que nacimos, presionados por la familia

misma, por la sociedad, tantos buscaron en la droga la única oportunidad para olvidar.

En estos momentos mientras intentamos plasmar nuestros sentimientos a través de

este blog es casi el final del año. Recuerdo y les comenté tanto a mis compañeros de

desgracia, que cuando llegué pensaba que sería muy mala la vida si me hacia pasar

una Navidad y un año nuevo aquí, pero si pasó, y cuando sucedió me dije a mi mismo

que jamás me robarían otra Navidad y otro año nuevo, que seria 100% imposible que

pasara otras fiestas así aquí. Y ahora, después de tanto tiempo, volvemos a ver como

se elevan luces en el cielo, como la televisión muestra lo mejor y lo peor que pasó en

el año que se va. Nosotros sólo podemos volver penosamente la mirada hacia atrás,

contemplar la imposibilidad de ver un año entero, 365 días en este infierno y decirse a

sí mismo cómo es posible que haya sobrevivido. Muchos no podrán decir lo mismo,

ahora están más muertos que vivos, muchos ya no existen y jamás podrán percibir el

aire de libertad pues sus huesos y lagrimas, su sangre y palabras aún retumban dentro

de las paredes del penal de Lurigancho.

Ya faltan pocas horas. Son muchos alrededor de una mesa con un trago canero que

con el tiempo los ciega, ese veneno hecho desperdicio de fruta podridas con el que

intentan recordar el champagne que adornaba sus mesas con sus familias. Recuerdan

aún el olor del mantel limpio en sus comedores, a su esposa atenta con la comida y

vestida con las mejores ropas, sonriendo al saber que bailará en tus brazos recibiendo

un nuevo año; pero hace unas horas se tuvo que ir, terminó la visita, marchó

enjugando una lágrima, reprimiendo un sollozo al saber que te deja enterrado en vida,

que no podrá danzar contigo viejos recuerdos, que no estará a tu lado para recibir las

doce.

Aún puedo recordar a mi esposa feliz contando los deseos y las uvas, bañándome en

champagne, sus risas se mezclaban con la alegría de mis hijos y el estruendo de los

pirotécnicos, pero ahora son todos recuerdos vagos y el “te acuerdas” es la frase que

más se repite en una mesa llena de compañeros, de vasos descartables, sucios y

vencidos, llenos de alcohol de botiquín con un licuado de fruta vieja. Ahora no oigo las

risas de mi amor, no oigo las voces de mis hijos, lo que resuena en mi cabeza es

centella, centeno, chacalón, música que se asemeja a los llantos tropicales que solo

me inspiran a beber mucho más, a querer calmar las lágrimas que brotan de mi

corazón con ese aguardiente, y pienso mirando al cielo cuántas navidades y años

nuevos tendremos más que recibir en el lugar más olvidado de la humanidad, donde

no llega la piedad del ser humano, donde la injusticia reina en su estado mas amplio.

Apenas si mencionamos el año nuevo, no sabes si podrás sobrevivir esta vez, si este

año te traerá felicidad, la tan ansiada noticia de la libertad o si moriremos día a día

pudriéndonos en vida mientras que la eterna rutina, el maldito dejavú nos enloquece

poco a poco.

Pensamos y vagamos tropezando unos con otros en el patio, cada uno con su locura,

cada uno con su manía, con su droga, con su teléfono, con su vaso con alcohol, con

su mirada perdida, su rostro absorto recordando; unos llorando, orando otros, los

menos, sintiéndonos en este día un poco más desgraciados.

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Anhelamos en esta noche...Sentir un soplo, un signo, un presentimiento, una señal

que nos diga que nuestro más deseado sueño, el milagro máximo que jamás pueda

existir…NUESTRA LIBERTAD, al fin llegará….un año más, un año menos.

UNA LÁGRIMA EN MI CORAZON

Hoy, día de visita, fin de mes, los niños llegan a ver a sus padres en el patio. En el

lugar miraba a la distancia la alegría de mis compañeros que jugaban con sus hijos,

como otros niños se divertían en los juegos pedían dulces a sus padres, se revolvían

en sus asientos, saltaban de un lugar a otro ignorando que pisaban un despiadado y

cruel suelo; donde

normalmente está

cubierto por un lodo

mezcla de sudor,

pesadilla y harapos de

personas que

duermen ahí debido al

hacinamiento, al

sufrimiento donde nos

han arrojado, donde

los sueños son

ilusiones

entrecortadas, hoy

este suelo de este

patio está disfrazado

de limpio por una

mezcla de agua sucia

y lejía.

Por todas partes veo correr a esos niños que disfrutan unos minutos de alegría con

ese ser que les ha sido negado por esta injusticia que cruelmente convierte a nuestros

hijos en huérfanos de un día para otro, que nos priva de años que jamás volverán, de

años que nunca tendremos otra vez.

Mientras miraba y mis pensamientos se entrecruzaban, uno solo de todos los niños me

llamó la atención, porque miraba y miraba a todos los lugares como si buscara el aire,

con ansiedad como quien espera un regalo. Me llamó la atención porque su madre se

puso de pie y también buscaba a alguien, y aunque es prohibido acercarse a las

visitas en este lugar, sentí que debía aproximarme y es que el niño me conmovió, tenia

casi la misma edad de uno de mis hijos, así que me acerqué donde estaba la señora

muy gentilmente, y le dije: Señora ¿qué es lo que pasa? ¿Está bien? ¿Está usted

buscando algo? Y el niño pegó un salto y con alegría en los ojos me dijo: ¿Señor,

usted es mi papá? No hijito yo no soy tu papá, pero tengo un hijo casi de tu edad que

lo quiero mucho, le respondí.

El niño me miro con mucha ternura y musitó “quiero ver a mí papa” con los ojos

llorosos, y agregó: estoy buscando a mi papá, y no sé como es él; en su inocencia me

preguntó: ¿usted lo conoce tal vez?

Le dije a la señora, “déjeme ayudarla que yo voy a la alcaldía a preguntar, déme usted

su nombre completo”.

Me dirigí hacia la alcaidía, esa mezcla de pabellón y oficinas, donde se encuentran los

registros de los que aún no descansamos en paz pero parecemos muertos, donde en

una pizarra se registra la cantidad de personas que languidecemos lentamente en este

21

valle de lagrimas, donde se cuentan por miles nuestras presencias mientras que

apenas por míseras unidades los que obtienen una oportunidad de volver a vivir libres.

Ese edificio llamado la alcaidía donde tienen sus oficinas las supremas autoridades

corruptas, donde también duermen algunos suboficiales que se quedan de turno en

turno, apartados de todos nosotros pero a la vez casi viviendo también en

hacinamiento, es irónico…Muy cerca a ellos está la llamada celda de castigo, una

habitación tenebrosa llamada la lata donde llegan las personas que recién son

destinadas a ser clasificadas a un pabellón.

Cuando llegué, me acerqué a la mal llamada “oficina”, una habitación despintada con

los restos de escritorios de lugares gubernamentales que terminaron sus días en una

prisión olvidada, adornada con la mas antigua de las impresoras, con un símil de

computadora donde están los registros de nosotros, los que somos apenas una

estadística para el poder judicial corrupto y perezoso.

Un oficial aburrido y distraído, sin ganas, me contestó sobre el nombre de la persona

que me habían dado esta señora y su hijo. “Sí, él existe, y está en el pabellón

diecisiete”. No me gustó lo que oí, pues este pabellón es un pabellón de tuberculosis y

enfermedades terminales. Donde son casi apiñadas y marginadas las personas que

están enfermas, que caen víctimas del virus de la TBC, que con enfermedades

infectocontagiosas se encuentran en un lugar que está muy cerca, a tan solo un paso,

de ser la antesala del infierno, donde se encuentra la peor de las muertes. Enfermo,

preso, y el dolor OLVIDADO.

No le dije nada a la señora, sólo quería llevarla donde estaba su familiar, sabia que por

más enfermo que estuviera sería una felicidad para ambos, que el enfermo sentiría

alivio por esos minutos junto a su familia, que ellos sentirían que podían aliviarlo con

su cariño, con su visita.

Le dije a la señora: “espere un momento que iré a buscarlo”.

Fui al pabellón diecisiete de TBC, lo encontré después de mucho buscarlo y le

pregunte al médico de turno, “Doctor estoy buscando a un amigo, Ismael Cruz García.”

Y me preguntó: ¿Quien es usted?, “Soy un amigo, un compañero, repliqué” y me dijo

después de consultar en un cochino libro: Él ha sido evacuado hace dos días. Su

respuesta fue seca, dura, cortante.

Ya casi con el alma en un hilo me atreví a preguntar: ¿cuando lo traerán? Y entonces

el disparo, el balde de agua helada, la respuesta que tanto me temía, me la dijo sin

titubear y a la vez sin interés: No lo traerán nunca, porque hoy en la mañana falleció

de tuberculosis generalizada.

Yo sentí que un nudo en la garganta no me dejaba ni respirar, se me entremezclaron

pensamientos de tantos que se habían ido así o peor, me había imaginado como lo

sabrían los familiares de ellos allá en casa, que pensarían, que sentirían.

Me retiraba en ese momento y el medico me llamó: ¿Es tu amigo? Si, contesté con un

de hilo de voz, “entonces toma esto antes que lo boten, que es un par de fotos viejas

que él siempre las guardaba”. Las recibí, y mirándolas desteñidas, dobladas, me pude

dar cuenta que eran él, su señora y su hijito recién nacido. Pero ahora…su familia

esperaba las noticias y yo tenia que dárselas…. Lo primero que pensé fue en el

niño…¿que le digo?

Me acerqué a la señora y le pregunté: ¿Señora por qué ha venido usted después de

tanto tiempo? Mi pregunta contenía dolor y a la vez reproche, pues si tan sólo lo

22

hubieran acompañado en sus últimos días, hubiera sido menos doloroso…para ambas

partes…Y ella me dijo:” He traído a mi hijo porque está creciendo y quiero que

conozca a su padre y porque él me lo reclama todos los días y a cada momento.

Pensé que era como si su hijo hubiera presentido sus últimos suspiros y llegó a

despedirse y a recoger sus recuerdos finales.

Y le volví a decir, pero señora, ¿después de tanto tiempo? Ella me contestó, ¿qué

puedo hacer señor?, él no me dejo nada ni a mí ni a mi hijo recién nacido.

El niño insistente me preguntó. Señor, ¿y mi papá, a que hora viene?

No sabía qué decirle, me quedé paralizado, solo le dije… tu papá se fue en

libertad…¿Cuándo?, me preguntaron ambos ansiosos.

“Ayer”, les respondí, y pedí perdón al cielo por la mentira, pero no me atrevía ni me

atreveré jamás a decirles algo así... “Gracias señor”, me contestaron,…El niño se fue

despidiéndose con la mano estirada y con una lágrima que la tengo hasta hoy en mi

corazón.

VIBRACIONES EXTRAÑAS

Cuántas veces han pasado por este lugar que está cercado por montañas rocosas,

con casas en su contorno que vagamente ceden su luz débil y triste. Lo vemos cada

vez que subimos a los techos, distinguimos las pistas asfaltadas, las luces bicolores

que en algo me hace recordar la calles, las que sólo me quedan recordar. Cuántas

veces han oído el nombre “Lurigancho” donde el suspiro se hace espeso y el aliento

se lo lleva la nube gris que viene como si escuchara los lamentos de los hombres sin

ley, sin pensar que para miles de personas oír esa palabra los estremece y retuerce

sus recuerdos en lo mas profundo.

Cuántas veces pasearon tal vez una fugaz mirada a las colas de personas pugnando

por entrar en ese lugar cercado por muros vistosos por fuera.

Nadie imagina el horror y espanto que esos muros encierran, nadie sabe ni sabrá

jamás, cuantas súplicas desesperadas se oyen dentro de este recinto.

Pero hay personas privilegiadas con un don, que son capaces de percibir el aura, las

vibraciones, el sentir, al acercarse a un lugar, a unas personas. Me pregunto qué

sentirían si se acercan al Penal de Lurigancho. Estoy seguro que darían un respingo,

que no osarían acercarse porque si tienen ese don verán desde lejos, los más tristes

colores sepia y el más oscuro de los colores oscuros en el aura de este lugar

condenado al dolor humano,

Las montañas alrededor de este lugar, tienen un color tan extraño…He visto tantos

colores en esos lejanos y siempre añorados viajes por este país, en las montañas, en

las colinas, pero jamás he visto ese color tan pestilente, mugriento, desgarrador que

tienen las montañas que rodean este lugar. Se lo comentaba a muchas personas “¿no

notas ese color extraño en los cerros aledaños?”, hasta que por ahí uno me dijo que

tal vez esa extraña tonalidad en la tierra de perdición, en esas montañas, reflejaban

las malas vibraciones de tantos gritos, de tantos lamentos, de tantas muertes y

súplicas por la injusticia que se ensañó con nosotros, por la justicia que jamás llegó, ni

su libertad.

Qué puedes decir de un lugar que de tan sólo caminar por ahí te deprime, que te quita

las fuerzas, el aliento y la respiración que no hace más que apretar tu corazón,

haciendo que casi no puedas respirar….

Cómo puedes hacer frente a un lugar que cuando despiertas por las mañanas

desearías que jamás haya existido. Donde te parece imposible que seres humanos

23

como tú, como yo…estén agonizando mientras ven sus años pasar, pudriéndose a

cada segundo, perdiendo para siempre sus almas…

Cómo puedes siquiera pensar en un lugar donde murieron tantos, cuyos restos jamás

fueron encontrados, aquellos que intentando conseguir la libertad a la mala, quisieron

saltar un alto muro, sobrepasar una alambrada y mientras su corazón latía a diez mil

por hora, y pasaban las imágenes por sus mentes de sus familias abrazándolos, de

sus hijos corriendo a su encuentro, mientras pensaban que otra vez tenían otra

oportunidad, una bala del francotirador asesino les robó la ilusión, les cercenó los

pocos segundos de resurrección a la vida.

¿Puedes respirar siquiera? Donde a miles ya les falta el aire porque en un lugar donde

debían haber cuatro mil hay diez mil compañeros, y esos estrechos pasadizos, esas

escaleras oscuras con rejas a cada lado. Salgo de mi celda cansado ya de contar los

pasos, sesenta a la izquierda, noventa a la derecha, esperando cada vez que vienen

las raquetas de los policías abusivos y corruptos y salimos todos al patio, todos al piso,

nos revisan de pies a cabeza, entran a nuestras celdas y hacen lo que quieren y se

llevan lo que quieren.

Esos momentos son cuando la autoridad máxima está de buen humor y nos da la luz,

si no nos la apaga y nos cobra por volverla a poner.

Quién puede imaginar que existe un lugar donde la tierra mojada mezcla de basura y

lágrimas, de sudor y desgracia, no sólo se pega a tus zapatos, sino también se pega a

tu piel a tus ojos, a tu corazón.

Siento a veces que no estamos más en la Tierra, que es un mundo paralelo, un lugar

desconocido para todos, sólo conocido para nosotros, los que nos quemamos de a

poquitos pudriéndonos en vida, derritiéndonos en el infierno del olvido y la injusticia,

donde se mezclan condenados de por vida y personas que no saben aún cuanto

tiempo se quedarán olvidados por la injusticia y la burocracia.

Muchas veces al caminar por aquí imagino que las celdas son lápidas, que los

pasadizos estrechos nichos, que el patio el lugar donde se hace la ceremonia de

entierro. Siento que en este cementerio de vivos, vagamos sin rumbo, intentando

negar con nuestras palabras, con nuestras llamadas, intentando no aceptar que ya nos

mataron, que nos quitaron no sólo la libertad sino los sueños, las ilusiones, la familia,

las ganas de vivir. A veces siento que sí, que estamos muertos, solo que no nos

hemos dado cuenta que metidos en este cementerio alborotado donde fingimos vivir

cada día, estamos negando lo inevitable, y que intentamos aferrarnos a una luz de

esperanza, a una posible ilusión de libertad.

SOLO A USTEDES, HIJOS MIOS

Solo a ustedes pido perdón hijos míos por no hacer sus caminos. Perdón, esa palabra

tan difícil para mí que sólo el tiempo me hizo reflexionar. Quisiera ahora estar con

cada uno de ustedes y pedirles perdón por no estar a su lado cuando más me

necesitaban, perdón por no jugar con ustedes, perdón por no limpiarte tu carita sucia

de ángel del chocolate que te gustaba, perdón por no darte una navidad conmigo,

perdonen por abandonar sus puestos de sus hogares en sus clausuras por no ayudar

en sus tareas, perdón por mentirles que estaba de viaje mientras estaba preso por mis

errores, perdón por no estar a su lado, perdón por cada lágrima de tu madre cuando le

pedían algo y ella no podía dártelo, perdón solo a ustedes, perdón hijos míos.

DIA 24

24

Día 24, abres los ojos pensando que estas en casa, que vas a percibir el olor del pavo

macerándose en la cocina, tus sueños te habían llevado a escuchar las melodías

navideñas que desde niño acompañaban tu nacimiento, herencia de los abuelos y las

luces del árbol que compraste con tanta ilusión para que tus hijos supieran que la

navidad no sólo estaba en las películas americanas, sino también en casa, hasta ya

has tratado de imaginar qué regalo les compraste a tu esposa, a tu madre, a tus hijos y

dónde los tienes escondidos para que no los vean.

Tus oídos escuchan cómo los narradores de noticias en la TV desean feliz navidad,

dicen como están las calles, el tránsito, las compras, las personas ajetreadas, tu

corazón, tus pensamientos planean llevar a tus hijos y a tu esposa al centro,

comprarles cosas, ropa…, pero luego viene la pesadilla….Abres los ojos y estás en

ese agujero maldito donde duermes ya hace tantos años, y se esfuma el olor a

panteón y pavo macerado porque lo reemplaza la lejía y detergente sucio con la que

están limpiando el pabellón.

La música navideña se trastoca en horribles y estruendosos gritos de compañeros

vociferando, insultándose o llamándose. No hay luces titilantes, sólo una media luz

que te encoge y sientes un vuelco al corazón al saber que no verás a tus hijos esta

nochebuena, que no los verás en navidad, que apenas si podrás llevarte un pedazo de

algo a la boca, no puedes soñar con el pavo que preparaba tu madre.

No habrán regalos, sólo los recuerdos que te llevan a añorar esos tiempos que

parecían tan naturales pero que ahora venderías tu alma de la forma mas barata para

recuperarlos, reniegas de haber dejado pasar esos momentos, de haberte ido a tomar

ese año con tus amigos en lugar de pasarla con la familia.

De haber sido egoísta comprándote lo que querías en lugar de comprarle eso que

quería tanto tu hijo. Quieres morirte a cada segundo cada vez que ese desgraciado en

las noticias dice que será una Feliz Navidad. Dios mío, ¿qué felicidad puedes

encontrar aquí? Vendrán a verte tal vez tus familiares, pero se irán con lágrimas en los

ojos, se irán con tristeza en el corazón y sientes que es tu culpa que tengan que

pasarlo así. El día que se hacía tan corto cuando lo pasabas con tus seres queridos

aquí es tan largo, tan duro, tan infinito, porque el sufrimiento duele en el alma, marca

tu vida, sientes que durante muchos años en el futuro (si es que llegas a salir de aquí

algún día) cerrarás tus ojos y recordarás cómo pasaste tantas navidades en este lugar.

Sí, las calles están congestionadas, sí, hay tantas personas comprando, sí, hay tanto

tránsito…, pero aquí no vemos eso hace tantísimo tiempo, no recordamos el monóxido

de carbono que botan y contaminan, aquí nuestra desgracia nuestra tristeza huele

mucho peor.

La congestión sí la conocemos, sabemos lo que es la aglomeración, ¿te imaginas

pasear por el centro de ida y vuelta en estas fechas?..., ¿pero sin que jamás acabe,

sin conocer el final? Así vivimos aquí constantemente, día a día. Lo siento amor, no

habrán compras ni paseo otra vez, pero gracias por venir, por no haberme olvidado,

por traerme esa comida, por robarle tiempo a tu familia, para pasarlo conmigo, por

hacer esa cola interminable afuera del penal y tener que darles propinas a esos

corruptos para que te dejen pasar la comida que con tanto cariño me preparaste…

Otros no tendremos visita, nadie se acordará de nosotros, haré lo imposible créeme,

lucharé contra todo y contra todos, conseguiré esas monedas que cuesta la llamada

para que así escuches mi voz antes que se congestionen las líneas, antes que se

corte todo, antes que no puedas volver escucharme no se hasta cuando, créeme, será

mi regalo para ti, no me interesa con quién me endeude, no me interesa que mañana

me saquen del pabellón por robar esa fruta que venderé, todo esta en poder llamarte y

decirte cuánto te amo, que me esperes, que no me tires la toalla, que no dejes de

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pensarme, que a pesar que no te puedo regalar nada mi corazón es solo para ti, es

solo tuyo.

Hijita, perdóname que otra vez no haya muñeca, sé que tal vez no hubieras querido

ese juguete porque ya creciste desde el día que me viste humillado por la GESTAPO,

por los nazis malditos que me metieron aquí…, sé que has querido verme pero no te

han traído, sé que has querido salir a pasear, creer en Papá Noel, pensar que te

contaba, te decía que los regalos que aparecían en el árbol eran del viejito panzoncito

que nos visitaba en el trineo, pero hace años ya cuando viste que no había más

regalos, ni siquiera árbol, ni nacimiento, ahí despertaste y dejaste de ser una bebita

para convertirte en una niña, y dejaste de creer en Papá Noel , en la navidad, en los

milagros…perdóname por haberte decepcionado, por haber roto esos sueños que

quise construir para ti, perdóname porque te fallé, lo sé, y jamás tendré oportunidad

para volver a vivir esas navidades de tu niñez porque ellos te las arrebataron, y yo, yo

los ayude…

Hijo, sé fuerte, cuida a mamá, a la abuelita, reza por el abuelo, tú no serás como yo, lo

juro, tú no le causarás ese daño a los que te queremos, tu serás un hombre de bien

que vivirá sus navidades con su familia, te dejé niño enseñándote a manejar una

bicicleta, pero ahora eres ya un hombrecito, ya me reprochas el no estar contigo otra

vez, pero me premias con las mejores notas en tu colegio, me has hecho preguntas

que los mejores no podrían contestarte. Espero algún día Dios me ilumine y te pueda

decir por qué pasan estas cosas, que pueda encontrar la manera de no quebrar tu

corazón al contarte mi realidad, esa realidad que pensé que no descubrirías jamás,

pero ahora la sabes y tu corazón no quiere aceptarla.

Se acaba el día de visita y aquí todos están listos para ¿“celebrar”?. Trato de estar

ocupado, trato de hacer lo que sea que no me haga recordar esta realidad tan cruel,

trato de este día no maldecir a los que un día me metieron en este hoyo de perdición

de tristeza, a quienes un día no les importó sentenciarme a tantos años sin pensar que

me matarían en vida, que me apartarían de mi familia por estas fiestas que me han

hecho morir una y mil veces, que destrozan mi alma hasta que sé que no la recuperaré

más.

Es casi nochebuena, cada uno con su locura, unos perdidos en la droga, otros

perdidos en lo que les trajeron de comida, otros en el teléfono, otros mirando a las

estrellas esperando ver el fulgor de los pirotécnicos, otros como yo caeremos de

rodillas implorando a Dios que nos saque de aquí, que nos reúna con las personas

que amamos tanto y que hace tanto que no vemos… Le suplicaremos que nos

perdone, que nos de la última oportunidad, que NO permita que pasemos una navidad

más en este cementerio de muerte y olvido

EL MAYOR CRIMEN

Es tan difícil. Lo medito mucho mientras siento la soledad en el mundo. Es verdad,

estoy solo, y sé que nací para luchar; que nunca estuve listo para nada; que

pertenezco a la raza de los que bregan siempre, de los que no tenemos opción, y que

vivimos en el extremo, totalmente alejados de las comodidades, del buen recaudo de

una casa donde no hayan preocupaciones por dinero, y al mañana se le vea con

expectativas optimistas.

Es tan difícil, estar en los barrios más bravos, y sobrevivir, sin sueños ni esperanzas.

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Y estoy a punto de cruzar la línea. Nadie sabe

qué siento ahora. Mamá está muy enferma en

casa. Hace meses que su salud deteriorada me

parte el alma. ¿Alguien puede entender mi

resentimiento y no darme la razón? Qué mundo

es éste donde nací para ser pobre y olvidado.

Yo veo pobreza por todas partes. La carencia de

comida. La soledad en las calles donde debo ser

más fuerte de lo que soy.

Pero cómo recuerdo las palabras de mis

profesores: eres un buen muchacho.

Tenemos fe en ti. Eres nuestra promesa. Y

claro, tenía mis libros y estos dieciséis años con

los cuales me siento varado en un camino sin

salida, sin elección.

Los rostros cansados de mis vecinos se abaten

ante el devenir de nuevos días llenos de lo

mismo. Escucho el discurso del Señor Presidente, y yo ya no creo: son sólo palabras,

palabras que nunca llegan a mi barrio, donde son pocos los que saben leer y tener un

oficio digno.

Hoy he salido de casa, decidido a todo. Y empiezo a internarme por los barrios de

clase media alta. Me siento un extraño. Me siento marginado. Tengo la certeza que no

soy de su agrado. Que les apesto por no ser igual que ellos. La multitud de personas

que veo respiran tranquilidad. Todos caminan con espontaneidad. Nunca el mundo

será mejor para ellos. Y yo tengo hambre.

No lo he dudado, porque me he hallado corriendo con la cartera en la mano en medio

de gritos que nunca pensé oiría, gritos humillantes y condenatorios: ¡Ratero! ¡Ratero!

Por Dios, esto es el infierno. Eso es lo que pienso mientras corro y siento el

estrepitoso caer de mis pies sobre el duro asfalto llegando desde lejos la bocina de un

carro policial.

He sentido cómo me han levantado en peso y me han metido en una camioneta donde

dos rudos hombres de cabello cano y mirada experimentada me han apuntado con

una revolver y me han dicho: ¡Cállate!

Atrás han quedado las demás personas que corrían mientras que veía cómo la señora

a quien había hurtado su cartera, vociferaba con la mano en alta persignándose y

diciendo: ésta juventud de hoy en día, perdida para el mal de nuestra sociedad.

Alguien le había alcanzado su cartera. La misma cartera que estos hombres de la

camioneta donde estoy me la quitaron, para dejarla en el camino, al alcance de la

señora.

Una por una, las lágrimas salían de mi rostro, y el miedo cada vez era mayor. No sabía

qué pasaba. No sabía quiénes eran estos hombres. No sabía a donde iba.

La camioneta estacionó en una esquina solitaria. Y el mayor de los dos hombres me

desencañonó y dijo: ya puedes estar tranquilo. Seguía sin entender nada. ¿Qué

pasaba acá? Bajamos del auto y nos dirigimos a una tienda donde había una señora

de carácter serio e indiferente, indiferente como todo el mundo que conozco y que no

quiere comprometerse con nada ni nadie.

Nos sentamos los tres a una mesa mientras que el otro hombre pidió una Inka Cola de

dos litros, heladita, y dos empanadas de carne. Eran para mí.

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-Eres de los nuestros-fue lo que dijo el hombre cano y de ojos ahora calmados y

serenos-.No sabes lo que te iba a pasar.

Y entonces escuché una larga historia, muy parecida a la mía. La gaseosa me saciaba

la sed. Y esas empanadas llenaron mi hambre de días.

-No podemos salvar a todos los jóvenes del mundo-oí decir del otro hombre-.Pero te

necesitamos. El mundo nos necesita a todos. Pasé la mayor parte de mi juventud

preso por un delito parecido al tuyo. Yo tampoco sabía qué hacer bajo tus mismas

circunstancias. Porque adentro, otra es la realidad, adentro es el verdadero infierno.

No lo imaginas ni imaginarás nunca.

-¿Por qué me han ayudado y me dan de comer?- les pregunté un tanto desconfiado.

-Porque eres como nosotros. Ya te lo hemos dicho.

-Sigo sin entender.

-Mira, la mayoría de errores que los hombres cometemos, son justamente porque

ignoramos el desenlace de éstos. Esa es la experiencia: un cúmulo de errores no

esperados. Sin embargo así aprendemos. Y damos a los demás porque igual fue con

nosotros. En el mundo también hay personas buenas, o al menos con buenos

propósitos. Formamos parte de una ONG que rescata a los jóvenes desesperados que

están a punto de echar a perder sus vidas. Lamentamos que nuestra ayuda no pueda

llegar a todos. Pero eso no nos derrota. Seguimos en nuestra labor de hormiga ante el

titán del sistema.

Quizás solos no podamos con la sociedad, pero unidos sí podremos. Te pedimos que

te nos unas. En nuestra ONG hay decenas de personas que han rehecho sus vidas.

Hombres que ahora son de bien, y que cumplen la misma función que nosotros

cumplimos, para estar allí, cuando la soledad del mundo atrapa al hombre, y no le deje

opción dentro de la realidad.

No es fácil. El término es: difícil. Más aún cuando se sabe que uno nació para luchar

sin estar listo para nada. La historia de nuestro amigo es aislada, porque no todos

tienen la misma suerte de poder ser rescatados y ayudados. Suena más a ficción que

realidad. Sin embargo es lo óptimo: ayudar a los demás, rescatar a los que están

confundidos y desorientados. Ayudar y nunca pedir a cambio nada, sólo ayudar, darse

la mano, respirar solidaridad, dar esperanzas.

Porque tal vez tú o yo estemos al margen de todo esto e indiferentes no queramos

hacer caso a lo que en la calle pasa. Pero ocurre. Pasa. Es real. Y el mayor crimen, no

es condenar, no, ese no es el mayor crimen. El mayor crimen es no ayudar: ¡Ese es el

mayor crimen

PURGATORIO

El encargado del registro carcelario hoy recibe cerca de noventa personas, algunos

inocentes otros culpables, todos al mismo costal, dentro de poco separados como

ganados para ser enviados los diferentes penales del Perú. Pronto empieza la gran

pesadilla, ahora alisten sus manos que sus dedos serán fichados con tu alma asta la

eternidad, un ate sedente que marcará y tocará tu corazón de por vida. Fichado para

el mundo como una hoja remolineándose al viento ni los gritos ni tus lágrimas serán

escuchados en esta tarde fría como las rejas sin color, y pared que sólo vieron dolor y

sangre de tristeza silenciosa en espera que suenen los grilletes que vienen raspando

el suelo sucio de este purgatorio, trayendo al ángel de la muerte. Se siente en este

lugar donde tantos hombres avezados dejaron sus lágrimas y saben que pronto

pasarán al infierno de las prisiones.

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NAVIDAD AÑORADA

Estaba con ella, paseando por las céntricas calles de la ciudad, y ella se abrazaba a

mí con todas sus fuerzas. Lo que vivía ya no era un sueño. Era la consecuencia de

una esperanza que maceraba segundo a segundo en el penal. Ya de esto habían

pasado meses, y le comentaba a la mujer que me visitó siempre y con ello demostró el

amor que me tenía, que miles como yo, en todos los penales del Perú y del mundo,

ansiábamos con este placer tan simple y sencillo, que a vista de aquellos que no

conocen las experiencias rudas y extremas como el encierro, dan poco valor a detalles

como éste, el de pasear por las calles de la ciudad, con el amor de su vida. Porque en

mis pensamientos no había más dicha.

¿Fortuna? ¿Poder? Nada, nada de ello era comparable a lo que fue mi anhelo por

años. Mañana será nochebuena, y recuerdo a mis amigos del penal, encerrados sin

poder ser libres. Padeciendo algunos el olvido de quienes se creyó eran amigos,

buenos amigos; más crudo aún, las mujeres, esas mujeres que repetían siempre: te

amo, siempre te amaré, por amor haré cualquier cosa por ti.

Y es que al caminar en libertad, le comentaba a mi amor, que mi dicha, mi bendición,

era no sólo tenerla a ella a mi lado, sino el poder estar disfrutando de algo que los

demás ven con indiferencia y sin valor: el poder caminar por la noche, bajo la luna,

contemplando las estrellas y los rostros de las personas, con el uso legítimo de una

libertad, que había ansiado mucho, y que por fin era real.

Yo le comentaba a mi mujer, que allá las cosas son de sufrir. Que la felicidad sólo la

conocen pocas personas, y que si estaba algo emocionado en estas fechas, era

porque mi deuda con la sociedad estaba saldada; porque quería empezar de nuevo;

porque recordaba a cada momento los días inacabables en donde la pensadora me

ganaba la moral, o la desesperanza de mis compañeros me entristecía y me deprimía

casi siempre.

Pero ahora el tiempo ha pasado. Y lo que veía como algo imposible, irreal, lo vivo

emocionadamente. Y sé que mi mayor fortuna es poder ser como quise ser siempre:

un hombre que nunca se rindió, y que quiere empezar de nuevo, con su amor, porque

tiene dignidad.

Sin embargo, no dejo de sentirme apesadumbrado. Porque sé que mientras yo paseo

con mi mujer por las calles céntricas de mi ciudad, disfrutando de la alegría de estas

fiestas, mis amigos, la gente real, la que sufre, la que padece torturas, la que está

hacinada en tugurios dentro de los penales, me recuerdan, que hay gente que también

sufre. Que la navidad nos llega a todos de manera diferente. Que mientras para unos,

el esperar las doce de la noche es motivo de felicidad, para otros es motivo de dolor;

porque no sólo uno no es libre; queda también el amargo sentimiento de no poder

estar al lado de los niños de uno, de no poder comprarles esos carísimos juguetes que

los de clase alta pueden comprar, o que por estar preso, atrapado por las

circunstancias que no eligieron, en sus hogares se sientan a la mesa, donde el más

pequeño de manera inocente pregunta: ¿y dónde está papá?

Entonces cómo podría olvidar a los que son como yo. Creo que jamás. Lo que sí tengo

como certeza, es que ahora es el momento que siempre desee volver a tener. Y

camino entre villancicos que salen de los estéreos de las tiendas, y los papá noeles

que con su jo jo jo, me devuelven la esperanza de un mejor mañana.

Porque mi mujer me repite siempre: es igual intentarlo o no intentarlo. No hay

diferencia en hacerlo o no hacerlo. Lo que vale es nuestro amor y a eso hay que

aferrarnos. Vivimos en una oración y ahora tú estás conmigo. Y te juro que lo

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lograremos.

Yo le escucho y me emociono. Y ruego a mi Señor por mis compañeros de todos los

penales del Perú y del mundo, porque no pierdan nunca la fe y la esperanza, a pesar

de saber que están en un lugar que es insoportable, donde la palabra Ley es sinónimo

de abuso ante los que ignoran o no saben, cómo defenderse, y qué derechos les

asisten, dentro del penal.

Rezo por ellos siempre, sin perder la esperanza que un día los pueda encontrar en la

calle con su mujer como yo, para estrecharnos y darnos un fuerte abrazo, y decir con

tono firme y seguro: ¡Vencimos!

EL VENENO DEL ESCORPION BLANCO

Cuando caminas por esa senda que se asemeja a los linderos de los nichos en un

cementerio pueblerino con lápidas partidas y flores marchitas, de igual forma sientes

esos pasos en tu corazón y oídos cuando los escuchas clamar en el camino. Piden

algo que ellos usarán para matarse de a pocos, para consumirse a segundos, y se te

presiona el corazón al saber que una vez fueron realmente personas comunes.

Muchos traen el escorpión maldito desde la calle, otros recién conocieron el más

profundo de los males cuando quisieron escapar de una depresión, de una tristeza, de

un problema, pero murieron para siempre cuando lo probaron.

Venían con la culpa, con la conciencia intranquila, con pesadillas de la calle y cuando

les pusieron el veneno no les quedó otra más que absorberlo.

Qué clase de reforma desean estas autoridades si nos introducen en el único lugar

donde encontrar droga es lo mas fácil y común.

Nos convierten en guiñapos humanos porque no les interesa donde nos meterán. En

el cementerio de vivos ingresan kilos y kilos de todas las clases de drogas; para una

persona adicta no hay mejor cielo, para una persona que no lo es….es la perdición

segura.

En esta prisión no existe la alegría, no existen las razones para decirle no al veneno, al

escorpión que tarde o temprano te inyectará su veneno.

Qué vida tan espantosa es la que llevan estos seres humillados a cada instante, hacen

lo que sea por unas monedas que salven su noche, que les permitan estar

endurecidos en sus cuerpos y mentes para así olvidar por unos instantes que son ya

deshechos andantes.

Camino y tropiezo con ojos desorbitados que pelean por un encendedor mientras con

un clavo oxidado raspan un tubo de metal que hace las veces de pipa, intentan sacar

los pedacitos quemados de droga retrocedida, el concolón de la base de la droga que

fumaron hace minutos, que los convierte en casi zombis por la noche entera, la droga

mas barata del mundo y la mas adictiva y perjudicial, capaz de hacer que estas

personas maten, roben, humillen por unas simples monedas para su veneno.

Muchos venden su propio cuerpo, ya no les importa nada, sólo esperan pasar unos

minutos atontados por las más desconocidas drogas; qué espantosos olores despiden

esas hierbas, parecen malezas podridas que se queman igual que los corazones sin

esperanzas de los que moran en este cementerio de droga.

El olor putrefacto que despiden ciertas drogas hace que uno imagine que están

quemando deshechos del inodoro, pero son hierbas, sustancias, drogas en todas sus

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clases mezcladas de maneras increíbles.

Si los ves en la noche agrupados, todos pegados unos con otros, todos fumando,

inhalando, absorbiendo lo mas destructivo que un ser humano pudiera encontrar para

hacerse daño a si mismo, se te asemejan a gallinazos moribundos con ojos en llamas,

con mirada perdida. Al fin acabaron de raspar, ya se puede ver los restos

carbonizados de droga y algo más, mezclados con pedacitos de clavo podrido y

partículas brillantes del metal arañado; con ansiedad le aplican la llama del

encendedor que se torna azul como el cielo que se ensombrece con nubes de humo

que se elevan al lado de almas incandescentes, perdidas y recluidas en el mundo

olvidado donde la droga reina, donde las almas no conocen la rehabilitación.

Casi todos son personas en la flor de la vida, jóvenes que no han conocido un

matrimonio, que no saben lo que es tener un hijo por quien luchar, otros han olvidado

a su familia y solo la recuerdan para exigirles – que no pedirles- dinero, comida, ropa,

todo con tal de revenderlo por un poco de veneno para destruir sus almas.

Los ves que muchas veces quieren escapar, huir del veneno, pero los han sentenciado

a tanto tiempo, los han asesinado recluyéndolos en el peor lugar del mundo donde el

vicio, el veneno, los ha atrapado destruyéndolos para siempre.

Sigues escuchándolos, te ruegan por una moneda, te ofrecen lo inofrecible, algunos se

esfuerzan tanto que pueden conseguir el dinero que les permitiría dormir sobre un

colchón, echarse un buen bocado al estómago y al alma, pero lo consumen en su vicio

en apenas minutos; jamás se levantarán, no hay nada ni nadie que les tienda la mano

y borre esas cicatrices en sus cuerpos y almas que causan día a día el veneno que

suelen fumar.

La noche se ensombrece en Lurigancho, el cielo se opaca por el humo que se eleva

curtido de almas desangrantes y maltrechas de cuerpos y sentimientos muertos, de

esperanzas destrozadas. Los cuerpos contaminados de droga morirán pero jamás

dejarán de humear esta maldita piedra de (coca retrocedida) crack, en éstos los

pálidos nichos del penal de Lima.

SONRISAS DISFRAZADAS

Cuando vemos que se acercan las 9am del sábado es cuando sentimos más el golpe,

ese tipo de sopapo que es cuando la vida se calza guantes con herradura y te acierta

en medio del corazón y tus pensamientos.

Es como cuando la tarde del viernes santo la corona de las diez mil espinas la sintió

nuestro Dios en sus sienes. Porque nada hay mas horrible en medio de una prisión

que ver como todos reciben a ese ser querido mientras que tú deberás vagar como

alma en pena divagando tu soledad mientras que otros tienen ocho horas, un soplo de

vida.

Hay un dicho, “no comas tu pan delante de los pobres”, y es cuando haces exhibición

delante de otros de algo que ellos no pueden tener. Mientras que comienza a clarear

el día levantamos la mirada hacia los cerros, esos cerros que son tan distintos a los

demás que vi mientras viajaba por este país. Son cerros, montañas con grandes

rocas, un color inexplicable, indescriptible, montañas tan altas como la injusticia de

este penal, que han presenciado motines, peleas, hambre, sed, desesperación,

lágrimas, angustia, y mil muertes. Vemos esas montañas a esta hora, envueltas en

neblina, brumosa como nuestras esperanzas, densas como nuestras lágrimas

desesperadas.

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Podemos ver las caras tan límpidas, acostumbradas a no ver jabón o agua los días

normales, más hoy hasta el olor de podredumbre tiene tachones de perfume barato,

pues hasta se ve casi la sonrisa en los rostros que a diario demuestran pesar y

derrota. Pero ni mi corazón ni mis facciones conocen el sabor de una sonrisa, ni la

ilusión de un temprano despertar sabiendo que no veré a quien tanto ansió volver a

mirar.

Todos se organizan, ponen mesas; uno las limpia, otro las arma de a pocos, trapean lo

intrapeable. Donde escupieron, embarraron, donde estuvo impresentable lo dejan

vistoso, donde había mugre lo ocultan, donde había mal olor lo disfrazan, cada vez de

distinta manera, de distinto proceder, todo para que las personas que vienen del

mundo real no sientan el brusco cambio, para que crucen el dintel de las penurias sin

sentir lo que sentimos nosotros.

Se abre la puerta y comienzan a llegar; nosotros nos arrinconamos porque sabemos

que no es para nosotros los llamados, no habrá sorpresa, y los milagros no existen.

Aún recuerdo cuando mi alma fue condenada al sufrimiento; al día siguiente era día de

visita, y pensaba que alguien vendría, me agrupé con ilusión de ver un rostro

conocido, una cara que se condoliera conmigo, que me ofreciera su hombro para llorar

una pena tan amarga, unas palabras que me dijeran que todo acabaría, pero nadie

llegó y entonces conocí lo que es ser condenado al olvido.

Dicen que hay un infierno, sentimos que éste es el infierno, más la pena de estar

olvidado sin recibir a nadie que se preocupe por nosotros, que venga y nos traiga esa

fruta de los dioses, que aquí dentro es carísimo, que nos traiga un par de panecillos

tan blandos como nuestras fuerzas, que nos abracen por un momento con una comida

calentita recién traída de casa, la pena de no recibir eso, es algo mas allá del tormento

natural. Nos intentamos refugiar en algún lado pero ¿sabes?, aquí no puedes pararte

porque están las personas que recibirán a su visita, aquí tampoco puedes estar porque

estas bancas frente a la TV son para las personas con visita, en las mesas que están

en el patio donde a diario haces hoyos con tus pasos lentos de tristeza tampoco, pues

sólo es permitido que te sientes con las personas que han sido bendecidas con la

presencia de su familiar.

Hay momentos durante el día que recuerdas y hasta ansias volver al agujero donde

duermes, donde te puedes refugiar el resto de días, pero es día de visita y todos los

lugares están alquilados por las personas que quieren estar a solas con sus seres

queridos. Ya comenzó la visita, y pasan a tu lado, siempre con la bendición en el

rostro, con la sonrisa reservada para sólo un privilegiado. Caminan con sus bolsas,

con sus paquetes en mano, su mirada tiene dueño, sus pensamientos tienen una

dirección, y cuando el bendecido aparece y se encuentran se puede dibujar su

felicidad en el cielo, que sí existe cuando recibes a un ser querido en medio del

infierno.

Pero nosotros tenemos que vagar, subir y bajar constantemente, sin pensarlo más,

tenemos que caminar, escondernos, arrinconarnos, como trapos viejos que no le

sirven a nadie; nos reventamos de calor cuando salimos del pabellón, y piensas a

cada instante en el por qué. Qué hiciste para merecer el olvido, para ser condenado al

más grande de los castigos.

¿Es que te mereces estar solo? ¿Tan cruel fuiste que no quisieron mas verte? Pero

ahora caminas deseando que no haya amanecido, te arrastras por todos lados, les

dibujas una sonrisa, un saludo a tus compañeros que caminan de la mano, te

recuerdas a ti mismo que caminabas de la mano con esa persona que amabas pero

hace siglos que ni siquiera sientes el rozar de una mano ni mucho menos el cariño de

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un beso, te quieres prometer y jurar que jamás desperdiciarás un momento como ese,

así como lo hiciste antes.

Te preguntas por qué dormías en lugar de disfrutar de tantos momentos. Ahora no

puedes más que fingir que estás bien, que estás aburrido, mientras que la realidad es

que con cada paso, con cada minuto, tu alma va muriendo un poco más. Te asaltan

mil pensamientos, presentimientos, maldiciones que te hacen reaccionar como si

fueran cachetadas con un látigo de acero, pensamientos que te dicen que es muy

probable que jamás vuelvas a tener la oportunidad de tener un momento como el que

ahora todos tienen.

Tus pasos te llevan al patio y ahí puedes oler la comida que no pruebas hace tanto,

comida hecha en casa. Ves las sonrisas, las discusiones, las alegrías, las lagrimas de

tantas personas que han hecho una burbuja de felicidad que dura unas horas; tú no

puedes disfrutar de eso, te pierdes entre el humo de las frituras al aire libre como

parrilladas, escuchas el destapar de las gaseosas, sientes el eco de la risa en tus

oídos cuando celebran, más allá le cantan el cumpleaños feliz y tú ya no recuerdas

cuando fue la última vez que probaste una torta, un pastel de esos con tu nombre y

con risas y alegría a tu lado.

En eso te tropiezas con unos niños y recuerdas cuando lo eras y lo feliz que corrías

inocentemente sin saber que la vida era tan dura, tan desgraciada y a veces tan

injusta… ¡Pero si esa niña se parece a mi hija! ¿Dónde estarás bebé? ¿Que estarás

haciendo? ¿Aún querrás que te acompañe al parque a corretear a las palomas que

toman agua en dónde esa manguera riega el verde césped del verano? Creo que ya

no querrás que te lleve de la mano, ya creciste bebé, seguramente querrás pasear en

bicicleta…, le pido a Dios que vuelva a verte para enseñarte y poder curar tus heridas

cuando caigas, para luego verte reír cuando te dirijas libre y sonriendo sobre dos

ruedas a enfrentar la vida.

El polvo de la tarde se pega a mi piel, no había agua en el baño para refrescarme, me

la pasé dudando una hora si es que podía tomar esa agua de ese caño tan sucio

donde lavan los baldes que reciben los desechos…Pero no hay agua, me seco de sed,

quisiera….¡wow! una de esas gaseosas que tienen sus propagandas en la TV, pero

quiero compartirlas contigo que estás tan lejos y no viniste a verme…Es apenas

mediodía y me da vergüenza recoger la comida que nos dan porque sé que esas

personas que son la visita bien se las darían a sus perros en casa…No importa, es lo

que tengo que comer, si no lo hago moriré. A veces no como, porque mantengo la

llama de la esperanza, de querer salir de aquí un día para poder comer lo que tantas

veces había probado y era algo tan natural y que ahora es un milagro volver a probar.

Es apenas medio día….Y sentimos que no podremos vivir para ver otra visita más…En

este lugar de infierno donde hasta los días de visita son injustos y llenos de sufrimiento

para los que como yo…no reciben el breve aliento de la vida…..

LURIGANCHO CITY

Recuerdo mi casa desde acá,

mis padres enfermos,

mi desesperación por no tener dinero,

todos los trabajos que no aguanté,

el precio de ese pollo a la brasa

que nunca pude pagar honradamente.

33

Acá en la pampa

el cielo es gris

para miles de marginales que como yo,

no valemos nada.

Acá pienso todo el tiempo en mi vida

mientras camino sin cesar,

recorriendo en sayonaras

el territorio del diablo.

Nunca tuve oficio,

más sí destreza para el mal

(mejor diría,

que la confusión del mundo me ganó,

que mi ambición tuvo un precio,

que acá muero cada segundo que pasa)

Ayer salí en libertad

y pensé en mis compañeros que se mueren de tuberculosis,

en el Sida que se los lleva a todos,

en la escoria de vida que me toca ahora vivir,

y juro que tuve miedo en la urbe;

mi rostro ya no es más el mismo,

y en la ciudad para todos soy un condenado.

No tuve adonde volver;

Las horas me entregaron esta sólida certeza:

Sólo sé delinquir;

Y mi autoestima está muy baja,

y afuera no hay compañeros,

(es que han sido tantos años adentro)

...fue un breve descuido,

tan fácil para mí...

un correr para dejarme alcanzar y no huir,

un correr entre personas seguido por un tombo

para volver.

Acá en la pampa mi vida vale S/ 1.00,

Acá en la pampa

las reglas son más claras que en la urbe,

los días nunca terminan,

nuestras miradas anhelan la ceguera;

me pregunto producto de qué soy.

Mi pipa busca repuchetas de”piedra de coca”

porque no quiero pensar más,

mi ansiedad cada segundo es mayor.

Yo sé de la desesperación que los poetas ignoran,

de la agonía,

de estar condenado y saber

que la felicidad existe,

que la vida es seguramente

mejor en otra parte,

que no nací para conocer la Libertad,

34

como otros sí la disfrutan.

Acá en la pampa somos miles;

No somos humanos, no somos hombres,

no le importamos a nadie, antes de mí, después de mí,

nada hará que cambien las cosas aquí.

Creo que el accionar del más vil de los humanos

merece más respeto que yo:

¡así me siento yo aquí!

Mientras mi mente me hace la guerra

y no me deja en paz,

enfrentándome segundo a segundo a la depresión:

¡La parca que nos lleva uno a uno, a cada uno de nosotros!

La que avisa quién es el próximo que se suicida;

Porque he visto muchas veces caer desde los altos de los pabellones

a hombres que mueren sin importancia,

enterrados en el olvido de un anonimato

donde es mejor callar y desentenderse

para no poner el dedo en la llaga,

y empezar a quemar colchones

para armar el amotinamiento.

Y caminamos todo el día que nunca acaba,

repasando siempre en lo mismo mentalmente;

Hay que andar con cuidado,

porque en esta tierra

los “burros tienen hambre”.

Unos cuantos soles pueden significar mi muerte,

Una muerte más que ha de cargar el “burro”

Una ausencia que nadie notará.

Sí, el margen existe,

Es éste.

Y soy el último de los hombres,

en ese orden estoy.

Así nos sentimos todos;

Esperanzados en el día que nunca llega,

estigmatizados a no conocer jamás el perdón;

sin derecho al derecho;

guardando sólo silencio mientras me inyecto

con la misma aguja del que tiene Sida,

porque de acá tenemos la certeza

sólo algunos saldrán...no todos!

Somos los soberanos de la soledad extrema,

dueños del dolor de los que aún nos quieren;

Conocedores del olvido de los que nos estimaban;

no hay más lugar adonde ir;

Solos, esperando el final definitivo.

Acá, en la pampa.

35

EL HOMBRE SIN NOMBRE

¿Dónde quedaron mis viejos sueños si fui acaso alguna vez niño?

Lo que busqué ¿no lo aprendí de las calles y la televisión donde

se juega a los policías y ladrones?

Yo tengo una ilusión

que descansa entre ratas y sórdidas traiciones.

Mi libertad apesta como este colchón podrido donde duermo,

sintiendo la humedad de un frío que lo tengo clavado en los huesos.

Yo tengo un sueño que lo comento a cada momento,

con mi rosario en mano a mis compañeros.

Es que estamos bien juntitos hacinados debajo de cordeles llenos de ropa,

donde los cuerpos sudorosos y malolientes

nos codifican como hombres sin nombre,

totalmente en el abandono.

Yo tengo una esperanza,

que mi virgencita la oye (¡lo sé!)

Porque dentro de mis oraciones

le pido a ella otra oportunidad,

así me esté engañando.

Yo soy el hombre sin nombre,

el que no tiene mujer los días de visita,

y se masturba a cada momento sin privacidad;

Yo soy el hombre que lucha desde su propio laberinto

para no perder le juicio;

Soy el Hijo del Sistema;

Soy el corazón sobre el cual descansa

la vida rápida del consumo.

Soy el hombre que creció sin héroes.

Soy el hombre a quien la calle traicionó,

la vergüenza de los moralistas,

el vicioso sin dientes que un día comprendió

que no podía más con la vida;

El que un día te detuvo en la calle y te dijo:

hermano, yo sobrevivo,

te vendo esta estampita que tengo hambre.

Y no hiciste caso al darme la espalda

y seguir tu camino.

Yo soy el que entiende todas las razones amargas de la derrota,

el que acepta cada noche

que la sociedad me reitera que no valgo nada,

que siempre sentiré el dedo de Dios

esté donde esté,

por más honrado que me empeñe ser.

Yo soy el hombre desgraciado que sube a los buses con caramelos,

totalmente desesperado

buscando la vida sin aceptación;

Soy el hombre que desde que nací ya era un destino,

36

que busca cualquier cosa para no tener memoria.

Soy el error del Estado,

la realidad de las calles que están lejos,

De donde la gente bien se libra de todo esto

porque no son peces pequeños como yo.

Soy el que batalla para no volver

ante el desprecio de las buenas vecinas.

Yo espero algo que tú también esperas:

Volver a casa cansado y digno,

trayendo comida fresca y una sonrisa,

con una mujer real y algunos niños

que huelen bien y no le temen al futuro;

Yo soy el que sueña con esto y le pide en mi delirio a Dios

que no sean como yo,

lo que soy:

El hombre sin nombre.

YO SOY DESTINO

Y me agarraron a patadas

allí a las cuatro de la mañana

totalmente desnudo

a manguerazo frío.

Y éramos muchos

gritando libertad

mientras reventaban mis riñones

mientras lloraba como un niño.

Y me escupieron en la cara

y me recordaron la escoria que soy

sn preguntarse acaso

cuál fue la razón que me impulsó

a estar acá adentro.

Y uno atrás de otra venían sobre mí

y yo gritaba y nada me acallaba

porque ya no era el hombre

era lo que para ellos soy,

la escoria que estorba en las calles finas

donde otros lo tienen todo

y yo sólo pobreza arrastrada

de años en años,

sin oportunidades ni respuestas

para ser mejor.

Y esto era siempre

¿pero a mí quién me escucha?

Si soy el lumpen al cual tú rehúyes

soy el saco de huesos y pellejo

que no entiende a la justicia

soy la carroña que tú emponzoñas

en este resentimiento

que genera odios en vez de sanar heridas,

porque no puedo alzar la voz,

37

porque no puedo levantar la mirada,

porque un perro es más feliz que yo,

porque el error no soy yo,

porque el Estado sólo quiere más dinero,

y las drogas están en todas partes,

y el alcohol nos enajena,

y nunca nos enseñaron

qué significa ser libre.

Qué caos es éste donde todos nos perdemos,

qué mundo existió para mí desde que nací,

qué me ofreces tú que sólo juzgas desde tus alfombras rojas

sentado con la balanza en tu poder.

Y supe que no tenía derechos humanos

que los perdí desde hace años,

desde antes que apostará por el delito,

desde el momento en que no me educó el Estado

para ser mejor persona,

desde que entendí

que la calle es insalvable,

que soy un chivo expiatorio,

que todos somos fáciles de enajenar,

que o nos concientizan para ser hombre probos,

que no hay salida cuando las opciones no existen,

que siempre estuve marcado en plena soledad,

que me volví delincuente porque tú me has mentido,

porque la justicia en los barrios marginales

se la llevan las mafias que lo dominan todo.

Yo soy sólo un pescado pequeño

ante los peces gordos con los cuales tranzas,

y me agarraban a patadas

y yo lloraba como un niño...

Recordando a mi querida madre,

estando en el infierno

que tú Estado no me enseñaste a evadir,

porque ninguna otra opción me diste,

mas que calle y más calle

y toda la perdición

para que tú seas el bueno,

y yo el malo.

PAUL NUNEZ (SENTENCIADO A 25 AÑOS)

A quienes vivieron en este lado oscuro de la sociedad peruana se encuentra el gran

penal Castro Castro donde no se miran clases sociales, donde la vida te convierte en

un fantasma; es un invento nuevo para muchos que recién te ven. Ahí mi pesadilla

recién empezaba.

La niebla espesa en el pasar de los días nos opaca y me transporta al limbo y pensar

que unos días antes estaba surfeando feliz de la vida y una maldita llamada telefónica

fue la que arruinó mi libertad. Cuando me capturaron me encontraba en los días

navideños y mi vida parecía una historia sin fin, todos me miraban. Recuerdo

38

claramente hace esos doce años que ahora les cuento, recuerdo que imploré a un

capitán que no me encierre en ese lugar oscuro con esos hombres con miradas

desorbitadas que me miraban de pies a cabeza como si fueran aves de presa, y por mi

mente caminaban ideas de todo tipo. Pensaba que era mi último día y él simplemente

me agarró de la camisa y me dijo apúrate, cállate y entra.

De esta manera empezó mi verdadera tortura, teniendo ideas hasta de suicidio, pero

mi cultura se anteponía pensando, y que de repente podía salir pronto. Tratando de

buscar una mirada sincera me encontré en la primera celda a un hombre maduro que

le decían el padrino, lo saludé y le dije buenas noches con mucho respeto y temor; él

me respondió de igual manera y con mucha educación y luego me enteré quien era el

padrino Reinaldo. Le agradezco porque con mucha simpatía y consejos empezó a

darme mucha fuerza espiritual y en algo me alivió esos días.

Pasaba el tiempo y yo sólo buscaba un teléfono para comunicarme con mi dulce

enamorada, la cual no sabía de ella desde hacía veinte días. No saben cuánta era mi

impotencia y el sufrimiento que tuve durante esos días que parecían años que no la

veía, cómo la extrañaba; no sé cómo podré explicar esas ansias que tenía de verla

todos los días de visita.

En ese entonces se identificaban con un carné familiar, la veía a través del vidrio

grueso, tenía ganas de poder tocar su cabello y su dulce rostro, pero era una

incertidumbre, las ideas me seguían cruzando la cabeza y todo por esa maldita

llamada. Conocí a muchos personajes del mundo del hampa como a los famosos

destructores, a los injertos, a los traficantes de peso pesado, con esas miradas de

desconfianza entre ellos mismos. La población vivía asustada, los ñatos eran el

escudo y constantemente humillados por cualquiera, no importaba donde, siempre con

golpe y al último para recibir la paila así sin importar de que manera despertaba la

atención del penal como el mas peligroso del Perú Castro Castro. Siempre alerta y

preparados para los motines, las huelgas de hambre, tratando de buscar beneficios

para las sentencias largas.

Recuerdo claramente una mañana que nos despertaron con bombas lacrimógenas, la

neblina era espesa y los encapuchados nos gritaban: “¡al suelo carajo, todos al suelo,

todos al suelo de a hasta la z!” Me hacia siempre la simple pregunta, qué pasaba, qué

sucedía: los del MRTA habían fugado por el gran túnel. Bien por ellos, pero los que

nos quedamos pagamos pato, nos torturaron a más no poder, a las cabezas las

lancharon a la famosa challa palca.

Esos antimotines con escudos nos lanzaban gas, no miraban caras ni viejos ni

enfermos, muchos compañeros cayeron ese día. Le pedí a Dios mil veces por seguir

vivo, tal vez por las promesas del abogado y de los arreglos de los jueces, tenía la

esperanza de estar libre pronto pero todo era una ilusión, mi calvario recién

empezaba…………

QUIERO LIBERARME DE TI

1,589 Días que estoy contigo,

Te he respetado siempre o casi siempre,

He aprendido a vivir contigo ,

Aunque con el tiempo has ido cambiando,

Haces cosas que no apruebo,

Quiero liberarme de ti,

Aunque siempre he estado contigo,

39

Pero quiero liberarme de ti,

Te metes en todas las cosas de mi vida,

Aunque con el tiempo te has ido haciendo mas liberal,

Pero lo intentas controlar todo,

Aunque nunca podrás controlar mi pensamiento,

Siempre estás al lado de los poderosos y los señores de las alfombras rojas.

Quiero liberarme de ti,

Aunque siempre he estado contigo,

Pero quiero liberarme de ti.

Obligas a la gente a perderse por el dinero, los corrompes, los adictas a las drogas

para poder crear el sistema de la prisión y a ser negocios hasta con la vida del ser

humano.

Si no trabajan para ti, no tienes piedad de ellos.

Si alguien te estorba en tus proyectos,

Puedes incluso hacer la guerra, siempre ganador,

A la que todos irán engañados por tus mentiras y artimañas.

Quiero liberarme de ti,

Aunque siempre he estado contigo,

Pero quiero liberarme de ti.

SOÑANDO DESPIERTO

A mi amigo Richard Ibarra

Han transcurrido diez años de mi vida, y trato de recordar el canto de un ruiseñor y la

fragancia de una dulce rosa, y el ruido de los autos, y las brisas mar. Años que no veo,

días que he perdido, años que no me siento en una mesa a disfrutar con mi familia una

buena comida y un buen vino, pero mi corazón tiene un anhelo y es mi libertad; hoy

subiré a un beneficio que de acuerdo a ley me correspondía.

Esperaré a los guardias que me pongan las esposas para que me dirijan al callao, y

me dará el juez procedente el sí o el no. En la ruta tanto fue mi asombro que no

despegaba mis ojos de calles que me harían libre, parecía un sueño y no quería

despertar. Miraba los puentes, aquellos autos modernos que nunca había visto, esas

casas y edificios multicolores.

Tenía miedo, frotaba mis manos sudorosas, mientras los policías que me custodiaban

miraban y reían; no me interesaba, me sentía libre. Por fin mis recuerdos venían a mi

mente y algunas calles las recordaba vagamente; el suspiro y el latido de mi corazón

eran diferentes, algo que sólo los hombres sin leyes lo comprenden. No quería llegar

solo, seguir soñando despierto, pero la realidad se acercó, y uno de los guardias me

dijo “ya llegamos, suerte, ya te toca”; “ojala jefe”, le respondí.

Esperé recordando cada segundo afuera y me reía solo, ¡como ha cambiado Lima! me

decía, hasta que una fuerte voz me llamó: “¡Richard Ibarra!”, “presente”, le respondí,

“te llaman”. Me dirigí a los magistrados y simplemente denegaron mi derecho a ser

libre. No eran suficientes los diez años de abuso, pero no me interesaba, era feliz

porque había visto la calle y esperaba el retorno a ser libre de nuevo por unos minutos,

cuando me regresaron de nuevo a mi realidad. Aquí estoy esperando el día que seré

libre y con el recuerdo de ese día que lo tendré presente toda mi vida.

40

QUE ES LIBERTAD

La Dignidad del hombre nace del hecho de haber sido creado por Dios a su imagen y

semejanza, haber sido reconciliado por Cristo y estar llamado a la Bienaventuranza del

Cielo.

Es tanta la dignidad del hombre, que el Concilio Vaticano II afirma que el hombre es la

"única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma" (Gaudium et Spes,

24,3).

El hombre, ayudado por la gracia y usando bien de su libertad, puede identificar su

voluntad con la voluntad e Dios, pues "Lo que Dios quiere es siempre lo optimo"

(Santo Tomas Moro a su hija Margarita).

¿De dónde nace la dignidad del hombre?

La dignidad del hombre nace de ser creado por Dios a su imagen y semejanza, de

haber sido reconciliado por Cristo y de estar llamado, mediante la gracia, a alcanzar su

plenitud en la bienaventuranza del cielo.

¿Cómo puede el hombre llegar a la felicidad del cielo?

Mediante el ejercicio de su libertad, practicando el bien, cumpliendo en su vida el

amoroso plan que Dios tiene para él.

¿Qué es la libertad?

La libertad es la capacidad que tiene el hombre de ejecutar por sí mismo acciones

deliberadas. La libertad es en el hombre signo eminente de la imagen divina.

¿Cuándo la libertad humana alcanza su grado máximo?

La libertad humana alcanza su grado máximo cuando el hombre descubre el pan de

amor que Dios tiene para él y lo vive plenamente en su actuación diaria

LIBERTAD HERMANO LIBERTAD

No hay sombra sin luz,

no hay ser sin vida, no

hay verbo sin

pensamiento, no hay

idea sin forma, no hay

cielo sin infierno, no

hay bien sin mal. No

hay libertad sin lucha

compañeros.

"la vida es un continuo

instante de dos caras:

una eterna duda y una

eterna toma de

resoluciones"

Ciertamente esta es una de esas eternas preguntas que con periódica regularidad se

han repetido en la mente de todos y cada uno de los filósofos de la historia de la

humanidad. Sobre este tema se han escrito multitud de ensayos, novelas y artículos,

se han explorado los argumentos más diversos y se ha expuesto las conclusiones más

variopintas.

41

Ojeando un poco las distintas corrientes filosóficas, sobresalen tres posturas

fundamentales que tratan de esclarecer cómo en un mundo sujeto a relaciones de

causa - efecto, existe la libertad. Dichas posiciones son las siguientes: un

determinismo absoluto, un libertarismo absoluto y por último, un determinismo

compatible con cierta libertad.

El determinismo absoluto afirma que si la conducta del hombre se halla determinada,

no cabe hablar de libertad. El hecho de que la decisión para realizar una conducta sea

el efecto de una causa, significaría que tal decisión no es libre. Por lo tanto, para esta

corriente la elección libre se revela como una ilusión, ya que en verdad no hay tal

libertad de voluntad. En pocas palabras, no soy yo quien elige propiamente, sino que

son las causas las que eligen por mí.

Luego, frente al determinismo absoluto que niega la existencia de la libertad, se

levanta una postura contraria denominada libertarismo, la cual prescribe que ser libre

significa elegir y actuar de la forma que se quiera, es decir, poder comportarse de

manera distinta de cómo se ha hecho si así se hubiese querido o elegido. Ello significa

que se tiene una libertad de decisión y de acción que escapa a toda determinación

causal.

Existe una postura intermedia, una posición que deja al margen los extremos y que

mas allá de postulados incompatibles entre libertad y causa, concilia a ambas, es

decir, se reconoce que la conducta del hombre se encuentra determinada, pero que

dicha determinación, más que impedir la libertad, es la condición necesaria para ella.

Esta última postura distingue entre determinismo universal, el cual reconoce y acepta,

y determinismo absoluto, el cual objeta, dado que niega la libertad humana, la cual

presupone la existencia de varias formas posibles de comportamiento y la posibilidad

de decidir libremente entre cualesquiera de ellas.

Pues bien, es con esta última posición, sin duda, con la que más identificado me

encuentro. Mi opinión es que el hombre nace libre y está capacitado para elegir

libremente, esto es cierto. Sin embargo, como ser social que es, ve culturalmente

delimitada su toma de decisiones.

Que es libre, quizás no pueda ser demostrado más que por la propia evidencia de que

lo es, por el propio acto de pensar y la innata capacidad que cada uno de nosotros

posee para elegir entre posibles alternativas diferenciadas. Y como bien se habla en la

epistemología actual: la evidencia no necesita ser demostrada.

Que está culturalmente delimitado se demuestra en la manera que nos es inherente a

la hora de tomar una decisión determinada: El tomar una decisión supone escoger de

entre todas las alternativas posibles aquella que más nos interese o que más

adecuada nos parezca para la ocasión. La limitación cultural se demuestra si tenemos

en cuenta que para poder elegir una opción previamente hemos de conocerla. El

marco cultural nos dota de la posibilidad de acceder a un número determinado de

conocimientos, a la vez que nos impide llegar a otro número determinado de ellos. Aun

cuando el ser humano sigue siendo libre para elegir, solo podrá elegir entre aquellas

alternativas que conozca y se le planteen como tales.

En la teoría siempre podremos hacer otra cosa distinta a la solución que tomemos

ante una duda concreta, pero solo podremos hacerla, en la práctica, en caso de

conocerla. No conocer una alternativa no implica su no existencia, tan solo implica su

no posibilidad de realización por parte del sujeto que la desconoce. Si alguien me

plantea una pregunta y me da mil respuestas distintas entre las que poder optar, pero

42

ninguna de ellas la respuesta acertada, haga lo que haga, tome la decisión que tome,

siempre estaré cometiendo un error. Esto no implica que no exista la posibilidad real

de aportar la solución acertada, lo que conlleva es que ante mi desconocimiento, soy

libre para elegir, pero estoy causalmente determinado a equivocarme.

Si llevamos este razonamiento del campo de la elección pura y dura, al campo de su

aplicación práctica en el comportamiento humano, viene a demostrar que un hombre

siempre puede optar por actuar de manera distinta a la actitud tomada en un

determinado momento, pero que simultáneamente se ve condicionado por ciertas

causas culturales que nacen de sus propios conocimientos, o, más concretamente, de

su ignorancia. Para poder elegir con total libertad, el sujeto en cuestión debería partir

de un conocimiento cero o un conocimiento absoluto, y esto, evidentemente, es

imposible.

Por eso dijimos antes que la vida no es más que un continuo instante de dos caras,

una eterna duda y una eterna toma de resoluciones. Somos libres porque dudamos y

ante tal duda estamos capacitados para elegir. En todo momento, ante toda situación,

a lo largo de toda nuestra vida consciente, nos vemos en un proceso constante de

pensamiento que implica una duda y una toma de posición. Cuando me levanto y voy

al cuarto de baño en lugar de hacer cualquier otra cosa, cuando salgo a la calle y voy

sentarme al banco del parque en vez de ir al banco a sacar dinero, cuando me acuesto

a una hora determinada en lugar de hacerlo unos segundos más tarde, en todo

momento, aun sin saberlo, estoy tomando una decisión libre que se contrapone a otras

que también podría tomar o estar tomando en ese mismo momento. No hace falta ser

consciente de una duda para tomar una decisión. No hace falta que yo me pregunte

qué quiero hacer nada más levantarme, para ir al cuarto de baño en lugar de irme al

salón a ver la televisión, la toma de resoluciones simplemente esta ahí, reside en la

capacidad de poder hacer varias cosas en un mismo momento, y tener que optar por

una de ellas. Solo cuando morimos dejamos de dudar y tomar resoluciones. La

existencia consciente, el estar despierto, implica el uso de los sentidos, el ver, el oír, el

tocar, el oler y el saborear.

Pero, ¿por qué tengo los ojos abiertos en lugar de mantenerlos voluntariamente

cerrados?, ¿por qué oigo el ruido del mundo en lugar de tapar mis oídos con unos

tapones? Aun cuando vemos, cuando oímos, es decir cuando usamos nuestros

sentidos más básicos, estamos siendo presos de una elección. Opto por ver, y no por

cerrar los ojos y no ver, aunque también podría hacerlo. Opto por oír y no por taponar

mis oídos y no oír, aunque también podría hacerlo. Por tanto, opto, tomo una decisión

libre y voluntaria. En todo momento opto.

La duda es, en última instancia, el elemento más característico y propio del intelecto

humano. Sin duda no hay razón, sin razón no hay libertad. La duda es el origen de la

libertad, así como también la madre de la responsabilidad. Soy libre porque puedo

dudar, y soy responsable porque soy libre. Uno solo deja de ser parcialmente

responsable de sus acciones cuando ve cohibida su libertad por fuerzas externas a su

propia subjetividad que le limitan y le condicionan las opciones de su elección, es decir

cuando es victima de una imposición externa.

Volviendo al ejemplo anterior de la pregunta con mil respuestas erróneas dadas, el

sujeto que responde dejaría de ser parcialmente responsable de su error, pues este ya

le viene dado desde una imposición exterior que no le permitió optar por la respuesta

verdadera. Pero ni aun así deja de ser libre y potencialmente capacitado para dudar.

En última instancia el ser humano siempre es libre de tomar una decisión diferente a la

que esta tomando en un momento determinado, por mucho que esa otra opción

43

implique un daño para con su propia persona o incluso la muerte. Si alguien me pone

una pistola en la cabeza y me dice: “dame el dinero o te mato”, lo más lógico es que le

de todo cuanto tenga por seguridad, sin embargo, aun cuando esto pueda tener unos

efectos muy negativos para con mi propia vida, siempre tengo la opción de optar por la

alternativa opuesta, es decir, por no darle el dinero.

Esto vuelve a demostrar cuan determinada esta nuestra elección por causas externas

a la decisión en sí misma. También demuestra que la opción de aplicar la duda

siempre esta ahí, que no dejará de acompañarnos hasta el fin de nuestra existencia,

hasta el día de nuestra muerte. Pero, ¿de dónde proviene esta duda que nos permite

elegir y nos hace libres?

La respuesta la podemos encontrar en este mismo libro, concretamente en el capítulo

sexto. En él se afirma que la duda es la cualidad existencial que permite al hombre la

formación y funcionamiento del pensamiento racional. Su acción se refleja a través de

la capacidad que tiene el ser humano para elegir entre diversas ideas contradictorias.

Es la fuente de la que bebe la razón, permitiéndole la formación de la mente, y en

última instancia es el elemento característico por excelencia del ser humano. En ella

nos basamos para alcanzar respuestas, realizar juicios y emitir razonamientos. Allí se

dice también algo que ahora cobra todo su significado: La duda es la característica

existencial que dota al hombre de libertad.

La duda permite al hombre volver a replantearse los juicios emitidos en el pasado,

aunque dichos juicios hubieran tenido un resultado favorable, algo que nos diferencia

por igual del resto de animales existentes sobre la faz de la tierra (ya saben....el

hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra). La duda tiene

una procedencia divina, por tanto, nuestra libertad es fruto de la acción de “la mente

originaria”. Para justificar esta procedencia divina se decía que tan solo tenemos que

analizar detalladamente sus propias características existenciales. La existencia de la

duda no ha podido ser algo que nazca en el exterior del ser humano, pues el exterior

no duda, el exterior acepta la realidad tal y como la ve o la siente (un perro, un árbol o

un planeta no se cuestionan si lo que les rodea es real o no). Por tanto, del exterior no

es posible que el ser humano halla podido adquirir su capacidad de duda. El interior, el

pensamiento, su formación y funcionamiento esta totalmente vinculado a la existencia

de la duda que lo domina y dirige, permitiendo su aparición y normal funcionamiento,

pues sin la existencia de la duda sería imposible la aparición del pensamiento racional

característico de nuestra especie.

Consecuentemente, la duda es una capacidad del ser humano que tampoco puede

haber nacido en su interior, ya que es la propia duda la que permite la aparición del

mundo interior, pues sin la existencia de esta no se podría formar el pensamiento, de

igual forma que le ocurre al resto de los elemento de los que se compone el universo

conocido que carecen de la misma, y por ende de inexistencia de pensamiento. Por

tanto, la duda es una capacidad innata del ser humano, que algo debe de haber

puesto ahí, en su naturaleza existencial pues es imposible pueda haber provenido del

exterior o nacido en nuestro interior.

Ese algo no puede ser otra cosa sino DIOS creador, y esto es así, pues la duda es un

reflejo directo en nuestra esencia individualizada de la contradicción existente entre las

ideas falsas (mundo psíquico) y las ideas verdaderas (universo físico) que en un

primer momento produjo la descomposición de la mente originaria, y, por ende, el

inicio del ciclo eterno del universo, para con el que la existencia libre del hombre viene

a ser una necesidad. Somos libres porque dudamos y dudamos porque existe una

necesidad metafísica existencial en el universo de que seamos libres. Solo desde

nuestra libertad podemos formar nuestros pensamientos, y solo desde nuestra libertad

44

cumplimos nuestra responsabilidad para con “la mente originaria”.

Y como somos libres, somos también responsables de nuestras acciones. Tanto de las

que llevamos a cabo, como de las que dejamos de hacer. Como ya he dicho, nuestra

libertad se ve condicionada por nuestro entorno cultural y nuestro conocimiento, pero

evidentemente se ve también condicionada por nuestro propio cuerpo biológico.

¿Puede un ciego optar por ver o no ver aquello que le rodea? Rotundamente No. Por

tanto, ante el acto de procesar información sensorial, el hombre no es libre si está

desprovisto de sus capacidades biológicas.

Pero, al margen de estas imposiciones biológicas, que delimitan nuestra capacidad

real para poder llevar a cabo una acción distinta a la que en un momento determinado

estamos llevando a cabo (entendiendo el no ver como una acción en sí misma y no

como una negación de la acción de ver, pues el que ve sí tiene la posibilidad de llevar

a cabo la acción de no ver simplemente con cerrar los ojos), el hombre, aun cuando no

deja de ser libre, es esclavo de sus necesidades, tanto las biológicas como las

sociales.

Las necesidades limitan más que ninguna otra cosa la libertad del hombre. Si

queremos sobrevivir hemos de satisfacer nuestras necesidades básicas (comer,

beber, etc.), aun cuando podríamos optar por no satisfacerlas y morir (quien realiza

una huelga de hambre, por ejemplo), pero nuestra elección esta sujeta a un instinto de

supervivencia que cohíbe nuestra libertad real.

Además todas nuestras decisiones sociales están condicionadas por nuestras

necesidades como seres sociales. Vivimos siempre pendientes de la satisfacción de

estas, y nos movemos en la vida impulsados por el efecto que estas tienen en nuestra

conciencia. Hacemos determinadas cosas, y no otras, buscando la satisfacción de

nuestras necesidades como miembros de la sociedad, y es la propia sociedad la que

nos marca el camino que debemos seguir si queremos satisfacerlas de manera

adecuada. En definitiva, somos seres sociales y como tales, estamos delimitados por

las necesidades sociales que nos vienen impuestas en la cultura y la socialización que

aprendemos en nuestro proceso de desarrollo psicológico. Por tanto, podemos decir, a

modo de resumen y sin miedo a equivocarnos, que somos libres para elegir, libres

para decidir, pero somos esclavos de nosotros mismos: esclavos de nuestras

necesidades, de nuestro conocimiento y de nuestro desarrollo.

LIBERTAD LIGADA A TU CAPACIDAD

La libertad es un concepto que hace referencia a muchos aspectos de la vida humana.

Comúnmente se le define como aquella facultad natural que posee el ser humano de

poder obrar según su propia voluntad. También es posible comprender la libertad

como aquel estado en el que el hombre no está siendo esclavizado ni preso por otro.

Se trata de un concepto que hace alusión a aquellos aspectos relacionados con la

independencia, con la licencia para realizar aquello que se estime adecuado o

conveniente.

Etimológicamente la palabra viene del latín "liber", lo que se interpreta como "persona

cuyo espíritu de procreación se encuentra activo", esto derivado del significado que

tiene la incorporación del hombre a la sociedad al alcanzar su madurez sexual, para

que comience a asumir responsabilidades. Si bien este dato aporta luces sobre el

origen de la palabra, no satisface como explicación de este importante valor humano.

El concepto de libertad es algo que a lo largo de la existencia humana nos ha hecho

reflexionar en múltiples sentidos, siendo uno de los temas fundamentales de la

45

filosofía. Lo anterior, debido a que muchas veces, el hacer siempre aquello que

deseamos nos lleva por el camino equivocado, lo que a fin de cuentas, puede terminar

por esclavizarnos a algo (no se debe confundir libertad con el libertinaje). Por lo tanto,

la libertad de obrar según la propia voluntad puede terminar por hacernos perder la tan

deseada libertad.

También para algunas corrientes de la filosofía, la libertad tiene relación con la

autonomía, que se entiende como la dimensión de la razón que permite al ser humano

pensar dándose normas a si mismo sin que medie autoridad alguna (definición que

impulsó el filósofo Immanuel Kant), lo que conlleva a la responsabilidad personal y

social.

Otro de los problemas y contradicciones con los que se enfrenta la libertad guarda

relación con la necesidad de normar la vida humana en el mundo. Todas las naciones

y sociedades formadas sobre el planeta poseen leyes y normas que rigen el

comportamiento humano; podría pensarse por esto que no poseemos libertad alguna.

Pero cabe preguntarse por la forma que adquiriría la vida en sociedad si no existiesen

dichas normas y pautas de conducta.

Ahora veamos citas y definiciones interesantes sobre lo que es la libertad para la

filosofía:

Rene Descartes: "...consiste solamente en que, para afirmar o negar, perseguir o

evitar, las cosas que el entendimiento nos propone, obramos de manera tal que no

sentimos que ninguna fuerza fuerce."

Spinoza: "...es libre lo que existe únicamente por necesidad de su naturaleza y solo

por ella se determina la acción".

Para Aristóteles, la libertad está ligada a la capacidad de decidir por si mismo en el ser

humano, y estaba ligada a la moral.

Según San Agustín, la libertad consiste en la realización efectiva del bien, para

alcanzar la beatitud.

Para Hegel, el concepto es fundamentalmente la libertad de la idea.

Según Henri Bergson, la libertad es la capacidad de la conciencia de regirse por su

propia naturaleza, independiente de las leyes y fenómenos de la naturaleza.

Como es posible de intuir, la libertad es un concepto abstracto de muy difícil definición,

y que además, en el intento por hacerlo, el ser humano se ha encontrado frente a

múltiples paradojas. Es debido a esto, que a modo muy personal, la libertad puede

sólo comprenderse a partir de aquello que no es. En otras palabras, es sólo posible

definirla según su contexto y las condiciones en las que se da, ya que en la mayoría

de los casos, sólo se puede hacer uso de ella en función de las opciones, siempre

limitadas que se nos presentan.

ILUSIONES DE LIBERTAD EN PERU

1.-Poderosos no se juega....y usaron a los de siempre, a los medios de comunicación

como cuarto poder del estado...si!!!...estado el que defiende todo mediocre,.... estado,

el que está más podrido,...estado el que poco sirve o nada,....en el que todos se lucran

cuando llegan a él.....

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2.-Resultado....se congelaron los préstamos, se fugaron divisas, se fueron los que se

enriquecen temporalmente en el Perú...los bancarios demostraron que pueden

comprar jueces, ¿o no?

3.-En fin, nos aislaron económica-política y socialmente, como a Cuba o similar...claro

nuestro país no esta preparado para cambios radicales,...

y si,... ahora sigue demostrándose que cada presidente que ingresa no soluciona

nada, apenas quieren hacer algo bueno para los más necesitados....se les hunde a

nivel de imagen y se las hace perder la credibilidad, y siempre cada uno de ellos

terminan mal....

4.-Ah... por supuesto,...cada gobierno elegido....casi siempre ingresan a cobrarse los

favores o ha recuperar lo invertido en las propagandas...y se colocan en cada puesto

importante primero a los partidarios,....¿Acaso eso es novedad? Ilusos...los que niegan

ello....

5.-¿largo tiempo el peruano oprimido?

.....Pues sí..Seguiremos en lo mismo si pensamos como el triste y mediocre de

Hildebrant de hoy....

Pues...de sus ideas de una sociedad más justa....parece haberse desvanecido....y hoy

por hoy necesitamos un verdadero cambio socio-cultural, en cada uno de nosotros los

peruanos en no dejarnos llevar por la prensa de nuestro país,

........ Analicemos con cuidado nuestro pasado, presente y futuro.

.- No olvidemos algunas buenas actitudes, de cada personaje que pasa en nuestra

historia, y obviamente ojala pudiéramos condenar a muchos de los personajes que con

premeditación se lucran en cada periodo de gobierno. Así paso en muchos de los

mismos, ya nos olvidamos del gobierno de Belaúnde, de Fujimori (quien se llevo sus

videos y hasta dinero en efectivo...(nada tonto ¿si?),...y obviamente los anteriores a

éstos ...,los que se encargaron de dejarnos las famosas deudas que pesan sobre

nuestros hombros y las que pesaran en los hijos y los hijos de nuestros hijos....

Vaya, no quiero terminar en depresión,...

Pero si en meditación y acción.....que tal en....:

.generar trabajo y trabajar, y trabajar

... dejare de tomar en fiestas y despilfarrar mi dinero y luego decir no gano mucho o no

tengo dinero....

... no debo sobornar ni recibir sobornos,

.... no debo mentir y seré exacto - puntual en mis actividades,..

... me olvidaré de la hora seudo-peruana, trabajaré a conciencia y cumpliré con mi

horario de trabajo,

... ya no inventaré excusas tontas ni mataré a mi abuelita por no ir al trabajo,

....ya no pagaré por certificados falsos y me fingiré enfermo,

....ya no fumaré y tomare en frente de mis hijos por que de ellos depende el futuro,

pues ellos son el espejo mío,

....respetaré las reglas de tránsito y respetaré al policía,

....como policía ya no recibiré dadivas y seré justo con las leyes,

.... las leyes y reglas se cumplirán y no importara si soy hijo o ahijado de un influyente ,

como juez haré cumplir las leyes y seré justo y ya no recibiré favores .......ojo... ni haré

favores a mis allegados........

Vaya, eso será empezar con cambios...¿cuando?...en nosotros esta todo.

Después de todo..

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Esta será una real “dignidad nacional”.

SENTENCIADO POR DEDUCCION

SIN CRITERIO Y SIN CONCIENCIA

Políticos y congresistas están preocupados

por un reclamo nacional

todos están decepcionados

con el poder judicial.

Muchos culpables sin juzgar

muchos presos inocentes

No se sabe como actuar

Con este PODER independiente.

Creo haber encontrado

la madre del cordero

una norma que con esmero

el caos ha generalizado.

Todos sin excepción

sabemos de que se trata

de la norma que maltrata

a los que dejan en prisión y a otros con absolución

que se van arreglados

porque se ven obligados

a entrar a la corrupción.

Es una norma aplicable

para justificar lo injustificable

que es el comodín de la ley

y de la ambigüedad es el rey

el salvoconducto de la corrupción

para sentenciar con excepción

dependiendo de dinero o recomendación.

Dirijo esta poesía, al "CRITERIO DE CONCIENCIA"

que a vista y paciencia

de la ley bajo su imperio

aplican SIN CRITERIO

y con NADA DE CONCIENCIA.

Para sepultar en prisión

aquel que no tenga dinero

así haya sido sincero

por sólo una aplicación.

Si yo tuviera el poder

mandaría hacer un estrado

y allí con mis compañeros sentados

en el banquillo de los acusados, poner

a todos aquellos magistrados

que abusaron del PODER.

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Allí sumaría todos los años

de los inocentes sentenciados

para repartir entre los magistrados

uno a uno esos años.

Entonces les preguntaría que se siente

con la "LEY DEL TALIÒN"

cuando se le aplica con razón

"OJO POR OJO DIENTE POR DIENTE"

Después les respondería

que aunque esta ley no está en vigencia

tiene mucha más ciencia

que aquélla que ellos aplicaron

cuando a muchos inocentes sentenciaron

SIN CRITERIO Y SIN CONCIENCIA.

GUERREROS DE LA VIDA

“NADIE TIENE DERECHO DE QUITAR LA VIDA AL SER HUMANO” Nos dice el

monseñor José Antonio Eguren: Pero me gustaría preguntarle qué opinan de los

internos de los penales del Perú con enfermedades terminales y en la etapa final de su

vida con más de 70 y 80 años de edad, si bien han pagado sus errores por años y han

cumplido con sus condenas altas ¿Que esperamos? Verlos morir como a muchos de

nuestros compañeros por falta de una adecuada atención médica o muchas veces por

falta de dinero o por abandono de sus familiares. Porque solicitaron indulto

humanitario y no se les concede. Muchos de ellos están desahuciados y no tener

ayuda médica acelera su camino a una muerte en el terrible olvido; esos beneficios en

vano que por el sólo hecho de que alguno de ellos tiene un antecedente les deniegan

una y otra vez..

Escuché una vez a un médico amigo hablar de la Eutanasia Directa, adelantar la

muerte de dos maneras:

Eutanasia activa Voluntaria. Aquella que el médico participa a través de medicamentos

Eutanasia pasiva Voluntaria. A pedido del paciente cuando se le deja de suministrar

ayuda mediante una máquina

Y qué podemos hablar de la Eutanasia Indirecta, que es ser el agente intermedio para

aliviar el dolor del ser humano; también se habla del Suicidio Asistido, cuando un

profesional u organización aconseja al paciente cómo terminar con su vida.

Pregunto en qué cuadro ponemos a los presos en el otoño de sus vidas que se

encuentran en etapa Terminal de una enfermedad. Hombres que por circunstancias de

su conducta están pagando las consecuencias de sus actos, cumpliendo condenas

justas y también injustas. Hay que hablar de la ley del hombre por el hombre que

nunca se cumplen a pesar de los años y de sus derechos. Se hace caso omiso al

derecho de ser libre; qué opinarán de aquellos ciento ochenta viejos que en más del

70% sufren alguna enfermedad propia de la avanzada edad.

En aquel programa del Adulto Mayor del Penal de Lurigancho, quién se preocupa de

esos hombres que por sus cabellos blancos y las líneas de la vida en sus rostros, uno

se da cuenta de las pocas esperanzas de seguir adelante en aquellas miradas

cansadas.

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Se dice que el Estado los protege, gran mentira. Las normas establecidas y las leyes

ni a ellos los respetan. La importancia de no poder defenderse los hace tristes de

corazón y espíritu. Ese espíritu que en algún momento tuvieron, poco a poco

renunciaron a él, gracias al sistema penal que los deja ver morir a muchos de sus

compañeros, a esos viejos guerreros de la vida que ya se pusieron en paz en su

pasado y solo buscan un presente digno y para morir.

La vida sin sufrimiento es imposible eso opinan los poderes del Estado.

LENTOS SEGUNDOS

Y todo el tiempo del mundo

no te sirve en soledad

se hace gris la realidad

tornan lentos los segundos.

La vida pierde sentido

cuando hay vacío a tu lado

luces triste y amargado

añoras lo que no ha sido.

Son ausencias del camino

amigos que se han marchado

amores que no han amado

travesuras del destino.

No debes bajar los brazos

tal vez en algún rincón

encuentres la gran pasión

la tibieza y el abrazo.

DIA LIBRE

Un insistente sonido hizo trizas su sueño de mar azul y arenas blancas.

Odioso despertador. Elena intentó levantarse y volvió a desplomarse pesadamente

sobre la almohada.

No podía ser. No iría a trabajar. Dormiría todo el día. Volvería a su hermoso sueño.

¿Y si la echaban? ¿De que viviría? ¿Donde conseguiría trabajo?

Demasiadas dudas, excesivos interrogantes. Sin duda la fantasía de quedarse en la

cama no era una alternativa adecuada.

Se levantó con fastidio, se vistió rápidamente y partió rumbo a su trabajo.

Terrible y rutinaria tarea administrativa. Su creatividad había desaparecido. Llenar

planillas, dar indicaciones a clientes, ubicar despachos y poco más. Tedio,

aburrimiento.

Acomodó sus cosas en el escritorio y con la mejor sonrisa enfrentó al primer cliente.

La mañana transcurría según lo acostumbrado. Un señor joven, bien vestido, atractivo

-muy atractivo en la mente, la mirada y los gestos de Elena - se sentó frente a ella.

- Buen día, en que puedo ayudarlo señor.-

.- Buen día señorita, esto es un asalto.

- ¿Un que?

- Un asalto. Le ruego que no se altere y disimuladamente me acompañe a la oficina

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del gerente, entramos sin golpear.

Elena sonrió casi con complicidad se levantó y llevó al caco a la oficina de su superior.

Entran sin llamar como pidió el asaltante.

Gritos del gerente que se silencian cuando el delincuente saca un arma relevante y la

coloca sobre su boca.

- Cierre su bocota y rápidamente abra la caja de seguridad. Coloque todo el dinero

sobre el escritorio.

El gerente obedeció sin dudar.

El sujeto introduce los billetes en una bolsa que llevaba entre sus ropas y le dice a

Elena.

- Preciosa, aseguro al chancho y me vas a tener que acompañar hasta que esté a

salvo. Ah, mi nombre es Carlos.

Carlos ata al gerente a la silla y le coloca una ancha cinta adhesiva en la boca.

Inmediatamente se retira del negocio del brazo de Elena, para un taxi y se aleja con su

rehén.

Bajan luego de un complicado recorrido que Carlos le va señalando al chofer. Una vez

solos Carlos le dice a Elena

-¿Que planes tienes?

- Ninguno contesta Elena

- Te invito a almorzar

- Bueno contesta Elena

Entran a un edificio de departamentos. Hasta el sexto piso. Acceden al departamento

“D”

- Aquí vivo - dice Carlos, siéntate en cualquier lado. Soy un excelente cocinero. En un

momento tendrás el mejor almuerzo de tu vida.

Efectivamente fue un excelente almuerzo. Un buen vino, charlaron animadamente.

Elena estaba fascinada con Carlos.

Una copa de coñac en el sillón, la piel, los labios, todo el amor. Elena y una tarde

increíble. Se sentía libre, divertida, sin límites. Aceptó quedarse a cenar y los brazos

de Carlos fueron su refugio nocturno.

Por la mañana se duchó, se vistió y fue a la oficina como todos los días. Los directivos

de la firma, la policía, mil preguntas toparon con el llanto desconsolado de Elena que

había perdido la conciencia cuando el delincuente la arrojó en un paraje lejano del que

la trajo una buena persona en su automóvil. Estaba bien. Sólo algunos magullones sin

importancia.

PRISION

La romántica melodía

del despertador no

coincidía con el ánimo

de Mercedes al tiempo

de abrir los ojos. No

pudo evitar un

sentimiento de

disgusto. Remoloneó

unos minutos al tiempo

que un bostezo ponía

de manifiesto la

intención de prolongar

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el descanso, los dulces sueños. La razón pudo más que su antojo. El trabajo

escaseaba y no podía arriesgarse a perderlo por ningún motivo. Se puso de pie, abrió

la ducha, el agua en su rostro la despabiló haciéndola participar sin condiciones en la

rutinaria y odiosa realidad.

Gustaba de la vida. A sus treinta y tres años era una mujer atractiva, de mente amplia,

una formación científica relevante, amante de fiestas, reuniones y eventos de todo

tipo.

Mercedes detestaba su trabajo. No coincidía con su preparación profesional Recibir

escritos en la mesa de un juzgado no era lo que había soñado en sus fantasías

adolescentes.

A su edad habiéndose titulado de psicóloga debería contar con su propio consultorio,

en un barrio elegante y dando solución a las aflicciones de sus pacientes.

No era así. Lograr su título habilitante le costó tanto como conseguir con posterioridad

los recursos necesarios para subsistir con alguna dignidad.

La remuneración que percibía por sus tareas en la justicia le permitía cubrir los gastos

de vivienda, asistencia medica, alimentación y el austero esparcimiento que adornaba

una vida razonable con alternativas interesantes.

No obstante no podía superar el disgusto que le provocaba asistir cada mañana a la

oficina. Cuando ingresaba por la puerta antipánico se sentía que había fracasado. No

podía evitar una intensa sensación de frustración la disgustara. En sus sueños y

fantasía el horrendo edificio judicial desaparecía, se derrumbaba, no lo encontraba,

era libre para empezar una nueva vida, alquilar un localcito, arreglarlo modestamente

pero con buen gusto, transformarlo en un lugar agradable, en su consultorio.

Paulatinamente se haría conocida, tendría sus pacientes, solucionaría sus problemas,

se transformaría en una profesional de renombre con fundamento en sus

conocimientos, sus ganas y su voluntad.

Sueños, ilusiones, delirios sin fundamento. Además del dinero para concretar su deseo

debía superar su imbatible timidez y zafar de la sensación de tranquilidad que le

otorgaba el ingreso mensual.

Terminó de desayunar, se colocó su campera y marchó hacia el yugo. Como todos los

días debería soportar al psicópata de su jefe, un ladino increíble, un tipo

absolutamente intolerable.

Camino al juzgado pensó que quizá odiara más al juez que a su trabajo.

Faltando tres cuadras para llegar un intenso olor a plástico quemado fue percibido por

su sensible olfato. Miró al cielo y vio que el celeste amanecer sureño se teñía de rojo.

Apuró el paso, era un incendio, las llamas comenzaban a destacarse.

Llegó a la esquina del edificio de tribunales, no lo podía creer. El recinto de Satán

estaba inmerso en un fuego incontrolable. Se fue acercando paulatinamente. Los

bomberos le impidieron avanzar, se detuvo a unos cincuenta metros. Sus ojos

brillaban mientras seguían la trayectoria de las llamas que trepaban al cielo. Una

sonrisa se dibujo en su rostro.

Así permaneció hasta que del Juzgado sólo quedaron cenizas. Abrazó a Mónica su

compañera más querida y comenzó a reír con todas las ganas la vez que gritaba.

- ¡Al fin! ¡Al fin! ¡Soy libre! ¡Absoluta y tremendamente libre!

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Dio media vuelta y se dirigió a su casa. Mientras caminaba sintió un alivio relajante y

sus pensamientos agradecían al oportuno cortocircuito que abrió las puertas de la

prisión definitivamente.

ESPERANZA Y LIBERTAD

Sé libre, hasta que tu libertad te ahogue, sé libre por siempre pero no vuelvas aquí

nunca, donde el dolor crece todos los días. No olvides nunca que pasaste por este

lugar maldito donde reina la tristeza y no se condena el delito sino la pobreza, goza tu

libertad, ve el día amanecer y encuéntrate con el sol, la luna y las estrellas. Busca

brisas del mar con los aires de otoño, vive libre como las águilas tomando impulso,

vive como los peces de río, pero recuerda que estuviste acá y dejaste tu sombra a tus

compañeros de paila, y bajo tu sombra alzaré mis alas y volaré alto tomando un gran

aliento de esperanza y libertad.

CARNAVAL DE LA VIDA

Quién grita eureka en medio del carnaval de la vida,

sin antes no haberse envestido de lágrimas y luchas imposibles,

que en vez de enaltecer la condición crucial,

denigra en traicionero acto, para ceder a la sabiduría cínica,

superior a la riqueza o la paz.

Qué tropel de aclamaciones deberán acallar,

los segundos difíciles e imborrables

de manera tal suficiente,

para que el hombre no arranque de sí sus venas,

y vierta su sangre en la rendición.

Antes de llegar a una meta que señalaba a todos,

y que es sólo dejada para algunos pocos.

Quiénes han de ser los portavoces de todas nuestras heridas

qué crucificados en el enmarañado del mundo,

correspondan a estos sueños que despiertan

cuando sus manos regresan con lo ansiado,

sólo para recordarnos, que tuvimos mucha razón…¡alguna vez!

Qué libro hemos de encontrar,

poderoso en el verbo de la verdad,

deseoso de poseer el manantial buscado desde nuestros desiertos,

para limpiarnos de estas impurezas

ya que constantemente el más fuerte nos juzga,

por infieles y pecadores.

En qué festín el amor aparecerá,

como nunca ha aparecido,

lleno de melodiosas dádivas,

que se entregan sin cuidado,

para brillar en todo su esplendor.

Cuando la noche llegue,

y el mundo sea sólo para dos,

y después el mundo sea con los dos…

¡Pero qué iluso verso es éste!

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¿Acaso los derroteros de los más grandes,

son derrochados generosamente entre los villanos?

¿No es certero saber,

que una vez llegado a lo más alto,

jamás confesaremos cuál ha sido el precio

que se esconde en el misterio del brillo de los ojos,

de aquellos que estando en la cima,

niegan la oscuridad de sus credos,

los malsanos secretos jamás compartidos,

la iracunda vesania de la cual estamos hechos,

mientras nos sentamos a la mesa todas las noches,

para tragarnos el silencio,

que sólo merecen,

los que dignamente están muertos y ausentes,

y cuya gloria ha de quedar en el papel

rescrita en tergiversación convenida?

¿Cuál es la gloria que merece el inmortal,

si el bellaco arrebata la presea que otorgada al virtuoso

en traicionero modal se llena de oropel

y elogios falsos que él mismo acepta,

mientras danzan las sociedades,

pisoteando los ideales

de los que santos entre los justos,

privados de la vida, antagonizan lo que es el placer

y el hacer?

¿O es que el hombre porfiará más allá de lo banal,

hasta recoger el laurel que sus sienes sostengan,

para existir, como sólo los grandes existen?

¿No es ese en sí el propósito,

superlativo frenesí de estar y permanecer,

de transcurrir y no pasar

hasta improntarse en la memoria de los que buscan

la personal eureka,

para cantarla, en el gran carnaval de la vida?

PASOS SIN RUMBO

Las noches en medio de la

oscuridad que te causa la

soledad que sientes al verte

rodeado de tantos

desconocidos, en donde te

sientes como el grano de arena

en la playa, y la nada en que te

convirtieron pugna por volver a

tener vida, tú caminas en un

patio rodeado de decenas de

desconocidos con los que te

vincularon de un día para otro.

Y extrañas esos momentos que

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pasabas a esas horas junto a tu familia. Tus pasos te llevan a un rincón donde como

gota a gota los recuerdos llegan tu corazón, a tu mente. Te hacen pronunciar palabras

que solo tú y tu familia conocían, casi puedes oler la comida que preparaba tu esposa,

casi puedes escuchar la voz de tu madre que te llama a la mesa, dilatabas el momento

de dejar el televisor mirando tu programa favorito, cierras los ojos, imaginas oír los

gritos alegres de tus hijos…

Pero todo eso se revienta como una burbuja de sangre cuando se desvanece al oír

esos desaforados berridos de personas que acostumbran a comunicarse a ladridos

aquí, que no pueden vivir sin querer hacerse notar rebuznando más fuerte el uno que

el otro. Y entonces recuerdas que no estás en el paraíso, que no es tu casa sino que

despiertas de un sacudón en la tierra de las cenizas andantes, en el infierno de Dante.

Te das cuenta que ya no huele a tu hogar sino a podredumbre, que ya no oyes la

televisión y el rumor alegre y tierno de tus seres queridos, sino los truenos del diablo…

Apuras los pasos porque quieres llegar, pero no sabes dónde, quieres salir pero no

puedes, levantas la mirada y el cielo es el mismo que antes veías cuando caminabas

por la calle; no quieres bajar la mirada porque sabes que te rodearán los espectros

que murmuran a tu lado….te preguntas si esto pasara, si lo podrás siquiera olvidar.

Si podrás un día borrar de tu mente esto que se convirtió en tu mundo, que se convirtió

en tu vida ( ¿se le puede llamar a esto vida?), si podrás un día superar que cuando

entraste aquí perdiste las ganas de vivir…, si cuando te enviaron aquí te mataron en

vida…Si podrás olvidar que una persona de la ley te dijo que de aquí, o salías en

libertad por orden de los jueces…o te sacarían de aquí solo muerto…Los pasos los

sientes cada vez más pesados mientras caminas lentamente en medio de la penumbra

del patio del pabellón de “lurinfierno”. Empieza a llover y no lo notas porque los

escalofríos te hicieron sudar y tus lágrimas bañaron tu rostro mientras recordabas que

una vez estuviste vivo, pero ahora ya no eres más que una persona que está maldita y

que por mas oraciones que rece….no puede encontrar paz a su alma, porque piensas

en cuántas noches más tendrás que caminar ahí, en ese patio que no tiene rumbos ni

caminos ni esperanzas ni destinos…, que cada día te hacen más viejo y más muerto y

menos vivo y menos útil…Amanece y deseas que no amanezca porque será un día

más en el purgatorio, un día mas en el olvido…, un día menos para tu vida que pudo

ser mejor…

PARA TI QUE NO VOLVISTE

A veces hacía sol, a veces llovía cuando caminaba en esa mezcla de barro y basura o

arena seca que se te pega a la piel y no quiere salir jamás. Me cruzaba con las demás

que vienen con paquetes, con bolsas con cosas grandes, cosas pequeñas, con

pequeños recuerdos, con ilusiones en la cara, con lágrimas en los ojos, y mi corazón

latía a mil porque sabía que llegabas, que no te había visto hace tres días y contaba

las horas y los minutos por volverte a ver.

Renegaba de la lluvia que seguro te había mojado tu cabello y que desaliñaba el

peinado que me querías mostrar, maldecía ese fango que en el que se había

convertido todo el camino porque sabía que tus dulces pies de hada estaban

cansados, pies de coraje que habían hecho cola por horas para entrar en el purgatorio

mientras cargabas los paquetes con sorpresas para mí, con dulces para suavizar el

amargor de la paila con sábanas suaves, ropa limpia para que yo oliera un poco de

ese aire de libertad.

Condenado sol. Te estaba quemando la piel, te hacia ver más oscurita, parecía que

habías ido a la playa, te quemaba y hacía arder tus piececitos. Cargabas al bebé que

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se sofocaba; mamá casi no podía soportar el sol mientras pedía que los que revisaban

se apuraran para que así pudieras entrar en este lugar innombrable, el penal que lo

catalogaban en Internet como una de las cárceles más peligrosas del mundo. Te

acababas de bañar pero ahora tenías sudor en tu frente después de horas de cargar

paquetes y al bebé; después de esperar y sofocarte, de luchar para que no se te

pegara la arena y aún no habías entrado aquí, en este cementerio de vivos y ya

fruncías tu naricita porque este olor tan podrido de basura, barro y sudor te ofendía sin

cesar mientras te acercabas más hacia aquí. Y querías que ese perfume que te habías

puesto combatiera sin éxito la m... que estaba en el aire, y es que así huele cuando un

lugar tan pequeño que apenas ha sido diseñado para dos mil quinientas personas

alberga a mas de diez mil, que no pueden hacer nada para que la limpieza sea un

destello en medio de esta oscuridad.

PARA TI QUE NO VOLVISTE II

Ya pasé por los “controles”, aquí ya me pidieron dinero a cada momento y ya me

sellaron el brazo, me marcaron pero se que a ti te marcaron en el corazón cuando te

ponen marcas ridículas, números con plumones indelebles para así humillarte, para

que así según ellos te identifiquen. Lo que querían era que les des más dinero para

que no te pusieran esas feas manchas que opacan tu piel, donde ni por casualidad, ni

en el colegio se te ocurrió escribir, te ponen sellos ridículos patética forma de

ordenarse.

Quieren grabar la desgracia en tus brazos. Pero ahora, ¿qué? ¿Se han puesto

especiales al momento de controlarte?

Que horrible es para ti tener que soportar cada miércoles y cada sábado que alguien

te toque, porque sabes que esa mujer policía que te revisa no tiene sentimientos

femeninos, porque no hace su trabajo, sino que a veces hasta experimenta otras

cosas al revisarte; porque te toca donde nadie jamás oso tocarte, pero tú sufres la

humillación sólo con el pensamiento de que me verás a mí, que podrás estar con la

persona que tú siempre quisiste y de quien en verdad te enamoraste un día.

Y si, por más que quisiste traerme ese paquete de galletas, por más que lo quisiste

evitar, te lo robaron aquellos muertos de hambre que no pertenecen aquí, sino al otro

lado de la ley; que apenas te descuidas te quitarán por arte de magia ese dulcecito

que compraste pensando en mi…, y claro, también el periódico que planeabas que

leyéramos juntos, y que de igual forma ya no podremos llenar el crucigrama tú y yo,

ahora lo llenarán sus sucias manos llenas de monedas que te arrebataron porque

llevabas la falda del color que ellos no querían, porque llevaste un arete de mas o el

cabello de menos, porque trajiste una gaseosa oscura o porque querías evitarte tanta

espera; ahora sus perras manos de nazis tendrán nuestro periódico y comerán nuestra

fruta que era para que compartiéramos nosotros y el bebé….

¡Pero ya puedo verte! Ya puedo observarte a través de la reja, a través de esa malla

maldita que nos separa como el alambrado del muro de Berlín y que si cruzáramos

nos acribillaría sin piedad… Aún recuerdo a esas tres personas que osaron atravesar

las paredes y correr, estaban desesperados igual que yo porque querían estar con sus

seres queridos y saltaron la pared, corrieron hacia las montañas con la ilusión en sus

caras, volaban como palomas estrenando sus alas después de estar prisioneras mil

años en una jaula de podredumbre, cual hornos de cremación con cenizas llenas de

judíos, pero el maldito francotirador alqaeda con su AKM perforó el corazón de uno de

ellos e hizo que el miedo paralizara para siempre a los otros; mató una ilusión y

sembró el terror para todos y nos hizo recordar que más que un centro de reclusión

con propósitos de reformar al interno esto es el infierno de Dante, un campo de

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prisioneros de guerra en la Siberia soviética.

Sí, puedo verte, sé que estas enojada, fastidiada porque tuviste que aguantar todo eso

ya tantas veces, y sé que ya no quieres más eso, sé que puedes estar muy mal, pero

cuando me ves ,cuando te hago esa seña que solo tú conoces, cuando oyes mi voz en

medio de los alaridos del resto de zombis, tú sabes que soy yo y se ilumina tu sonrisa,

se ilumina tu rostro, porque sabes que soy yo tu razón de venir. Cuando te abrazo

siento que todo desaparece, cuando te miro siento que los cielos se abren, que sólo

llueven bendiciones para ti y para mí. Siento tu piel, tus labios como jamás los hubiera

sentido en la calle, siento tus besos como nunca en la vida los probé y siento que eres

parte del milagro de la felicidad de la vida…, que al fin Dios estiró su brazo para

tocarme aquí en medio de la desgracia, en medio de la basura, que él volteó a verme y

me sonrió.

Veo en ti la bendición de Dios, del Dios que olvidé, que descuidé y a quien ahora

recurro y recuerdo cuando veo tu sonrisa, cuando siento tus besos. Me abrazas, cojo

las bolsas y los paquetes, los llevo conmigo a mi lado; todos se abrazan junto a mí,

otros están ahí parados, mirando, buscando ansiosamente a la persona que les lleva

su parte de cielo para mitigar la pena y el dolor de estar aquí, tu enjugas una lágrima

de emoción y caminamos, subimos esa cuesta juntos, se manchan tus sandalias con

el fango del invierno, con la tierra basurienta del verano, pero no nos importa nada. Me

quieren hacer problemas porque quieren cobrarme otra vez al entrar, escuchas de las

personas que ya no sólo perdieron la vida sino también la dignidad, toda clase de

palabras desgraciadas, soeces, que tus oídos de princesa jamás habían oído.

Recuerdo cuando andábamos juntos cómo era de maravilloso caminar de la mano,

¿por qué nos han quitado esto? ¿Por qué nos dejaron así?

Y ahora ya estamos dentro del pabellón de la prisión, se te aprieta tu corazón al ver la

inmundicia que tengo que ver a diario; sé que ya no puedes más, que ya no quieres

oler esos olores que yo ya casi me acostumbré a percibir, que ya no quieres escuchar

a todas esas personas que gritan nombres desaforadamente. Recuerdo todavía con

tristeza e indignación cómo un par de monstruos se pelearon delante de ella por

recoger unos paquetes y la asustaron a morir.

PARA TI QUE NO VENDRAS III

Un día bajé como siempre, recién bañado, bajé a esa malla desde el pabellón, bajé la

cuesta, caminé y te esperé…pero no llegaste…Esperé y esperé, regresé a llamarte

por teléfono tantas veces. Me dijiste que venías, luego apagaste el celular.

Un día dijiste que venias, pero no viniste más… Ya no vienes más, hace tanto que no

puedo verte… Sé que te cansaste, que ya no quieres más escuchar esos gritos, que

no quieres más oler la podredumbre del infierno, no quieres más saber del cementerio

de vivos, no quieres más oír mi voz, no quieres siquiera levantar el teléfono, no quieres

volverme a oír, me lo repetiste mil veces.

Trate de jugar al que no me importaba, pensando que vendrías como siempre lo

habías hecho mientras estábamos allá afuera, pero no ha sido así y es porque estoy

metido en este lugar, impotente porque no puedo hacer nada para poder correr y

tirarme a tus pies pidiéndote una oportunidad más.

Ya no vienes con esa comida calentita que preparabas con tanto amor, ya no vienes

con esos dulces que sabías que me gustaban, ya no vienesa no me dejas ver al bebé

ni siquiera oírlo por teléfono. Señores de la alfombra roja, ustedes me han matado en

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vida porque me quitaron a mi familia, pudieron simplemente asesinarme, fusilarme en

un paredón vietnamita, pudieron dejarme que me congelara en pocos días en las

cárceles de Siberia, que me cremaran en esos hornos donde cenizas judías se

mezclarían con mi sangre chola, pero no, prefirieron quitarme a los seres que más

quería, a las personas por las cuales muchas veces cometí errores, ésos que ustedes

llaman delito, porque era para que tuvieran lo que jamás pude darles antes ni les

hubiera dado por culpa del sistema que jamás me dio una oportunidad.

Ustedes señores de la alfombra roja, los condeno, los responsabilizo de haberme

matado en vida, de haber matado mi corazón, mi vida, mi familia, a todos. De haberme

quitado a esa persona que siempre en las buenas y malas estuvo conmigo, pero le

hicieron la vida tan imposible para que ya no viniera y sus perros bárbaros en la puerta

de la prisión, esos policías corruptos y manipuladores, de atestados fabricados con

mentiras con el propósito de hundirnos y sacarles dinero a las familias desesperadas.

Les decían que otra mujer mala nos venía a visitar en días que no eran de visita, que

nosotros éramos delincuentes malditos, que jamás saldríamos, que para qué venían a

desperdiciar sus vidas aquí, que para qué perdonaban el que nosotros hubiéramos

cometido un error, ¡desalmados!, ustedes les lavaron el cerebro y les mataron la

esperanza al decirles que nos quedaríamos tantísimos años….

Y es que sí…, se cansaron, se aburrieron de esperar tanto y se fueron, se alejaron y

ya no contestan el teléfono, ya se niegan, ya ahora sí sienten esa vergüenza que

jamás antes habían sentido por nosotros. Ahora tú estás avergonzada porque yo estoy

aquí y cuando tú cometiste lo que ahora consideras el error de contárselo a los demás,

te aconsejaron que no vinieras y que me olvidaras y tú te negaste, pero todo y todos te

lavaron el cerebro para convencerte de que no vengas.

Yo sé que no tienes la culpa, sólo ahora yo y nadie más que yo soy culpable, soy yo el

que desgració nuestras vidas. Pero yo no te culpo de nada, no te reclamo, no lo estoy

haciendo…Sólo te recuerdo que íbamos de la mano en esta avenida de la vida con

problemas, con huecos en el camino, con aceite regado bajo nuestros pies,

resbalábamos y caíamos juntos pero juntos nos levantábamos, cruzábamos esta

avenida, cuando el trailer de la injusticia, el camión de la desgracia me atropelló y me

dejó como perrito despanzurrado en medio de la pista. Tú no te habías dado cuenta,

simplemente caminaste y terminaste de cruzar la avenida, escuchaste mis gritos,

escuchaste mis lagrimas, mi agonía, mi desespero, mi corazón partido e hiciste amago

de volver, te diste vuelta y me miraste con lágrimas en tus ojos, yo sólo pedía que

vinieras, que me recogieras, que esperaras, hasta que parche mis heridas, recoja mi

sangre de la pista, sanara mis huesos quebrantados para ponerme de pie otra vez y

seguir caminando contigo y llegar al otro extremo de la acera para así poder enfrentar

la vida, el resto del caminito juntos.

Pero te cansaste de verme despanzurrado en la pista, de verme partido en mil partes,

sangrante y muerto en vida. Te convencieron que no podrías hacer nada por mi y

entonces a pesar que mencioné tu nombre, a pesar que te llamé, a pesar que ya no

podía más, a pesar que me hacías tanta falta, a pesar que te llamaba a gritos con

lágrimas, …te diste la vuelta, llegaste a la otra acera y seguiste tu camino….sola.

Así sigo ahora, desgraciado y aplastado, pudriéndome en vida en medio de la pista,

atropellado por ese camión gigante de infortunio, desgracia y miseria manejada por

esos jueces de alma oscura y por esos policías corruptos que se complacen en ver

como estoy destrozado en partes pequeñas y que mi sangre ya se está secando de la

pista. Ya no vienes más, a veces voy a la reja esperando que la vida me de una

sorpresa, pero sé que ya no vendrás, que el fango se pegará a mis zapatos, que la

arena me caerá en el rostro y que ya no te veré más…, perdóname por haber dejado

58

que esto ocurra, es mi culpa…

Deseo de corazón que seas feliz, que cuides al bebé, que puedas encontrar la

felicidad que la vida me desgració y no me permitió darte… Perdóname que te haya

hecho venir tantas veces y que te haya hecho sufrir para entrar a este muladar de

penas y pesares.

Yo seguiré en la reja muerto en vida, esperando que llegue tu fantasma, tu espíritu y

me haga recordar que una vez venías, que en medio de la desgracia tú me hacías

sonreír.

Gracias por haber venido y por haberme hecho feliz esos cortos días.

Siempre te amaré aunque ahora que estoy aquí, no te merezca…Adiós.

ILUSIONES DE LIBERTAD

Las ilusiones son aquellas esperanzas cuyo cumplimiento parece especialmente

atractivo. Yo soy uno de los tantos que cree que las ilusiones van mucho más allá de

esa definición.

Una ilusión tiene la capacidad de mantener con vida el más anhelado sueño por

siempre. Acaso, ¿quién no se ha ilusionado? ¿Y quien no, más de una vez con lo

mismo? Yo sí.

Al comenzar cada día, llevo conmigo las ilusiones y el anhelo de transformarlas en

realidad. Son, sin dudas, las que me dan la libertad de ser quien soy. Yo elijo qué me

ilusiona y qué no. Es por eso que, dicho esto, puedo decir que la relación entre

ilusiones y libertad, se encuentra emparentada y una depende de la otra. No creo en la

capacidad de percibir libertad sin tener ilusiones. Tampoco lo contrario.

Muchas veces, uno genera falsas ilusiones, o, simplemente, se ilusiona con sucesos

que, de antemano, se saben imposibles. Muchos intentan sostener que son este tipo

de ilusiones las que más frustraciones generan. Yo, por contrario -como siempreentiendo

que este tipo de ilusiones, son las que hacen que la voluntad perdure. Acaso,

¿qué queda al cumplir una ilusión? De algún modo, se genera un vacío y, es ahí,

cuando debemos crear una nueva ilusión.

Uno de los problemas puede surgir cuando una ilusión se vuelve realidad cuando no lo

esperamos. Nuestra fuente de creación de ilusiones, no estará dispuesta a generar

nuevas ilusiones y es ahí donde el camino de los sueños y las tentaciones se

entrecruza.

Constancia, voluntad, experiencia, sabiduría e ilusiones. Constancia, para no bajar los

brazos nunca. Voluntad, para alejar nuestros miedos y buscar el sentido de cada

momento. Experiencia, para distinguir las piedras con las que ya he tropezado.

Sabiduría para comprender las ausencias, los dolores y la injusticia. Ilusiones, para

jamás dejar de lado el deseo de poseer Constancia, Voluntad, Experiencia, Sabiduría

e Ilusiones. Al mismo tiempo, y en el mismo lugar.

“Constancia, voluntad, experiencia, sabiduría e ilusiones. Mis deseos para este año

que empieza, para quienes forman parte de mis días, para quienes forman parte de

mis sueños”.

ILUSIONES DE LIBERTAD II

59

La literatura siempre ha sido un instrumento de cambio, mediante el cual, al denunciar

las falencias del orden establecido que debe mejorar, propone alternativas dentro de la

sociedad misma, o en todo caso, señala los errores que no debemos volver a cometer

en nuestro proceso histórico como hombres, como humanos.

Cincuenta mil presos en todo el Perú acaso nos habla que algo está fallando en

nuestra sociedad; que nuestras políticas de prevención contra el delito son nulas, o

que la pobreza halla carne fácil en aquellos que se dejan llevar con facilidad por el

discurso de la calle, donde la violencia y las drogas, terminan por hundir a nuestras

juventudes en algo más atroz: la prisión.

Y otra es la realidad vivida allí, en la que en vez de readaptarlos para ser mejores

hombres, se convierten en parte del olvido de una realidad a la cual no queremos

encarar, abordar y solucionar.

En un medio en el que la corrupción impera y no tenemos paladines fuertes, que

sepan testimoniar sobre nuestra lucha contra las drogas y la delincuencia,

encontramos a los presos atrapados por las drogas dentro de los mismos penales,

experimentando crueles vivencias , donde hacinados en reducidas celdas, durmiendo

en colchones delgados y podridos, tapando sus rejas con papel periódico para no

morir con tuberculosis; pelean otra batalla: la de la autoestima, la de saberse dignos, la

de esperar a que el estado les de una nueva oportunidad para reivindicarse, y

demostrar que pueden ser aquellas personas que el sistema espera. Pero el destino

de los que están presos carece de esperanza.

Cuántas veces he visto a hombres angustiados por la carencia de las drogas que

consumían dentro de sus penales, tratar de encontrar un trabajo honesto donde

pudiesen conocer el respeto de las honorables personas, aquellas dignas personas,

que condenan, juzgan sin saber que todos somos humanos, y tras la enmendación de

nuestros errores, la libertad alcanzada luego de un proceso penal largo no lo es todo,

que el compromiso es de todos, que una vez en la calle, el preso, alterado totalmente

en su psicología, se preguntará qué haré ahora, si todo lo que aprendí adentro, me

adiestró para delinquir con más astucia.

Nos hemos olvidado señores del lado oscuro de una sociedad que no queremos ver.

Pero existen, son reales como ustedes y como yo. Y la realidad nos dice que si bien el

trabajo es escaso para todos, más lo será para aquellos que al ser libres, retornarán a

las calles, sin saber para qué les servirá su readaptación, si llevan dentro de sí mismos

el estigma de la condena, una muy baja autoestima, y ninguna posibilidad de trabajo,

pues para ellos, la esperanza no existe, y la puerta del delito está siempre abierta, en

cualquier esquina de la ciudad, para recordarles lo que son: carne de cañón.

Queda entonces como responsabilidad del estado ,saber qué libertad brindar a

aquellos que se equivocaron alguna vez en sus vidas, y qué futuro ha de brindárseles

no sólo a ellos, sino a nuestras juventudes, que tarde o temprano sabrán de la

violencia de las calles, las drogas, y un desamparo que los conducirá a una soledad

mayor, dentro del mundo.

60

LA QUE NUNCA NOS ABANDONA, LA RICA PAILA

Compartía con un

compañero su rica

paila bendición de

Dios, la que nunca

nos abandona, la

que nos salva en

esos días de crisis.

Comentamos un

domingo que ese

caldo de gallina

estará bien

“achomado” y mejor

que otros días y

eran que los kukis

de la cocina se

habían esmerado

con la llamada de

atención que les

habían dado la

nueva delegatura del pabellón. Bien para la población que bordeaba sólo en este

pabellón 9 cerca de ochocientos internos. Se nos acercaba la noche y entre charlas

empezamos a ver como nos injertamos poniendo algo cada uno. Apareció por ahí mi

compañero Chero con un kilo de arroz canero que equivale a 800 gr. Ese es su peso

aquí en la prisión, mi compadre chino Ríos con unas menudencias, el infaltable Alf con

las verduras y el escurridísimo Yor que por ahí ponía lo que faltaba (era vuestro

humilde servidor), y no podía faltar en este gran compartir el kuki, el mago, el as de la

cocina, mi gran amigo y causita el loco Willy, más conocido en este mundo como

“Cintura”. Algo aprendí aquí, pues no sabia ni freír un huevo, gracias a este loco con

su paciencia y sus clases de cocina. Te debo una, loco.

Nos poníamos así de acuerdo y nos preparábamos esa sopa mentirosa que no tiene

nada que envidiarle a Gastón Acurio. Esos días compartidos, a pesar de nuestro

estrés, nos hacía olvidar por un momento la prisión. Espero que muy pronto salga mi

gran amigo Cintura, conocido así por los patrulleros y policías porque rompía las calles

y pocas veces lo cazaban; “ya retírate”, le decían, “tienes condiciones para ser un

buen chef”. Ojalá que algún día se ponga las pilas y escuche un consejo de todos

nosotros porque esa es su profesión, ya pagó mucha cana mi compadre. A él, como a

muchos, le han denegado sus beneficios como cuatro veces, ojalá esta vez que

presente sus documentos se vaya, así como cerca del 70% de sentenciados, que cada

vez que presentan sus beneficios, aparte de la burocracia que le da el sistema, siguen

comiendo paila sin poder estar junto a sus seres queridos, cansados de no poder

reclamar, de luchar. El Poder Judicial es sordo, ciego y mudo; si no hay monedas te

sigues quedando en este lugar donde no se juzga el delito sino la pobreza.

AÑOS DE SOLEDAD

En medio de la penumbra, debajo de la cama de otra persona que duerme, entre

ruidos lejanos y gritos desaforados amanece un nuevo día en el infierno de los

olvidados. Sabes que es día de visita, tienes que estar despierto desde mucho antes

que de costumbre, y escuchaste la noche anterior lo que otras personas les pedían a

sus esposas, madres y familiares sobre la comida que querían que les trajeran para

evocar esos maravillosos días de “la calle”. Pero tú sabes que no tienes visita, que

nadie vendrá; ya viviste antes hace tantos años ese suceso nefasto de caer aquí, de

ser transportado a este mundo de muertos vivientes y tú también te quedaste,

61

esperando ahí en medio de todos a ver quien era el que venía conmovido o tocado por

esa desgracia, este accidente que te sucedió y del que nadie esta libre…. Y te

quedaste esperando y nada…. Escuchaste la sirena que te decía que ya la última

visita ha terminado, te quedaste esperando, pensaste en salir fuera del módulo e ir a la

malla y ver si así al menos podías hacer que alguien llegara…. Ves como todos se

encontraron y se abrazaron, se sentaron en mesas, se metieron a sus celdas y

volvieron a ser felices por un momento más… Y te diste cuenta que tú hace mucho

tiempo que no puedes abrazar a tu familia, hace mucho que no puedes sentir los

besos, los cariños de esa persona que tanto amas…. Sientes que harías todo, que

venderías tu alma con tal que ese momento llegue…, pero sabes que eres uno más

sin visita, que tiene que arreglárselas como pueda…No recibirás la propina que le

traen a tus otros compañeros, no tendrás siquiera la fruta en bolsita que venden afuera

del penal, no podrás ver un periódico junto a tu visita, no podrás siquiera tener el

derecho a sentarte a la mesa ya que eso sólo es para los privilegiados que no les

tiraron la toalla, que nos lo olvidaron, que no han sido ya juzgados por su familia sin

que antes te

haya juzgado el

juez…Y las horas

se hacen más

largas que

nunca, es como

si bebieran agua

de manantial en

el desierto a tu

lado y tú

muriendo de sed,

sed que jamás

saciaras….

Hasta la paila

que te anima a comer en días normales sale achomada, pero aun así no puedes

comerla porque ves el pollo a la brasa, la pizza, la comida de casa que les traen a tus

compañeros…y recuerdas con dolor que lo que estás comiendo es sólo un remedo de

tus mejores tiempos.

Sientes y te sorprendes a ti mismo arrastrando los pies mientras buscas sin sentido

encontrar donde estás y mientras otros se ríen, pasan lindos momentos, tú maldices el

día de visita…, te preguntas una y mil veces qué hiciste para merecer esto. Que hiciste

para quedar olvidado. O es que ya has muerto y no te has dado cuenta. Vives en la

tierra de los muertos vivientes y aún así quieres renegar, quieres negarlo y negarte y

luchas por estar vivo con la esperanza cada vez más pequeña, más lejana de poder

cruzar las puertas del infierno y salir, y volver otra vez al mundo y otra vez ser feliz…,

antes que sea demasiado tarde…, pero mientras tanto sigues intentando que no

amanezca, que no sea día de visita. Sigues acurrucado bajo esa cama en la oscuridad

deseando que no suceda, que no tengas que recordar que estas ahí solo, totalmente

solo, olvidado para siempre en la tierra de los muertos vivientes.

BALANZA DE LA INJUSTICIA

La balanza de la injusticia ciega, sorda y muda, sosteniendo el equilibrio que inclina

sólo el dolor que mata por dentro.

Vive sin vivir, que en ocasiones acudes a ella por justicia y si te descuidas eres

juzgado por la alta sociedad, con el poder de los manipuladores que se dedican a

pensar sutilmente como destrozar la vida del individuo por su dignidad....

62

POR CRITERIO DE CONCIENCIA

He huído de los honores, de los puestos de mis hijos, lo más valioso que he podido

tener y sólo a ellos les pido perdón.

Marginado por la sociedad, sentenciado por criterio y conciencia, he conocido las

aberraciones y enfermedades de mis compañeros y el abandono de mis seres

queridos.

El deseo de ser libre es una ilusión; mi rebeldía al sistema crece día a día, mas estos

años en la prisión me han servido para desintoxicarme física y mentalmente.

Sólo gano fuerza y lucha para mis compañeros, para que sean escuchados. Tal vez

me puedan silenciar un tiempo y me envíen a otro lugar.

Éste y donde me manden, compañeros sigan buscando su libertad …….

SANGRE DE MI SANGRE

Engañoso es el entusiasmo,

su frenesí embriaga hasta la tiranía,

imposible detener la pasión

del que bebe de la vida,

certero el golpe que se reitera

en la caída de todos los guerreros,

inclinado es el espíritu

hacia templos desconocidos

que los que han transcurrido

ya han vivido.

No hay señal distinta en el tiempo

ajena al saber

de los que mantienen este orden,

cerrando los ojos.

Antes de expirar comprendemos,

comprendemos nuestra naturaleza,

y tememos la sombra gigante

de nuestros hechos,

la carcajada atronadora,

el puño más letal erguido con la espada,

la visión total

del mundo perfecto.

El sueño, pero ¡oh sí, el sueño!

para los que no aprendemos,

para los que no tememos el escarmiento,

y cómo engaña el espejismo

lleno de buenas intenciones,

grande y débil es el Yo ante todo esto,

y lo sabemos, lo sabemos...

pero, ¿quién nos detiene, quién?

Si el mundo adora todo esto,

si así somos, así. Sangre de mi sangre

tienes que ser....

63

GATOS FLACOS

Esos corazones

oscuros como

nuestros

calabozos de

castigo. ¿Qué

sucede con

nuestra sociedad

que busca un

culpable para

apagar en algo su

venganza?, ¿qué

logramos

castigar?, nuestra

irresponsabilidad,

inseguridad,

nuestro ego propio.

Acaso nuestra ira nos hace señalar al inocente, que muchas veces ni seguros estamos

de lo que hablamos y sindicamos a través del vidrio oscuro que ponen esos policías

manipuladores. Que por la ocasión de sacar dinero al individuo y crear las historias sin

pruebas, sólo te implican sembrándote droga, para darte tiempo a que juntes el dinero

que te exigen y aturden a tus familiares fabricando denuncias por ellos mismos y

desesperan para que vendan hasta tus medias.

Y luego lo más irónico a pesar que arreglaste con tanto esfuerzo, los pasan a los

señores de alfombras rojas y sillones grandes, donde por su poder castigan sin

piedad, nos dicen sin ánimo de tomar venganza.

Y sólo leyendo el primer reglón de tu atestado ya eres culpable, te arruinan la vida y te

mandan a prisión por años de años, a la gran pesadilla donde comienza el verdadero

problema social.

Donde casi un 60% ni saben por qué están; te rodeas con quien se cree malo, con

imitadores de bandidos.

Un mundo donde el más fuerte es el que domina al hombre por el hombre, donde se

escucha el arrastre de las cadenas y el maullido de los gatos flacos y a los hombres

que lloran a escondidas en sus noches tristes y frías, que recuerdan su niñez y viven

de la añoranza del pasado esperando el día que nunca vendrá su LIBERTAD.

ALFOMBRAS ROJAS

Sólo sucede aquí; cuando hablamos de violencia miramos hacia bajo por que allí están

los delitos de la gente de abajo.

Si levantamos la cabeza hacia arriba, ¿qué ocurre con los grandes imperios?,

identidades financieras capaces de hambrear pueblos enteros.

Allí esta la enorme variedad de fraude.

¿Quién dice algo a los señores que caminan por sus alfombras rojas todos los días

festejando el dolor del hombre por su dignidad?.

REALIDAD ESPIRITUAL

64

Por muchos años he visto el dolor humano, he compartido con compañeros sus

angustias y necesidades.

En mi estadía tuve la oportunidad de encontrarme con gente muy espiritual que

siembran la gran verdad y realidad del hombre por sobrevivir, salir adelante

desarrollando habilidades que nunca conocieron ni ellos mismos.

Quisiera invitar a ustedes amigos a compartir esta realidad, con sus aportes directos

para mis compañeros.

LIBERTAD

Que las palabras sean semillas en las mentes de los hombres y en sus corazones

crezca la esperanza de algún día sonreír con nuestra familia, no nos avergoncemos de

morir sin antes haber conseguido alguna victoria para nuestra libertad.

¿EXISTE EL DERECHO PENAL EN EL PERU?

Se violan todas las normas internacionalmente reconocidas relativas a los derechos

humanos. El abuso al poder sólo aplica su gran criterio de conciencia al individuo y lo

sepultan en las cárceles hasta que se les da la gana liberarlos.

En cientos de casos cumplen años de años en prisión y luego por una revisión o

arreglo los absuelven y, ¿quién condena entonces a los señores del poder judicial,

después de haber arruinado la vida de ese ser humano?, ¿quién cura esas heridas

irreversibles, y traumas psicológicos a la familia?.

Y por último hablemos de readaptación social al interno. Hay una muy buena cantidad

de compañeros que verdaderamente están aptos para el cambio social y oportunidad

a una nueva vida, ya que el verdadero tratamiento está en la voluntad del hombre y su

conducta; sin embargo la burocracia judicial los retiene porque los compañeros no

tienen recursos económicos para agilizar sus documentos y beneficios.

PIPAS DE CENIZAS

El sol frío ya desciende en esta tarde,

acompañado del viento que trae el polvo de

los cerros rocosos y que sigue oscureciendo

las paredes despintadas de los tenebrosos

pabellones cubiertos de frazadas

multicolores.

El cielo borroneado en espera de una noche

más donde los reflejos de los hombres sin

zapatos empiezan a buscar refugio, o algún

espacio pequeño donde enderezar las

piernas y olvidar por un momento que están

aquí, acompañados de sus pipas de metal

encorvadas y embadurnadas con cenizas de los puchos de cigarro que comparten

entre varios.

Donde algunos por ahí limpian con clavos o ganchos puntiagudos sus pipas de metal y

extraen hasta el mínimo residuo de la piedra de base de coca, que poco a poco los

envejece y los va acabando destrozándoles el alma.

65

Otros buscan por el suelo sucio donde imaginan que un pequeño punto de color pálido

es alguna droga que a alguien se le cayó; otros también buscan en los desperdicios de

la basura pensando encontrar algún recurso que les sirva para seguir drogándose.

Y van perdidos con esa sustancia que adicta a estos muchachos de las noches tristes

y los días largos de lluvias que oscurecen la vida y el alma.

Donde solo los sueños alegran un momento el recuerdo de su infancia, o tal vez les

alegre la presencia antigua de una visita.

SEPA, INFIERNO VERDE

Un suspiro suspendido en el tiempo nos cuenta mi amigo Rafael Agurto Chiguan, que

a pesar de los años sigue viviendo en el recuerdo de esos enormes cerros verdes y

sus multicolores aves donde nacen los ríos del Amazonas y las vidas de los hombres

se convierten en misterios y leyendas de historias sin fin.

Con ese espíritu que lo caracteriza de lucha y libertad nos cuenta que en el gobierno

de Odría ahí por los años de 1948, se creó un centro de reclusión en la selva virgen

peruana llamado el SEPA para presos políticos y abigeos del norte y oriente del Perú.

En 1951 llegó el primer grupo, quienes inauguraron este enorme lugar con más de

cuarenta mil hectáreas aproximadamente, donde las hierbas cierran los pasos de los

hombres, donde no existen puertas de entrada ni de salida, donde los muros son

árboles y las brújulas se detienen en el tiempo de la naturaleza y sólo la noche

refresca el cuerpo de los hombres abandonados.

Donde los pájaros y los insectos son visitas perennes en el día y la noche, donde sólo

el cielo es testigo de sus historias, donde para muchos no existe el retorno.

Nos cuenta Agurto que conoció al ex senador Genaro Ledesma y así como ese gran

político, también al líder “Frijolito” Barrantes Lingan, a Carlos Malpica Silva

Santiesteban, Ángel Castro Labello, Jorge del Prado y a muchos más que bautizaron a

este enorme sepa como el infierno verde.

Donde las enormes palmeras virginales y los diversos árboles se convierten en un

tapizón verde que llega a las orillas del gran río, y el recuerdo de un gran amor se lo

lleva algún tronco grabado con el nombre de sus amadas cortados por ellos mismos y

llevados río abajo, manera alguna de recibir algunas monedas para su sal y azúcar.

Donde los guangana o pescadores de troncos reciben en las quebradas los enormes

maderos y los entregan a los grandes aserraderos (que buen negocio para ellos que

aprovechan la desgracia de otros para ganar a costa del sistema creado por el hombre

contra el hombre).

Eso fue el SEPA

DIGNIDAD DE SER HUMANO

Código inmutable de valores esenciales de todas las civilizaciones pasadas y futuras.

Este código se fundamenta en el respeto de los Derechos y Dignidad del ser humano,

y en la independencia de su espíritu e integridad de su cuerpo.

La negación de los valores que forjan nuestra ética, significaría un retroceso seguro,

cualquiera que sea la magnitud del progreso tecnológico o científico.

66

Debemos cuidarnos de la distorsión del lenguaje que frecuentemente deforman las

ideas que en realidad le corresponden. Nuestra referencia a la Tradición no debe ser

confundida con una “posición esterilizarte” o con un “conservadurismo obtuso”.

Romper con la Tradición, significa

romper con la Sabiduría y los

Principios Universales de la

Consciencia, del hombre por el

hombre.

DEFIENDE TU LIBERTAD

Ama y defiende tu libertad, ya que

la esclavitud denigra tu condición de

hombre. Esclarece el error

convenciendo con prudencia al

equivocado, pero nunca caigas en

errores.

No maltrates a ningún ser viviente y cuida de estar siempre pendiente de prestar

ayuda.

Sé paciente al escuchar y prudente al contestar, expresando tus sentimientos con

libertad y juicio. Medita antes de actuar.

No te dejes influir y sé firme cuando se trate de rectitud. Dedícate al estudio, no para

ufanarte de tu sabiduría, sino porque sólo el hombre que sabe, puede ayudar más y

mejor. Por sabio que ya seas, aprende a escuchar, que todo conocimiento es útil.

No pretendas ser el menos malo de los peores, esfuérzate por ser el mejor de los

buenos. No sólo te afanes en encontrar a los que necesitas, procura descubrir a los

que por ti puedan ser favorecidos. Evita que tus buenas obras repugnen. Hazlas sin

jactancia.

Considérate muy lejos del ideal que persigues si la miseria o el hambre del prójimo te

hieren. Trata de ayudar a tu patria para el bienestar general. Huye de los vicios, ya que

corroen el alma y depauperan el cuerpo. Trata de que tus pensamientos sean como el

aire de las montañas: limpios y puros a pesar que estés donde estés.

MAESTRA NATURALEZA

Toda la naturaleza es nuestra maestra: Desde la flor más delicada hasta el árbol más

frondoso; desde la laboriosa hormiga hasta la imperiosa águila que surca el cielo,

desde la montaña más elevada hasta las profundidades del mar, nos enseñan sus

secretos de vida.

Estamos unidos con este planeta y todos sus elementos nos transmiten su sabiduría

para saber como funciona la vida y los cambios que tienen lugar en el interior y

exterior de cada uno de nosotros.

Tenemos que aprender a observar con detenimiento cada aspecto de la naturaleza,

desde la pequeña semilla que brota, el robusto árbol que nos da sombra, la capacidad

de tenacidad del animal felino para acechar y cazar a su presa.

67

En todos estos ciclos podemos sentir la armonía y el estar totalmente presentes, como

el perro que sacamos a pasear al parque, que al escuchar un ruido se concentra por

completo en él para ser consciente de lo que está ocurriendo.

Esa atención del perro nos enseña a despertar en nosotros la intuición innata, la cual

nos permite conocer qué es lo que la naturaleza nos está comunicando. La intuición es

la facultad de conocer algo no sólo con la mente, sino también con el corazón, el

cuerpo y el espíritu.

A través de la intuición podemos acceder a los reinos del conocimiento. Podemos

darnos cuenta que los árboles están aquí para enseñarnos a ser estables en nuestro

interior con su forma de arraigar en el suelo y así soportar los vendavales de viento

que cruzan por entre sus ramas.

El mar nos enseña a celebrar los ciclos de los cambios que hay en la vida.

INVENCIBLE COMO EL ROBLE

Se siente el vivo olor de cuerpos sudorosos, mezclados entre desalientos y pérdidas

totales de la fe. Pero él sigue allí, invencible como un roble que muere de pie, en sus

creencias, en lo que se ha convertido en su Ley; una ley que clama por una justicia

que es ciega y condena a inocentes sin piedad.

Entre rejas, atrapado sólo en cuerpo mas no en espíritu, mantiene incólume su credo,

su filosofía, su temple de luchador; de esos hombres que inspiran a no rendirse jamás.

Desde donde se le vea, ataviado en su ropaje sencillo que son guiados por los pasos

firmes de unas zapatillas azules que conocen esos laberintos, donde la salida no

existe.

Identificado como el símbolo de Libertad de muchos que le conocen, que aprenden de

él, que escuchan con detenimiento cada proverbio suyo, donde recalca “que se lucha

por la sabiduría de los viejos, y por la fortaleza de los jóvenes”. Jamás abdica ante lo

que es su razón de ser, a pesar de estar condenado a veinticinco años privado de su

Libertad.

De saber que tiene mas 60 años y que las enfermedades tercamente intentan

arrebatarle esa moral, con la cual se dirige a los que son sus compañeros, y que

permite seguir en esa batalla digna de limpiar su nombre, por una condena que no es

justa, tipificada por “criterio y conciencia”, sin pruebas, en un medio hostil, real, donde

gracias a su sapiencia y valor, se ha ganado el respeto en un lugar, donde los

olvidados necesitan de su entereza, de su entrega desmedida, cuyo único compromiso

es el de estar con los suyos, los que pagan sin culpa, para abanderar ese baluarte con

el cual no podemos vivir, llamado Libertad.

Porque él conoce lo que pasan sus demás compañeros, y sensible al padecer de ellos,

hace más vigoroso su estar, y más recalcitrante su postura, porque ,es un hombre

entre hombres, hermano entre hermanos, y compañero no teme ya a nada, como si

acaso, en medio del lugar más difícil, sabe bien que no hay ideales sin valor, no hay

luchas sin coraje, que no hay integridad sin honor, no hay Libertad sin lucha. Adelante

Q.Q.H.H.De la Jara Pab.7

.

QUE ESPERE EL SILENCIO

68

“Ruido en la comunicación” y que en palabras coloquiales podríamos llamar: “diálogos

sin importancia” o “discursos sordos” (aquellos que nadie quiere oír).

Jesús, el Cristo, dicho por las iglesias cristianas, no por mí: “Murió en la cruz por

defender la verdad” y que yo sepa esa defensa no la hizo por escrito. Se atrevió a

cambiar la historia de su tiempo, cuando todos esperaban a un hombre fuerte,

violento, guerrero y a cambio les llegó uno que no tenía más armas que su palabra, ni

más escudo que su conciencia. ¡Pero habló! Y tuvo el valor de defender SU

verdad…con SU vida.

Sócrates, fue obligado a beber veneno porque su palabra fue considerada por los

gobernantes, como un atentado en contra de la juventud. ¡Y no fue palabra escrita!

Fueron palabras pronunciadas en las plazas, a la luz del día y con el fuego de la

pasión a que la verdad obliga. E igualmente tuvo el valor de decir “Cierto, yo lo dije”.

Hasta ahora sólo hemos hablado de célebres políticos (aunque me digáis que el

primero fue un religioso y el segundo un filósofo). Pero, y qué de los hombres de

ciencia? ¿Creéis acaso que si Einstein no hubiese tenido la capacidad de explicar y

defender de viva voz su teoría de la relatividad, habría tenido igual éxito? Yo lo dudo.

Los juicios legales, en países desarrollados se efectúan desde hace mucho tiempo, en

forma oral y en nuestro país desde hace relativamente pocos años. Esto se debe a

que los juicios orales facilitan a las partes la comparecencia y ponen de manifiesto en

su actuación y palabras, el contexto criminal en que se mueven, facilitando a los

jueces y jurado, el veredicto final. Lo contrario (los juicios escritos) dan lugar al

pensamiento de Bufón: “Los que escriben como hablan, por bien que hablen, escriben

muy mal”.

Martí lo ha expresado con autoridad: “El hombre que no se atreve a decir lo que

piensa, no es un hombre con valores. El derecho a decir de viva voz, no debe

restringirse y debe llevar implícito un derecho a equivocarse. La tolerancia por parte de

quien escucha, es solo un derecho pagado por anticipado, para cuando a él deban

escucharlo.

El silencio, sólo debe utilizarse como una consideración a quien está en el uso de la

palabra, para no caer en la mala costumbre de interrumpir al interlocutor. Debemos

recordar el proverbio italiano: “El que habla siembra, el que escucha recoge”, sin

olvidar el proverbio castellano: “El que calla otorga”.

El silencio es importante, como aderezo de una conversación, al igual que los silencios

en la música, contribuyen a la intención y al embellecimiento de la obra.

Lo negativo de hablar, es hablar mal. Y con esto quiero decir: malintencionadamente,

con palabras hirientes, con ánimo venenoso, para injuriar, mal recomendar o destruir

la reputación de otros. Esa administración del Verbo, no favorece a quien lo ejerce.

Cuando os corresponda hablar, tratad de que vuestras palabras “edifiquen y

construyan”, tal el deseo de YOR, pero no tengáis miedo de decir lo que sentís o

pensáis.

Tratad de no hacer juicios a priori, porque convertirse en juez gratuito por algún

chisme que os pasaron, desvaloriza vuestro discurso y os convierte en un ser colmado

de bajezas. Si las bajezas son parte de vuestro equipaje, tarde o temprano se

hundirán.

69

Cuando dentro del contexto de lo que hables, empéñate el cumplimiento de nuestra

palabra ¡Cumplir. El valor de nuestra palabra empeñada, debe ser una de nuestras

prioridades como hombre de bien. Por otra parte, decir sólo aquello que puedas

soportar con nuestra conducta. QUE REINE EL SILENCIO MIENTRAS EXISTA

ALGUIEN QUE TENGA QUE HABLAR......

UN PASO ATRÁS PARA IMPULSARTE

No culpes a nadie, nunca te quejes de nadie porque fundamentalmente tú has hecho

tu vida.

Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo, el valor de acusarte en el fracaso

para volver a empezar, corrigiéndote.

El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.

Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo lugar

supieron vencer.

Las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón.

Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para luchar.

No te quejes de la pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfréntalos con valor y

acepta que de una u otra forma son el resultado de tus actos y la prueba que has de

ganar.

No te amargues con tus propios fracasos, ni se los cargues a otros, acéptate ahora o

seguirás justificándote como un niño.

Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan

terrible para claudicar.

Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu dolor, de tu

fracaso.

Si tú has sido el ignorante, el irresponsable, tú únicamente tú, nadie puede haber sido

por ti.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu

presente.

Aprende de los fuertes, de los audaces, imita a los valientes, a los enérgicos, a los

vencedores, a quienes vencieron a pesar de todo.

Piensa menos en los problemas y más en tu trabajo y los problemas sin alimento

morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser grande, que es el más grande de los

obstáculos.

Mírate al espejo de ti mismo. Comienza a ser sincero contigo mismo reconociéndote

por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.

Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo, reconociéndote a ti

más libre y más fuerte dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque tú eres tu

70

destino. Y nadie puede sustituirte en la construcción de tu propio destino.

Levántate y mira por las montañas y respira la luz del amanecer, tú eres parte de la

fuerza de la vida.

Ahora despierta, camina, lucha, decídete y triunfarás en la vida.

Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

LIBRE

Para que un barco, amarrado en el puerto, pueda surcar los mares, es necesario soltar

las amarras. Igual, el humano para sentirse libre y pleno de vida, necesitar renunciar,

soltar los tentáculos apropiadores. Es decir luchar por tener un mundo más humano,

pero hay que luchar sin esclavitudes interiores poniendo pasión y paz.

Desasirse equivale a tratarse a sí mismo y al mundo con una actitud apreciativa y

reverente; no malgastar energías; avanzar hacia la seguridad interior y la ausencia de

temor; caminar incesantemente de la servidumbre a la libertad. Y libertad significa dar

curso libre a todos los impulsos creadores y benevolentes que yacen en el fondo de

nosotros.

Son los renunciantes al apego y los desprendidos de sí mismos los que entran en

contacto con la verdad. Y verdad es igual a libertad. Son ellos, los sabios, los

despiertos, los que renuncian a las ficciones egolátricas, los que poseerán el reino de

la serenidad.

Despertar es en alguna medida dejar de sufrir. Al quitarse el velo y soltar las amarras

adhesivas, las facultades mentales comienzan a funcionar sin inquietud,

apaciblemente. Al desprenderse no se altera la actividad del humano, pero si el tono

interior, el clima general.

Cuando el hombre queda desposeído, una gran libertad se apodera al instante de todo

su ser, sintoniza fácilmente con la realidad y la percibe en plenitud. No solo percibe

objetivamente el mundo, sino que, al soltarse de sí mismo, entra en la gran corriente

unitaria.

SOMOS CULPABLES

Somos culpables, somos culpables por ser pobres, por estar inmersos en una

sociedad donde la violencia nos enajena, donde no tenemos para comer, donde las

calles son dinamita para nosotros que siendo jóvenes no sabemos cómo reaccionar

ante el destino.

Señores, somos culpables porque la sociedad nos marginó desde que nacimos,

porque no pudimos encontrar una posibilidad para hacer patria, porque la droga está

en todas partes, y acá, todos nos deprimimos y nos destruimos moralmente día a día,

porque estamos condenados, estigmatizados y señalados por una sociedad que no

nos perdona.

Nuestra condena es mayor cuando sabemos que dormimos en colchones viejos,

sucios y podridos mientras vemos a jóvenes adolescentes drogarse para no pensar.

No nos rehabilitan ni hay planes efectivos para nuestra reinserción social. Nos hacinan

en tugurios infrahumanos donde todos los días alguien muere por un miserable sol.

Somos culpables, pero creo yo que más culpable es el estado porque no nos devuelve

la esperanza, porque al salir a las calles nos seguimos sintiendo culpables, sin ningún

71

chance de poder encontrar un trabajo digno o ser merecedores del respeto de los

vecinos.

Nos atrapa una cadena de hechos desde los cuales nuestro pasado nos aniquila

nuestra autoestima.

Somos culpables ante los grandes magistrados ante quienes hemos dejado de ser

personas, y quienes no velan por darnos preparación para cuando recuperemos

nuestra libertad.

Pienso mucho en Cuba, en la manera en cómo los hombres que como yo pagamos

nuestra culpa, pueden trabajar para el estado y recibir el voto de confianza de éste

permitiendo ir a los reclusos los fines de semana a su hogar, para estar con sus hijos,

con su mujer, con esos vecinos que perdonan a los que queremos enmendarnos.

Porque nuestra soledad es pagada a un precio muy alto. Porque si fuera libre mañana

no sabría qué hacer.

Es el estado el que debe plantear medidas efectivas para que recuperemos la fe en la

vida. Queremos volver a ser tratados como personas. No queremos volver a delinquir.

Queremos una nueva oportunidad. Yo sé que no todos somos iguales. Sé que hay

delitos imperdonables, pero también sé que somos seres humanos, que también

sentimos y lloramos, que necesitamos ayuda y no tememos en decirlo.

Sociedad peruana, soy un ser que siente, que llora, que ríe pocas veces, que tiene

hijos y una mujer que sufre por mí. Sociedad peruana, ayúdame a ser el hombre que

tú esperas, porque sé que soy culpable, y lo verifico a cada segundo jugándome la

vida, pagando mi pena, esperando sin saber ya qué, porque me siento marginado y

olvidado; cada momento que paso aquí siento que me corrompo más, que el estado

nos olvidó y cerraron todas las puertas, antes de decirle al PERU.

Que no estoy solo, somos miles de compañeros que no tenemos la oportunidad de ser

escuchados. Un día oí hablar a su ministra que el conocimiento es libertad, pues hay

compañeros que sólo se alimentan todo el día por ser diferentes en vida y conducta,

sin embargo son abandonados. ¿Qué esperan señores del poder? Uds. también

tuvieron una oportunidad.

EL OJO DE LA PIRAMIDE

Viejas pirámides

y este camello seco

por fin muere de sed.

Ah, el camino qué largo

y el viento me trajo hasta aquí.

En las noches cielo poblado,

nubes atrevidas vuelan hacia mis desiertos

mientras que en el arriba

las estrellas se contemplan.

Viejas pirámides

y del árido atardecer

un hueso seco cae

72

ante el último cadáver

de ésta caravana.

Ah ,el camello por fin muere de sed

viento ,me trajisteis aquí,

veo mi rostro allá en el centro mismo del ojo,

la luz dé a mi cúspide

que en el monte aún recuerdo

los gritos frente al mar.

Loma Monte Pierda

y esta arena que come y entierra.

Cae la fulgurencia lunar sobre los muertos

y del Ojo de la Pirámide

el signo naciente sangra

ante su último sacrificio.

ODIANDO A LA MUSA

Son todas las horas, son todos los momentos, son todas las palabras, son todos los

corazones y presiento que no queda ninguno; y fueron todos los caminos; fueron todos

los momentos, fue la búsqueda, la esperanza que ya no engaña; la plegaria que ya no

será; ninguna leyenda es verdadera, encierra desengaño la gloria.

Y fue toda la soledad; que ningún poema cante a ésta hora que ningún sentimiento

falaz me atrape, que tu sonrisa no me seduzca con algo que no existe, no me mientas

con lo que no puedes darme porque serán entonces todas las horas, lo que es

siempre o es que no sabes que la poesía es el producto de un precio que no

escogemos, pues así: ¡Muera todo! ¡Muera el poema sagrado! ¡Muera el poema

final!¡muera el canto que fue leyenda!, porque son todas las horas; no es la inspiración

ni la revelación: es el corazón que sangra todas las horas para morir detrás de una

palabra que yo ya no quiero expresar que yo ya no quiero sentir.¡Que su embrujo

muera!...

¡Que la Musa se vaya!...pues estas horas yo ya no las quiero, no quiero más poesía,

no quiero más canto. EL DEBER

Sólo se puede escribir algo enfermo cuando no se ha ido más allá; cualquier deseo

mezquino de estancarse en una sola idea implica derrota y renuncia; incompatible es

con el mundo el espíritu que no es feliz.

No hay peor negación que la de temer ser uno mismo; sentirse en el cielo sólo puede

ser entendido como necedad por la amargura no liberada; vencer al sufrimiento para

volver a sonreír como guerrero infatigable es un misterio poseedor de una conducta

acorde con el deber y qué es pues el deber sino el hecho cumplido frente al mundo

que todos deseamos después de haber dado muchos pasos hacia el.

EL IMPULSO DE MI CORAZON

Tu corazón es libre

ten el coraje de seguirlo

no preguntaré por las flores que se marchitaron en primavera

ni por los ríos que se secaron antes de llegar al mar.

73

No cantaré a los vacíos de corazón

a los que con su conciencia niegan sus deseos.

No rezaré por los que se consideran muertos.

Mi oración va hacia aquellos que encuentran una razón,

a los que con valor se equivocaron y no sucumbieron

a los que en algún entonces contemplaron la oscuridad

y temblando decidieron seguir adelante por el deseo de su corazón.

No preguntaré por tu ayer

pues en todos hay una historia por contar

y acaso cada quien halla sus propios argumentos para excusarla

y yo no quiero saber tanto de tu pasado;

Sin ti o sin mí algo pudo ser diferente,

contigo o conmigo algo pudo cambiar ¡Algo puede cambiar!.

no cantaré tampoco por tu mañana,

La antorcha que ilumina tus días

sólo podrá ser encendida desde tu interior,

cuando tu corazón desee, Cuando tu corazón anhele.

no me preguntaré si existe Dios

ni tampoco perderé mi tiempo en juzgarlo.

Abrazaré todo mi universo en mi poema

y me uniré con los demás hombres

por la fuerza de mi corazón.

Y si antes vi flores marchitas

y si antes vi ríos secarse

no me detendré

seguiré libre entre desiertos y ciudades

pues seguiré siempre

el Impulso de mi Corazón.

CON LA CONCIENCIA CARGADA EN EL LOMO RAJADO POR EL SOL

(la tierra donde moran los valientes)

Había caminado, caminado mucho

con la conciencia cargada

en el lomo rajado por el sol.

La tierra roja hendía a mares lejanos y profundos

hendía a países ultramarinos

a costas que están más allá de esta conciencia

de este lomo rajado

de este sol.

Había un hombre tirado en el camino,

decía: veme cómo el tiempo

no me ha alcanzado

o me alcanzó con todo;

mas no desfallezco;

Mi mente está allá

en la tierra del rey dorado y sabio.

74

Apenas tenía fuerza

fuerza para compartirla

y pronunciar un pensamiento de esperanza

para aquel hombre,

mas su voz quebrantada prosiguió con el poder de los

inmortales:

-mi fe consiste en que al menos

alguien llegue allíy

fue entonces que no pude detenerme.

La tierra roja hendía;

los arreboles se condensaban más en el poniente

como si poderosas manos los apretujaran;

manos poderosas, invisibles

manos que nunca entenderé

manos que siempre he visto

manos que existen más allá

de esta conciencia.

Y a medio cuerpo de mí

vi un monte púrpura,

una cruz vacía

y a varios profetas con el rostro cubierto.

Sus manos apuntaban más allá

más allá de su conciencia.

Había caminado, caminado mucho

y es como entonces vi correr

un niño por mi delante

que me decía:

-¿por qué llevas cadenas?-

Y yo le dije no

son mis metáforas

mas después vi que era cierto

llevaba cadenas desde siempre;

Mas por alguna razón no me inquieté

La tierra roja hendía más fuerte que nunca

y era así que sólo tenía el convencimiento

de que esto no era objetivo ni subjetivo,

esto venía de más allá de mí

más allá de lo que no es mí.

A mitad del camino

y hay cientos de hombres

que se pierden cruzando el horizonte

hombres que de pronto

han perdido el nombre o el rostro

y se han liberado

de esto y lo otro,

hombres que caminan

con la voluntad de su libertad.

75

Había caminado mucho, caminado mucho

con la conciencia cargada

en el lomo rajado por el sol.

cómo hendía la tierra roja,

¡cómo hendía!.

TE CONCIDERO UN COMPAÑERO MI SANGRE

Nací en el “Puerto Bravo de Mollendo” el 11 de octubre de 1971. Radico en Arequipa

desde 1989 donde estudié sin concluir Ingeniería Industrial (1990), Psicología (1992),

Arquitectura (1994-1997), Filosofía (2002) y Literatura (2006) en la Universidad

Nacional de San Agustín. Publiqué bajo el sello de Grita Ediciones: El Viejo Libro del

Cuero de Mamut (2004) y Los Cantos de la Maldición (2005).

Mi participación política manifestada contra el corrupto gobierno del Dictador Fujimori

exigió mi compromiso de defender una Libertad de Expresión sometida a los intereses

de una mafia alienadora de políticos vende patrias impulsándome a tomar por asalto

una comisaría de la ciudad donde vivo protestando ante la realidad de ese entonces,

en consecuencia fui internado 5 veces en psiquiátricos vulnerándose mis Derechos

Humanos y el derecho a la insurgencia.

He sido entrevistado innumerables veces en televisión como en diarios locales y mi

ideología es neosocialista y comprometida con el desarrollo personal y la búsqueda de

una mejor sociedad donde cohabiten hombres justos bajo un régimen justo.

Considero que la filosofía o visión de todo escritor es la de alcanzar al nuevo hombre y

que además de ser un fin en nosotros mismos la reivindicación de la condición

peruana dentro de la historia llama a cada uno de nosotros a vivir con pundonor el

compromiso que la historia nos exige.

Misógino, Homofóbico y Nihilista, considero que a éste mundo hemos venido a realizar

nuestros sueños, que la Literatura es un Verbo Testimonial y que no hay cosa más

grande en todo el mundo que la de sentirse peruano, es decir inclusive lo que esto

implica, dar la vida por lo nuestro.

EL NIÑO PREGUNTA

Y el niño pregunta

por dónde sale el sol

en esta apretada mañana

llena de calles polvorientas

pasos apurados y rostros indiferentes

Y el niño pregunta

dónde está la tierra que los padres de sus padres buscaron y que él buscará

donde no sienta nunca más frío

donde no sienta temor y dudas

Acaso el descampado donde gira el balón

llenará sus ilusiones

marcadas por el olvido

que golpea a la puerta de su estera

donde ve un mundo extraño en la teve

lleno de personas de ojos claros y piel distinta a la suya

76

Y el niño pregunta

si podrá entrar a esas casonas enormes

donde será mirado con inferioridad

sin que sea menospreciado o

su apellido apeste por ser intruso

en un mundo que no perdona ser pobre

Y el niño pregunta

por qué papá le pega a mamá

por qué siempre hablan de dinero

por qué cada día en la mesa

presiente que ese pan que él come

un día le costará las mismas arrugas de las manos

que sus padres llevan

Y el niño pregunta

por qué no puede entender esos libros

que los niños blancos aprenden sin dificultad

por qué él no tiene como juguete mas que una pelota de trapo

por qué tiene que andar descalzo

para sentir la rudeza de las piedras a su caminar

Y el niño pregunta

por qué su hermano llegó una noche ebrio

llorando y diciendo: yo no tengo oportunidad en este mundo

Y el niño pregunta

qué es eso que fuma su padre cuando está angustiado

Y el niño pregunta

por qué a sus ocho años no va a la escuela y tiene que trabajar

para ayudar a su madre que cada día está más flaca

Y el niño pregunta

En qué momento la vida se convirtió en un castigo

Y el niño pregunta...

y nadie tiene las respuestas que él espera

Nadie.

(dedicado a todos los niños pobres del mundo)

DISCAPACITADOS, HERMANOS DE FUERZA Y LUCHA

Nuestra mente es tan extensa y poderosa, que se distribuyen destrezas en ambas

partes de nuestro cerebro. El coeficiente intelectual de cada uno de nosotros si bien es

diferente en inteligencia, poseemos sensaciones distintas.

Nosotros, los discapacitados albergamos un dolor durante toda la vida y lo que

sentimos cada uno de nosotros, tal vez muchos ni lo conocen. Se que algunos

compañeros no podrán correr pero su pensamiento los hace llegar a los lugares mas

distantes.

77

Hay muchos que tenemos dificultad para

hablar, pero sin embargo escribimos con tal

destreza, que prácticamente sus cartas

hablan, tal vez nuestras manos no podrán

prodigar una caricia, pero estoy seguro que

habrán amado con el mayor de los

sentimientos, quizá no escuchemos con

claridad el sonido de una moneda al caer,

pero si interpretamos el gesto del ser

humano.

Probablemente sea voluntad de Dios el que

no podamos vernos entre nosotros, pero si

reconocemos los latidos de un buen corazón.

Esas son virtudes, compañeros, que solo mentes superiores pueden tener, pensamos

e imaginamos más que cualquiera. Nos faltara alguna facultad, pero se nos desarrolla

la mente y la creatividad

BALANZA DE LA INJUSTICIA

La balanza de la injusticia ciega, sorda y muda ,sosteniendo el equilibrio que inclina

solo el dolor que mata por dentro.

Vive sin vivir que en ocasiones acudes a ella por justicia y si te descuidas eres juzgado

por la alta sociedad con el poder de los manipuladores que se dedican a pensar

sutilmente como destrozar la vida del individuo por su dignidad....

PROYECTOS DE VIDA

Las Cárceles deben ser un lugar para personas que no se adaptan a normas sociales

y de conducta por más que el sistema trate de resocializar no aceptan el cambio de

vida.

Para ellos los psicólogos y asistentes social, debe ser profundo y preocupante para el

sistema penal decadente que no evalúa al interno y lo arroja al mismo enjambre de

avispas donde se le infectan de ideas y conductas criminales y más a un sisón de baja

personalidad y carácter, los envenenan y muchos se acoplan a sus ritmos de vida, en

los penales.

El rescatar a personas que pasan por esta gran pesadilla se hace imposible si no hay

voluntad, los internos de todos los delitos, reincidentes, habituales, primerizos etc.

A la larga se complementan, muchos se perfeccionan logrando así nuevas técnicas y

sistemas de delitos.

Se ha tratado en lo posible con la conciencia de internos técnicos y profesionales en

analizar de cerca esta gran problemática de apoyar con su experiencia y el interés de

rehabilitar en conjunto con autoridades que verdaderamente interesados en aplicar

soluciones inmediatas a la estructura del sistema carcelaria del Perú.

Se está logrando realizar proyectos de vida enseñando, reeducando al interno desde

este lugar donde no se juzga el delito sino la pobreza de muchos compañeros, que día

a día luchan por su libertad.

78

Los proyectos de vida, con los pocos recursos que tenemos se están logrando buenos

resultados se hace notorio el cambio y interés, y empeño que ponen los internos,

cuando existe el dialogo y la posibilidad de llevar recursos económicos a través de los

diversos proyectos realizados, de artesanía, joyería, zapatería, útiles de limpieza

tejidos, carpintería, etc., etc.

Algo para la familia se logra bienestar y sobre todo alternativas de conductas para sus

hijos que son ejemplo de esfuerzo y trabajo de parte del interno en sentirse útiles a la

sociedad, y con la fuerza espiritual del movimiento mundial misionero a cargo del

hermano Héctor Javier Espinoza, que gracias a su empeño y esfuerzo se logrado

satisfacciones para muchas familias que ahora están por el camino espiritual.

ILUSIONES DE LIBERTAD

Este desierto, sofocado por el calor

de la injusticia y la opresión, será

transformado en un oasis de libertad

y justicia algún día compañeros.

Yo, como ustedes, tenemos sueños

para nuestros hijos pequeños;

vivirán un día en una nación donde

no serán juzgados por el color de su

piel sino por el contenido de su

carácter e inteligencia.

Yo tengo un sueño que un día cada

valle será exaltado, cada colina y

montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos

serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada y los hombres serán

dignos de esperanza y conducta, libres y buenas costumbres.

Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir de

la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.

Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en

una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos,

de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad

juntos, con la certeza de que un día seremos libres.

Éste será el día, en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un

nuevo significado: "Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis

padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la

libertad".

Y si el PERU va convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.

Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva

Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York.

Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania! Dejen resonar la

libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los

curvados picos de California.

Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. Dejen resonar la

libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada

colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad.

79

Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar

desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos

capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres

negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces

de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo espiritual negro: "¡Por fin somos

libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!"

SIN VOZ NI OPORTUNIDAD

La realidad me hace reflexionar la gran problemática social que viven los seres

humanos recluidos sin su libertad.

Cuentan los compañeros con sentencias largas que para reclamar algo subían a los

techos donde solo el viento y los cerros escuchaban, quemando colchones mal

olientes y reclamando por sus derechos.

Oídos sordos, aquellos tiempos han pasado en vano, sin resultado algunos, ahora la

tranquilidad es notoria; porque callaron al compañero con la famosa lanchada,

enviándolos donde la ruleta gire y el destino de la brújula te mande al sur o norte,

donde te dejen a tu desgraciada suerte, donde cubres las paredes de tu celda con

papeles para que no penetre el frío en esas noches apartadas de silencio,

Estos señores de las alfombras rojas nos ponen a todos en el mismo costal a

compañeros con más del cincuenta por ciento de sus condenas por más que

presenten beneficios una y mil veces se las niegan, la oportunidad de volver a la

sociedad para ellos no existe.

Por más que son aprobados por psicólogo y asistenta social, por mas que sus estudios

resalten su gran esfuerzo y capacidad, porque señores magistrados nos niegan la

oportunidad de ver a nuestros hijos y educarlos, en este lugar maldito donde no se

condena el delito sino la pobreza.

El penal ya está controlado, los internos buscan paz y dialogo, la violencia quedó

atrás, pero también pedimos oportunidad para los compañeros con condenas altas,

que se cumplan las leyes y respeten sus normas, establecidas por ustedes mismos,

que los tiempos se cumplan, que se realicen evaluaciones conscientes y que el disco

rallado de las enseñanzas mejoren como parte de la oportunidad de salir y aplicar lo

que aprendemos.

Dignidad al hombre que cambia por su familia, su voluntad existe, cada vez más se

pierden los hijos, los hogares se destruyen, el interno se refugia en la droga, que

esperamos retroceder en conducta, en pensamiento, que las enfermedades nos

maten, que sigamos disfrazando las cosas que realmente suceden en este lugar.

Señor juez el dolor de cabeza no se quita decapitando al ser humano, porque

contaminar al hombre y envenenar su alma, enseñémosles mientras estén aquí al

compañero o al interno para ser necesarios y útiles cuando salgan.

Ahora el interno piensa, trabaja para el sostén de sus familias, con proyectos de vida

que ejecutan dentro del penal con lo cual se capacitan y esperan la oportunidad de ser

hombres libres.

SENTENCIADOS A MUERTE

80

Huyen los pájaros y los aullidos de los perros se escuchan por todo el penal, que traen

los vientos de la muerte, que trepan por las paredes y los débiles de enfermedad se

van por fin en libertad, dijo un compañero de tres X (ultima fase de etapa Terminal de

tuberculosis) esperando lo peor con angustia y rezando cada noche si mañana

despertarán sin fuerzas ni para comer y sin ánimos de lucha.

Ahí están mis compañeros que en algún momento fueron buenos guerreros, ni

siquiera ellos se salvan de esta justicia implacable, poco les interesa si están enfermos

o mueren de alguna enfermedad.

Otros tantos con enfermedades que en ese inútil lugar que ni siquiera los médicos van

donde nadie les puede diagnosticar, sin familia ni hogar, deambulan por todas partes

tratando de comprender por qué Dios los mandó a morir en un lugar olvidados por el

mundo.

Cuando al final llega la ansiada libertad no la pueden disfrutar, saliendo con los pies

por delante y con muchas ilusiones por detrás.

Los amigos que dejan dentro se despiden de ellos y se acuerdan y las familias los

esperan para poder dejarlos descansar hasta el día en que puedan volver a estar junto

a ellos donde el creador los envió en la última lanchada de sus vidas, donde la brújula

no puede señalar.

DERECHO A LA OPORTUNIDAD

Muy por el contrario de lo que muchos piensan, el haber delinquido y terminar en

prisión no significa que seamos personas que no podemos cambiar, si bien la

constitución establece que el principio del régimen penitenciario tiene por objeto la

reeducación, rehabilitación y reincorporación del penado a la sociedad.

En la realidad es muy difícil lograr este objetivo, ya que la sociedad nos trata de una

manera muy cruel cuando intentamos rehacer nuestras vidas una vez que alcanzamos

nuestra ansiada libertad,

Y no solamente la sociedad nos estigmatiza, sino también los jueces y vocales que

administran la justicia nos dan la espalda, nos limitan, no nos dan la oportunidad de

poder empezar nuevamente nuestras vidas en un sendero recto.

Dentro de la prisión tenemos dos opciones para nuestras vidas, la una el sumergirnos

cada vez más adentro del mundo de la delincuencia y la otra cambiar para empezar

una vida honrada para nuestro beneficio personal, de nuestras familias y de nuestro

país, el volver al sendero de la luz es difícil pero no imposible y merecemos esa

oportunidad, pero en la mayoría de los casos nos deniegan esa oportunidad,

prejuzgándonos y estigmatizándonos como delincuentes que no somos capaces de

cambiar, de morir para volver a nacer en un nuevo ser.

Nosotros estamos arrepentidos sinceramente y si bien esto no nos da la inocencia,

trae el perdón a las faltas mas graves, un perdón a la sociedad para poder rehacer

nuevamente nuestras vidas, tal como nosotros perdonamos a nuestros hijos por sus

errores, corrigiéndolos de manera firme pero con cariño, enseñándoles como deben de

conducir sus vidas, es así como la sociedad nos debe de tratar a nosotros, somos

como esos hijos que se han equivocado pero tenemos el derecho de volver a iniciar

nuestras vidas.

Tenemos sentimientos, sueños, ideales y proyectos de vida, hemos aprendido a poder

dominar los vicios, las pasiones, las ambiciones, entre otros, hemos aprendido a

81

reconocer nuestros errores, hemos aprendido a amar a la patria, obedecer las leyes,

respetar a las autoridades y a considerar el trabajo como un deber esencial del ser

humano, tratando de ser un buen hombre, un hombre mejor, ser hombres libres y de

buenas costumbres.

UNA VENTANA A LA LIBERTAD

Existen países ricos con recursos disponibles, sin embargo son pobres en el

reaccionar humano.

Países como la India, Egipto, etc. Con más de dos mil años de antigüedad y en un

enorme territorio son pobres.

En cambio Japón una de las tierras más accidentadas con más de 80% , inadecuadas

para el ganado y la agricultura es la segunda potencia económica del mundo. Suiza no

cosecha el cacao, sin embargo tiene el mejor chocolate del mundo, cría animales y

cultiva el suelo por cuatro meses al año y sin embargo fabrica los lácteos de mejor

calidad ,es un país pequeño y da imagen de seguridad ,orden ,puntualidad y trabajo y

se ha transformado en la caja fuerte del mundo .

Todas estas diferencias de potencialidades son basadas en la educación y la cultura

que deben plasmar en la conciencia del ser humano.

Los valores, el respeto, la integridad, la responsabilidad, el respeto a las leyes y

reglamentos, el respeto a los derechos de los demás, el amor al trabajo, a la

puntualidad, a las normas de la vida.

Si realmente queremos ser diferentes que no nos interese el grito ni las

murmuraciones de los demás, así como los corruptos, los deshonestos, fueron

personas que estuvieron en el pasado ya no hay razón para que estén en el futuro.

Sigamos adelante y solamente veamos atrás para impulsarnos compañeros.

DULCE PIEL

A pesar de los años siempre viene los miércoles y sábados como si fuera los primeros

días. No le importa los las lluvias ni las fastidiosas colas apretadas.

A veces los días de calor que marca su dulce piel no le importan, siempre con algo

entre las manos preparado con tanto cariño apurándose para que no se enfríe, ¡que

mujer!

¿Por qué no amarte con locura si me sigues dando los mejores años de tu vida? Si a

pesar de todas y muchas cosas me sigues esperando, si me comprendes con mis

errores, locuras, ilusiones y mis fantasías.

Por qué no darte mi vida si por ti tengo el aliento de seguir luchando por nuestra

libertad.

Jorge E. Polanco, desde una cárcel de Perú

NO HAY CAMA PARA TANTA GENTE

Todos los seres humanos tenemos dignidad y derecho a opinar, pensar y tomar cartas

en el asunto que nos afecte.

El derecho nos pertenece a todos por eso solo pedimos mejor calidad de vida, si bien

es cierto existen muchos delitos que adoptan estos comportamientos antisociales y

que les ofrece su entorno de progreso y miseria.

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Desempleo + Población + Pobreza + Miseria

Aparte de los delitos y crímenes ya conocidos podríamos también clasificar el nombre

de la miseria como la indigencia, encerrados en cárceles como animales, esto también

forma parte de los maltratos que podríamos denominar como delito o trato en forma

criminal contra los seres humanos.

Y aún más irónico quien sentencia a aquellos señores de las alfombras rojas que

retienen al ser humano años de años y luego lo absuelven y solo dicen que fue un

error del sistema, quien no reconoce el dolor las enfermedades, el sufrimiento a

nuestros seres queridos.

Marcas irreversibles traumas para toda la vida, ¿quién condena a estos señores de las

alfombras rojas?

Existen personas, comunidades, potencias mundiales que se lucran con la existencia

de la pobreza, porque no hablamos de los grandes cerveceros, tabacaleros y

laboratorios químicos, todos estos, tercero civil responsables de que el ser humano

sea provocado a convertirse genéticamente con traumas en su evolución que hacen

de estos seres para remediar en algo su imperio financiero.

Si solo apoyaran en el 0.01% en algo la formación de talleres, fundaciones, ONG para

prevención del delito nuestro país fuera diferente...

SILENCIO ESPESO

Recordamos la traición de un grupo de militares, políticos de derecha y algunos de

centro, encabezados por un general perjuro e inmoral que, re-educado en las Escuelas

de Anti-Guerrilla de Panamá, Texas, West Point y otros “prostíbulos de la conciencia

reaccionaria a todo cambio en favor de los trabajadores e intelectuales progresistas”,

Junto con otros coroneles y almirantes, terminaron con la centenaria democracia

chilena.

El golpe militar facistoide fue orquestado por la CIA y otras organizaciones tenebrosas,

acostumbradas a trabajar en los límites oscuros e infernales de eterna conspiración

anti-popular.

Estaba destinado a postergar todo tipo de nacionalización de las riquezas básicas,

mantener los esdrújulos privilegios de las empresas exploradoras multiprofesionales,

continuar con una masa de individuos marginalizados de todos los servicios

pedagógicos, de salud, y de trabajo seguro y remunerado conforme las exigencias

físicas, intelectuales y sociales, continuar con el hediondo vicio de la prostitución

infantil-juvenil-adulta, favorecer el tránsito y tráfico de drogas, mantener la población,

como un todo, dentro del mito que los EE.UU. eran el brazo de Dios y la Unión

Soviética, Cuba, Vietnam, China Popular los refugios del demonio.

Padrecitos de barrios y de catedrales predicaban a ingenuas señoras e inocentes

niños, que los comunistas estuprarían todas las monjas, matarían todos los oficiales

del sistema militar-policial, que barcos, aviones llevarían para la Rusia miles de niños

para ser evangelizados en el marxismo.

Mucha gente creyó y fue a los Te Deum celebrados por obispos, cardenales fieles al

“dios dólar” y no supieron o no quisieron saber que en esos momentos de la

Consagración y de la Eucaristía, cientos y cientos de jóvenes, campesinos, políticos

de izquierda. Dirigentes gremiales, religiosos estaban siendo fusilados a la orilla de los

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ríos o en los fondos de los regimientos; otros cientos de cientos estaban siendo

masacrados con las más refinadas torturas inventadas por la mente enferma de

oficiales y policías corruptos.

Los ríos, antes alegres y limpios, bajando desde el vientre de la nieve eterna, se

transformaron en venas y arterias de la muerte: la misma dictadura prohibió durante

tres años, frecuentarlos.

Hubo un momento en que más de la mitad de los chilenos estaba en las cárceles

secretas y públicas, en campos de concentración preparados rápidamente o ya

preparados de ante-mano. Toda LA LOCA GEOGRAFIA de nuestro país se transformó

en un silencio espeso y su belleza siempre fraternal y pastoral dejó de florecer para

dejar paso a los soldaditos de plomo que invadieron las universidades, las escuelas,

los hospitales, incluso las iglesias para prohibir lo que Dios jamás prohibiría: PENSAR.

Fueron miles y miles de muertos en el mismo día terrible del 11 de septiembre,

juzgados sumariamente por sargentillos o cabos de última categoría moral y otros

miles hasta que el dictador de pacotilla se fue a gozar de las riquezas robadas al

palacio construido con la sangre chilena. Allí, como dijo Neruda, comía sopa con el

diablo y su familia de parasitas.

Hasta el día de hoy los Presidentes y Presidentas no consiguen hacer Justicia a los

ex-presos políticos e exiliados que esperaban que una vez muerta la fiera volviera a

revivir la justicia que hizo de Chile un Ejemplo en la Tierra. Unos mártires murieron,

otros están muriendo y muchos esperan que aquellos que se dicen progresistas,

democráticos, socialistas, etc. hagan de sus Mandatos.

CACHARRON

El día de ayer conocí personalmente al más antiguo de los compañeros -26 años

preso- más conocido como el “burro cacharron”. Se ha adjudicado y cargado más

muertes que ya perdió la cuenta. Se culpaba de todo y aceptaba todo a cambio de

pedir más monedas. Se convirtió, en este gran infierno, en una de las personas que

por cualquier problema personal que tuvieran los compañeros él se adjudicaba la

autoría del crimen, es decir se hacía responsable del problema por dinero o drogas.

No le interesaba la calle, sólo vivir la vida. Nos pusimos a charlar un buen rato y me

contaba sobre las fugas, sobre los enfrentamientos a diario con la Policía y los mismos

compañeros, de las grandes requisas de los grandes “batacazos” a los pabellones

más tranquilos.

Me contaba que había recorrido todos los penales del Perú, al famoso Challa palca ,

donde cubrían sus paredes con frazadas para que el frió penetrante llegue débil hacia

el interior de la celda. Donde los internos a la hora de bañarse tenían que descongelar

el agua para poder asearse diariamente. Donde la comida de llama o vicuña era un

manjar, donde el más avezado y terrible lloraba a escondidas. Me contaba que en esa

época existían los taitas la ley del más fuerte, el que controlaba el pabellón buscando

a su criterio a los mejores como contención.

Había una época que el gran Jirón de la Pampa (Penal Lurigancho) tenía un gran

techo con más de 10 pabellones en su contorno, cada pabellón era dirigido por un

barrio y cada barrio por un líder. Anualmente giraban un líder entre todos los barrios

escogidos por la población controlaban el penal entero. Era La ley del penal que el

mas renqueado y capaz conformado por su equipo de delegados y disciplina podía

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controlar a mas de once mil internos con sus reglas disciplinas y códigos que se

respeten por todos los compañeros en conjunto.

Nos contaba “cacharron”, que la pierna que perdió fue en una faena de sus tantas

batallas, ahora tiene temor en salir porque ha perdido su familia hace muchos años

que no sabe nada de nadie. Ni siquiera recuerda por donde vivía, sabe que es de la

Victoria, de uno de esos tantos laberintos de ese distrito. Le dicen que todo ha

cambiado, pobre “Cacharron” que será de él, espero que encuentre paz en su triste

vida

UN DIA MAS UN DIA MENOS

Hoy la noche es diferente y se disfrazó con todo su esplendor entre estrellas fugaces y

nebulosas de absorción y uno que otro meteorito. La fiesta continua en discreción, yo

a la distancia pero sonriente por sus payasadas. Hoy hay boda en el penal, se nos

casa Manuel Parra (Verónica ) con José Antonio, romance de ellos por años, pero

quieren oficializar su compromiso, allá ellos, son libres en sus mentes. Es un

espectáculo realmente digno de ver con padrinos y testigos y algunos con sus parejas,

hay invitados de otros pabellones con sus respectivos regalos y agasajos; empezó la

ceremonia. Verónica con un traje colorido y José Antonio muy formal, la imaginación

es de pensar, los dos inseparables son felices. Esperábamos el sí de esta feliz pareja

y los aplausos se escuchaban, la música empezó, Vero lo acepto, se escuchan las

risas de los compañeros; que bailen ,que bailen, todo era un festín, José Antonio

repartiendo la chicha canera a sus causas se le veía el hombre más feliz del planeta la

noche no parecía terminar cuando preguntamos por la Vero, no la veíamos , que era

se estaba alistando con un grupito de ellos o ellas a tirar el ramo hecho por el mismo el

cielo. Empezó a desnudarse en ese momento, era un espectáculo. Entre risas y

carcajadas, amaneció el día que se respeta, sólo fue un momento más y un día menos

en este lugar.

CUANDO ESA LUZ SE APAGA

Cuando estás en la penumbra te aferras a ese hilillo de luz que viene desde lo más

alto desde el cielo, tal vez que hace que la noche no sea tan oscura ni tétrica, Cuando

estas en la peor situación de tu vida diriges tu triste mirada sobre la persona que

siempre estuvo cerca de ti, ahí fuera, en los momentos más difíciles en los momentos

más alegres.

Mas nadie conoce las penurias del internamiento, del aislamiento del mundo exterior,

nadie conoce a lo que debe ser sometido el ser humano cuando es apartado y casi

muerto en vida aislado de las personas que más quiere. Puedes extrañar a tus hijos, a

tus padres, a tus familiares, a tus amistades…pero a quien más extrañas es a esa

persona especial que hizo que lo más bello que jamás pensaste que existía en tu

corazón aflorara y se concretara en un beso, en un cariño.

En esa palabra que muchos piensan que no conocemos los que estamos internos

aquí… el Amor. Podríamos describir la felicidad que siente un interno cuando recibe a

esa persona especial en el Penal. Cómo te llena de vida, cómo te renueva las fuerzas,

cómo su mirada y su paso presuroso entre las demás te hace pensar que le importas

que existas para ella. Cómo su voz hace que luches cada día por aguantar, por

soportar la desgracia de verte privado de tu libertad.

Podríamos hablar de lo que viven esas heróicas personas que nos visitan, al esperar y

padecer una fila inmensa, una revisión muchas veces dura y humillante, acostumbrar

su delicado olfato al olor de una prisión, cerrar sus oídos a las palabras tan fuertes que

escuchan sin querer…Pero algunas veces tenemos que también hablar de las cosas

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aún más duras que muchos no conocen y rezamos que jamás conozcan…Hay una

expresión que en la prisión atemoriza al mas avezado, hay una expresión que en el

infierno haría que se destroce en pedacitos el corazón del mismo demonio, hay una

expresión que destruye todas tus fuerzas y te quita el sueño …que es base de la

“pensadora” y que es la devastadora depresión de los días interminables en el

cementerio de vivos…Esa expresión es : “ mi mujer me tiro la toalla”. Entiéndase como

que tu mujer al verte en prisión te abandona, te olvida y decide hacer su vida….sin ti.

Muchas veces heróicamente soportan meses, a veces hasta años mientras que el

interno se queda con la esperanza de poder salir de prisión y poder recuperar lo que

se perdió

Arrepintiéndose de todos los errores que cometió, rogando a Dios (aquel que olvido

mientras quebraba la ley) para que ella no se acuerde de todas las metidas de pata….

Pero llega un momento en que la visita ya no llega…

Que demora en venir…

Que ya no viene con la misma frecuencia…

Hasta que algunas valientes vienen y dan la cara y dicen … lo siento …no va más…

hasta aquí no más. Y uno siente que lo traspasan con una lanza de fuego en medio

del corazón que uno pensó que no tenia….Otras simplemente no se atreven a

decírtelo en la cara y se alejan silenciosamente y cuesta tanto saber que en verdad te

olvidaron, que te acostarás en ese hoyo donde duermes y que no habrá nadie más

que le preocupes, que no le sirves a nadie…, que estás lejos y ella está tan alejada

que no puedes siquiera llamarla…, o la llamas y sólo te cuelgan tantas veces que

sientes que es mentira, que no puedes creerte lo que te pasa.… En ese momento

rezas, conoces a Dios, y suplicas que no te abandonen.. Pero luego viene la soledad y

la depresión…. Empieza tu corazón a morir lentamente. Y empiezas luego a envidiar a

todos los que tienen visita, a los que aún los vienen a ver y te das cuenta que no es

que ellas hayan cometido el error, sino que tú cometiste demasiados imperdonables…

y ahora te toca vivir tu pena… SOLO…Anochece aquí y sólo miras las estrellas, te

preguntas si ella estará viendo estas estrellas también y si se acordará que te estás

muriendo lentamente, día a día, en el cementerio de vivos…sintiendo que se te apagó

también ese hilillo de luz

PESADILLAS QUE SE CONVIRTIERON EN REALIDAD

Mil veces has tenido pesadillas de esas que cuando despiertas sabes que sólo son un

temor reprimido, que hasta el más curtido de los mortales tiene y padece. De esas

pesadillas, sueños horribles que al despertar suspiras y das gracias que sólo fueron

sueños. Se dice que ciertas pesadillas son el miedo que hemos tenido y que por más

que negamos siempre están ahí en el subconsciente.

Otras son fruto de las tensiones reprimidas, de las angustias que se pasaron. Pero

también existe un tipo de pesadillas que son el terror más grande que puede existir

para las personas que estamos aquí en este mundo aparte. Son esas pesadillas que

se convierten en REALIDAD.

Ese tipo de horribles sueños que desearías que jamás se cumplan. Y es que puedes

estar al lado de tu familia, levantarte temprano por la mañana y ver el noticiero con tus

seres queridos, preparar a tus bebés para el colegio mientras que le das un beso a tu

pareja y enrumbas a hacer lo que a diario haces. Y en medio de la multitud, en la calle

que tantas veces has visto pasar, que te tiene tan aburrido de ver los mismos pastos

con el olor característico de los parques, los mismos jardines mal adornados unos,

retocados otros,, ,la misma pista con hoyos y defectos, el sinnúmero de casas, las

personas a tu alrededor que pasan y repasan, el ruido de los autos…, en medio de

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todo esto…ves con el rabillo del ojo que alguien te sigue, que alguien se te acerca y es

cuando tu corazón se sobrecoge y sabes que todo lo que conoces y lo que siempre

viviste está a punto de acabarse… En menos de lo que tú piensas tú vida puede

cambiar.

En apenas un segundo dejas de ser una persona más para morir y empezar desde

ese momento a pudrirte en vida. Y son esos seres con comportamiento de ejercito

S.S. de Hitler, quienes te arrebatan de la vida y te sumergen en donde la nada se

confunde con la realidad. Y es como cuando te golpean con algo tan fuerte y tan duro

que al principio atontado no sabes qué te pegó.

Y es que no te puedes tú mismo creer mientras te ponen unas esposas en las manos,

que algo así te esté pasando y que tu peor pesadilla se está haciendo una pésima

realidad. Cuando pasas una noche en un sótano, en un lugar tan desconocido, a

veces no puedes ni dormir, pero cuando duermes, despiertas con la esperanza que

todo haya sido un mal sueño…, como con las demás pesadillas, pero tus ojos no te

mienten, sólo ves oscuridad y la desgracia de otros como tú.. y tu olfato no te miente,

hueles a esa podredumbre en la que te comienzas a convertir.

Algunos somos humillados delante de luces y preguntas idiotas, como si fuéramos

pollos desplumados y arrojados sobre las frías mayólicas del mercado para que sean

observados en su desgracia. Muchos, cuando llegamos a cierto lugar donde deciden

qué harán con alguien que ya no es persona sino un objeto, un prisionero de guerra,

un despojo, nos toman como si fuéramos una bolsa de basura con la cual no se saben

donde se botará.

Ya no verás más las casas interminables, ya no escucharás de nuevo los autos, no

verás más una avenida…, no volverás a oler el perfume de las plantas de un

parque…Algo que tú que estás leyendo, conoces y estás aburrido de hacer .Ese

maldito lugar de la injusticia, donde cuando oyes las cadenas de los genocidas

oficiales hitlerianos, de las carniceras huestes bárbaras, las crueles legiones romanas,

empiezas a sentir que eres un judío a punto de ser cremado, un ser humano que

perdió todos sus derechos tal vez hasta el final de sus días.

Te suben en una movilidad donde no te permiten ni ver las luces de la calle por última

vez…, donde no te dejan jamás si quiera voltear a ver si tu ser querido te está diciendo

que seas fuerte…, y oyes esas VOCES DESGARRADORAS que en ese momento

puedes identificar de tu hermana, de tu madre, de tu padre, de tu esposa, de tus hijos

que gritan una negación ante la pesadilla que se convierte en realidad. Te hacen

correr esposado de manos y pies como si fueras el peor y más peligroso animal de la

jungla.

Mientras, te alejas de las voces que gritan que tengas fuerzas…, con una frazada en el

cuello tus cosas en una bolsa sucia, oyes que tu familia muere en silencio al verte

partir hacia el infierno hacia algo peor que el purgatorio…Te llevan a prisión y el peor

de tus sueños se ha hecho realidad. Se cierra la puerta del bus, hueles el olor de la

pólvora de los rifles AKM al lado tuyo mientras que esos bárbaros en uniforme, te

dicen que ya no eres un ser humano sino la peor basura que el mundo quiere

esconder de la sociedad. Apagan las luces del bus…y comienzas a rezar a pesar que

hace años que no lo hacías…. Y pides despertar de esta pesadilla solo para darte

cuenta que pasarán muchos años antes que vuelvas a despertar….

VOLVER AL MUNDO

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Ayer interrumpió la monotonía de los pasos y griteríos de almas en pena en este valle

de lagrimas de hiel una voz que nos decía que uno de los nuestros se “iba a la

calle”…expresión que significa que al fin te devuelven la vida, otra vez puedes

convertirte en ser humano y no en remedo de persona sin derechos y sin valor para el

mundo exterior. Muchas veces oí que en la Guerra de Vietnam cuando el

reclutamiento forzoso llevaba a jóvenes inocentes que apenas si conocían lo que era

la vida a selvas inexpugnables, a lugares de espanto que los marcaron para toda la

vida; oí que cuando ellos al fin terminaban el periodo de servicio en acción que duraba

dos años le llamaban a su regreso a casa como “volver al mundo” .

De la misma forma ayer una persona que nos acompañó durante largos meses “volvió

al mundo”.Aún no sé qué es lo que se siente al recibir esa noticia, no muchos pueden

vivir la maravillosa experiencia que marca tu vida para siempre. Estoy seguro que si,

que cuando llegue esa noticia la recordaré para siempre como el momento más grato

que pueda haber existido en mi vida.

Y es que cuando estás privado de la libertad sólo puedes soñar con que llegue ese

día, y tantas veces somos engañados por abogados deshonestos, por personas más

inescrupulosas e injustas que nos venden un sueño por los últimos esfuerzos que

hayamos conseguido. Nos timan, nos venden un sueño que se convierte solo en una

pesadilla más. Y el sueño cada vez se hace mas inalcanzable…y es que muchos hay

que son inocentes y aquí jamás se puede probar el principio de “inocente hasta que se

demuestre lo contrario”, sino que eres CULPABLE hasta que tú en tu pobreza, en tu

desgracia en tu miseria…, consigas probar que eres inocente y que ellos estaban

equivocados…Luego que te absuelven no te piden siquiera disculpas por haberte

arrebatado todo, por haberte marcado para la sociedad, por haberte desgraciado para

siempre y perforado con una bala de fuego y humillación tu corazón que antes fue

valiente e inquebrantable…, y cuando es así te alejas de este lugar de quebrantos con

una mueca de tristeza porque dejas aquí –aunque sea difícil de creer- días que se

convirtieron en años para tu corazón y para los tuyos.

Y te vas sin poder reclamarles a esos señores de la alfombra roja porque te tuvieron

aquí tanto tiempo antes de sentenciarte…- ¿Es justo tener que esperar tantos días

(mas de mil días) para que uno pueda ser sentenciado?- ¿Tanto les costó darse

cuenta si eras culpable o inocente? ¿Tanto tiempo tuvieron que robarte antes de

decirte que ya puedes irte porque fue un error?

Y si eres culpable… ¿porque dudaron tanto en decírtelo? ¿Es que les fue tan difícil

demostrar que tú eras culpable?..- A propósito…¿cómo duermen esos señores

después de sentenciar a personas a quince años sin beneficios? Llegarán a su casa,

se sentarán a la mesa y dirán…mmmm bueno, hoy sentencié a tres personas a quince

años cada uno, se sentirán relajados y felices de hacer eso, de jugar a ser Dios y dejar

pudrirse lentamente a un ser humano.

¿Es que no pueden pensar que tienen seres queridos? ¿Que también es un ser que

siente y piensa y existe?...¿Cómo pueden matar en vida a alguien así?....- Qué difícil

es aceptar después de tanta pesadilla que al fin volverás al mundo…Tal vez camines

en un patio sin saberlo, sin presentirlo…sumido en tus tristezas, aferrado a una línea

exterior con esas personas que añoran saber de ti…o tal vez piensas con melancolía

ese sentimiento olvidado de una comida con los tuyos en casa…

Muchos no tenemos siquiera una casa donde volver porque el día que nos arrebataron

la libertad nos quitó la vida, las cosas, nos robaron todo en medio de la confusión, se

quedaron con nuestros recuerdos y con cosas que jamás volverán… Muchos no

tenemos donde ir siquiera…, estamos perdidos en la nada y algunos crueles sin alma,

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algunos despiadados nos desearían que nos quedamos aquí ya que no tenemos

donde ir.

Algunas veces a esa hora que normalmente ya estas metido en tu hoyo, acurrucado

en tu colchón si tienes la suerte de tenerlo, sumido en la oscuridad deseando que pase

otro día más y que sea un día menos en esta sentencia que te mata poco a poco, pero

es entonces que llega esa voz que a veces oyes a lo lejos y envidias el nombre que

pronuncia pero esta vez…, esta vez pronuncia el tuyo, el nombre tuyo y entonces

sales de tu hoyo, de la celda, como despertando en medio de una pesadilla…Te dicen

que te vas en libertad, y no lo puedes creer…, entonces te vas corriendo y te despides

de los que te ven en medio de su alegría y envidia, en medio de su tristeza porque

para los que nos quedamos, vemos al que se va como si muriera…si, como si muriera

en este infierno., ya que no lo veremos más en este lugar…

Pero para él es la vida porque muere aquí, pero vive para el mundo real, no el de las

pesadillas donde nos encontramos….Y cuando se va, abren ese candado en la reja

del pabellón, y miras su rostro y es una expresión que no puedes ver jamás mientras

estas aquí, pero la miras esa única vez cuando esa persona “bendecida” se va y se

aleja… Entonces puedes ver como se aleja, como camina en medio de la oscuridad y

tú entre rejas lo miras alejarse como quien se despide de esta vida para entrar a

otra…Desde esta parte sólo puedo imaginar…, aún no vivo tan dichoso momento…,

pero imagino que se alejará de la oscuridad, de la pestilencia y verá muy a lo lejos

pero acercándose rápidamente un aire más puro y una luz, la de la puerta de

salida…Y entonces esa persona sabe que está volviendo otra vez al mundo…Mucha

suerte amigo…, que te vaya bien…y que pronto olvides esta pesadilla pero no olvides

los que quedamos aquí….Esperamos volver un día… al verdadero mundo.

NO VENGAS EN NAVIDAD

No vengas, Navidad, que es muy temprano todavía, las madres están temblando en el

sol del mediodía y los niños en las calles vagan solos, sin comida y el campesino,

aunque quiera, no puede deletrearte en las vitrinas.

No vengas, Navidad, como insulto a la pobreza, no llenes de caros licores a los ricos

de la empresa, ni ufanes a sus señoras con perlas y con diamantes. No vengas,

Navidad, ten compasión, no vengas.

No queremos combinaciones de contrastes humillantes con sedas finas de china y

manta vieja y zurcida, con pavos de muchas marcas y sal en una tortilla.

No vengas, Navidad, danos un tiempo todavía ,recuerda que existen muchos que

sufren con tu venida sacando de sus pañuelos monedas envejecidas para comprarle al

mundo una parte de tu alegría.

Recuerda que somos tantos sumidos en la miseria y anhelamos saborearte con

bebidas y con torrejas ,con juguetes y conservas, para que nuestros hijos sientan el

calor de Nochebuena en la pólvora sonora que los ricos siempre queman.

No te muestres, Navidad, en Pléyades de alegres venaditos portando juguetes,

campanillas y trineos por las residencias de los niños ricos; tu presencia entre los

nuestros todavía no concibe que se afame en los estantes luminosos a un San Nicolás

de lanas revestido y se margine de realezas al glorioso desnudo Niño Dios con frío.

No vengas, Navidad, no te entendemos todavía

COLGADO EN EL ABISMO

Mario, tumbado sobre el pequeño camastro en el interior de aquellas cuatro paredes

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que han constituido su hogar durante los últimos tres años, mira al techo con la mirada

fija. A través de los tabiques le llegan las voces de sus compañeros, seres como él

que consumen cada minuto del día intentando evadir el sufrimiento y la tristeza con

vanas ilusiones o aferrándose a sus recuerdos de días mejores. Una historia se

esconde detrás de cada uno de aquellos hombres, una vida quebrada, una esperanza

truncada mientras pagan el precio de un delito cometido a la sociedad.

Refugiados cada uno en su mundo privado y personal, intentan sostenerse con una

voluntad a veces disfrazada de una falsa arrogancia, parapetados tras la máscara de

la bravata y la camorra. Pero la realidad interior es muy distinta; muchos de ellos han

construido a su alrededor un parapeto tras el que ocultan sus miserias y debilidades.

Penurias físicas y espirituales surgidas del rechazo y el abandono.

Cierra los ojos en un intento inútil de alejar aquellos sonidos que no hacen sino

acrecentar su propia aflicción, mientras en su mente poco a poco va formándose la

imagen del rostro que más ama. Un semblante moreno, de cabellos azabache y ojos

profundos como lagos de aguas negras, que le mira con dulzura y le jura amor eterno

en aquel lejano día en que la guardia civil se presentó a detenerlo en su barrio de "las

casitas azules". Mario aprieta los dientes mientras los recuerdos se agolpan en su

cerebro como un torbellino enmarañado.

Desde la adolescencia siempre había desafiado a la justicia; a los doce años lo

detuvieron por primera vez al conducir sin carné un coche robado. Junto con un grupo

de amigos, habían hecho una apuesta para ver cuál de ellos sería capaz de

conseguirlo y conducir el vehículo sin ser parado por la policía.

Poco después comenzó su andadura de carterista en el metro, donde con habilidad

extrema conseguía despojar a los incautos transeúntes de todo cuanto de valor

portasen en los bolsillos; se introducía en las horas punta y aprovechando el tumulto

de los pasajeros que se apiñaban por subir a los vagones, cometía los delitos.

Detenido nuevamente, esta vez el juez de menores decidió su internamiento durante

seis meses en un centro especial, y a su salida fue cuando su destino se cruzó con el

de Carmen, su amor moreno de piel aceituna. Fue gracias a ella que durante un

tiempo consiguió mantenerse alejado de cualquier infracción, incluso logró participar

en un taller de formación para jóvenes con problemas de adaptación social, donde se

impartían clases de preparación laboral.

Sin embargo, al cumplir la mayoría de edad volvió a cruzar la fina línea que lo

separaba del quebrantamiento de la ley, descubriendo una manera rápida y sencilla de

conseguir dinero fácilmente, comenzando su trapicheo de pastis y pirulas en los

estacionamientos de las discotecas. En más de una ocasión estuvo a punto de ser

descubierto y detenido, pero durante aquel tiempo pareció que la suerte se puso de su

lado y en pocos años obtuvo considerables ganancias.

Mario aprieta aún más si cabe los dientes y cierra los puños con rabia evocando la

mañana en que se despidió de Carmen, engañándola, para perpretar el hecho que lo

llevaría al lugar donde ahora se encontraba. Consiguió su propósito, pero a los dos

días lo detuvieron y encarcelaron, enfrentándose a una condena de doce años por

atraco a mano armada a una entidad bancaria.

Hace frío en el patio de la prisión. Mario sube la cremallera y el cuello de su anorak y

enciende un cigarrillo. Apoyado contra uno de los muros observa las montañas grises

que se perfilan bajo un cielo encapotado y sombrío, al igual que las almas que en ese

90

momento deambulan por el perímetro del recinto. Su pensamiento vuela una vez más

hacia el exterior, donde nadie conoce la melancolía y desesperanza que esas altas

paredes encierran, donde cada nuevo día se desearía no despertar, sucumbir al

aliento de la noche ahogando el suspiro que atenaza el corazón para no tener que

enfrentarse de nuevo a la rutina. Sólo el recuerdo de Carmen le da las fuerzas

suficientes para subsistir una jornada más, la consciencia de la necesidad que todo ser

humano tiene de ser libre, el saber que ella le espera fuera con un amor que desafía

cualquier ley y enjuga sus lágrimas en los momentos de más nostalgia. No todos sus

compañeros tienen esa suerte y por eso Mario, en aquel instante, se siente

afortunado, notando como un nudo en la garganta le oprime el alma.

En aquel momento le invade una energía renovada y deja de sentirse un perdedor, a

pesar de hallarse encerrado en aquel entorno duro y cruel, viviendo acorde a unas

normas que a veces no se comprenden. Un lugar donde las drogas y la muerte son las

compañeras cada noche, un mundo donde se pierde la propia identidad y se hace

necesario soñar para sobrevivir. La luz del día, el viento en el rostro, el canto de un

pájaro, todo cobró para él, de pronto, una nueva perspectiva. Pensó en su Carmela y

no pudo evitar ponerse a llorar.

-¡Papá, papá! ¿me ayudas?, a Spiderman se le ha roto una pierna.

Mario levanta la vista y observa a su hijo que se acerca con el muñeco en la mano.

Sonríe mientras recompone la figura ante la atenta mirada del chiquillo.

-¡Listo! ya está arreglado -le dice devolviéndole el juguete. El niño se sienta en el suelo

y continúa su aventura con el superhéroe. Él le sacude el pelo con la mano y se

acerca hacia la ventana contemplando a través de los cristales las oscuras montañas

del horizonte.

Hace cuatro años que "le dieron la bola", cogió su petate y le dijo adiós para siempre a

la cárcel. Recuerda aquella mañana, había madrugado, se preparó un café y guardó

todas sus cosas. La voz de un guardia puso punto final a su condena. A mediodía

cruzó las puertas que lo separaban del umbral de la libertad sintiéndose como un

extraño, embargándole el miedo al ruido y a la gente, él que cinco años antes se había

comido el mundo, parecía en aquel instante un niño asustado.

Esa noche pudo dormir de nuevo, después de muchos días, junto al calor del cuerpo

de su amada. Comenzó una nueva singladura, aunque salir de esa vorágine no

siempre es fácil, pues la prisión marca mucho y allí dentro se viven experiencias que

no se pueden olvidar en la vida, él lo

consiguió, decidido a no andar de nuevo por

la cuerda floja.

LA BUFANDA LIBRE EN EL VIENTO

El Penal de Lurigancho se ve tan desolador

desde esa altura, recuerdo que era un día de

visita, una visita como cualquier otra, cuando

se percibe en el aire el movimiento la tensión

el ajetreo de las personas que esperan recibir

a sus seres queridos, todos esperábamos con

ansiedad la hora que abrirían las puertas para

que entre el aire la brisa de la calle a través

de nuestros seres queridos que con sus

detalles con su presencia nos traen un suspiro

de libertad y del mundo verdadero no este infierno donde nos ubicamos.

91

Se me acerco “Monito” un compañero de penas en este valle de lágrimas, cuya

historia era conocida por nosotros pero olvidada por aquellos que pueden hacer el

cambio, los que de verdad podrían demostrar que tienen corazón pero es vana

utopía….lo sabemos por experiencia. Me pidió un sol, me dijo que quería escribirle a

su madre que estaba tan enferma y que necesitaba con urgencia comunicarse con

ella, sentí un no sé que, le alargue la moneda mientras veía en sus manos un sucio

papel con garabatos, se notaba que le había tomado tiempo escribir la carta, mirando

sus ojos percibí esa mirada que jamás olvidare, esa mirada que gritaba las ganas de

ver a su madre…

Mientras se alejaba arrastrando sus pies y su tristeza me acorde de su historia, y es

que el era del Callao había sido trasladado sin razón al Penal de Lurigancho y su

madre su única familia era una persona de 80 años, enferma que no podía hacer la

travesía de hora y media en bus para visitar a su hijo, imposible para una persona

enferma de cáncer terminal, con los días contados de vida venir desde tan lejos, era

por eso que Monito con sentencia larga y único familiar siempre pasaba las peores, su

única salvación era pedir su traslado al Callao al Penal de Sarita Colonia.

Tantas veces nos contó que había hablado con el Comandante de la Policía aquí y

con las autoridades del INPE para así poder obtener su traslado, era su único deseo

tener a su madre más cerca para así con sus visitas poder disfrutar de los últimos días

de su progenitora.

Ella era la única que las poquísimas veces que vino que hizo las largas colas las

humillaciones de la policía los maltratos de las autoridades a pesar de su edad sufría y

padecía para así venir y ver a su hijo, pero ya hace tanto que no venía desde que su

enfermedad había agravado. Monito hablaba con todo el que podía ayudarlo para así

obtener su traslado, tanta fue su insistencia que término castigado humillado y vejado

en la lata la terrible celda de castigo de Lurigancho.

Nos habíamos enterado que su sufrimiento era indecible no podía siquiera llamar a su

madre, y esa carta seria ahora la única comunicación…la ultima…que tendría con ella.

Ya el sabia que a su madre le quedaban pocos días de vida, y en las cartas nos

contaron que sus frases mezclaban el dolor y la esperanza de que “mamita, ya no

sufrirás mas de ver a tu hijo en la cárcel, ya no sufriré yo de ver como una enfermedad

te consume sin tenerme cerca de ti, ya pronto estaremos juntos y nadie nos

separara…”

Ese día la visita estaba más afluente que de costumbre, el cielo nublado presagiaba

una llovizna, los policías cobrando como siempre para que la visita ingrese comida que

tanto necesitábamos, cobrando para que las personas ingresen más rápido, los

muertos vivientes cargando los paquetes de las visitas, personas abrazándose, en eso

un alboroto….Que ha pasado pregunte? Y veía que todos miraban hacia un lugar no

muy lejano, yo me encontraba en el pabellón Salí hacia el Modulo y encontré a un

compañero subido en la antena cerca de la alcaldía, era una antena que se elevaba a

15 metros, con un cartel en sus manos, escuchaba el murmullo de la gente todos se

preguntaban quien era el que subido en día de visita se atrevía a amenazar con

lanzarse…hasta que llego a mis oídos “Es Monito, es Monito” se me estremeció el

corazón, ahí es cuando entendí hasta donde había llegado la desesperación en el

alma de mi compañero….

“Mamita, siento mucho tener que hacer esto, estoy subiendo con esta chalina

envuelta, con este cartel, quiero que me escuchen que sepan que no fue tu culpa ni la

mía, todo lo que quería era estar más cerca de ti, estar en esos tus últimos días hasta

que cerraras tus ojos para no volverlos a abrir mas.”Casi no podía creerlo veía tan alto

92

y tan lejos a Monito que me pareció una pesadilla lo veía y yo mismo sentía vértigo,

Las mujeres ese día titubeaban al entrar no se acababan de sacudir la vista de un

hombre sin camisa agitando un cartel donde su único pedido era estar cerca de su

único familiar en el mundo de esa persona que nosotros vemos como nuestra única

conexión con la vida real….nuestra visita. Tantas pensaron ese día será mi esposo?

Será mi hijo? Será mi hermano?

Todas pensaban se acercaban vacilantes lo miraban lo más cerca que podían y

apenadas se retiraban con una mezcla de alivio y lagrimas en el corazón porque podía

haber sido ese ser querido que luchaba por su libertad…

Los corruptos policías lo miraban con toda la furia del mundo, querían bajarlo a la

fuerza para molerlo a palos y monito lo sabía muy bien, sabía que cuando bajara nada

volvería a ser igual y que el purgatorio se convertiría en el peor infierno que no le

permitiría siquiera seguir aguantando lo que los demás aguantábamos, entonces para

Monito cuando vio que todo era inútil que ni aun así ni esa protesta lo acercaría a su

madre…se desespero, e hizo lo que tantos hemos querido hacer en esas noches de

angustia de impotencia tantos deseamos correr a los muros a las alambradas y a

pesar de las balas de los francotiradores escapar correr, salir disparados de este lugar

volver a vivir sentirnos otra vez con vida respirar otro aire que no se respira aquí ni se

respirara jamás allá afuera…

“Se que me mataran que en lugar de acercarme más a ella me aislaran me prohibirán

las visitas me molerán a palos me encerraran en ese lugar plagado de ratas indigno de

cualquier ser humano y claro…nadie jamás se enterara de lo que paso…ya veo a la

prensa allá a lo lejos en el mundo como me enfocan pero no se si puedan ver mi

letrero… solo pedía estar cerca de ella…. Estoy seguro que ahora que di este

paso…solo la muerte me espera…baje o no….”

Monito lanzo el cartel ya no servía de nada y empezó a mecerse en la antena la

zarandeaba colgado de ella… hacia uno y otro lugar se diría que quería caer con

antena y todo gritaba, vociferaba mas solo los que habían hecho un perímetro a su

alrededor podían oírlo…y aun así no le decían lo que el quería escuchar... y el así

perdido decidió enlazar su chalina amarrarla más fuerte que si estuviera atornillada…

la jalo con todas sus fuerzas la apretó con sus dientes y el otro extremo lo ato a su

cuello, todos abajo en el penal entero se estremecieron anticipando el desenlace… ya

no había nada por hacer Monito había tomado la decisión que tanto aun no nos

atrevemos a tomar…Monito quería su libertad.

“Adiós madre mía, se que te encontrare en la eternidad, que te anticipo yo solo por

unos días, mas te espero hoy dejo de sufrir, que alto me veo que libre que estoy

después de tantos años siento que estoy flotando en el aire, perdóname madre mía

porque sé que hoy te causo un dolor horrible más pronto te dejara de doler y me

encontraras otra vez… y la injusticia que nos separo no volverá jamás a tener poder

sobre nosotros esos tipos de las alfombras rojas y sillones anchos con campanitas no

volverán a jugar a ser Dios con nosotros, y ustedes malditos corruptos de botones

dorados, no se darán el gusto de castigar mi pedido de justicia de

libertad...compañeros hoy me voy para volver a vivir…mamita…espérame..”

Eran casi las 2pm, estábamos mirándolo petrificados, veíamos como decía unas

palabras estaba con la chalina atada firmemente a su cuello y sus brazos y pies

aferrados a la antena, se preparaban un grupo de rescate a bajarlo…Entonces Monito

se soltó apenas si sufrió…dejo para siempre las lagrimas el dolor el cementerio de

vivos para al fin escapar de aquí…

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Las visitas siguieron entrando, siguieron encontrándose con sus familias pero entraban

llorando, con lágrimas enjugadas por el valor de ver a sus hombres sanos y salvos y

se encaminaban a los pabellones no sin antes dar una última mirada al cuerpo inerte y

que colgaba de esa antena amenazando quebrarla….

Aun hoy paso por la alcaidía, cerca de esa antena que ahora alambrada evita que

alguien repita la acción…quisieron borrar el nombre de monito, pero le sobrevive su

chalina ahí aun colgada flotando al viento, no sé porque jamás pudieron quitarla creo

que quedo amarrada a la antena con las fuerzas que solo la lucha por la libertad y la

justicia de un interno pudieron forjarse en un acero que aun se eleva tratando de

alcanzar el cielo en este lugar que siempre será el infierno.

JUSTICIA CIEGA

Hoy vi un video de un ex combatiente norteamericano hablando de muchos temas de

la guerra y ahora me doy cuenta de muchas cosas, los verdaderos criminales no

estamos en la prisión se encuentran afuera, nos dicen que debemos de temer de los

criminales, que debemos de temer de todos los que nos hagan daño, que debemos de

atacarlos, cuando en la constitución se habla acerca de la resocialización,

rehabilitación y reinserción del penado a la sociedad pero en realidad se busca eso,

durante el tiempo en que estoy en prisión he escucho declaración de ministros y de

personalidades que son disociantes con la realidad

En primer lugar escuche que

decían que los jueves y vocales

no sentenciaban a todos por

igual que la sociedad debía de

estar seguro que se impartía

una verdadera justicia y que

solamente los verdaderamente

peligrosos para la sociedad

tendrían condenas altas, pero

esto es completamente falso, yo

he visto como en procesos de

narcotráfico, de secuestro, de

robo agravado, todos son

sentenciados por igual, desde el

ayudante de la carga, hasta el

pobre tipo que compro los

celulares sin saber para que los compraba, todos son sentenciados a penas de 10, 15,

20 años, he podido ver a jóvenes que entraron al penal de 20 años y que tienen una

condena de 25 años simplemente por haber sido los ayudantes en un camión que

llevaba droga oculta, porque tienen que sentenciar a 25 años al ayudante

El pobre muchacho a las justas si sabe leer y escribir, nunca recibió una formación en

su vida, lo único que sabia era subir y acomodar la carga y luego en el viaje vio como

todo se le venia abajo, la policía intervino el camión, el no sabia que hacer, solamente

gritaba jefe que esta pasando y el chofer tampoco lo sabia, lo que ocurría es que ellos

habían aceptado llevar una sobrecarga a la ciudad de lima, como tantas veces lo

habían hecho antes con muebles o carga extra para poder ganarse un dinerito extra

para llevar a sus pobres hogares, luego el muchacho con el dueño del camión eran

llevados 15 días a oscuros recintos donde los torturaron para saber quien era el dueño

de la droga

94

Pero ellos solo sabían su nombre, claro que ese ni era el nombre del dueño de la

droga, pero al fin, ellos solo sabían el nombre que les habían dado y nada mas.

Cuando llegaron al penal no sabían ni siquiera que era lo que estaba pasando,

asustados pasaban por en medio de los rufos, ellos por ser primeros su miedo se olía

a cientos de metros de distancia, y todos querían hacer escarnio de ellos, al llegar al

pabellón fueron llevados a la delegatura, aun no sabían que había pasado, seguían

asustados, al pasar los días y ver que la vida en el pabellón era tranquila se olvidaron

por un momento de sus problemas, pero cuando comenzaron a subir al juicio, ellos no

comprendían que significaba trafico de drogas, 2-9-7, ni nada de esos términos

Poco a poco se les fue explicando, su abogado de oficio, ya que ellos no tenían dinero

para pagar un abogado de calle, les dijo que si decían el nombre de quien los había

contratado les darían una pena baja, luego ellos al dar el único nombre que tenían, sin

apellido, dando una descripción del persona sin mayores señas, es comprensible ya

que lo vieron una sola vez, no sabían ni como era el sujeto

Luego al llegar la sentencia, 20 años de prisión con el articulo 2-9-7 por transportar

mas de 10 kilos de coca, ellos lloraban, sus esposas, sus madres, sus hijos lloraban

junto con ellos, no sabían que iba a suceder con sus familias, ellos pensaban que al

llevar esa carga extra como siempre lo habían hecho podrían pagar los gastos de su

hogar, pero maldita la hora en que se vieron envueltos en un juicio penal, en medio de

nuestro sistema judicial, apelaron y luego su familia en un gran esfuerzo contrato un

abogado de la calle, este les dijo que si le daban 10 mil dólares a los vocales les

cambiarían a la 2-9-6

Ellos seguían sin entender. 2-9-7, 2-9-6? Qué es todo eso, se preguntaban. Vendieron

su casa, su chacra, todas sus cosas, con tal de darles el dinero a los vocales, pero

nuevamente, cuando subieron para que les cambiaran a la 2-9-6, sus sueños de

libertad se convirtieron en pesadillas de encierro, les confirmaron los 20 años de

prisión por cínicos y mentirosos.

El joven ayudante gritaba: mentirosos? señor juez, no somos mentirosos, le estamos

diciendo la verdad…, un señor se acerco y nos dijo si podían llevar una sobrecarga a

lima, y nosotros como siempre aceptamos por ganarnos un poco de dinero, no

sabíamos que en las cajas había droga, se lo juro por mi madre, pero a los vocales no

les importaba eso, para ellos, para los vocales, lo único que les importaba era terminar

rápido ya que ellos eran los últimos a los que tenían que atender y querían regresar a

sus hogares, el chofer y su ayudante ahora están peor que nunca, el joven se ha

dedicado a las drogas, todo el día esta en otro mundo, tal vez recordando las noches

que con la luz de una vela cargaba a su pequeña hija, el chofer se dedico a vender sus

gelatinas por el penal, pero eso no alcanza para su esposa, sus cuatro hijos y su

madre enferma, toda su vida acabada, y a eso le llaman justicia, por favor la justicia es

tan ciega que ni siquiera ve la balanza que lleva en la mano.

EL ESTADO, EL VERDADERO CULPABLE DEL CRIMEN

Muchos no lo saben y yo no lo sabia antes de venir a prisión cuales son los motivos

por los cuales las personas delinquen, en algunos casos es por la mala influencia,

personas que como yo, tienen oportunidades en la vida, pero se dejan llevar por las

influencias externas que lo conllevan a cometer errores terribles e irreversibles en sus

vidas, algunas veces estas influencias son los "amigos" los cuales les incitan a

delinquir, en otras oportunidades son sus parejas las cuales por les presionan por

tener cada día más y más cosas materiales sin importarles los medios por los cuales

sean obtenidos.

95

Para otros el delinquir es una enfermedad ya sea que son cleptómanos los cuales no

pueden evitar robar, otros son personajes obsesionados por el peligro, por la

adrenalina que les causa el delinquir y el poder ser descubiertos o atrapados, estos

personajes no miden cuales van a ser las consecuencias de sus actos, otros son los

adictos a las drogas una enfermedad la cual es muy difícil de controlar.

Otros son los maquinadores, aquellos que delinquen organizada y planificadamente,

conociendo los riesgos del delito que están cometiendo, lo estudian, lo analizan, lo

planifican y lo ejecutan casi a la perfección para poder objetar sus beneficios

económicos.

Otros son los que delinquen por necesidad, la gran mayoría de los peruanos delinquen

por necesidad, son aquellos que han sido olvidado por el estado y la sociedad, son

aquellos que no pudieron tener educación ya que sus padres no tenían los medios

económicos suficientes para hacerlo, aquellos a los cuales se les privo de una

oportunidad laboral por no tener la experiencia necesario o por no haber podido

estudiar, aquellos a los cuales se les priva de la atención medica adecuada ya sea

para ellos o para sus familiares por no contar con los medios económicos suficientes,

aquellos que mueren día a día en las calles de nuestro país, en sus plazas y parques,

en sus pueblos y ciudades.

Ellos son los que nos demuestran día a día que las personas no nacen siendo

delincuencias sino que el estado y la sociedad los convierten en eso, si la educación,

trabajo y salud fueran los temas primordiales para el estado muchos de los delitos que

vemos cometerse hoy en día no se cometerían, que ocurriría si el estado en verdad se

preocupara por la educación en nuestro país, no solamente para algunos cuantos

seleccionados, no es que este en contra del Colegio Modelo Presidente de la

Republica es una iniciativa que se tiene que elogiar, pero se debe de dar el mismo

énfasis en que la educación debe de llegar a los últimos rincones de nuestro país, para

de esa forma poder tener personas las cuales puedan salir con una preparación no

solamente intelectual sino también laboral, antiguamente en los colegios se impartían

clases en las cuales los alumnos salían con conocimientos en algún oficio no

solamente conocimientos académicos, y esos conocimientos les servían para poder

comenzar una vida laboral, además una adecuada educación también debería de

incluir los peligros de delinquir, no solamente el peligro de venir a prisión, hablo de los

mayores peligros, perdida de la familia, de la salud, de la vida, siempre se nos enseña

que si delinquimos iremos a la cárcel, pero alguien alguna vez nos ha hablado acerca

de como es que la familia sufre, de como pierdes a tu esposa e hijos, a tus amigos, a

todos a tu alrededor, alguien alguna vez nos hablo de que si cometíamos algún delito

podríamos terminar lisiados de por vida, mutilados, ciegos, o con alguna enfermedad

incurable como es el VIH, alguna vez se nos hablo de que podríamos terminar

muertos, en las escuelas esos puntos ni se tocan.

Ahora pasemos al aspecto laboral, esta bien se que los entendidos me dirán que el

estado no tiene la obligación de velar por darles trabajo a los 16 millones de peruanos

que se encuentran dentro de la PEA, pero lo que si deben de asegurar es que estos

peruanos se encuentren bien capacitados para poder realizar su trabajo, el estado

debería de procurar como en otros países no solamente dar prestamos por intermedio

del agrobanco o de COFIDE, ya que el agrobanco solo beneficia a los agricultores y

COFIDE solo a aquellos que demuestran que tienen las suficientes posesiones como

para poder tener una garantía hipotecaria para darles un préstamo, el estado debería

de hacer lo siguiente, si existen personas las cuales tienen la idea de un negocio el

cual es rentable, el estado debería de asesorarlos, guiarlos, financiarlos mediante un

préstamo en el cual el estado recupero no solamente lo prestado más sus intereses,

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sino que se beneficiara con el pago de los impuestos de dicho negocio tanto directos

como indirectos, se beneficiara con el pago de los beneficios sociales y de salud de

sus trabajadores con lo cual el estado tendrá mayores ingresos en sus arcas y así

mismo estará colaborando con la creación de puestos de trabajo, de esa forma se

estaría reduciendo la pobreza en el país y también se reduce la probabilidad de que

las personas tengan que delinquir para subsistir.

Con respecto al acceso a la salud publica, si bien es cierto se han hecho grandes

avances en el tema de la salud publica, el SIS y otros mecanismos que existen para

acceder a la salud, esta es muy deficiente yo he podido ver como es que esta atención

difiere de si eres o no conocido de algún persona con poder en ese momento o familiar

o amigo de algún trabajador de los establecimientos de salud del país, ya que sin eso,

tu podrías estarte muriendo, o hasta podrías estar cargando tu propio brazo y aun así

no te atenderían, los medicamentos que se entregan son tan deplorables que en lugar

de sanar a uno lo enferman más, cuando la salud sea en realidad salud, eso llevara a

que las personas no tengan que robar por conseguir la atención medica para sus

familiares, ni tampoco tengan que robar para conseguir los medicamentos.

Existen mucho más por decir pero eso ya será en otra oportunidad.

EL ULTIMO ALIENTO DE SU VOZ

Ese día había comenzado como tantos otros, era mi objetivo conseguir unas monedas

para así poder enviarle a mi familia, a aquellos que habían quedado abandonados a su

suerte cuando me abdujeron de la vida y me sumergieron sin preguntarme nada en el

abismo sin fin del olvido, donde ya no podía mas socorrer a mi familia donde no podía

mas cuidar de ellos, abrigarlos, alimentarlos, acompañarlos, donde ya mis palabras de

apoyo a mi hija no podían llegar mas, donde no podía cuidar de mis padres

enfermos…

Había sido difícil conseguir un ticket para comer, después de meses de aborrecer la

paila de no querer comerla ahora moría por repetir esa comida que era el cambio en el

día era lo que alegraba mi estomago lo que me daba las fuerzas para seguir

caminando dentro de estos angostos pasadizos procurando unas moneditas para así

poder enviarle a mis seres queridos, para juntar una sola moneda que me permitiera

aun creer que había un mundo allá afuera cinco minutos conversando con mi hija, con

mi madre mi padre…

No era fácil, ojala y muchos se dieran cuenta y tomaran conciencia que los que

estamos internos aquí también necesitamos trabajar no pueden simplemente

guardarnos en un baúl esperando que nos reformemos, necesitamos ganar un

sustento para nosotros mismos para poder ayudar a nuestras familias allá afuera que

quedaron desamparadas al perdernos tal vez para siempre…

No es por eso tan raro ver que muchas esposas, hermanos hermanas olvidan al

interno, y literalmente en sus mentes en sus corazones y en sus vidas colocan una

lapida sobre el familiar que entro en la cárcel, como si hubiera perecido para siempre

en un accidente y como dicen en los noticieros “deja en total desamparo a su esposa e

hijos ya que era el único que llevaba el pan a la casa”.

Al ver que hemos caído en desgracia nos abandonan nos olvidan, ni siquiera escriben,

no envían ni el pan duro que sobra en la mesa, no se si el día que botan las sobras a

la basura pensaran si su familiar comió dentro de prisión? Si el día que esta lloviendo y

protestan reniegan barriendo porque se metió el agua en sus casas no pensaran si

ese día la lluvia no nos mojo mientras dormíamos a la intemperie en el patio?

Y es que al ver que ahora ya no somos el sustento sino una carga eterna que les

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demandara un poco de ayuda cada mes, prefieren olvidarnos y anotarnos en sus

mentes y corazones como aquel que un día pereció dentro de un patrullero detenido y

fue arrojado en el olvido de las paredes podridas de una prisión.

Por fin después de haber lavado el taper con la poco agua que caía de un viejo y sucio

caño, sabia que podía conseguir unas monedas ahí en el tercer piso donde podrían

mis conocimientos arreglar el televisor antiguo donde a diario veíamos las noticias

para enterarnos de lo que pasaba, algunos los mas ilusos como yo, esperando que un

día ocurriera un milagro y escucháramos una noticia del ministerio dando una nueva

ley que acelere nuestros procesos y nos acerque una luz a nuestra ansiada libertad.

Coloque el taper con mi cuchara de plástico, y mientras me sentaba sobre unos

ladrillos dentro de la celda intentaba desvanecer los problemas mis pensamientos lejos

de la tristeza y quería visualizar los diagramas del modelo de TV que tendría que

arreglar en menos de una tarde. Se que seria difícil, sin herramientas sin ayuda, y con

los constantes cortes de luz… voltee a mirar y vi a mi compañero de infortunio,

acostado en el catre con una colchoneta delgada y que no le ayudaba en nada a

descansar, mi amigo Chikito, no entraba en la longitud de la cama su 1.95 tenia que

encogerlos para poder acomodarse y dormir, sus problemas eran como los míos, su

sufrimiento aun mas grande pues ya tenia años aquí y no veía una luz en el fondo del

túnel, todavía…Mirándolo recordé lo que había visto escrito en las paredes de el túnel

apestoso e infestado donde nos apiñaban como ganado antes de llamarnos a las salas

de las alfombras rojas para esperar el pelotón de fusilamiento léase: sentencia.

Cuando leí esa frase me conmovió, sentí un estremecimiento, me tocó hondo en el

corazón, pues era mi realidad diaria, la frase borroneada ya casi se borraba de esa

pared, decía: “Si ves a un preso dormido, nunca lo levantes, porque puede estar

soñando …que es LIBRE”

Cuando vi a Chikito durmiendo, recordé esa frase que había visto hace ya casi medio

año había leído y releído cuando subí a mis diligencias judiciales, suspire y me

pregunte cuando me volverían a llamar? (jamás hubiera pensado que demorarían mas

de 2 años en acordarse otra vez que tenían que decidir que harían conmigo)

El día era gris, Agosto golpeaba con dureza otoñal nuestra salud y nuestros cuerpos,

era la primera vez que pasaba una estación así en un lugar como este y la primera vez

que mi familia no tenia la protección que yo les daba, el cuidado que mis ancianos

padres requerían para seguir sobreviviendo esa dura vida que les había tocado en sus

últimos años.

Subí al tercer piso y mientras arreglaba ese TV me alejaba en mis pensamientos,

recordaba a mi padre arreglando el viejo televisor de la casa, ese TV que era súper

grande y con patas, y mil bobinas cuando lo desarmaba me preguntaba como era que

mi padre había aprendido a arreglar esa clase de aparatos, yo aun niño me contentaba

con pasarle los “tubos” con los que funcionaba ese antiguo tv de blanco y negro, sin

dejar de rememorar que esos tubos de tantos colores y letras en chino me recordaban

las luces navideñas, cuantas cosas hiciste viejito por mi…cuantas cosas me

compraste dentro de tus posibilidades, querías verme sonreír pero también querías

que fuera un hombre decente, jamás quisiste verme aquí, me ayudaste me

aconsejaste tanto, no se aun todavía no entiendo porque mi rebeldía me hizo olvidar

tus enseñanzas viejito, no se porque me olvide de tus consejos, de tu historia de tu

precaución… viejo mi querido viejo, en un tiempo odie tus precauciones, me decías

que mil tentaciones de negocios sucios se cruzaron en tu vida pero siempre las

rechazaste a todo lo que era torcido siempre le tuviste miedo y precaución y yo odiaba

que fueras así…recién hoy entiendo porque eras así y porque evitaste siempre

cualquier problema porque no querías terminar como yo que ahora soy tu vergüenza.

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Jamás te pedí perdón por mi rebeldía, la que ahora me tiene aquí, jamás te pedí

perdón por mis pensamientos que me condujeron lejos de lo que tú querías para mí y

fueron mi perdición, perdóname viejito..Me hice muy tarde y termine de arreglarlo

ahora si pueden ver las noticias pensé que no lo arreglaría…bueno lo logre…y con

esas monedas sonando en mi bolsillo resisto la tentación de comprarme comida, no lo

haré, prefiero pasar hambre pero al menos mañana le enviare algo a mi hija para que

se compre un dulce, mí madre para que le compre sus pastillas del corazón a mi

padre…y una ultima moneda para hablarles y sostenerme de su hilo de vida…

Entonces ya era tarde, quería llamar rapidito ya llamaría mas tarde pero luego la voz

de mi hija…su llanto…no entendía lo que pasaba, y era que me decía estoy triste…y

porque estas triste…? y me dice es que mi abuelito se ha muerto….

Cuando caí en este lugar, jamás pensé que algo peor pudiera pasarme…pero en ese

momento la tragedia tocaba mi vida, en ese momento todo se me venia abajo…no son

muchos a los que les toca la tragedia…ya están aquí, casi muertos en vida, y saber

enterarte que tu ser mas querido muere allá afuera…que ha partido sin que tu te

puedas despedir, y tu no puedes correr, tratar de alcanzar su ultimo suspiro…sentí que

se me venia el mundo abajo, corrí con lagrimas en los ojos a llamar de nuevo cuando

oí la voz entrecortada de mi madre supe entonces que mi hija no se equivocaba…

Llegue a la celda donde mis amigos estaban me miraron extrañados les dije mi

tragedia y sin vergüenza sin reparos…llore como no lo había hecho desde niño…hasta

que no tuve mas lagrimas ,mire la Biblia que hace poco me habían regalado, arranque

una hoja…y le pregunte a El, como en el salmo 22..porque me había Abandonado?

Si puedo oír todavía los comentarios de mis amigos que me consolaron que quisieron

mitigar en algo mi dolor, y aunque decían que no debían habérmelo dicho hasta que

saliera y el otro contaba el día que perdió también a su padre, ninguno pudo ni podrá

imaginar el dolor terrible que se siente al perder alguien que te dio la vida y que ahora

tan alejado en este lugar, añoras extrañas y no puedes siquiera volver a oír su voz.

Al día siguiente era visita, la gente se reunía festejaba sus encuentros, yo como

siempre solo en un rincón cavilaba mi pesar, en eso mi gran amigo quien un día me

acogió que sabia mis pesares que un día me dio fuerzas para seguir adelante, cuyos

consejos me sirvieron para sobrevivir en este infierno me vio cabizbajo, lloroso,

deprimido..cuando le conté mi tragedia el mismo flaqueo…vi que en su mirada

reflejaba la incredulidad que tantas cosas malas pudieran pasarle a uno solo…me

aconsejo esa vez con la experiencia que tantas noches y tragedias había visto y vivido

en carne propia que no me desesperara que guardara eso en un lugar, me comento

que una vez estando en el purgatorio de la carceleta del poder judicial le llego la

terrible noticia del deceso de su familiar con su acostumbrada practicidad y

lacónicamente me dijo: que podía hacer? Me desesperaba? NO! tranquilo no mas….Y

me aconsejo guardar eso para luego en un lugar que no recordara, para cuando

saliera recién abrir ese lugar que dejaba olvidado por el momento en mi corazón…Ese

día se hizo largo…apenas si pude escuchar al resto de mi familia mientras iban al

velorio mientras se reunían en el entierro…Yo presenciaba mi propio funeral en las

frías paredes de esta cárcel olvidada…susurraba encogido en un rincón sentía que

muchos preguntaban a mi alrededor porque estaba así y cuando se decían todos

expresaban la misma frase de impotencia y cólera…pero sus comentarios estaban

lejos de mi, solo oía el eco mientras me daba cuenta que en realidad ya nada mas

seria lo mismo, que ya nada mas podría ser igual.

Aun ahora me pongo a pensar en tus palabras viejito, siempre recordare todo lo que

me dijiste..lo tengo pendiente lo tengo listo para ponerlo en practica solo espero la

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ultima oportunidad para poder volver al mundo, caminar fuera de este infierno.. y abrir

ese baúl en mi corazón para llorarte como tenia que hacerlo viejito..para hacer lo

correcto esta vez para tomar ese bus que me llevara donde ahora descansas y

después de tantos años tener el privilegio que estos carceleros sin alma no me han

otorgado.. que estos señores de las alfombras rojas no han pensado…tener la

oportunidad de arrodillarme frente a ti ..pedirte perdón por decepcionarte…y poner un

par de oraciones sobre tu lapida escritas con las lagrimas de mi arrepentimiento y mi

reflexión…algún día saldré de aquí y en el cielo tu dejaras de sufrir por verme

aquí…pronto será….

Jorge Polanco Novoa

FELICIDADES

execelete obra ,muy profunda realmente felicitaciones para el autor

agradecimiento

todos los que hicieron posible esta publicación desde unos de los penales mas hacinados del mundo atte jorge polanco novoa