El monopolio de Fibertel (Clarín)
(Leandro Andrini)
Les escribo, sentado cómodamente frente a mi computadora, aprovechando la conexión a internet (provista por FIBERTEL, en caso de que ésta legalmente existiera).
En estos días se ha visto cómo la caterva de voceros clarinetistas han salido a defender lo indefendible, ahora rasgándose las vestiduras contra la posibilidad de concreción monopólica respecto al reparto del servicio de internet.
Para quienes vivimos en La Plata eso no nos sorprende demasiado, puesto que sabemos cabalmente cuánta posibilidad de elección tenemos en los proveedores de cable: UNO y sólo UNO (pero no he escuchado hablar de ello a ninguno de estos preocupados, más bien lo contrario, amparados en esa falacia dada en llamar ¡LIBERTAD de PRENSA!).
¡Y vuelve la burra al trigo! Siempre defendiendo los mismos intereses. ¿Qué raro?
Lo preocupante es cuando actores políticos de la talla de Fernando "Pino" Solanas salen a avalar los chanchuyos del monopolio comunicacional hablando con pretendida solvencia en contra de las posibilidades de concreción de un monopolio (en abstracto, en potencial, por supuesto, y siempre en contra del gobierno y jamás en contra del monopolio concreto), con aseveraciones tales como: “soy usuario de Fibertel desde el primer año, me vuelvo loco si lo sacan”. ¿Algo más ligado al consumismo hedonista? Imposible. Esa afirmación es de naturaleza constitutiva del «estoy yo, después viene todo lo demás». A Fernando "Pino" Solanas no le importa a costa de qué tiene FIBERTEL.
¿Qué redistribución de la riqueza puede lograr alguien que afirma que se volvería loco si le cambian la compañía por la que recibe el servicio de internet? ¿Eso es izquierda? No, eso es un cineasta que de burgués pasó a la condición más baja del lacayismo.
En absoluto voy a negar “tenemos que oponernos a cualquier concentración monopólica, se necesita diversificación", que se pueda elegir entre variadas posibilidades ¿qué duda cabe? Antes que defender a FIBERTEL, por qué no ejercer el control futuro para que no se produzcan concentraciones monopólicas. Explicable: eso lo pondría de punta con Clarín, lo tildarían de pro-K ¡qué horror! y no tendría más espejo en el que mirarse (porque el televisior funciona como espejo, parece ser).
Solanas: ¿por qué nunca se ha pronunciado respecto de los repartidores de señales de cable? ¿por qué no ha utilizado los espacios cedidos -para hablar mal del gobierno- por el monopolio comunicacional para hablar contra ese mismo monopolio?
Lo que ha afirmado sobre la Ley de Medios, de inentendible pasa a inaudito. Lamentable en una persona del nivel intelectual de Fernando "Pino" Solanas.
No deja de ser bastante absurda esa afirmación en la que se sostiene que “lo que hizo el gobierno de un año a esta parte fue construir un gran monopolio al servicio del PJ, del partido gobernante”, para que la nota termine con el remate "está construyendo un poder mediático dedicado a atacar a los opositores, falseando la verdad". Como si el mismo Solanas no la falseara allí donde habla del PJ (como una unidad homogénea, sin fisuras, absolutamente blindada a la conflictividad, etc.).
Y entre lo patético merecen destacarse los tibios pronunciamientos en relación a los cónclaves clarinetistas, el silencio frente a los elogios del siempre antidemócrata Mariano Grondona, y (como no podía ser de otra manera) juntarse con Carrió y sus estupendos jóvenes cívicos.
En este «todo vale» contra el gobierno, sólo falta que se diga que Hugo Biolcati hace patria, y que Federico Pinedo es un ferviente defensor de los ideales de Ángel Vicente "Chacho" Peñaloza, porque acompañarlos políticamente ya los acompaña. Y que el veinticinco de agosto ¡trate de mentirosas a Silvia Fanjul y a Lidia Papaleo, por ejemplo, y que diga que Jorge Rubinstein está paseando por París!
Espero que todos los usuarios de FIBERTEL tengan el digno gesto de atenerse a las leyes existentes en el país, y que por supuesto (antes que defender al actual monopolio) luchemos por la posibilidad de amplitud democrática anti-monopólica que las comunicaciones merecen.
Saludos,
http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2010/08/21/noticia_0034.html