Dos notas sobre la compleja y difícil actualidad argentina

(Diego Fernandez)

Compañeros: pienso en caliente. Muy caliente. Pienso que las cartas están echadas. Hoy la derecha política ha dado un gran paso en su enfrentamiento con el gobierno popular, el que permite avanzar en términos de los intereses del poder económico en Argentina. Una batalla en el combate de fondo por la apropiación de la riqueza pero que tiene un alto valor simbólico en la coyuntura: en torno al banco central y el manejo de la riqueza acumulada por los argentinos. Jauretche hace 70 años se cansó de denunciar y combatir el origen del banco central y su autonomía como una maniobra del colonialismo inglés de la mano de la oligarquía nativa. Y no nos equivoquemos, el actor social de este movimiento golpista (perdón por no usar el eufemismo pequebú de "destituyente") es el mismo de siempre: la clase media argentina. La de la unión democrática del 45, la del 55, la del 76, la del campo, la del 28 de junio. Idiotas útiles históricos de la oligarquía. Por fuera y por dentro del peronismo, como muy bien lo advirtiera la compañera Evita. Hoy se reposicionan como actor político capáz de desplazar al gobierno, más allá del débil argumento que por ahora encontramos, en términos de su "heterogeneidad". De qué sirve hacer incapié respecto de que son una bolsa de gatos, si lo que tienen en claro, y lo que queda en claro, es que son capaces de posicionar una referencia política capáz de obstruir el curso del gobierno? De qué sirve sostener que vienen por volver el rumbo atrás si eso es claramente lo que buscan y lo que una sociedad despolitizada, alienada, fragmentada, que deja en debilidad a los sectores populares, termina apoyando? Acaso pensamos que la adhesión social mayoritaria que tuvo el campo en su enfrentamiento con el gobierno y el aislamiento en que quedamos los sectores populares se conjura agitando la aparición del hijo 101, o la reforma educativa? Tampoco, y mucho menos, llevando a Dolina y Aliverti a radio nacional. Porque la pelea que hay que dar no es por ese plus de electorado clasemediero que aún en tiempos de Perón fue necesario sumar para imponer el proyecto popular en el país cuando teníamos adentro todos los laburantes, los sindicatos, los pobres, los cabecitas, sino que la pelea es por lo que perdimos el mismo 28 de junio: los sectores populares, los que nos dieron la espalda en el mismo conurbano. Y esto es básicamente, la carencia de voluntad de construcción de organicidad popular. Necesaria para combatir el dengue, la gripe A o la derecha argentina. La más temible de toda latinoamérica. La más cruenta, la más despiadada, la más voraz.
Se equivocan también los que califican estas maniobras como "golpe blanco" al estilo hondureño. Esto es la derecha argentina, en la configuración social argentina actual. Aquí en principio juega cómodamente un consenso social progolpista que ya lo conocemos y no haría necesaria ninguna intervención del tipo hondureño, o como se dió contra Evo o Chávez. A su vez, convengamos que -incluso en el punto de menor consistencia y organicidad político ideológica como Honduras- en esos tres gobiernos existía una articulación pueblo gobierno que desarrolló una resistencia que aquí no existe (y antes que me llamen derrotista o gorila, recuerdo el episodio de D'Elía saliendo como llanero solitario a cagar a trompadas a los gorilas en la Plaza como maniobra desesperada ante una movida que venía de golpe tocando a deguello -y es justamente D'Elía quien hace días anunciaba movilizar reclamando al gobierno responda a los movimientos sociales).
Compañeros, hoy el senado se convirtió en un aquelarre y sentaron a carrió en el medio. No fue tn, clarín ni morales solá. Y de ese acto son subsidiarios los progres de diputados, como proyecto sur, y todo lo que sigue. Que hayan constituido a menem en un actor de este escenario no es su debilidad. Es su fortaleza. Muestran que están decididos a todo. Muestran que hay tela social como para hacerlo. Y muestra nuestra debilidad. Pues si la hegemonía fuera la del 2004 2006, ese hijo de puta no puede aparecer nunca y hasta todman le dispararía.
Están cebados. Y provocan pero van por mucho más que la provocación. Lo peor de todo, es que los que estamos dispuestos a defender el gobierno, no sabemos qué quiere hacer el mismo gobierno. No nos organizó y ya no hay tiempo. No hay estrategia política de poder popular y el poder mediático no es despreciable. No los combatimos desde los CIC, tomados en su gran mayoría por la burocracia municipal o los punteros del pj en cada uno de los distritos. O donde funcionan como organización comunitaria, son insuficientes para combatir el sentido común alienado de la mayoría social. Y como no hay interlocución con los actores sociales sujetos de las políticas de gobierno, no sabemos si el gobierno va a enfrentar esto al estilo peronista, redoblando las políticas en el sentido de profundizar el proyecto popular, para lo cual debe desconocer la farsa de la institucionalidad republicana, pero en la paradoja de desnudar asi su realidad que es la falta del poder político necesario para eso. O va a montarse sobre la provocación gorila visualizando el caos como salida política, con destino igualmente incierto para los intereses populares.
De nuestra parte, de los trabajadores, desocupados, cabecitas, peronistas que nos identificamos con lo que ha hecho el gobierno de Néstor y Cristina para restablecer Justicia Social en el país, la voluntad de combatir a los gorilas hoy más que nunca está intacta. Pienso que llegamos a un punto del desarrollo político del proceso kirchnerista en el gobierno en que la contradicción no se resuelve sin movilización y organización popular. Pienso también que el tiempo para construirla está casi dilapidado.
Con lo peor de la cultura residual del peronismo, la exacerbación dogmática y ahistórica del verticalismo acrítico, con la anulación de la crítica y la autocrítica política flaco favor le hacemos a la perspectiva de consolidar las conquistas del gobierno en favor de nuestro pueblo. Mucho menos cuando tal práctica es consecuencia del interés por preservar un espacio político o funcional.
Espero equivocarme mientras redoblo mi compromiso para el triunfo del gobierno popular en este derrotero histórico.
Un abrazo peronista. Diego Fernández
FUENTE "PERONISMO CORDOBÉS EN EL PROYECTO NACIONAL"

www.peronismocordobes.blogspot.com

Oscar Laborde, dirigente del Frente Transversal

Oscar Laborde, referente del Frente Transversal y coordinador del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería, es uno de los puntales del grupo de dirigentes que apoyan el kirchnerismo por fuera del aparato del PJ. Desde la experiencia que le da su pasado como intendente de Avellaneda, celebra la utilización de reservas para realizar obras de infraestructura y les resta importancia a los rumores de malestar de algunos barones del conurbano con el gobierno nacional. Además, asegura que “a pesar de todo el barullo que se ha generado, cuando la gente mida quién tiene que gobernar, va a volver a elegir a este gobierno”.

–¿Qué lectura hizo del discurso que dio la Presidenta en la apertura de sesiones?

–El discurso pintó lo que va a ser el año, un gobierno tomando medidas comprometidas para continuar con la redistribución y una oposición que se junta para trabar. Me parece interesante que el Gobierno encontrara la fórmula para destrabar su objetivo de pagar con reservas la deuda y así liberar recursos para la obra pública y el gasto social.

–Como ex intendente del conurbano, ¿cuáles cree que son las prioridades para canalizar esa inversión?

–Los bonaerenses esperamos que se continúe con un plan que ha cambiado la cara del conurbano durante los últimos años. Son obras estructurales que tienen que ver con reclamos de hace mucho tiempo, no sólo plazas y asfalto, sino puentes, cloacas, viviendas. Aspiramos que después de haber atravesado un año muy duro, se continúe en este sentido, aprovechando las reservas, que son ahorros de todos los argentinos.

–Desde su experiencia en la Cancillería, ¿cómo ve el conflicto con Gran Bretaña por la explotación de hidrocarburos en Malvinas?

–Creo que la Presidenta actuó con la valentía que viene caracterizándola. Tenemos que revertir dos actitudes de gobiernos anteriores que nos complican. Una es la guerra que emprendió la dictadura y lo otro fue un canciller que hasta hace poco tiempo quería solucionar un tema tan denso mandando muñequitos de Winnie Pooh. Con valentía y firmeza, el Gobierno logró rodearse de los países de la región, que le dieron su respaldo. Ahora hay que tener constancia para que esos reclamos tengan resultados.

–¿Puede resultar beneficioso para el reclamo que se articule un nuevo organismo continental que excluya a Estados Unidos y Canadá?

–A mí me parece muy adecuado constituir un organismo que incluya a los países latinoamericanos y caribeños, porque los países deben asociarse por intereses comunes, y los intereses de Canadá y Estados Unidos no son los mismos que los del resto del continente. La integración nos hace fuertes. En un mundo multipolar, nuestra región puede ser un polo, pero eso va a pasar solamente si estamos unidos e integrados.

–¿Coincide con las críticas de algunos intendentes a la reforma política?

–Pensar que uno puede ganar o perder por un acomodamiento del sistema político es no conocer la voluntad popular. Si alguien cree que puede condicionar el voto porque se vote de tal o cual manera, no reconoce la suma de voluntades que significa una elección. Ninguna argucia puede modificar el resultado, si la gente quiere premiar o castigar a un gobernante.

–¿Y usted cree que en 2011 la gente premiará o castigará al kirchnerismo?

–A mí me parece que a pesar de todo el barullo que se ha generado, y cierto malestar que es real, aunque incentivado por los medios, cuando se mida quién debe gobernar van a volver a elegir a este gobierno, porque a la hora de la verdad esto es mejor que lo que se vendría, a pesar de algunos errores que hay que corregir.

–¿Qué problemas hay que corregir?

–Hay un problema de comunicación que evidentemente tiene este gobierno, el armado politico debería ser más abarcador de todas las vertientes que tiene este gobierno y no apoyarse sólo en el PJ. También habría que encontrar mecanismos para que se exprese más la sociedad civil, algo que dio mucho resultado con la ley de medios.

–¿Cuál será el futuro de la centroizquierda por afuera del kirchnerismo?

–Lo veo muy bien y necesario. El espacio de Sabbatella, Heller, que no están en el kirchnerismo, y con quienes hay una convivencia muy sana, le incorporan algo muy rico. Por otro lado hay otro grupo que se está equivocando, le está siendo funcional a la derecha aunque no sea su intención, y si no cambian su posición va a ser muy difícil confluir con ellos.

Informe: Nicolás Lantos