Boletín Entorno

Entorno con emisiones periódicas centra su información en el acontecer internacional. Contiene espacios noticiosos y de opinión, seleccionados de medios de prensa internacional o generados desde nuestro país. ISSN 1819-4052

Año 8 Número 3 | Fecha 2010-01-11
TITULARES

Opinión

CERCANDO A VENEZUELA por Ignacio Ramonet

SOBRE LA MORAL Y EL PODER MILITAR DEL IMPERIO por José Luis Fiori

DÓNDE ESTÁ LA OBJETIVIDAD PERIODÍSTICA por Manuel E. Yepe

LOS DUROS EMBATES ECONÓMICOS DEL 2009 por Hedelberto López Blanch

Opinión

CERCANDO A VENEZUELA por Ignacio Ramonet
La llegada al poder, en Venezuela, del Presidente Hugo Chávez el 2 de febrero de 1999 coincidió con un acontecimiento militar traumático para Estados Unidos: la clausura de su principal instalación militar en la región, la base Howard, situada en Panamá, cerrada en virtud de los Tratados Torrijos-Carter (1977).

En sustitución, el Pentágono eligió cuatro localidades para controlar la región: Manta en Ecuador, Comalapa en El Salvador y las islas de Aruba y Curazao (de soberanía holandesa).

A sus -por decirlo así- Œtradicionales¹ misiones de espionaje, añadió nuevos cometidos oficiales a estas bases (vigilar el narcotráfico y combatir la inmigración clandestina hacia Estados Unidos), y otras tareas encubiertas: luchar contra los insurgentes colombianos; controlar los flujos de petróleo y minerales, los recursos en agua dulce y la biodiversidad. Pero desde el principio sus principales objetivos fueron: vigilar Venezuela y desestabilizar la Revolución Bolivariana.

Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el Secretario norteamericano de Defensa, Donald Rumsfeld, definió una nueva doctrina militar para enfrentar al ³terrorismo internacional² . Modificó la estrategia de despliegue exterior, fundada en la existencia de enormes bases dotadas de numeroso personal. Y decidió reemplazar esas megabases por un número mucho más elevado de Foreign Operating Location (FOL, Sitio Operacional Preposicionado) y de Cooperative Security Locations (CSL, Sitio Compartido de Seguridad) con poco personal militar pero equipado con tecnologías ultramodernas de detección.

Resultado: en poco tiempo, la cantidad de instalaciones militares estadounidenses en el extranjero se multiplicó, alcanzando la insólita suma de 865 bases de tipo FOL o CSL desplegadas en 46 países. Jamás en la historia, una potencia multiplicó de tal modo sus puestos militares de control para implantarse a través del planeta.

En América Latina, el redespliegue de bases ya permitió que la de Manta (Ecuador) colaborase en el fallido golpe de Estado del 11 de abril de 2002 contra el Presidente Chávez. A partir de entonces, una campaña mediática dirigida por Washington empieza a difundir falsas informaciones sobre la pretendida presencia en ese país de células de organizaciones como Hamás, Hezbolá y hasta Al Qaeda.

Con el pretexto de vigilar tales movimientos, y en represalia contra el gobierno de Caracas que puso fin, en mayo de 2004, a medio siglo de presencia militar estadounidense en Venezuela, el Pentágono amplia el uso de sus bases militares en las islas de Aruba y Curazao, situadas muy cerca de las costas venezolanas, donde últimamente se han incrementado las visitas de buques de guerra estadounidenses.

Lo cual ha sido recientemente denunciado por el Presidente Chávez: ³Es bueno que Europa sepa que el imperio norteamericano está armando hasta los dientes, llenando de aviones de guerra y de barcos de guerra las islas de Aruba y Curazao. (Š). Estoy acusando al Reino de los Países Bajos de estar preparando, junto al imperio yanqui, una agresión contra Venezuela² (1).

En 2006, se empieza a hablar en Caracas de ³socialismo del siglo XXI², nace la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) y Hugo Chávez es reelegido presidente. Washington reacciona imponiendo un embargo sobre la venta de armas a Venezuela, bajo el pretexto de que Caracas ³no colabora suficientemente en la guerra contra el terrorismo². Los aviones F-16 de las fuerzas aéreas venezolanas se quedan sin piezas de recambio. Ante esa situación, las autoridades venezolanas establecen un acuerdo con Rusia para dotar a su fuerza aérea de aviones Sukhoi. Washington denuncia un presunto ³rearmamento masivo² de Venezuela, omitiendo recordar que los principales presupuestos militares de América Latina son los de Brasil, Colombia y Chile.

Y que, cada año, Colombia recibe una ayuda militar estadounidense de 630 millones de dólares (unos 420 millones de euros).

A partir de ahí, las cosas se aceleran. El 1 de marzo de 2008, ayudadas por la base de Manta, las fuerzas colombianas atacan un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) situado en el interior del territorio de Ecuador. Quito, en represalia, decide no renovar el acuerdo sobre la base de Manta que vence en noviembre de 2009. Washington responde, el mes siguiente, con la reactivación de la IV Flota (desactivada en 1948, hace sesenta añosŠ) cuya misión es vigilar la costa atlántica de América del Sur. Un mes más tarde, los Estados sudamericanos, reunidos en Brasilia, replican creando la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), y, en marzo de 2009, el Consejo de Defensa Suramericano.

Unas semanas después, el embajador de Estados Unidos en Bogotá anuncia que la base de Manta será relocalizada en Palanquero, Colombia.

En junio, con el apoyo de la base estadounidense de Soto Cano, se produce el golpe de Estado en Honduras contra el Presidente Manuel Zelaya quien había conseguido integrar a su país en el ALBA. En agosto, el Pentágono anuncia que dispondrá de siete nuevas bases militares en Colombia. Y en octubre, el presidente conservador de Panamá, Ricardo Martinelli, admite que ha cedido a Estados Unidos el uso de cuatro nuevas bases militares.

De ese modo, Venezuela y la Revolución Bolivariana se ven rodeadas por nada menos que trece bases estadounidenses, situadas en Colombia, Panamá, Aruba y Curazao, así como por los portaaviones y navíos de guerra de la IV Flota. El Presidente Obama parece haber dejado manos libres al Pentágono. Todo anuncia una agresión inminente. ¿Consentirán los pueblos que un nuevo crimen contra la democracia se cometa en América Latina?

Fuente: inSurGente Para enviar comentarios acerca de este artículo haga clic aquí ir a titulares

SOBRE LA MORAL Y EL PODER MILITAR DEL IMPERIO por José Luis Fiori Al recibir el Nobel de la Paz, Obama recurrió a las ideas de San Agustín y de Santo Tomás de Aquino sobre la legitimidad moral de las "guerras justas". Al hacer eso, reanudó la tesis medieval de que existiría una única moral internacional, situada por encima de todas las culturas y civilizaciones.

"En el grado de cultura en que todavía se encuentra el género humano, la guerra es un medio inevitable para extender la civilización, y sólo después de que la cultura se haya desarrollado (Dios sabe cuando), será saludable y posible una paz perpetua."

Immanuel Kant, "Comienzo verosímil de la historia humana", 1796

La confusión ya era grande, y fue aún mayor, después del discurso del presidente norteamericano, Barack Obama, en defensa de la guerra, al recibir el Premio Nobel de la Paz, de 2009. Como liberal, Obama pudo haber utilizado los argumentos del filósofo alemán, Immanuel Kant (1724-1804), que también defendió, en su época, la legitimidad de las guerras, como medio de difusión de la civilización europea, hasta que llegase la hora de la "paz perpetua". Pero Obama prefirió volver a la Edad Media y recurrir a las ideas de San Agustín (354-430) y de SantoTomás de Aquino (1225-1274) sobre la legitimidad moral de las "guerras justas".

La opción del presidente Obama no fue casual: a través de los santos católicos, en vez de los filósofos iluministas, él intentó reanudar la tesis medieval de que existiría una única moral internacional, situada por encima de todas las culturas y civilizaciones, capaz de abarcar los juicios objetivos e imparciales sobre la conducta de todos los pueblos y todos los estados. Y no debe haber pasado desapercibido al presidente Obama que el argumento de la "guerra justa" - sobre todo en el caso de Santo Tomás de Aquino- estuvo asociado con el proyecto de construcción de una monarquía universal de la Iglesia Católica, en los siglos XII y XIII. Lo que quizás él haya olvidado o desestimado fue que ese proyecto "cosmopolita" de Roma fue derrotado y desapareció después del nacimiento de los estados nacionales europeos. Al igual que la tesis de la "guerra justa" fue archivada después de la crítica demoledora de Hugo Grotius (1583-1645), el jurista holandés y liberal que demostró que en el nuevo sistema inter-estatal que se había formado en Europa era posible que frente a la única "justicia objetiva", coexistiesen varias "inocencias subjetivas".

En otras palabras: aun si se creyera en la existencia de una sola moral internacional dentro de un sistema de estados con igual poder, no habría jamás manera de arbitrar "objetivamente" sobre la legitimidad de una guerra entre dos estados. Por esto, en la práctica, este arbitraje correspondió siempre, a través de los tiempos, a los estados que tuvieron capacidad de imponer sus intereses y sus valores, como si fuesen intereses y valores universales. En los siglos siguientes, esta "paradoja de Grotius" se transformó en la principal contradicción y límite de la utopía liberal inventada por los europeos. Thomas Hobbes (1588-1679) e Immanuel Kant (1724-1804) percibieron desde el primer momento del nuevo sistema que la garantía del orden de los estados y de la libertad de los individuos exigía la presencia de un poder soberano absoluto, situado por encima de todos los demás poderes, y de la propia libertad de los individuos. Por otro lado, François Quesnais (1694-1774) y la escuela liberal de los fisiócratas franceses también concluyeron que el buen funcionamiento de una economía de mercado requerirá siempre de un "tirano esclarecido" que eliminase, por la fuerza, los obstáculos políticos al propio mercado. Y por último, Immanuel Kant concluyó que las guerras eran un medio inevitable de difusión de la civilización europea.

En todos los casos, se puede identificar la misma paradoja en el reconocimiento liberal de la necesidad del poder y de la guerra para difundir y sustentar la propia moral en que se funda la libertad, y el reconocimiento de que, en el campo de las relaciones internacionales, lo que se llama la "moral internacional" será siempre la "moral" de los pueblos y de los estados más poderosos. Edward Carr (1892-1982), el padre de la teoría política internacional inglesa, se refirió a estos países como miembros del "círculo de los creadores de la moral internacional", formado en los dos últimos siglos, por Gran Bretaña, los EE UU y Francia.

Para entender en la práctica cómo se dan estas relaciones, basta mirar hoy la posición de los anglosajones y de los franceses respecto alprograma nuclear de Irán. Estados Unidos patrocinaron el golpe quedepuso al presidente electo de Irán, en 1953, y apoyaron al régimen autoritario del sha Reza Pahlavi, junto con su programa nuclear, hasta su derrocamiento en 1979. Pero antes de esto, ya habían permitido que Israel tuviese acceso a la tecnología nuclear, con el auxilio de Francia y de Gran Bretaña, allá por 1965. Cuando entró en vigor el Tratado de No Proliferación Nuclear, en 1970, EE UU, Gran Bretaña y Francia conocían y escondieron el arsenal atómico de Israel, y nunca protestaron contra Israel por no haber firmado el tratado, ni haber aceptado las inspecciones de la Agencia de Energía Atómica de la ONU, además de haber rechaza do la Resolución 487, de 1981, del Consejo de Seguridad de la ONU, que se proponía colocar las "facilidades atómicas" de Israel bajo la supervisión de la AIEA. Como resultado de esto, existe hoy una asimetría gigantesca de poder militar dentro de Oriente Medio: por un lado 15 países, con 260 millones de habitantes, y por otro, sólo Israel, con sólo 7,5 millones de habitantes y 20 mil km2, posee un arsenal de cerca de 250 cabezas atómicas, con un sistema balístico extremadamente sofisticado, y con el apoyo permanente de la capacidad atómica y de ataque de EE UU, dentro del propio Oriente Medio.

En este contexto, el olvido del "poder" en el tratamiento de la "cuestión nuclear iraní", y su sustitución por un juicio moral y de política interna, es una hipocresía y una manipulación publicitaria. Por ello, cuando se lee hoy la prensa estadounidense ­ en particular los periódicos liberales de Nueva York ­ uno se queda con la impresión de que las bombas de Hiroshima y Nagasaki cayeron del cielo, sin que hubiese habido interferencia de los aviones norteamericanos en el único ataque atómico jamás llevado a cabo sobre poblaciones civiles en la historia de la humanidad. Uno se queda con la impresión que el arsenal atómico de Israel también cayó del cielo sin la interferencia de Francia y de la Gran Bretaña, y con aquiescencia de EE UU, los grandes "creadores de la moral internacional". Y lo que es peor, se queda uno con la impresión que el Holocausto sucedió en Irán, o en el mundo islámico, y no en la Alemania del filósofo Immanuel Kant, situada en el corazón de la Europa cristiana.

Jose Luiz Fiori, filósofo y cientista de política internacional, Universidad Federal de Rio de Janeiro.

Artículo publicado originalmente en Inglés. Traducción ALAI.
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DÓNDE ESTÁ LA OBJETIVIDAD PERIODÍSTICA por Manuel E. Yepe
Nadie duda que el control y la manipulación de los medios sea uno de los recursos más importantes de que se sirve el poder real de los Estados Unidos para imponer su hegemonía y dominación.

Con una portentosa maquinaria en manos de menos de una decena de mega corporaciones que literalmente poseen y controlan los grandes medios de información que le sirven para influir en las mentes y las acciones de las personas a nombre de la libertad de prensa y de conciencia, la propaganda imperial presume de ser portadora de la verdadera y única objetividad periodística.

En un interesante artículo publicado por el periodista y escritor estadounidense Glenn Greenwald en el sitio Salon.com, con titulo ³The NYT´s View of Journalistic Objectivity² (Cómo ve el New York Times la objetividad periodística) , se aprecia cuanto fariseísmo hay en tal aserto, a la luz del caso de Sami al-Hajj, camarógrafo de la cadena televisiva Al Jazeera apresado a fines del 2001 por las fuerzas ocupantes en Irak, torturado en Bagram y enviado a Guantánamo donde permaneció siete años hasta ser excarcelado en 2008, cual si nada hubiera ocurrido.

En el centro de torturas que Estados Unidos opera en la base militar que ilegalmente mantiene hace más de cien años en territorio cubano, el gobierno de Estados Unidos tuvo prisionero a Sami al-Hajj, sin jamás formular cargos en su contra, y le sometió a extensos e intensos interrogatorios que nada tenían que ver con actividades terroristas o algo parecido ya que solo parecía ser de interés para sus captores obtener información acerca del modus operandi de la cadena televisiva Al Jazeera.

Lo insólito de este apresamiento por siete años, seguido por una excarcelación sin cargos, es que ello fue prácticamente ignorado por los medios de Estados Unidos, tan obsesionados críticos de cualquier arresto, por breve que sea, de un periodista en Corea del Norte o Irán.

Greenwald se refiere a un artículo reciente del New York Times, firmado por el reportero de ese periódico Brian Stelter, en el que se brindan detalles sobre el apresamiento de al-Hajj, de cómo fue torturado y los traumas físicos y psicológicos que le ocasionaron sus captores. Apunta en él algunos aspectos verdaderamente reveladores.

Señala que, luego de los ataques del 11 de septiembre, nada ha dañado tanto la percepción de Estados Unidos entre los televidentes de Al Jazeera en el mundo árabe como la serie en seis partes realizada por Sani al-Hajj, ³no siempre con objetividad periodística acerca del trato recibido en la prisión de Guantánamo², tras su excarcelación.

Critica el NYT que, en una entrevista concedida por el Editor en Jefe de Al Jazeera, éste se refiriera a Sani al-Hajj y otros detenidos como ³algunas de la víctimas de las atrocidades cometidas por la ex-administració n de Estados Unidos contra los derechos humanos.²

Es increíble ­escribe Greenwald- que el NYT considere que la calificación de la conducta del gobierno de Bush por el dirigente de Al Jazeera, en lo que concierne a al-Hajj y a otros detenidos, se aparta de los preceptos de la ³objetividad periodística². Y pregunta: ¿cómo pueden ser definidas de otra forma la detención ilegal, la tortura brutal, la muerte de numerosos prisioneros, las acciones contra medios de prensa hostiles y la renuncia explícita a las convenciones de Ginebra? Violar la ³objetividad periodística² no deriva de calificar a esta conducta como lo que es, sino de negarlo usando eufemismos como hace el NYT .

Greenwald aporta datos que demuestran cuan reiteradamente el NYT ha denunciado ³atrocidades contra los derechos humanos² en otros países. Somalia, Haití, Kosovo, Perú, Bosnia, Serbia y Sri Lanka han sido blancos de estas acusaciones en las páginas del NYT y, sin embargo, ahora ese diario afirma que hacerlo respecto a Estados Unidos es faltar a la objetividad periodística.

El periódico que acusa a Al Jazeera de faltar a la ³objetividad periodística², prohíbe explícitamente el uso en sus páginas de la palabra ³tortura² al referirse a acciones estadounidenses. Cuando se usa el término ³técnicas de interrogatorio perfeccionadas² en lugar de ³torturas², como hace el NYT, se violan los derechos humanos porque se cambia la percepción de la realidad, apunta Greenwald.

Opina el periodista que las prácticas del NYT, por diseño o por efecto, crean la falsa impresión de que la tortura y los abusos de los derechos humanos son imputables a otros gobiernos, pero nunca al gobierno estadounidense. ¿Quién en verdad falta a la objetividad?

El autor cita a un portavoz del Pentágono que dijo, acerca del caso, que los periodistas no son blancos de sus fuerzas armadas, pero no hay categoría especial alguna que les brinde inmunidad ³si son capturados en actividades sospechosas de estar relacionadas con el terrorismo².

Según el articulista, los norteamericanos creen que la diferencia entre su percepción y la de los musulmanes reside en que ellos son racionales, informados, libres y avanzados, en tanto los musulmanes y árabes son irracionales, primitivos, conspiradores y desinformados. Sin embargo, el caso de al-Hajj muestra que lo cierto es lo contrario. La captura del periodista musulmán por Estados Unidos fue ampliamente divulgada en el mundo musulmán, mientras que los norteamericanos han estado ignorantes del asunto durante siete años.

Greenwald recuerda que el apresamiento de una periodista de Estados Unidos en Irán durante tres meses fue mencionado más de dos mil doscientas veces en el NYT, cuando el caso de al-Hajj solo mereció una breve referencia a una nota de Al Jazeera en más de 6 años.

Extraño concepto de la objetividad periodística el adoptado por el NYT², dice Greenwald. Enero de 2010.
Fuente: Pelusa Radical Para enviar comentarios acerca de este artículo haga clic aquí ir a titulares

LOS DUROS EMBATES ECONÓMICOS DEL 2009 por Hedelberto López Blanch
El año 2009 estuvo plagado de malas noticias económicas para la inmensa mayoría de los países del mundo, que se han visto afectados por las crisis financieras, inmobiliarias, económicas y de cambio climático provocadas por Estados Unidos y las naciones industrializadas capitalistas.

Sin fondo crisis en Estados Unidos

El año que concluye se caracterizó por la profundizació n de la crisis capitalista con efectos dañinos para las economías de países desarrollados y en desarrollo.

Por más que la Reserva Federal y hasta el propio presidente de Estados Unidos, Barack Obama, insistan en haceer declaraciones halagüeñas sobre la recuperación económica del gigante estadounidense y el final de la crisis, las cifras contradicen sus afirmaciones.

En Estados Unidos la tasa de desempleo casi afecta al 16 % de la población si se combina con el subempleo; los pobres, según un nuevo informe de la Academia Nacional de Ciencias, se cifran en 47,7 millones; los que carecen de seguro médico son 50 millones y unos 7,5 millones de núcleos familiares están en juicios hipotecarios.

Mientras la Reserva Federal trata de defender los programas de estímulo económico que benefician a bancos, grandes compañías y a la clase social adinerada, por otra parte aparecen datos que ensombrecen al país más rico del mundo.

Para continuar sumando calamidades, en el año fiscal que terminó el déficit federal llegó a 1,80 billones de dólares, cuatro veces las pérdidas que se registraron en el mismo período de 2008 cuando ascendieron a 454.800 millones dólares.

Estos negativos números han sido impulsados por el enorme gasto militar para sostener las ocupaciones en Iraq y Afganistán, el multimillonario rescate financiero federal otorgado a bancos y compañías en bancarrota, las quiebras hipotecarias y el aumento del desempleo que provocan la disminución en la recaudación de impuestos.

En declive la hegemonía del dólar

La hegemonía del dólar, como dueño y señor de las transacciones comerciales internacionales, está quedando atrás y dentro de poco dejará de ser la principal moneda de reserva mundial.

En esa carrera por separarse del billete verde sin que se devalúe abruptamente antes de deshacerse de él, han estado involucrados varios países, entre los cuales aparecen Siria, Emiratos Árabes Unidos, Venezuela, Suecia, Rusia, China, Irán, Brasil, Argentina, Corea del Sur, Malasia, Bielorrusia, India e Indonesia, que han ido buscando mayores reservas en euro, yuan, yen o han comenzado a realizar transacciones en sus propias monedas sin tener que cambiar en dólares.

Asimismo, los nueve países de la ASEAN podrán, en un futuro, realizar convenios con yuanes en vez del dólar según un programa piloto puesto en marcha por Pekín.

Ante este escenario, los países integrantes de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) tomaron la decisión de implementar el Sistema Único de Compensación Regional (Sucre) para el intercambio comercial entre sus naciones que entrará en vigor a principios de 2010. El SUCRE también pondrá su granito de arena en la disminución del dólar en las transacciones.

Cambio climático

El rotundo fracaso de la Conferencia sobre cambio climático celebada en Copenhague donde las principales naciones desarrolladas del mundo, encabezadas por Estados Unidos, se pusieron de acuerdo para ofrecer sólo pequeños paliativos sin pensar en los graves problemas que ya afectan a muchas naciones del planeta, resultó un duro golpe en la búsqueda de soluciones para la salvación futura de la humanidad.

Los hielos se están derritiendo rápidamente en las regiones templadas y las temperaturas aumentan constantemente en todo el planeta. Los países del Tercer Mundo serán los principales afectados ya que, pese a que solo emiten el 6% de los gases de efecto invernadero causantes del fenómeno, millones de personas de estos territorios tendrán problemas para acceder al agua en el año 2020 y continuarán sufriendo desastres naturales como los embates cada vez más fuertes de ciclones y tormentas. Un informe elaborado por el Banco Mundial (BM) explica que en América Latina y el Caribe, la falta de agua potable y el aumento de las temperaturas supondrán además la extensión de determinadas enfermedades de tipo tropical, como la malaria o el dengue y otras patologías infecciosas.

China se impulsa a la cima

En contraposició n a la crisis económica que atraviesa las naciones capitalistas desarrolladas, China se ha convertido en uno de los propulsores principales del intercambio comercial del orbe. Se prevé que su Producto Interno Bruto (PIB) crezca 8,5 % este año, con lo cual atraerá mayores inversiones y elevará su consumo doméstico.

Con la crisis que atraviesa Japón, segunda economía mundial, puede suceder que China, tercer lugar tras desplazar al cuarto puesto a Alemania, alcance o se sitúe muy cerca de la nación nipona en un corto período.

Esperanzas en las economías emergentes

En las llamadas economías emergentes cifran las esperanzas muchas naciones para tratar de estabilizar los graves problemas que ha provocado la crisis. Gobiernos del mundo ponen sus miradas en las estables y pujantes economías de China, India, Rusia y Brasil, que no han entrado en recesión como ocurrió con Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Italia o España, para que puedan ayudarles a paliar la situación actual. Pero la realidad es que estos cuatro países son mayormente productores y exportadores de bienes y servicios, y no consumidores insaciables como Estados Unidos. Las soluciones pasan por reformas en la economía y las financias globales y el impulso a la multipolaridad mundial, aunque estas cuatro naciones han ayudado a disminuir sus indeseables efectos.

Se extienden los pobres y los hambrientos

La crisis económica dejará este año otros 90 millones de personas en la pobreza extrema, según informaron el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

Diversas causas han influido en los últimos tiempos para desatar una crisis mundial de alimentos que afecta aún más a los 1.000 millones de hambrientos y a otros 2.000 millones de personas que sobreviven en el orbe con sólo dos dólares diarios de ingresos y deben gastar el 80% de sus insuficientes entradas en adquirir esos productos. Cada 24 horas mueren por hambre y desnutrición 18.000 niños.

En un planeta donde se producen alimentos suficientes para sus 6.000 millones de habitantes, resulta contradictorio que los precios del maíz, arroz, trigo, leche, aceites comestibles, frutas y verduras, se hayan duplicado en los últimos 20 meses. Un estudio de la FAO determinó que en el mundo se produce suficiente alimento como para suministrar más de 2.800 calorías por día a todos sus habitantes, que representan el mínimo necesario para una buena salud general.

Se desvanecen las Metas del Milenio

Si en 2000 parecía difícil que los gobiernos cumplieran con las metas del Milenio aprobadas ese año por la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), ahora las dificultades financieras y económicas han aumentado en grado sumo lo cual frena el alcance de esos objetivos a nivel global. Lejos de cumplirse los acuerdos sancionados por los entonces 189 miembros de la Asamblea General de la ONU, las dificultades se han incrementado. Muy atrás han quedado los anhelos de disminuir para 2015 el hambre, la mortalidad infantil y materna, luchar contra el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis, llevar agua potable y servicio de alcantarillado a millones de personas que no la tienen, así como mejorar la vivienda. Innegablemente las naciones desarrolladas tienen culpa en ese incumplimiento pues del 0,7 % del PIB que deben entregar a las naciones pobres sólo han cedido el 0,07 %.

ALBA y PETROCARIBE

Muchos ya denominan a esta agrupación integrada por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Honduras, San Vicente y las Granadinas, Dominica y Antigua y Barbudas como el ALBA salvadora en momentos de grave crisis económica y financiera.

Destacados han sido sus avances obtenidos en los cinco años de fundación. El intercambio comercial entre sus países se incrementó en más de 15.000 millones de dólares y sus miembros han podido solventar los altos precios del crudo, que los hubiera hundido en un enorme déficit comercial, gracias a la política venezolana de brindar crudo a precios y créditos preferenciales a las naciones integrantes de PETROCARIBE.

Numerosas empresas mixtas y convenios de colaboración se han establecido entre sus miembros que abarcan diferentes esferas económicas, sociales y culturales donde laboran millones de ciudadanos y que han permitido reducir el índice de desempleo existente en casi todas esas naciones.

Empresas distribuidoras y comercializadoras de productos farmacéuticos; de manejo y preservación integral de aguas; exploración, explotación y refinamiento de crudo; producción de alimentos; centros de vigilancia epidemiológica; programas de alfabetizació n general; de producción de libros y la Universidad del ALBA, han sido impulsados con los llamados proyectos Grannacionales.

Parálisis en la OMC

La paralización de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) se ha debido fundamentalmente a que las naciones del Sur ya no se les puede convencer o presionar como se hacia en años anteriores para que entreguen sus economías y hasta la soberanía a los más poderosos. Eso ha quedado demostrado en los diversos encuentros para tratar de llegar a acuerdos sobre la llamada Ronda de Doha donde las naciones industrializadas han tratado de imponer sus intereses que han sido derrotados por las posiciones soberanas esgrimidas por el Sur. El rechazo de Estados Unidos y sus seguidores europeos y asiáticos a reconocer el derecho de los países en desarrollo a aplicar un mecanismo de salvaguardias especiales para proteger sus productos ante los aumentos imprevistos de importaciones agrícolas, han estancado las negociaciones. A esto se sumaron los enormes subsidios que otorgan las nacione s ricas a sus agricultores, los cuales afectan las posibilidades de competencia en los mercados del Tercer Mundo.

Dos funestas guerras afectan la economía

Iraq y Afganistán continuaron en 2009 costando enormes erogaciones monetarias a Estados Unidos y a sus aliados, así como pérdidas humanas a los pueblos invadidos y a las tropas de ocupación. Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía ha asegurado que el costo de las guerras podría superar los 2,5 billones de dólares cuando se contabilice el gasto por pensiones de invalidez y asistencia médica a soldados heridos, mientras que, en contraposició n, la guerra de Vietnam costó 652.000 millones de dólares ajustados a la inflación. En Iraq esta muy lejos de alcanzarse la estabilidad, y en Afganistán la situación ha empeorado para los invasores ante los persistentes ataques rebeldes, lo cual augura más muertes y gastos en momentos en que la crisis capitalista afecta a numerosas naciones del orbe. El presidente estadounidense, Barack Obama, autorizó el envío de otros 30.000 soldados de EEUU a Afganistán y pidió a sus aliados que aporten más tropas. Como indican muchos analistas, la nefasta experiencia soviética en Afganistán, al parecer no fue estudiada por los generales del Pentágono ni por su actual mandatario.
Fuente: Rebelión Para enviar comentarios acerca de este artículo haga clic aquí ir a titulares

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