23 de abrill de 2018.

(Héctor E Salas)

Caracas, 11 de Febrero de 2018.-

Vamos con Maduro rumbo al 22 de Abril por la paz y el socialismo. No daremos tregua a nadie. Incluso a ningún “aliado” que ose negar o renunciar al uso de la fuerza y la razón de la lucha armada, bajo la inevitable unidad continental antiimperialista de los pueblo. Nos empujan a librar una guerra de guerrilla continental prolongada para optar definitivamente a triunfar y a vencer. Es hoy, como mínimo, el escenario a transitar más probable

Le toca al Movimiento Popular Revolucionario verlo así y, hacer de esta obligación una línea política fundamental de vida o muerte…Es la lucha por el poder. Es la lucha por la verdadera independencia.

Las fuerzas populares Bolivarianas en movimiento, vanguardia de la democracia participativa y protagónica, organizada en el seno de las masas, están obligadas a ganarle los espacios a la vanguardia de la democracia representativa que se esconde en la partidocracia. Esta victoria, muy pronto, como foco insurreccional, será clave entre las condiciones revolucionaria necesarias para conquistar el punto del no retorno del actual proyecto libertario Bolivariano y avanzar hacia la irrenunciable, única y verdadera independencia.

En esta guerra de estrategias por el control del poder político y el despojo indebido de todas las riquezas de nuestro rico territorio, maquinadas, por una parte, por las rancias oligarquías y las grandes corporaciones financieras del mundo asociadas al imperio Sionista Estadounidense. Nicolás Maduro Moro, el autobusero del metro de caracas, desde abril del 2013, con sus propias estrategias, sistemáticamente, ha venido imponiéndoseles a estos sátrapas de una manera determinante y victoriosa. Todo, justo es reconocerlo, gracias al acompañamiento permanente de los grandes movimientos populares Revolucionarios chavistas, que pese a ser ignorados, utilizados y arrinconados casi siempre por las pseudo hegemónica, vieja y decadente dirección entre cúpulas partidocráticas, entiende, que no habrá nada ni nadie que les obligue a torcer el rumbo de sus responsabilidades y la de su absoluta y probada lealtad con el actual proceso Bolivariano. Menos ante los peligros de ver comprometida y derrotada la tesis histórica que nos une ajuro a todos y a todas, y la cual, se la juega a que, este enemigo común que azota y desbasta con sus guerras a pueblos enteros: Libia, Palestina, Irak, Irán, Siria, et, etc., contrario a la vida y a la paz, ¡“ MAS NUNCA, PERO MAS NUNCA VOLVERÁN, INCLUSO, SEA COMO SEA.”!.

Nosotros en la comuna al tanto internacional entendiendo todo lo anterior expuesto, en este difícil momento de ofensiva restauradora dirigida desde el imperio, no nos chupamos el dedo. Estamos claritos, pase lo que pase, vamos rumbo a un estado de guerra prolongada. Por eso, sin entregar un cheque en blanco a la hoy inefable partidocracia aliada, preferimos ir a cualquier desenlace posterior contando con esta; como también, bueno es decirlo, junto a las amorfas fuerzas que se enquistaron en la dirección del actual proceso Bolivariano. No queda otra. No buscaremos aventurarnos, a tener que enfrentar los riesgos de una guerra anunciada de persecuciones, desapariciones y de exterminio total contra todo el chavismo. Compromiso éste, exigido como botín de guerra por el verdadero enemigo antagónico nuestro. Son los planes inmediatos y las urgencias de una derecha nacional e internacional inmoral, antiética y con alto prontuario criminal, la cual, desesperada y acorralada se mea ante la sola presencia del chavesismo Universal. Sabe que su orden capitalista burgués no resiste el empuje de la lógica que mueve el socialismo Bolivariano. Por eso, siempre es necesario recordar los acontecimientos promovidos por la contra fascista Venezolana en abril del 2003, cuando tal cual desquiciados, organizaron una matanza en plena Av. Baralt; asaltaron la embajada cubana; secuestraron, persiguieron y redujeron a cocotazo limpio y a patadas a Hugo Rafael Chávez Frías, a Rodríguez chacin y a Tarek Williams saab, entre tantos otros miles de venezolanos y venezolanas. Fueron muy pocas las horas de poder, acariciadas por esta sarta de fascista, tiempo suficiente durante el cual, se nos hizo ver y sentir directamente quienes son y, para que podría servirnos el hecho de prestarnos por insulsos camuflados ideológicos o por entupidos oportunistas, a darle a estos sepultureros, hijos de la gran puta, todas las oportunidades para llevar a cabo la gran cacería humana del siglo XXI.